Seguridad

Guadalajara Arde “Si no hay justicia para el pueblo, que no haya paz para el gobierno.”

Fabiola Serratos

Este año pasará a la historia como uno de los más significativos en todo el país. Pero para nosotros, los habitantes de Jalisco no solo ha sido la pandemia que ha venido a cambiar nuestras condiciones y formas de vida, hoy Jalisco vino a arder en las llamas de la rebelión y el hartazgo, frente a un gobierno insípido e impostor.
Algunas personas quizá no han terminado de comprender el por qué de la intensidad en la manifestación del día de hoy; mientras revisaba las redes sociales para poder generar una opinión de los hechos, les confieso que sentí una profunda euforia y emotividad de ver arder el viejo barrio donde pasé parte de mi vida. Allá por el 2012 cuando acompañada de muchos compañeros universitarios recorrimos las avenidas de Guadalajara en un movimiento que exponía las formas mezquinas de la vieja política, miles de estudiantes formaron uno de los movimientos más fuertes de la historia y de todo el país. Aunque muchos de esos viejos políticos ahora figuran en otros partidos aquellas manifestaciones derrocaron al partido con más años en el poder y de donde salieron los ladrones más ricos del país (Aunque no recuerdo la marcha fuera tan violenta como la de hoy, no al menos en Jalisco). Sin embargo, los ideales y principios de una ciudadanía que por temor o desconocimiento vienen a defender y considerar a la clase política, quizá no han encontrado el verdadero significado de una lucha ante el sometimiento y las desigualdades.
Mientras la clase política nos entrega un discurso de solidaridad y empatía, de comprensión y hasta de auxilio, ellos los que se han enriquecido a costa de nosotros, de nuestras familias y de los que dignamente salen a laborar y obtener un mínimo salario. Mientras nosotros sentimos culpa en los últimos años cientos de comerciantes fueron a la ruina, obreros no han podido llevar alimentos a sus familias y nuestro gobierno se enriquece con nuestras desgracias.
Defender a la clase política que goza de privilegios excesivos es como defender a nuestros propios agresores.
“Que la violencia no se combate con violencia” dicen y mientras nosotros aceptamos la imposición y las injusticias sin notarlo nos hemos convertido en parte del problema al permitir que con nuestra dignidad ellos beneficien.
Hoy Guadalajara le grita al mundo que no permitirá nunca más la imposición ni que se utilice la lucha del pueblo para beneficiar movimientos políticos.
Si los derechos solo son para algunos no son derechos sino privilegios. Hoy se alza la voz violenta, rabiosa y eufórica de miles de tapatíos que se han cansado del abuso de autoridad y la prepotencia con la que nos gobiernan y que ha sido la muerte de un joven (JusticiaParaGiovanny ) la que nos recalca
nunca volveremos a permitir se nos trate con abuso, pero tampoco con manipulación como en el 2012 los partidos opositores tomaron ventaja de aquella lucha.
En jalisco se vive la liberación y estamos seguros en todos los municipios comienza a verse un desapego a las viejas figuras y prácticas políticas, nunca más volveremos a permitir los políticos se llenen los bolsillos y menosprecien a la ciudadanía, que abusen de su poder y con violencia continúen apagando las vidas de los Jalisciences.
Ardemos con la dignidad puesta, de la mano de los ciudadanos, de los que padecemos a diario de la desigualdad de derechos mientras otros viven por demás privilegios. La lucha no es entre nosotros sino con aquellos burócratas sedientos de poder que han lucrado con nuestras vidas.
Ninguna acto de violencia contra otro ser humano es justificado, pero si no se exige la justicia le daremos entonces nuevamente el derecho a la corrupción e impunidad a los que deberían velar por nuestra seguridad y desarrollo. La lucha de los ciudadanos no es la lucha política de los grupos que buscan su posicionamiento y pelean entre ellos. Abramos los ojos, miremos como las mismas familias, las mismas figuras y las mismas autoridades se han beneficiado de la política y no lo permitamos de nuevo, que ahora que se ha despertado nuestro estado no vuelva a callar, que ahora venga la construcción de lo digno, de lo nuestro, que no vengan a arrebatarnos nuestra unión. Que el espíritu de lucha venga a hacer de nosotros sujetos libres y organizados contra aquellos que por mucho tiempo se han beneficiado a nuestra costa, pero sin atentar contra los nuestros que también viven desigualdades.
Que la lucha que hoy da inicio venga a traer justicia, miedo para ellos que sintieron segura nuestra sumisión y se vieron listos para figurar de nuevo en las siguientes elecciones, arrebatemos el poder a aquellos que pasarían la vida entera de un cargo otro explotando y robando nuestra tranquilidad.
Promovamos la educación, la resistencia, la organización y el cuidado de nuestra gente y sobre todo no permitamos que una lucha social se convierta en el beneficio de políticos y opositores.
Esta lucha es nuestra y es por la justicia.

