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Poquita fe

Quirino Velázquez

Dada las terribles secuelas de pandemia que vivimos, es muy oportuno que, en nuestros días, valoremos la medida exacta o, por lo menos, la probable, de nuestras vicisitudes. Es grave que nuestra sociedad padezca tantos problemas, de magnitud tan profunda y, lo que es peor, de manera simultánea (crisis de salud, crisis económica, crisis de seguridad, crisis política, crisis social, etc.). Pero, más grave que ello es la sensación muy generalizada de que todo está mal, muy mal.

Allí reside, hoy en día, el peligro de que las dificultades virtuales, por ese sortilegio, se puedan volver reales. De que esos enigmas imaginarios, por magia, se vuelvan adversidad. Haciendo a un lado a los ilusos, cuyo drama es que siempre sienten que estamos muy lejos del paraíso, y descartando a los paranoicos, cuya tragedia es que siempre sienten que estamos muy cerca del infierno tomemos al segmento de hombres sensatos, mesurados y maduros que, en política, se atienen a las ideas concretas y a los hechos reales sin creer ni en la “luz perpetua” ni en “el fuego eterno.

En estos, lamentablemente, ha ido arraigando una riesgosa premonición de debacle y de decadencia. No como exclusivo factor de oposición política, es decir, que va mal el gobierno o que lo que va mal es por culpa del gobierno o de un partido gobernante, sino que van mal todos, incluyendo al gobierno.

Hay una sensación generalizada de orfandad social. De que la mexicana es una sociedad desprotegida que no tiene a quien recurrir ni como ciudadano, ni como elector, ni como empresario, ni como deudor, ni como contribuyente, ni como víctima del delito, ni como trabajador, ni como demandante de justicia, ni como estudiante, ni como ama de casa, ni como enfermo, ni como consumidor, ni como espectador, ni como productor, ni como nada.

Todo ello porque, en esta crisis, siente que el gobierno federal (bueno de los tres niveles para que no se enojen) es ineficiente y parcial. Porque sus legisladores responden sólo a sus partidos y no a sus electores. Porque su sistema de justicia es lento, intrincado y deshumanizado. Porque la administración pública es fábrica de nuevos ricos y de viejos ricos más ricos. Porque su sistema de seguridad es perverso y podrido. Porque el derecho a la salud no existe. Porque la corrupción no se acaba. Porque la educación es anacrónica. Porque los sindicatos no defienden y los patrones no cumplen, porque los trabajadores no desquitan. Porque la economía está por los suelos. Porque la gente está sin lana y lo que es peor casi sin Fe.  Y porque… para que le sigo. Donde vuelven las guerras santas. Donde reside la génesis de las angustias de muchos y de las pocas ilusiones de otros. Si fuera consecuente hablaríamos de los que creen hasta en la catástrofe estelar donde sienten que, cada día, está más cerca el juicio final o que el meteoro ya está cerca de la tierra.

Es urgente reaccionar en la justa medida de los graves acontecimientos, pero, también, en su atinada dirección, a efecto de lograr lo que solo se logra unidos, aunque eso no significa asociados ni complicados.

Así, les cuento algo que un gran amigo (quien fuera mi maestro en política) me dijo (a ver cómo me va…ya vieron cómo me fue la última vez que conté algo que me dijeron) que en los llamados Primeros Cien Días del presidente estadunidense Franklin Delano Roosevelt (único en ganar cuatro elecciones presidenciales en ese país), la nación norteamericana recuperó su propia Fe. No resolvió sus problemas, claro está. Algunas leyes habrían de ser impugnadas de inconstitucionales ante la Corte. Y habrían de pasar muchos problemas cotidianos, incluyendo una gran guerra mundial, antes de logros económicos y políticos. Pero, en esos primeros días, supieron lo que eran, lo que representaban o, por lo menos, lo que creían, que en ocasiones es lo más. Ese fue el principio esencial de su recuperación. Sin esa Fe no hay nación grande. No hay decadencia que no provenga, antes que nada, de nuestro ánimo.

Aquí en México, a dos años del triunfo electoral y a un año siete meses de inicio del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, le gente ve al gobierno federal (bueno de los tres niveles para que no se enojen) como dice el título de la famosa canción, del compositor puertorriqueño Félix Roberto Manuel Rodríguez Capó (Bobby Capó), con: Poquita Fe. Y por el contenido de su letra no la debería cantar el presidente AMLO:

Yo sé que siempre dudas de mi amor
Y no te culpo
Y sé que no has logrado hacer de mi querer
Lo que tu amor soñó

Yo sé que fue muy grande la ilusión
Que en mí tú te forjaste

Para luego encontrar desconfianza
Y frialdad en mi querer…

PD. Sólo para aclararlo de nuevo, no soy miembro (afiliado) de ningún partido político (afortunadamente me libre del último QEPD). Así, sin militancia partidaria, sin amores ni rencores contra nadie y cómo un simple mortal escribo mis modestas colaboraciones para La Verdad.    

