Sociedad

LO MEJOR PARA ESTAR EN CASA

Ángel Cárdenas

Looper Español

Disponible en YOUTUBE

El otro día en Youtube conocí este particular canal que cuenta con contenido exagerado sobre las películas, videojuegos y series que tanto nos gustan, me pareció asombrosa la idea y lo que más me gustó es que suben contenido muy frecuentemente, todos los vídeos están en español, además cada uno tiene guiones completamente buenos, si ya no encuentras que ver te aseguro que visitar este canal al menos te dará de que hablar.

Rick Y Morty

Disponible en NETFLIX

Espera un momento, ¿alguna vez has oído hablar de este programa? lo se, a simple vista puede parecer sólo una caricatura pero te aseguro que va más allá, cada uno de los capítulos que la conforman mantiene un alto nivel de calidad y es que a pesar de sonar simple que un niño y su abuelo científico tienen asombrosas aventuras realmente viéndo la serie  te darás cuenta de que si son asombrosas aventuras y no sólo eso, en cada episodio sin darte cuenta conocerás verdaderos datos interesantes que tal vez no imagines, dale una oportunidad y no te la pierdas.

Ciudad Fantasma

Karen Ortega/Guadalajara

Las medidas preventivas  para evitar la propagación del Covid -19 que en el Estado de Jalisco dieron inicio desde el pasado 13 de Marzo con el anuncio de la suspensión de clases en la Universidad de Guadalajara han conllevado a tomar medidas con mayor grado de decisión, pues las clases a nivel básico, así como el cierre a comercios donde tienen gran afluencia de personas y cancelación de eventos masivos, han llevado a cambiar la rutina y el ritmo de vida de las personas en la zona Metropolitana de Guadalajara.

Un claro ejemplo de este momento lleno de incertidumbre, se puede encontrar en el Centro Histórico de la ciudad de Guadalajara. Caminar por sus calles que día a día son transitadas por miles de personas entre ellas turistas, hoy podemos observar una calma que se convierte en un ambiente lleno de tensión, pues la economía podrá verse afectada por el paro laboral obligado.

Es casi nulo ver personal de seguridad, las personas en situación de calle destacan entre las pocas personas que transitan por la zona, mismas que solo tienen como dirección cumplir con su horario laboral que en algunos casos fue disminuido, pues algunos negocios de cadenas comerciales no se han visto obligados a cerrar totalmente.

Sin embargo, los negocios locales muestran su fachada con la cortina abajo acompañado de avisos a su clientela, donde estiman que el día de mañana 25 de marzo todo regresara a la normalidad, pero el panorama que hasta esta hora presenta el país no deja en claro que futuro cercano tiene este.

Sin duda, la mayoría de los tapatíos han demostrado un comportamiento social responsable, pues las medidas sanitarias propuestas por el Gobierno Estatal y de la Secretaria de Salud han tenido aceptación en la población, manteniendo a su vez una actitud positiva ante esta pandemia.

Privilegiados, Necesitados y los irresponsables.

Sino nos mata el virus, nos mata el hambre o la indiferencia.

Fabiola Serratos


A casi dos semanas que iniciará esta pandemia, muchas han sido las noticias y las alarmas, gobernantes oportunistas que disfrazan sus intereses con precauciones y falsa voluntad, hasta un presidente del que a veces cuestionamos su cordura.

Pero los de abajo, los que estamos en la parte más vulnerable del país, quienes hemos sido bombardeados con noticias falsas, restricciones, etc. Somos quienes realmente han vivido una crisis e incertidumbre bastante severa.

Las redes sociales nos han dejado en evidencia tres grupos de personas que surgieron en estos días.