Recuento de una protesta que reclamó justicia

Karen Ortega

La activación social en la ciudad de Guadalajara ha tenido un fuerte impacto en las últimas horas y se ha convertido en noticia a nivel nacional e incluso internacional, pues las protestas que dieron inicio el pasado 04 de junio exigiendo Justicia para Giovanni, han llegado a remover todos y cada uno de los actos de injusticia e impunidad de los que los mexicanos han sido testigos en los últimos tiempos.

Con la sentencia de “Esto apenas comienza”, el Palacio de Gobierno ubicado en la Plaza de Armas del Centro Histórico de la ciudad de Guadalajara, fue el principal afectado con las pintas en sus muros, sumados a la destrucción de puertas, ventanas y vitrales. El día de hoy este recinto se convirtió en el centro de atención para los transeúntes, mismos que con celular en mano registraban la evidencia de una de las protestas más violentas que se habían presentado en el estado y los trabajos de limpieza y restauración daban inicio. Algunos otros puntos del centro histórico presentaron también daños materiales, como lo son:

•Recaudadora 00

•Consejo de la Judicatura

•La rotonda de los Jaliscienses ilustres

•Palacio Municipal

•Catedral Metropolitana

•Plaza de la Liberación

•Comercios varios

Se suma a estos sucesos en el primer día de protestas, la quema de dos patrullas de la Policía del Estado y cinco motocicletas que se encontraban ubicadas sobre la calle Morelos, a un costado del palacio de Gobierno, así como la agresión sobre avenida Juárez hacia un elemento de la policía de Guadalajara, quien resultó con quemaduras de segundo grado al haber sido rociado con solvente y acto seguido le encendiera fuego uno de los manifestantes.

Cabe señalar que la columna vertebral de estas protestas, tiene como base el acto de abuso de autoridad protagonizado por elementos de la policía municipal de Ixtlahuacán de los Membrillos el pasado 04 de mayo hacia Giovanni López. Sin embargo, el punto crucial de la indignación ciudadana, es que esta noticia salió a la luz casi un mes después, cuando el hermano de la víctima relató que la detención sucedió de noche, cuando se encontraban a las afueras de su hogar y elementos de la policía los detuvieron por no portar cubre bocas, complementando esta denuncia se relata que Giovanni fue golpeado por al menos diez policías y cuando la familia acudió a la fiscalía del municipio sólo les entregaron el cadáver del joven sin dar alguna explicación.

En las últimas horas, la Fiscalía del Estado ha recalcado que las investigaciones en este caso se están llevando a cabo y que el peso de la ley caerá sobre los responsables, sin embargo el hartazgo de los ciudadanos tal parece ser que llego a su límite, es por esto que las convocatorias en redes sociales han seguido en activo para los próximos días.

Que siempre sí

Alfonso García Sevilla

Se da a conocer el día de hoy, la determinación del presidente López Obrador de regresar a las fuerzas armadas a las calles, a realizar funciones de seguridad pública, bajo las órdenes de la Guardia Nacional.

La crisis que vivimos en materia de salud, derivada de la pandemia del covid-19, ha distraído momentáneamente la atención de los medios y la sociedad del tremendo problema que venimos arrastrando desde hace una década en materia de inseguridad y que lejos de ponerle un freno, día a día se agudiza más, aquí varios botones de muestra:

En la autopista Puebla- Veracruz, un grupo de alrededor de 15 delincuentes fuertemente armados, bloquearon la vía y despojaron de sus pertenencias a los usuarios de esta. Fueron varias horas sin que la autoridad reaccionara.