Las otras Minervas. Desfragmentación de un icono

Karen Ortega

Para la ciudad de Guadalajara el monumento más representativo es “La Minerva”, inaugurada en 1956 y que es obra del artista Pedro Medina y del escultor Joaquín Arias Méndez. Ésta ubicada en la avenida Vallarta a su cruce con López Mateos y  ha sido testigo de un sinfín de festejos, eventos musicales, protestas e incluso ha sido intervenida, la más reciente es que a la escultura le fue colocado un cubre bocas cuando la cuarentena por el COVID-19 dio inicio en la ciudad, esto con el propósito de generar concientización, pues al transitar por la zona es imposible que pase desapercibida.

Por tal razón el artista plástico Francisco Orozco, estudiante de la Universidad de Guadalajara, decidió crear a “Las otras Minervas”, dos esculturas inspiradas en el ícono tapatío como parte de una investigación aplicada para la Maestría en Educación y Expresión para las Artes (Posgrado de esta casa de estudios).

Una de las principales razones que inspiraron al artista para llevar a cabo la creación de estas dos esculturas de fibra de vidrio, resina y metal, con una altura de 1.30m, se encuentra la famosa división social que existe en la ciudad que se concreta con la frase “de la Calzada para allá”, y es que la clasificación social, acompañada de una delimitación territorial en Guadalajara ha estado presente desde su fundación y permanece en el imaginario de los habitantes.

Las otras Minervas tienen como soporte dos pedestales abandonados, donde se cree que existieron placas metálicas conmemorativas de algún evento o acontecimiento destacado en la ciudad. La primera se ubica en el cruce de la Av. Dr. Roberto Michel y Salvador López Chávez y la segunda escultura se encuentra en el cruce de la Avenida Jesús González Gallo y Dr. Roberto Michel.

La intervención artística-urbana tendrá una duración de 3 a 6 meses, teniendo como fin el análisis del comportamiento de la ciudadanía ante estas dos Minervas, ya que esta zona se caracteriza por la escasez obra artística, además de presentar un alto índice delictivo y de vandalismo al mobiliario urbano.

La violencia que no importa.

Fabiola Serratos

“Yo nunca he sido capaz de averiguar qué es exactamente el feminismo: solo sé que la gente me llama feminista cuando expreso sentimientos sobre la desigualdad entre hombres y mujeres…”

Como cada semana me gusta narrarles un poco de cómo es que llegan a mí las opiniones y reflexiones que comparto con ustedes. En la universidad aprendí que se puede entender mejor un escrito si se conoce la condición del autor. A mis últimas notas varios lectores pusieron nombres y momentos en específico que no meramente fueron la razón de mis escritos. Sin embargo, agradezco mucho la interactividad y la forma en la que la reflexión lleva a los espectadores a poner mis letras a reconocer que en nuestro entorno existen muchas desigualdades e injusticias.

Es de noche, me acompaña uno de mis tres gatos, un blues que suena con la voz de Ella Fitzgerald y un vaso con agua. He dado varias vueltas para poder elegir la forma de hablar de un tema que parece invisible y que sé después de esto me ganaré un par de etiquetas (ojalá sean nuevas pues las moralistas ya no me son relevantes ). Justo y de forma elegante termino una discusión con un hombre en redes sociales, aunque cuando se tiene conocimiento de lo que se considera como violencia de género parece interminable el poder encontrar la igualdad sin que cada ejercicio de nuestra búsqueda resulte en el aumento de la violencia. Lamentablemente muchas personas continúan normalizando este tipo de situaciones agresivas que únicamente se ejercen en contra nuestra (el desprestigio moral).

Hace un par de días me comprometí con varias mujeres para escribir mi pensar en lo ocurrido con las declaraciones de exfuncionarios que hacían apología de la violencia en las mujeres con sus comentarios. Para serles honesta la política ha sido uno de los espacios más violentos que he conocido. Todo aquello que me había predispuesto a vivir después de la publicación de mi segunda novela de corte erótico no llegó a ser tan severo como mi muy breve participación en la política. Este año he trabajado en una tercer novela fruto de la reflexión y dolorosas experiencias que he rescatado de ese hecho.

Las mujeres dentro de estos espacios se les juzga principalmente por las situaciones personales, por ejemplo su capacidad de llevar la maternidad o se les exige la pulcra virtud que jamás se cuestiona a un hombre. Relaciones afectivas, ideología o decisiones, se nos cuestiona absolutamente todo o se nos aplican castigos disfrazados de apoyo para nuestro crecimiento porque se sienten con el derecho de decirnos cómo hacer política como si las mujeres deseáramos hacer el mismo tipo de política corrupta.

He de confesarles que en los dos últimos años he perdido amistades importantes que desearon disponer de mis decisiones personales y me hicieron sentir como poco virtuosa cuando defendí mi destino. Pero mi libertad y valentía no son las de otras mujeres cuya valiosa participación queda en el olvido por temor a perder la credibilidad o la virtud por la que muchos años creyeron debían demostrar (virtud que siempre termina beneficiando a otros más que a nosotras mismas).

Algunas de mis compañeras dentro de la política han tenido miedo de denunciar agresiones y discriminación por la posibilidad de ser evidenciadas con adjetivos que las descalifiquen, porque a las mujeres nos denigran hasta por no saber cocinar y consideran tal hecho como una falta grave contra el ideal de buena mujer.