Los privilegiados.
Los que tiene oportunidad de hacer cuarentena, resguardarse y hasta dirigir campañas de cuidado “quédate en tu casa”

La clase media baja.
Entre comerciantes y obreros, son quienes con temor o incertidumbre continúan sus actividades rutinarias pues de ellas dependen el día a día y el sustento que puedan ofrecerles a sus familias, para ellos aun no existe el quédate en tu casa y es más alarmante la idea de no poder alimentar a sus familias que contraer un virus. “Sino me mata el virus me mata el hambre”

Los irresponsables.
Ante una pandemia mundial, muchos podemos hacer crítica y reflexión en cualquiera de sus ámbitos, lo que si no es válido es ignorarlo, evidenciar nuestra mediocridad e indiferencia en actos que ante tan contra la salud no sólo de ello sino de los millones que somos en este país.

Pareciera una burla que mientras madres solteras, padres de familias e incluso personas de la de la tercera edad tienen que dejar su resguardo para alimentar a sus familias, un sector de la población aún asiste a bares, fiestas, convivencias o peor aún, han visto la cuarentena como un periodo de vacaciones en el cual no han tenido ni la más mínima precaución.

Quizá de entre todo lo que podemos analizar es el desabasto que tenemos en el sector salud y qué si es verdad o no una pandemia. Lo cierto es que nuestro sistema de salud no podría con algo así.

Tenemos en nuestras manos la responsabilidad más grande y no la hemos comprendido porque no sabemos ser responsables de nosotros mismos. Siempre en espera de ser obligados a tomar desiciones y siempre culpando a otros de lo que no tenemos iniciativa ni deseos de solucionar desde nuestra persona.

Así como surgen manos voluntarias y buenas acciones, las crisis también dejan salir lo peor de las personas y esperamos que al paso de las semanas logremos ver más conciencia y menos indiferencia.

Líder de familia.

Alberto Reveles

Liderazgo según la Real Academia Española, está definida como la condición de un líder y el ejercicio de esa condición. Mientras que para Líder la (RAE) dice que es aquella persona que dirige u orienta a un grupo, que reconoce su autoridad; y persona, equipo o empresa situados a la cabeza en una clasificación.

Partiendo de esa definición debes conocer diversos líderes de diferentes clases, tipos y clasificaciones. Éste artículo va enfocado al líder familiar, por lo tanto, el líder familiar será aquel integrante de familia que dirija al resto ante cualquier situación. Actualmente se tiene el reto familiar de salir adelante ante la crisis ocasionada por la ya denominada pandemia por la Organización Mundial de la Salud.

Para las personas que tienen el liderazgo familiar y por alguna razón no contaron con el colchón de estabilidad que se mencionó en las notas pasadas, el autor Francisco González recomienda lo siguiente:

  • Bajar los gastos a su mínima expresión. Significa No hacer compras de pánico planificar por periodos de 15 días o un mes dependiendo su presupuesto. En otras palabras, comprar lo que se va a consumir de productos básicos en 15 días o un mes, el período depende directamente de la forma como percibes tus ingresos y como lo has venido administrando.
  • Conservar el mayor efectivo posible. Las compras podrían hacerse con el buen uso de las tarjetas de crédito o en su defecto de la cuenta de débito para que se tenga el efectivo disponible para casos donde sea poco deseable acudir a los bancos o cajeros, o en su caso necesitar un servicio o producto para el cual no se acepte ningún tipo de tarjeta.
  • Trabajar desde casa. Buscar las diversas opciones para trabajar desde casa y complementar los ingresos con una fuente adicional que se pueda trabajar desde casa. También puedes identificar que habilidades tienes y a quienes les pueden servir o ayudar y que además que se puedan realizar desde el hogar.

En términos de finanzas personales son las recomendaciones, para regresar al tema de liderazgo, el tomar las decisiones resulta algo complejo porque pensamos siempre en que se puede fallar y se puede perjudicar, en este caso, a seres queridos a consecuencia de esa toma de decisiones.

El autor John C. Maxwell en diversos libros señala la importancia que tiene el desarrollar la habilidad de auto liderarse, no se puede ser líder de un grupo de personas sino puedes controlarte tú mismo. Entonces la clave está en sí mismo, la persona más difícil de controlar eres tú, para estas semanas de crisis y de cambios en rutinas sociales, económicas y laborales deberás no solo poner el ejemplo en casa, sino que te formaras como líder de tu familia.