En Zapopan, Jalisco, un grupo de encapuchados con armas largas se dedicaron a repartir despensas a nombre del Cártel Jalisco Nueva Generación, específicamente de su líder “El Mencho”, sin ser molestados.

Asimismo, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, la cifra de homicidios rebasa los 10,000 casos durante los primeros tres meses del 2020, siendo ajustes de cuentas entre grupos criminales, narcodisputas y robos con violencia las causas del incremento en los índices.

Hoy, ante esta dura realidad, se reconoce que la problemática en esta materia no la detendrá la Guardia Nacional, los programas sociales, los abrazos, los detentes y se vuelve a echar mano del Ejército y la Marina para combatir al crimen organizado, contradiciendo (una vez más) los hechos y dichos de AMLO durante su campaña y en los meses de su administración. Seguramente Felipe Calderón y Peña Nieto han de estar celebrando esta decisión.

Sumado a ello, los gobiernos estatales poco o nada han avanzado en el tema, por lo que urge que sea la coordinación y disciplina la que supla a la división por conveniencias políticas de los ámbitos federal, estatal y municipal en aras de lograr una pacificación del país.

Hermanos de Cristo

Alfonso García Sevilla

Una de las obligaciones que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos le otorga al presidente de la república es la de preservar la seguridad nacional en términos de la ley, así pues, La Seguridad Nacional tiene como objetivo la conservación, la estabilidad y la continuidad de cualquier sociedad, así como la protección a la vida y bienestar de sus ciudadanos. Cada día surgen nuevos riesgos y amenazas que afectan a la Seguridad Nacional, algunos procedentes de la naturaleza y muchos otros de la mente humana. Aunque se suelen mencionar riesgos y amenazas como el terrorismo, los ciberataques o el crimen organizado, y el que actualmente enfrentamos: el coronavirus.

México actualmente padece una crisis en materia de seguridad, cuya amenaza primordial es la delincuencia organizada, siendo los cárteles del narcotráfico, los más poderosos y cuya fortaleza día a día, lejos de ser un blanco de combate de nuestras autoridades, se les percibe como un imperio bien cimentado, sin la capacidad del Estado mexicano de debilitarlo, o quizás sin la más mínima intención de hacerlo.

Este cáncer genera ganancias anuales, según estimaciones de expertos, del nivel de los 600 mil millones de dólares, derivadas, además del narco, por el tráfico y trata de personas, huachicoleo, secuestro, cobro de plaza, entre otros y que cobra la vida de miles de mexicanos al año, tanto en la disputa por los mercados, como por los daños colaterales y a las víctimas de estos ilícitos.

Un estadista que se ocupa de los mandatos de la soberanía actúa en consecuencia del problema. La delincuencia organizada debe ser vista como lo que es: un enemigo a la seguridad nacional.

¿Puede el estado mexicano hacer cualquier gestión para que “por razones humanitarias” ayudar a la madre del “Chapo” Guzmán a tramitar una visa y que lo pueda visitar en Estados Unidos, donde se encuentra preso?

¿Tendrán derecho a ellas a sabiendas de cuántas vidas ha cobrado el “negocio” de su vástago? ¿No resulta increíble el video donde el jefe del ejecutivo nacional, de manera muy casual, como si realmente fuera cualquier ciudadano, saluda a la madre del “Chapo”? en un entorno de criminales y la comitiva presidencial.

A un año de gestión de la 4T, no se perciben acciones contundentes en materia de seguridad que permitan tener la certeza de que podemos revertirlo y minimizarlo, por lo pronto, 2019 y 2020 ya son años perdidos contra la delincuencia, sin una política pública de largo plazo que permee en este sexenio.

Madre Patria, testigo de la sangre derramada

Karen Ortega/Guadalajara

Al mediodía de este 07 de marzo un gran número de personas se dieron cita en la Plaza de la República (Av. México casi esquina con Av. Chapultepec) y frente a la Madre Patria se extendió el tejido monumental como símbolo de la sangre derramada por todas las mujeres y hombres asesinados o desaparecidos en nuestro país.