“Si no tiene orden en su casa no sabe manejar otras cosas, sino lleva un orden en sus deberes de mujer tampoco puede hacer algo más”
Pude rescatar de muchas de las publicaciones de esta semana dos cosas importantes : Los hombres en ningún espacio deben permitirse usar el ejemplo de la integridad de las mujeres con adjetivos vulgares pero enmascarados de metáforas, estamos viviendo una transformación en la que no se trata de sentirse o no ofendidos por todo como han llamado a la generación de cristal, sino que por situaciones de poder somos el país numero uno de Latinoamérica con más feminicidios.

No podemos darnos el lujo de simplificar o minimizar nuestras palabras cuando la política resulta ser el espacio más violento para las mujeres y el que principalmente debe luchar por erradicarla, para que ésta como une ejemplo pueda emplearse en toda la sociedad. Por otro lado, nosotras debemos saber el justo momento en que la política puede usarnos para ser el escudo de los hombres que peleando su posicionamiento nos llegan a utilizar como la masa que ejercerá el golpe que ellos canallamente no enfrentarán pero serán como los cobardes que se esconden bajo las faldas de su madre.

En el último mes que su servidora ha sido atacada por redes sociales encuentro curioso el caso de que entre todas las posibilidades en las que se me pudiera ofender fuera únicamente las de carácter personal, como si estuviera obligada a rendir cuenta de mi personalidad, nunca tuve una crítica a mi trabajo o profesión, además a tales difamaciones se añadió un tono bastante interesante de minimización y exclusión. “No eres buena mujer porque no pudiste resolver tales cosas” que comparándolas con las actividades de un hombre en ese caso hubieran sido justificadas e incluso hasta apoyadas.

Esta violencia parece exagerada y qué no existe, que es una desventura luchar por cosas tan simples y sin sentido pero que terminan siendo la causa de otras violencias. De algunas de las víctimas que hemos recibido en el colectivo que presido la mayoría de las mujeres o niñas que sufrieron abuso sexual fueron obligadas a convivir con su agresor bajo la ideología y obligación del perdón, minimizando su trauma, porque ademas de considerarse que nuestro sufrimiento no es tan grave, encima tenemos la responsabilidad de perdonar a quienes nos lastiman o nos convertimos en poco tolerantes e histéricas.

Me siento eufórica, es mi nota más larga en mucho tiempo y no sé si llegue a tener la misma lectura que las otras que han sido revolucionarias, pero desde mi análisis social y experiencia no me queda mas que aferrarme al ideal de que en algún tiempo existirán convivencias, lugares justos y dignos para nuestra participación y que un día no muy lejano viviremos en un mundo equitativo donde los derechos sean para todas y no los privilegios de unos cuantos. Sueño con un espacio dónde no nos desvaloricen por nuestras ideologías o acuerdos y dónde nunca más nos vean como un personaje cuya capacidad más vital se encuentra en lo privado (hogar y familia) se valore y respete la capacidad que tiene para también dirigirse en lo público.

“Algún día viviéremos en una sociedad donde se entenderá que las mujeres no vamos a pedir permiso para construir nuestro destino.”

A todas mis compañeras que hacen política, a las funcionarias que han desafiado la violencia y con dignidad son la representación de nuestras voces, infinitas gracias. Desde mis letras y el activismo hago mi parte para ver un futuro donde estemos todas.

A la opinión pública

En esta publicación se anexa la carta hecha llagar por Quirino Velázquez, columnista de este semanario, y aprovechamos la ocasión para dar a conocer que la decisión de «bajar» la publicación a la que en el siguiente texto se alude, fue tomada únicamente por la petición del autor.

La columna «Política Fragancia y Tufo», se publicó debido a que su contenido no se consideró dentro de un contexto misogino y hace remembranza a una conversación sostenida algunas décadas atrás entre su autor y un actor político.

En el Semanario La Verdad no solo se antepone el respeto a la mujer, sino que el respeto y la honorabilidad son valores indispensables para el ejercicio periodístico. lamentamos si alguna susceptibilidad se vio afectada por dicho texto, pues jamás fue la intensión del mismo.

LA VERDAD

Periodismo Libre de Tlajomulco

At’n Víctor Hugo Ornelas

Muy estimado amigo:

Con relación mí la colaboración que titulo “POLITICA FRAGANCIA Y TUFO” aparecida el día de ayer en la página electrónica de LA VERDAD Periodismo Libre de Tlajomulco, y en la que hago mención, entre otras cosas que: “… bien decía el político, sociólogo, jurista y ensayista español, alcalde de Madrid entre 1979 y 1986, Enrique Tierno Galván: En política se está en contacto con la mugre y hay que lavarse para no oler mal”. Y “…les cuento que alguna vez, un gran amigo (de esta actividad) con gran sapiencia me dijo: la política es como una bella mujer veleidosa y traicionera. Que la política es la mujer más bonita que pudiéramos llegar a conocer o a imaginar. Todas sus líneas son impecables. Todas sus proporciones son perfectas. Tan sólo el verla es un gran placer para muchos. Tocarla es todo un privilegio.”.