Para cerrar esta breve nota, desarrolla la autodisciplina siguiendo las recomendaciones gubernamentales, cuida exposición al riesgo de contagio  tuya y de tu familia, dedica el tiempo para conservar tu salud corporal y emocional, y así motives a los demás integrantes de tu familia, no gastes lo que no pertenece el grupo de los servicios y productos básicos, cuida la alimentación tuya y de los demás; la paciencia ante la adversidad siempre es un camino fructífero, debes recordar que ahora tu función no es llegar primero a la línea de meta sino encargarte de que todo tu grupo llegue a la misma línea.

Coronavirus (COVID-19)

“Los estados son demasiado chicos para afrontar los grandes problemas de la humanidad y demasiado grandes para resolver los problemas de cada individuo” -Daniel Bell-

Quirino Velázquez

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha informado que los coronavirus son una extensa familia de virus que pueden causar enfermedades tanto en animales como en humanos. En los humanos, se sabe que varios coronavirus causan infecciones respiratorias que pueden ir desde el resfriado común hasta enfermedades más graves como el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS) y el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS).

También, ha expresado que la COVID-19 es la enfermedad infecciosa causada por el coronavirus que se ha descubierto más recientemente. Tanto el nuevo virus como la enfermedad eran desconocidos antes de que estallara el brote en Wuhan (China) en diciembre del año pasado (2019).

Además, ha comunicado que los síntomas más comunes de la COVID-19 son fiebre, cansancio y tos seca. Algunos pacientes pueden presentar dolores, congestión nasal, dolor de garganta o diarrea. Y que estos síntomas suelen ser leves y aparecen de forma gradual.

Asimismo, la OMS dice que algunas personas se infectan, pero no desarrollan ningún síntoma y no se encuentran mal. Que la mayoría de las personas (alrededor del 80%) se recupera de la enfermedad sin necesidad de realizar ningún tratamiento especial. Que alrededor de 1 de cada 6 personas que contraen la COVID-19 desarrolla una enfermedad grave y tiene dificultad para respirar. Que las personas mayores y las que padecen afecciones médicas subyacentes, como hipertensión arterial, problemas cardiacos o diabetes, tienen más probabilidades de desarrollar una enfermedad grave. Que en torno al 2% de las personas que han contraído la enfermedad han muerto. Y recomienda que las personas que tengan fiebre, tos y dificultad para respirar deben buscar atención médica.

También, en días pasados la OMS declaró a la COVID-19 como una pandemia (enfermedad contagiosa que se extiende a muchos países o que ataca a casi todos los individuos de una localidad o región). A decir de la misma OMS, se trata de la primera pandemia causada por un coronavirus.

La anterior información otorgada por la OMS nos lleva a revelar que estamos viviendo tiempos muy amenazadores. Nadie había imaginado que el nuevo siglo irrumpiría montado en un caballo del apocalipsis. Nos habíamos prometido lo contrario: un siglo en el que la comunicación global y la evolución de la tecnología nos permitiría cumplir los objetivos de desarrollo sostenible, soñando con un año 2030 mucho más igualitario, más justo, más limpio, más pacífico. Un mundo sin guerras, sin hambre, sin ignorancia, sin discriminación, sin desigualdad, sin violencia. Uno en el que todos los excesos, los abusos y los despropósitos del siglo XX quedarían definitivamente eliminados.

Sin embargo, estamos asimilando la fuerza de la comunicación global por el ya famosísimo coronavirus COVID-19: nunca habíamos estado tan cerca como ahora, ni más informados de lo que sucede en cada rincón del mundo, ni más conscientes de nuestra vulnerabilidad común. China ya no queda lejos, pues nos anuncia su presencia con el virus que nos amenaza a todos; Europa está a la vuelta de la esquina; los Estados Unidos vuelven a quedarnos demasiado cerca y todos vamos devorando los mensajes que nos envían de todas partes.

No creo que se haya renunciado a los ideales ni que se hayan roto las promesas formuladas. Sin embargo, estamos reconociendo nuestros límites de una forma completamente inesperada: ya habíamos entendido, aun a duras penas, el peligro que entraña la destrucción sistemática del medio ambiente y la amenaza que eso significa para el presente de la humanidad. Pero no habíamos imaginado que la mutación viral sería mucho más potente que nuestra capacidad para enfrentarla, hasta el punto de poner en jaque a todo el mundo. El contagio ha revelado nuestra cercanía, pero también ha mostrado nuestras debilidades: Una buena pregunta ¿De qué servirán ahora los misiles y las armas acumuladas durante décadas por los países más violentos?

La crisis que está viviendo el mundo nos revela que el sistema económico mundial tampoco está preparado para derrotar a este enemigo compartido. De hecho, los contagios son más peligrosos porque la economía de la salud no está diseñada para cuidar a todos y en consecuencia puede desbordarse en cualquier momento: no se teme tanto a la COVID-19 cuanto a la presión masiva sobre el sistema de salud. Y, por otra parte, el indefectible egoísmo del sistema financiero puede acarrear muchas más tragedias por la caída de la producción, de las inversiones y de las expectativas de negocio. La desesperación fiscal y financiera que ya asoma tras la enfermedad viral no sólo nos anuncia otra faceta de este mismo drama, sino que nos confirma que nadie estará completamente a salvo.

En efecto, las consecuencias económicas serán muy duras y significativas. La pandemia ha paralizado amplios sectores de la economía mundial, se reducirá el comercio y el tránsito de personas dentro y fuera de cada país. Recursos valiosos de cada hogar tendrán que ser redirigidos a precauciones o atención médica. El mundo será más pobre al final del año. La distribución relativa de los costos sociales será tan desigual o quizás más que las ganancias en tiempos del neoliberalismo.

Incluso, si este nuevo virus desapareciera de nuestro país en este mismo momento, el impacto económico sería evidente. Así lo sugieren la caída en los precios del petróleo, el alza del tipo de cambio del dólar y los indicadores bursátiles que están gravemente a la baja. Una pandemia pone a todo gobierno frente a un dilema trágico: ¿cuántas vidas deben estar en riesgo antes de parar una economía? ¿Qué vidas deben procurar salvarse antes que otras? ¿Qué paliativos deben ofrecerse a quienes sufran más por la recesión que por la enfermedad?

Hay otra víctima de esta crisis: el desplome de la cooperación entre personas y gobiernos. Muchas personas ya incurren en compras de pánico dejando sin abasto a otras más pobres. Habrá productores y comerciantes que acaparen bienes esperando explotar alzas de precios. Gobiernos que opten por cerrar fronteras y aeropuertos para tener un chivo expiatorio ante una enfermedad que ya se transmite de manera local.

Lo irremediable es que cuando esta pesadilla haya terminado, porque de todos modos habrá de terminar, nada en el mundo será igual. Y por supuesto, tampoco en México. De buena fe, quizás hayamos aprendido a ser más solidarios, menos arrogantes y más sensatos para impedir que otras tragedias nos arrollen, para escuchar más a los expertos y para dejar atrás la candidez que todavía nos hace creer que todos los problemas, de cualquier naturaleza, se pueden remontar por la pura voluntad política de los dueños del poder. Será una lección brutal, pero quizás le ayude al mundo observar la debilidad de nuestros gobernantes ante la potencia destructiva de un bicho microscópico. Pero las virtudes de esa lección vendrán después, cuando despertemos a una nueva realidad cuyos efectos quizás durarán por décadas.

Lo que se nota es que nunca fue más evidente la debilidad de los gobiernos ni más cierto lo que advertía el sociólogo y profesor emérito de la Universidad de Harvard, miembro residente de la Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias, Daniel Bell: “Los Estados son demasiado chicos para afrontar los grandes problemas de la humanidad y demasiado grandes para resolver los problemas de cada individuo”.