Con relación a dicha colaboración, nunca fue, ni es, ni sería mi intención que el contenido de tal colaboración, fuera misógino, discriminatorio, machista, ni con apología de la violencia contra las mujeres. Asimismo, con la colaboración antedicha nunca fue, ni es, ni sería mi intención afectar la dignidad de las mujeres, ni cosificarlas. Nunca fue, ni es, ni sería mi intención expresarme de las mujeres como objeto de consumo y ni menoscabar sus derechos establecidos el marco convencional y constitucional de derechos humanos. Y nunca fue, ni es mi intención promover la violencia contra las mujeres y las niñas,

Como usted sabe, soy padre de cinco mujeres y abuelo de tres niñas, que son mi gran adoración, asimismo, a lo largo de mi vida he conocido, trabajado y convivido con muchas y grandes mujeres y niñas a las que siempre he admirado y respetado y por las que siempre he sentido una profunda gratitud, un gran cariño y un auténtico respeto. Por lo que, precisamente por respeto, cariño, gratitud y admiración a mis hijas, mis nietas, a sus mamas y a todas las mujeres y niñas, le solicito encarecidamente que borre de su página y redes sociales, la colaboración citada. Al tiempo que por conducto de LA VERDAD Periodismo Libre de Tlajomulco, ofrezco, a todas las mujeres y a las niñas, una sincera disculpa pública si con dicha publicación alguien se sintió lastimada u ofendida y a la vez reitero públicamente la garantía de mi compromiso no hacerlo jamás.

Le agradecería mucho el por favor publicara la presente.

Atentamente

Quirino Velazquez    

Que los mantenga su madre patria.

“Si un traidor puede más que unos cuantos, que esos cuantos no lo olviden fácilmente.”

Fabiola Serratos

Las lluvias trajeron consigo otros escenarios, los más reales repletos de violencia y abandono, los otros como pan y circo traen de nuevo la farándula desde los personajes políticos, que nuevamente nos entretienen como novela de Thalía en los años noventa.

Así es la política dentro de nuestro municipio que no ha cambiado el guión en muchos años. Viejas figuras políticas que se victimizan para popularizarse y otras más que se venden como héroes del mismo mal que construyeron ellos.

Es casi medio día de una mañana nublada, un son popular y un café me acompañan para escribir para ustedes un pensamiento que viene surgiendo desde los últimos días al indagar en nuestros grupos municipales. Mientras muchos perfiles nuevos se vienen posicionando como independientes o en la búsqueda del protagonismo de los partidos políticos.

Lo mas real de todo esto es la cantidad de personajes que nuevamente buscaran en los cargos públicos la forma cómoda de vivir ellos y sus familias, pues cabe recalcar que existen familias enteras que por años han vivido del erario público.
La esperanza de muchos esta puesta en los nuevos perfiles, esperando no ser decepcionados como en las candidaturas pasadas donde incluso lo nuevo resulto ser más de lo mismo (la grilla se calla con chamba, la justicia no tiene precio.)

Mientras nuestras figuras políticas descuidan su trabajo para iniciar su pre-campaña y no perder a sus seguidores, los ciudadanos nos preguntamos ¿no seria más sencillo posicionarse por su trabajo?
Realmente son contadas las personas que han fungido como funcionarios ya que en su mayoría solo desfilaron con campañas eternas. Esto no debería resultarnos sorprendente pues sabemos que muchos de aquellos personajes solo conocen principios éticos cuando de ellos se necesitan beneficiar.

Es muy común ver como se alardea de las comodidades que se han adquirido con el supuesto trabajo que realizan, incluso podemos notar que ciertos funcionarios gozan de presumir los bienes excesivos que en el ultimo año obtuvieron, el discurso es deshonroso, decepcionante y muy vergonzosos, la falta de educación los lleva a exponer un discurso de superioridad y autosuperación desde su cargo.

“He trabajado mucho para tener tantos autos o esta casa…”
(El cinismo al estilo gaviota)
¿Conocen funcionarios así?
Si el trabajo duro trajera los privilegios de los que se han hecho en el último año y medio, comerciantes y obreros que han trabajado por años y que ejercen largas jornadas de trabajo, incluyendo el desgaste de las horas en el transporte público quizá se igualarían en privilegios.

Nuestro ayuntamiento es el claro ejemplo de desigualdad social, de los jodidos que se enriquecen en poco tiempo y se venden como figura de éxito y trabajo duro. Mientras en las colonias de donde salieron continúan desde hace más de 17 años los mismos problemas sociales.

Estas elecciones deberán ser las más reflexivas y revolucionarias que hayamos vivido, quitando el hueso de los traicioneros, de los vividores y de los que vieron en la política la forma privilegiada de vivir. Pues a quien le gusta el dinero no debería ser político sino empresario.

Come frutas y verduras

Alfonso García Sevilla


El artículo 4° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece a la letra “Toda persona tiene derecho a la protección de la salud. La ley definirá las bases y modalidades para el acceso a los servicios de salud y establecerá la concurrencia de la Federación y las entidades federativas en materia de salubridad general, conforme a lo que dispone la fracción XVI del artículo 73 de esta Constitución.”

Bajo esta premisa, el Estado mexicano tiene la obligación de salvaguardar este derecho humano sobre todo hoy en día, ante la emergencia sanitaria que enfrentamos por el Covid-19. Sin embargo, a pesar de estar en lo que en los últimos tres meses es, por los números de contagios y defunciones, la etapa más álgida de la pandemia, El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dijo este domingo en un video que ya pasó lo más complicado de la epidemia en el país, y que ahora los ciudadanos, en la llamada ‘nueva normalidad’, deben actuar con criterio y cuidarse a sí mismos.