Redes de pánico, violencia y mentiras.

“Cualquiera con tiempo y redes puede generar crisis”

Fabiola Serratos
Esta semana pasamos del pánico feminista al pánico del Coronavirus y es que hemos llegado a la conclusión que cualquiera que sepa manejar redes sociales y tenga demasiado tiempo libre es capaz de generar los contenidos más alarmantes.

Esta semana renuncié a mi participación en grupos de WhatsApp y Facebook al notar la gran cantidad de alarmas, falsedades y violencia que se generan ahí.

En particular la semana se vio dividía en dos temas relevantes y agresivos.
Los primeros días circularon infinidad de videos viejos, fotografías de otros países y noticias que desacreditaron en gran parte el trabajo de muchas mujeres de lucha. En una experiencia personal al reportar a los administradores de un grupo donde además de burlas se hablaba con lenguaje agresivo y donde la violencia con los temas era realmente clara la respuesta fue.

“Todos tenemos derecho a la expresión”
Quizá lo que como ciudadanos NO comprendemos es que la intolerancia y la violencia jamás serán un derecho.

Los grupos se han convertido en canales de ignorancia, brutalidad y fuentes que desinforman y generan pánico. Los administradores no han asumido la responsabilidad de lo que implica administrar fuentes de información y es que la gran desventaja de las redes sociales es que sin conciencia alguna cualquiera puede llenar de contenidos falsos y lastimosos jugando el rol de un periodista.

Con las redes sociales se ha ido deteriorando o minimizando el verdadero valor del periodismo. Basta sólo con ver las verdaderas noticias en medios de comunicación y las notas con intensidad y pánico con respecto al tema que surgieron días después de las marchas.

Hoy hemos despertado sumergidos en la intriga y el pánico del coronavirus.
Nuevamente los grupos evidencian su falta de conocimiento y se reparten por montones noticias y videos de dudosa procedencia.
Como si todo lo anterior no fuera poco, viene la forma en la que se politizan todos los temas, que si de tal partido que sí derecha o izquierda.

Esta semana sin duda vinieron a mi mente mis años en la universidad y la forma en la que nuestro maestro de psicóloga no recalcaba
que mientras no comprendamos que absolutamente todos los temas sociales llegan a nosotros configurados para pensar de manera colectiva. El pánico, la angustia, la desesperación todo lo vivimos y pensamos en conjunto tanto que nos es casi imposible meditar qué tan ciertas o no llegan a ser los casos de forma individual. La desventaja de pensar en conjunto es sin duda es la repartición de males sociales.

Mis problemas son tuyos y tienes obligación de atenderlos.
La solidaridad pasa de ser una armoniosa construcción social a un círculo de dependencia y obligación asfixiante que sí permite ver con claridad que en casos particulares los terrores sociales son usados en beneficio de unos cuantos. Mientras no ordenemos y dignifiquemos nuestros medios y nuestra participación social. Temas irán y vendrán y siempre serán los mismos resultados. Pánico, angustia y una ola de violencia que muy pocas veces traen una nueva construcción social.
¿Qué parte nos toca a nosotros como sociedad para evitar la desinformación ?

¿Cómo entender la inflación?

Alberto Reveles

Según la autora Sofía Macías, es el aumento sostenido y generalizado de los productos y servicios, durante un lapso de tiempo determinado. Si un producto en particular aumenta de precio, no se trata de la inflación, sino de un reflejo de la disponibilidad del producto ante el mercado. Por el contrario, la inflación se puede conocer en los medios financieros y está determinada en porcentaje relativa al precio anterior.

Por ejemplo, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) publicó que la inflación anual del año 2019 se ubicó en 2.83%, lo que debe entenderse que todos los productos y servicios por lo menos aumentaron el 2.83% con relación al precio del año anterior.