“No es echar al vuelo las campanas, no es cantar victoria, pero consideró que ya pasó lo más difícil, lo más riesgoso”, señaló. Un día antes el presidente dio a conocer a través de las redes sociales, su “Decálogo” para enfrentar el coronavirus y la nueva normalidad. Un catálogo insulso de consejos al ciudadano, carentes de un plan de acción gubernamental integral tendiente a que la 4T garantice el bienestar del mexicano post pandemia.

Mientras tanto, en la tierra del Tequila no cantamos mal las rancheras, el gobernador Alfaro anunció, el jueves 11 de junio, que “Ha llegado el momento de poner en marcha una nueva etapa del Plan Jalisco Covid-19: la de la Responsabilidad Individual, hoy cada ciudadano tendrá que vigilar su comportamiento, ser consciente y hacerse responsable de su salud y la de sus familias”.

Ambos gobiernos contrajeron, con pretexto de combatir la pandemia, deudas históricas que, ante la evidente omisión a la obligación constitucional de cuidar la salud de sus gobernados en pleno aumento del contagio, habrá que ponerle lupa a cómo ejercerán esos recursos, porque hoy exhiben su fracaso; tanto en la forma de diseñar acciones encaminadas a la contención social así como de generar canales de comunicación y mensajes tendientes a generar conciencia y solidaridad para que la gente se quedara en casa.

La economía no sirve si no es para generar bienestar en el individuo, lamentablemente en nuestro país, nuestros políticos supeditan la salud de la gente a la reactivación económica y, dicho sea de paso, al protagonismo mediático que dan los pleitos estériles entre gobernantes, que de seguir la tendencia como va, seguramente dejará en sus administraciones muchas vidas que lamentar.

Si pensamos nos salvamos

Fabiola Serratos

“Vandalismo es que nos tiremos a nosotros mismos por defender aquellos que nos llevaron al abismo”

En las últimas semanas una ola de evidente violencia se desata a lo largo de todo el país, un temor inquietante invade a la ciudadanía que se tambalea entre el descontento y la desconfianza de no saber quienes se supone deberían protegernos.

A lo largo de la historia la seguridad y el orden estaban inclinados a garantizar la estabilidad de lo gobernantes mas allá de la ciudadanía, las élites de una sociedad siempre han sido en realidad las que poseen las garantías y las virtudes que se promueven como derechos pero en realidad son privilegios que benefician a unos cuantos. Recordemos entonces cada época histórica y hacia donde se inclinaba la labor de los ejércitos, la honra y el patriotismo siempre ha estado enfocado a defender las causas de los arriba aun cuando éstas vengan a poner en riesgo a los de abajo.

De los analistas de la desigualdad social es el adjetivo de socialista o comunista aunque no se comprendan dichos términos y aunque ni como referencia de ese punto de vista al menos se tenga un texto de Rius a la mano. La lucha por la justicia, la igualdad de oportunidades y de beneficio a la sociedad tiene un freno gigante por parte de aquellos que se ven beneficiados con dichas desigualdades. En estos momentos no estamos solo frente a una desigualdad económica, gracias a las redes sociales se ven expuestos infortunios que va más allá de lo que hasta hoy habíamos podido ver públicamente.

Hemos sido influenciados, manipulados y muchos se han fanatizado con la defensa de los movimientos y personajes políticos, dejando claro que como ciudadanía también somos parte de una corrupción que sostiene las garantías de unos cuantos y nunca las nuestras, pues el tiempo transcurre, los de abajo continuamos igual y muchos nuevos personajes junto con los ya burócratas de abolengo se inflan los bolsillos con nuestras falsas creencias.

Una de las cosas que todo ciudadano debe comprender es que mientras la desigualad social ataque principalmente la economía y la educación nos encontramos en completa vulnerabilidad, nunca debe ir la una sin la otra. Ya que gran parte de la población considera el éxito como el enriquecimiento sin importar el cómo se llegue ahí y esto hace tentador el encontrar en la política o el narcotráfico una forma de llegar a ella, olvidando la parte que contribuye también al desarrollo social y solo tiene crecimiento y coherencia a través de la educación.

Es año de posicionamiento donde mas allá de trabajar en el cargo, se está realizando una campaña anticipada donde los roles de los partidos políticos consiste en jugar a héroes y villanos en la cual, quien más desacredite al otro se convierte en el héroe y una posible salvación de los que continúan creyendo que la política es como la religión y en ella se encuentran salvadores y profetas.

Las transformaciones sociales surgirán cuando los ciudadanos nos apeguemos a la libertad y lo crítico y no a las migajas que nos obligan a pagar con el voto o el seguimiento como si fuéramos rebaño.
fanatizarnos con la política y los políticos solo habla de la falta de independencia que vivimos y de ahí se deriva la complicidad de la corrupción. Educarnos para saber que mientras ellos luchan por ser los buenos o los malos (porque de eso depende su continuidad en la política) nosotros seguimos igual

Y el presidente lo sabe, lo sabe

Quirino Velazquéz

Parece que el presidente de la República no pude vivir sin enfrentar complots. Desde que empezó abiertamente a buscar la presidencia, Andrés Manuel López Obrador ha denunciado ser víctima de confabulaciones organizados para cerrarle el paso, para evitar que se pueda convertir en el paladín de la justicia que imagina es, al grado de que su manera de pronunciar la palabra, sin la t final, ha sido uno de los caballitos de batallan de quienes se mofan de su manera de hablar.