¿Porque están importante conocer la inflación?, por un lado, en términos económicos y financieros no solo representa el aumento de precio de los productos y servicios, sino que además nos señala que el poder adquisitivo del dinero ha disminuido. Quiere decir que si la despensa de tu hogar la haces en el súper con 2,000.00 (dos mil pesos 00/100 M.N.), para la vuelta del año y considerando los mismos productos no alcanzaras a adquirirlos por la misma cantidad.

Por otro lado, si conoces la inflación y ahora que ya sabes cómo impacta a tus gastos, debes buscar que la compensación para dicha inflación se aplique a los ingresos, que quiere decir que, el salario debería de aumentar por lo menos el mismo porcentaje de la inflación, los productos o servicios que ofertes deberán considerar la inflación, los arredramientos también deben ajustarse con la misma relación.

Por último, mencionarte que las instituciones financieras son expertas en asegurar que la inflación la pague el cliente, entonces si tienes productos financieros debes saber que la inflación impacta en dos sentidos, el primero es que aumenta el costo por el servicio prestado por la institución financiera, y el segundo es que tu dinero con el paso de los meses paga menos deuda por que se pierde el poder adquisitivo del dinero.

Ahora vamos por el 10

Alfonso García Sevilla


No es la primera vez que escribo acerca de los motivos de una marcha, no es la primera vez que me duele escribir que en nuestro país el ser mujer es un riesgo mayúsculo por las violencias que en ellas se ejercen, en todos los espacios donde tienen presencia, desde el hogar, escuelas, parques, empleo, y un largo etcétera.

Los gritos y las demandas del 8 de marzo tuvieron eco en el silencio de ayer, 9 de marzo. Es impresionante lo que sería cualquier espacio sin las mujeres y con ello se hace necesaria la acción; ellas pasaron de las palabras a los hechos, ahora los hechos deben consolidar acciones tendientes a erradicar todo tipo de violencia

Nos urge que pongamos un “hasta aquí”, valoremos su ausencia, es hora de que, sociedad y gobierno, iniciemos un proceso que permita eliminar el miedo, no solo de las mujeres, sino de todos los que aquí vivimos, aceptémoslo, nuestro país muestra un avanzado estado de descomposición y es la violencia contra las mujeres la que lo mide.

No quiero volver a leer una publicación de mi hija en redes donde exprese un temor, quiero que los episodios de violencia que ha vivido cercano en escuela y lugares públicos, sean solo malos recuerdos de cosas que no regresarán. Les comparto su sentir ante el ambiente que priva en su entorno y con sus amistades:

“Papá, si un día desaparezco búscame en las estrellas, y grita, lucha y berrea, porque así como yo ya no estoy muchas ya no están.
Diles a mis primas que luché por ellas, que quiero que salgan a jugar tranquilas, que cuando crezcan por lo único que se preocupen sea por escoger el outfit más bonito y no por si volverán o no a casa.

Papá, si un día desaparezco quiero que sepas que no me fui sin dar pelea…que busques la justicia que muchas aún no encuentran
Papá…quémalo todo el día que no esté, que mi espíritu revolucionario siempre estará a tu lado, así como el de todos los padres que ahora marchan porque sus hijas ya no pueden marchar
Papá…tengo miedo, no quiero desaparecer, no quiero ser violada, no quiero morir solo por ser mujer.”

Que el legado del 9 se refleje en el 10, que lleguemos a ser una sociedad de diez ¡No más violencia en las calles, en los hogares, en las escuelas! De nosotros depende lograrlo y ahora presionar a las autoridades a que hagan su trabajo. Ellas ya gritaron con su ausencia, ahora nos toca garantizar su presencia.

No somos todas

Karen Ortega

En el marco del Día Internacional de la Mujer, las actividades y protestas dieron inicio desde temprana hora en todo el mundo. En Guadalajara, la Plaza Universidad se convirtió en el punto de reunión para cientos de mujeres que tienen un objetivo en común, dejar de ser violentadas.