Así, entiende AMLO al mundo y esa forma de razonar, con rasgos paranoides, ha sido una de sus ventajas competitivas en su carrera política. La historia está llena de ejemplos que nutren la teoría planteada en ciernes por el gran Elías Canetti (pensador búlgaro y escritor en lengua alemana, Premio Nobel de Literatura en 1981) y desarrollada después, entre otros, por el politólogo Robert S. Robins (autor del libro: Paranoia política: la psicopolítica del odio) de que las personalidades paranoides suelen ser especialmente exitosas en la política.

De ahí que los demagogos paranoides suenen convincentes a la gente y logran muchos seguidores, creyentes en el mundo binario del bien y el mal. Solo las formas encolerizadas de paranoia son patológicas, y en algunos casos pasan inadvertidas cuando las poseen los políticos, lo que explica la elevación de tiranos atroces, asesinos compulsivos. Pero nunca, ni los casos menos graves, resultan en gobiernos virtuosos y con frecuencia son muy poco eficaces para reducir la violencia; incluso, al contrario, la suelen agravar.

Lo anterior viene a cuento porque explica, lo que para muchos, es la farsa del pasado martes, cuando el presidente AMLO presentó (en la “mañanera”) la prueba de un supuesto complot opositor: un “documento confidencial” (hágame usted el cabrón favor) en el que se planteaba la estrategia para unir fuerzas de todos los partidos contrarios a su Gobierno (Bloque Opositor Amplio), con el apoyo de los intelectuales, empresarios y medios de comunicación que se han mostrado más críticos respecto al Gobierno, para “desplazar a Morena de la mayoría de la Cámara de Diputados en 2021 y revocar el mandato presidencial en 2022”. Yo creo que desplazar al partido del gobierno y del control de la Cámara baja por la vía democrática es legal y valido pensarlo y planearlo, cual complot. Revocar el mandato de AMLO a través del mecanismo propuesto por él y legalmente aprobado para tal efecto también es legal y valido cavilarlo. Cual pinche complot.

Pero la fabricación resultó tan burda que fracasó en la cuna y ni las tropas vociferantes de los fanáticos del gobierno insistieron en su malevolencia en las redes después de unos minutos. El documento “confidencial” más bien parece un burdo artificio de los que hacía la tristemente célebre Dirección Federal de Seguridad (DFS) de los tiempos priistas. Imagino que algún genio de la oficina de comunicación de la Presidencia de la República vendió la idea de que era un buen momento para cambiar el foco de atención del público del desastre en el que está entrando México. Aunque el presidente alardea de un supuesto éxito en el control de la epidemia que es envidia del mundo, los datos muestran que la curva no se aplana y la reactivación parcial prematura que ha incitado con la irresponsabilidad de su gira de la semana pasada (en medio de una pandemia y una tormenta tropical, para hacer el ridículo al darle el banderazo de salida a una locomotora chatarra en representación del supuestamente futurista tren maya que, después supimos, va a usar motores de diésel, a la vanguardia de la tecnología mundial) solo ha contribuido a agravar la situación.

Así, la farsa de la conjura imaginaria ha dejado como unos necios no a los supuestos conspiradores, sino a quienes urdieron la falsificación al estilo de los Protocolos de los Sabios de Sion (es un libelo antisemita​​​ publicado por primera vez en 1902 cuyo objetivo era justificar ideológicamente los saqueo y matanza que sufrían los judíos en la Rusia zarista) pero sin talento. Mientras tanto, el desempleo crece de manera aterradora, como lo explicó Jonathan Heath, subgobernador del Banco de México en un artículo muy comprensible esta misma semana, según el cual el desempleo real supera ya los 25 puntos porcentuales, tasa nunca antes alcanzada en México, mientras que la brecha laboral superaría el 50 por ciento, cuando en marzo andaba por el 20. Una crisis laboral escalofriante, como bien dice el subgobernador del Banco de México.

La farsa sería cómica si no mostrara signos funestos. El tono con el que comenzaron a difundirla era amenazante: ahí estaban las pruebas de la traición a la patria, del delito de lesa majestad. Se subrayaron las aviesas intenciones de cabildear en Washington e involucrar al INE y al TEPJ. El gran poder podría con ese pretexto enderezar las baterías contra los traidores, los cangrejos, los vende patria conservadores, y justificaría su andanada contra el órgano electoral que tanto molesta. Además de desviar la atención de los temas que muestran la ineptitud gubernamental para lidiar con la crisis, el chisme podría usarse como espada de Damocles (frase popular que debemos a un historiador griego y que hasta hoy se utiliza para referirse a un peligro inminente, aludiendo a una espada que pende sobre nuestra cabeza y que en cualquier momento caerán sobre nosotros) contra la oposición. Por fortuna, la chapuza acusa y fue tan grande, desde el nombre del supuesto “Bloque Opositor Amplio”, que todo quedó en una rítmica canción de la famosa Sonora Santanera “La boa”.

Ya en otros momentos AMLO ha hablado de conjuras y listas “negras” de opositores entre las cúpulas empresariales, medios y periodistas que, ante el nuevo embate, se apresuraron a saltar del patíbulo que se construye hacia la elección de 2021. Algún gobernador y dirigentes políticos esta vez no picaron el anzuelo y encontraron la sátira como vacuna contra la polarización con la parodia de la clásica canción de La boa a sus supuestas aspiraciones de derribar al gobierno.

La verdad poco debería extrañar que los partidos hagan alianzas para disputar el poder como norma de su actividad política dentro de la ley, como es buscar ganar el Congreso o el revocatorio de mandato que denunció el presidente AMLO. Lo que, en todo caso, debía preocupar es la decisión del mandatario de meterse de lleno en la contienda electoral del 2021, cuando el país no ha logrado “domar” la pandemia ni conoce la profundidad del túnel de la crisis económica en camino; o quizá eso explique que con tanta anticipación haya optado por velar armas y mostrarse en campaña, aunque no salga en la boleta.

Si la revelación del plan desestabilizador del BOA generó memes y la burla a través del tema musical cantado de la Sonora Santanera, la decisión del presidente AMLO de implicarse personalmente refleja su preocupación por el impacto de la crisis en la intención de voto a Morena y en la aprobación presidencial, que difícilmente podrá sustraerse de la crítica al manejo de la pandemia y la depresión económica. Ningún complot podrá desviar la atención de los datos que arrojen esas realidades en 2021 y el presidente lo sabe, lo sabe…como dice la Santanera.

Guadalajara Arde “Si no hay justicia para el pueblo, que no haya paz para el gobierno.”

Fabiola Serratos

Este año pasará a la historia como uno de los más significativos en todo el país. Pero para nosotros, los habitantes de Jalisco no solo ha sido la pandemia que ha venido a cambiar nuestras condiciones y formas de vida, hoy Jalisco vino a arder en las llamas de la rebelión y el hartazgo, frente a un gobierno insípido e impostor.
Algunas personas quizá no han terminado de comprender el por qué de la intensidad en la manifestación del día de hoy; mientras revisaba las redes sociales para poder generar una opinión de los hechos, les confieso que sentí una profunda euforia y emotividad de ver arder el viejo barrio donde pasé parte de mi vida. Allá por el 2012 cuando acompañada de muchos compañeros universitarios recorrimos las avenidas de Guadalajara en un movimiento que exponía las formas mezquinas de la vieja política, miles de estudiantes formaron uno de los movimientos más fuertes de la historia y de todo el país. Aunque muchos de esos viejos políticos ahora figuran en otros partidos aquellas manifestaciones derrocaron al partido con más años en el poder y de donde salieron los ladrones más ricos del país (Aunque no recuerdo la marcha fuera tan violenta como la de hoy, no al menos en Jalisco). Sin embargo, los ideales y principios de una ciudadanía que por temor o desconocimiento vienen a defender y considerar a la clase política, quizá no han encontrado el verdadero significado de una lucha ante el sometimiento y las desigualdades.
Mientras la clase política nos entrega un discurso de solidaridad y empatía, de comprensión y hasta de auxilio, ellos los que se han enriquecido a costa de nosotros, de nuestras familias y de los que dignamente salen a laborar y obtener un mínimo salario. Mientras nosotros sentimos culpa en los últimos años cientos de comerciantes fueron a la ruina, obreros no han podido llevar alimentos a sus familias y nuestro gobierno se enriquece con nuestras desgracias.
Defender a la clase política que goza de privilegios excesivos es como defender a nuestros propios agresores.
“Que la violencia no se combate con violencia” dicen y mientras nosotros aceptamos la imposición y las injusticias sin notarlo nos hemos convertido en parte del problema al permitir que con nuestra dignidad ellos beneficien.
Hoy Guadalajara le grita al mundo que no permitirá nunca más la imposición ni que se utilice la lucha del pueblo para beneficiar movimientos políticos.
Si los derechos solo son para algunos no son derechos sino privilegios. Hoy se alza la voz violenta, rabiosa y eufórica de miles de tapatíos que se han cansado del abuso de autoridad y la prepotencia con la que nos gobiernan y que ha sido la muerte de un joven (JusticiaParaGiovanny ) la que nos recalca
nunca volveremos a permitir se nos trate con abuso, pero tampoco con manipulación como en el 2012 los partidos opositores tomaron ventaja de aquella lucha.
En jalisco se vive la liberación y estamos seguros en todos los municipios comienza a verse un desapego a las viejas figuras y prácticas políticas, nunca más volveremos a permitir los políticos se llenen los bolsillos y menosprecien a la ciudadanía, que abusen de su poder y con violencia continúen apagando las vidas de los Jalisciences.
Ardemos con la dignidad puesta, de la mano de los ciudadanos, de los que padecemos a diario de la desigualdad de derechos mientras otros viven por demás privilegios. La lucha no es entre nosotros sino con aquellos burócratas sedientos de poder que han lucrado con nuestras vidas.
Ninguna acto de violencia contra otro ser humano es justificado, pero si no se exige la justicia le daremos entonces nuevamente el derecho a la corrupción e impunidad a los que deberían velar por nuestra seguridad y desarrollo. La lucha de los ciudadanos no es la lucha política de los grupos que buscan su posicionamiento y pelean entre ellos. Abramos los ojos, miremos como las mismas familias, las mismas figuras y las mismas autoridades se han beneficiado de la política y no lo permitamos de nuevo, que ahora que se ha despertado nuestro estado no vuelva a callar, que ahora venga la construcción de lo digno, de lo nuestro, que no vengan a arrebatarnos nuestra unión. Que el espíritu de lucha venga a hacer de nosotros sujetos libres y organizados contra aquellos que por mucho tiempo se han beneficiado a nuestra costa, pero sin atentar contra los nuestros que también viven desigualdades.
Que la lucha que hoy da inicio venga a traer justicia, miedo para ellos que sintieron segura nuestra sumisión y se vieron listos para figurar de nuevo en las siguientes elecciones, arrebatemos el poder a aquellos que pasarían la vida entera de un cargo otro explotando y robando nuestra tranquilidad.
Promovamos la educación, la resistencia, la organización y el cuidado de nuestra gente y sobre todo no permitamos que una lucha social se convierta en el beneficio de políticos y opositores.
Esta lucha es nuestra y es por la justicia.