Conferencias, talleres, performances dirigidos principalmente a mujeres y niñas  fueron parte de los preparativos para la marcha agendada para la tarde de este domingo 8 de marzo. La convivencia entre este grupo de mujeres tenía como eje central la solidarización con quiénes han parecido algún tipo de violencia por el simple hecho de ser mujer. En las conferencias, el tema principal era hacer valer los derechos y exigir a los hombres el control de sus instintos, así como información de los procesos médicos a los que cientos de mujeres son sometidas al estar en labor de parto, dónde el trato humano queda de lado con el fin de agilizar atención en hospitales saturados.

Algunas de las asistentes estaban acompañadas de sus hijas e hijos quienes colaboraban con la creación de los pañuelos verdes y morados con las frases que retumbarían al unísono en la marcha «vivas nos queremos», » ni una menos», así como, «vivas y libres».

Varios comercios en la zona centro tomaron medidas de prevención ante actos vandálicos por lo que decidieron cerrar.

“Por una vida digna”, con esta frase se abría paso al contingente que partió desde este punto a las 18:00 hrs. sobre la avenida Juárez con rumbo a la “Glorieta de las y los desaparecidos”. La energía de todas las mujeres se concentraba en cantos que una batucada amenizaba y alentaba a todas a no estar calladas.

Todo marchaba en calma, sin embargo, las pintas en paredes y banquetas no quedaron de lado y el ánimo de las mujeres enardeció al pasar por la Rectoría de la Universidad de Guadalajara, institución que en los últimos días se ha encontrado en el ojo del huracán por las acusaciones a algunos de sus académicos tanto en sus Preparatorias, así como en los Centros Universitarios.

Durante el recorrido, la policía y protección civil (conformada solo por mujeres) se encontró salvaguardando a los asistentes, sin embargo, no pudieron evitar las agresiones a los comercios que se encontraron a lo largo de la marcha.

Al llegar a Chapultepec, hombres y mujeres de todas las edades e incluso mascotas, eran testigos del hartazgo y enojo de este grupo que se atrevía a alzar la voz y empatizaban con la causa de este movimiento lanzando consignas de apoyo al contingente con la frase “No están solas”.

La Glorieta de las y los desparecidos, iluminada con el característico color morado de este movimiento, y en sus muros escritas frases llenas de ira y depuración, recibía a más de 35 mil asistentes, quienes al estar ya en este punto y a los pies del Monumento de los Niños Héroes, los testimonios de familias que tienen a sus hijas desparecidas o fueron asesinadas llenaron el ambiente de dolor, pues escuchar como las voces quebradas de madres que padecen en carne propia este dolor hacia recordar que somos una sociedad que solo busca estar en paz.

Es nuestra culpa, no de ellas

Víctor Hugo Ornelas

Según la ciencia existen condiciones biológicas que nos permiten diferenciar entre los machos y las hembras en una especie, fisonomía, pares de cromosomas, genitales, tamaño del individuo, etc. Hablamos de condiciones irrefutables que, salvo extrañas excepciones, también aplican en el ser humano y eso es algo que debemos entender tanto hombres como mujeres. Biológicamente no somos iguales

Por otra parte, en términos sociales, hasta el momento no he podido encontrar ni un solo documento, al menos en nuestro país, que condicione los derechos y obligaciones de los ciudadanos tomando como base el sexo de cada uno de estos, nada que pueda determinar que las leyes deban aplicarse de manera diferente, ya sea a favor o en contra a un hombre o una mujer.

Y lo anterior es muy sencillo de entender, cuando hablamos de un crimen las consecuencias son exactamente las mismas sin importar el sexo de quien lo cometió, un asesinato tiene como resultado la muerte ya sea que el arma utilizada fuera empuñada por uno u otro de los sexos.

Piense que usted es un juez que está escuchando el testimonio de una asesina que trata de explicar las razones de su crimen, entonces de pronto ella dice: “perdón, es que me salí de control porque estaba en mi periodo menstrual”. Estoy seguro que está razón importará un carajo, nadie en sus cabales podría pensar que el motivo es justificable y determinaría poner de inmediato a la pobre mujer en libertad.

Ahora, ya que tenemos la idea clara pensemos en otro escenario, en el que la víctima ahora es una jovencita que sufrió de violación y al momento de hacer la correspondiente declaración para interponer la denuncia, el agente que le atiende le pregunta “¿Oiga, pero usted qué ropa traía?” en alusión a que la acción pudo haber sido provocada.

El planteamiento es igual de absurdo que en el ejemplo anterior, el de una reacción hormonal de cada uno de los sexos, la mujer que argumenta cometer el crimen cuando tenía alteraciones por su periodo menstrual y el hombre que argumenta la violación por estar alterado hormonalmente por el atuendo de su víctima. El primer caso expuesto jamás ha ocurrido, sin embargo, el segundo sí, he atestiguado dicho escenario al menos en tres ocasiones con diferentes protagonistas.

A ese tipo de cosas es a las que se deben enfrentar las mujeres, si la vida es complicada para cualquier persona, agregue unas rayitas más cuando de una mujer se trata. Si el transporte público resulta un calvario por el costo, los tiempos de recorrido y las condiciones de viaje, tomen en cuenta que las mujeres viven exactamente lo mismo, pero habrá que agregar que deben soportar a sujetos que por alguna extraña razón, en su cabeza creen que es una buena idea repegar sus partes a las de una chica.

Si la escuela resulta complicada por la cantidad de tareas, los horarios incompatibles con una oportunidad laboral y el costo de las colegiaturas, tomen en cuenta que las mujeres padecen exactamente lo mismo, pero además deben lidiar y soportar el acoso de sus compañeros de salón y sus maestros.

Un ambiente laboral donde los salarios son bajos, las prestaciones mínimas o nulas, la incertidumbre es pan de todos los días y las horas se vuelven largas es una constante para el grueso de la población, una población también integrada por mujeres, que además de lo anterior deben soportar salarios más bajos que el de los hombres y sumar el hecho de que las oportunidades se distribuyen de manera favorable y con prioridad al sexo masculino.

Sostener una familia es cada vez más complicado, el tiempo que se puede dedicar a los hijos es reducido porque la prioridad es cumplir con un trabajo para poder garantizar el alimento, algo que se torna en un infierno cuando la mujer debe de enfrentar también la violencia proporcionada por alguien que juró amarla y respetarla, pero que saca provecho de su superioridad física para maltratarla, dominarla y someterla.

Aunque en el papel es diferente, cada escenario que vemos en la vida real resulta más complicado para las mujeres que para los hombres, quienes aún tenemos el descaro de sorprendernos cuando las vemos salir a las calles y exigir igualdad de condiciones, no biológicas, esas ya entendimos que no dependen de nosotros, pero sí sociales, las cuales presentan un abismo entre géneros porque así lo hemos determinado.

Se critican sus movimientos, pero no entendemos que las hemos orillado a utilizar y gritar frases que no debería ser necesario pronunciar porque tendrían que estar sobre entendidas, las empujamos a tal abismo que ahora recurren a desaparecer todo un día para hacerse visibles.

Un día que tendría que estar destinado a celebrarlas, ellas lo utilizan para pedir lo que los hombres tenemos y que, por alguna extraña razón, en determinado momento de la historia establecimos que nos pertenece de manera exclusiva. Las diferencias entre hombres y mujeres son evidentes si de biología hablamos, pero al tocar base en lo social, no hay nada que nos haga distintos, salvo la ignorancia, los prejuicios y la falta de respeto con la que podamos actuar los unos y los otros.

Si aun conscientes de lo anterior no pensamos apoyarlas, entonces no debemos estorbarles, porque entendamos que su lucha y la dimensión de la misma ha sido generada por nuestro fracaso como colectivo.

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