Que nadie nos calle si nuestras voces gritan «justicia».

Fabiola Serratos

Resultado de la pandemia que nos ha permitido la reflexión sobre la desigualdad con la que a lo largo de cientos de años hemos vivido.

Hace una semana narré con gratitud y admiración lo que con mucho esfuerzo hemos construido, esa autonomía muy crítica de la que muchos ciudadanos se están empapando, la elaboración de espacios libres y donde nos hemos asegurado de la protección de nuestra comunidad.

Sin duda estamos viviendo un momento histórico donde todo aquello que considerábamos extinto regresa recordándonos la vulnerabilidad de muchas personas, una revolución a nivel mundial donde muchos no estamos dispuestos a continuar permitiendo la represión y la falsa justicia que promueven nuestros gobiernos.

Luego de ver las marchas que dejaron vestido en llamas a Minneapolis el maestro Carlos Machado investigador Mexicano escribe en sus redes sociales “Minneapolis arde en llamas, como arde el racismo que mata la integridad de las sociedades, como arde la maldita supremacía de los privilegiados, como arden los cientos de años en los que las comunidades vulnerables han sido menospreciadas, reprimidas, abusadas, violentadas torturadas y reprimidas”

En nuestro país no es un tanto distinta la rebelión contra aquellos que por años han fomentado a través del racismo, las clases sociales y la desigualdad entre personas. La raza, la condición, el sexo y muchas otras cosas nos han sido a los menos favorecidos vendidas con falsos principios que vienen a poner por encima de nuestra dignidad aquellos que se enriquecen y favorecen del trabajo de los de abajo.

Aquí en Jalisco no ha sido distinto, vivimos nuestra propia guerra, nuestras propias marchas, mientras el gobierno endeuda como nunca al estado miles de comerciantes y personas salen a las calles a exigir la reapertura de sus negocios y mostrando el repudio merecido al actual gobernado. Muchas familias han quedado sin empleo y mientras aquellos que consiguieron sus privilegios con los impuestos de su pueblo promovieron el quédate en casa y más tarde hicieron su campaña entregando donaciones, la conciencia de clases y el poder que como pueblo tenemos relució valiente. Cierto es que nuestra gente también está agotada de trabajar duro para otros, de mirar el ir y venir de políticos que se llenan los bolsillos de riqueza y la boca de las más grandes mentiras, quizá un racismo como tal no hemos vivido, pero sí un espeluznante clasismo.

El mundo nos exige un cambio una nueva normalidad en la que no podemos permitir callen o condicionen nuestras voces.

Hablando desde lo personal puedo decirles que tras el acoso recibido en el último mes reconozco que también es una desigualdad en la participación pública el ser mujer, la vida personal es exhibida con un morbo particular que lleva la etiqueta de chantaje para guardar silencio ante lo sucedido con millones de mujeres en México y exponer públicamente las nefastas intenciones de los políticos corruptos que de la noche a la mañana se han enriquecido a costa de la gente. Cuando se ha vivido desde el nacimiento en la clase media baja una aprende a ser consciente de los privilegios que no se tienen y de cómo nuestras carencias son de mucha utilidad para otros.

Somos los obreros, los empleados, los sometidos, somos quienes sostienen a las clases altas, pero también hemos sido los que han mantenido a la clase política en la condición de riqueza en la que ahora vive. Esta transformación social hoy nos exige más que nunca no ser cómplices de la corrupción, unir nuestras fuerzas para combatir aquello que ha denigrado a muchos grupos sociales, la igualdad y la equidad vienen exigidas por movimientos valientes de voces guerreras que no están dispuestas nunca más a callar.

Sin olvidar que los gobiernos siempre han sabido criminalizar los movimientos que exclaman justicia, los invito a conocer a todos aquellos valientes que han salido a defender nuestra libertad a las calles, hoy se pintan de llamas algunos estados, otros más de pancartas y marchas, pero todos bajo la lucha de la desigualdad.

¿Qué nunca más se vean silenciadas nuestras peticiones, nuestras voces, nuestros gritos de justicia!

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