Los asistentes vestían playera blanca en símbolo de la paz que como ciudadanos buscamos y previo al inicio de la marcha, las integrantes del Colectivo Hilos, agradecieron a todos los participantes por sumarse a la causa principal de este movimiento “tejer a la sociedad” para con eso buscar la sanación de un país tan azotado por la violencia y enfatizando que todos somos parte de este dolor.

Las indicaciones de las organizadoras fueron claras, la marcha era totalmente pacífica y no se debía caer en provocaciones, dicho esto, cada uno de los participantes tomo parte del tejido e inició la caminata.  Ya sobre la avenida Chapultepec, las personas que transitaban por la zona, así como los comerciantes, capturaban el momento con sus celulares, sin embargo, pocos se sumaron a esta caminata manteniéndose al margen de la escena.

El silencio que se percibía, los rostros de esperanza, algunos otros de tristeza e incluso de coraje, ejemplificaban a la sociedad mexicana, pero en esta ocasión, sólo una parte de los millones de habitantes de este país, tenían entre sus manos la “sangre” derramada, sin volverse ajenos, sin ignorar las historias, siendo humanos que solo buscan disfrutar de la libertad para ya no tener miedo.

La Glorieta de los Niños Héroes, ahora conocida como la “Glorieta de las y los desaparecidos” donde están cientos de carteles y pancartas con fotografías acompañadas de un “Se busca” o “Desaparecido” que día a día hacen un recordatorio de que no estamos completos, que hacen falta miles de mexicanas y mexicanos, se encontraba a la espera de la llegada de este contingente, quienes al arribar al lugar colocaron  a los pies de este monumento la “mancha de sangre”, y al grito unísono de “¡Te buscare hasta encontrarte!”“¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!” se dio fin a este movimiento que durante semanas fue planeado y que busca la concientización de la sociedad para rescatar en conjunto la paz.

Numeraría del movimiento “Sangre de mi sangre” organizado por el Colectivo Hilos, para la creación de este tejido monumental, realizado durante 9 domingos, teniendo como punto de encuentro el Parque Rojo:

Madejas de hilo rojo utilizadas140 de yute (cada una de 50 metros) 32 de rafia (cada carrete de 100 metros)
Total de participantesMás de 100 personas
  
Edades de los participantesEntre los 16 y 81 años de edad
Nacionalidades de los participantesMexicana, Francesa, Sueca, Española, Argentina, Griega
Sesiones extraordinarias para unir los tejidos3

A pesar de que no todos los participantes lograron entregar su tejido, se estimó que el resultado de la unión de los tejidos, tuvo una longitud de 20 x 12 metros aproximadamente distribuidos entre los participantes a la marcha del día de hoy.

Ya dejen de chingar…

Alfonso García Sevilla

Retomo las letras de Octavio Paz para definir el vocablo más utilizado por los mexicanos: La Chingada. Paz refiere “La idea de romper y de abrir reaparece en casi todas las expresiones. La voz está teñida de sexualidad, pero no es sinónima del acto sexual; se puede chingar a una mujer sin poseerla. Y cuando se alude al acto sexual, la violación o el engaño le prestan un matiz particular. El que chinga jamás lo hace con el consentimiento de la chingada. En suma, chingar es hacer violencia sobre otro. Es un verbo masculino, activo, cruel: pica, hiere, desgarra, mancha. Y provoca una amarga, resentida satisfacción en el que lo ejecuta.”

Y nuestro país es líder mundial en chingar mujeres, las estadísticas así lo demuestran las cifras en 2019, fueron asesinadas 1,006 mujeres, lo que dio un promedio de casi tres por día, asimismo, en enero de 2020 se han registrado 73, según el reporte de víctimas del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) de la Secretaría de Gobernación, todos ellos clasificados como feminicidios a razón de odio, la forma más extrema de violencia contra la mujer.

Esto no es nuevo, ¿Recuerdan ustedes a “Las muertas de Juárez”? Los asesinatos de mujeres registrados de 1993 a diciembre del 2008 en Ciudad Juárez, según el informe Homicidios de Mujeres en Ciudad Juárez, elaborado por la Procuraduría de Chihuahua, ascendían a 447 y la mayoría de estos eran atribuidos a la violencia doméstica asociada a la misoginia y la violencia de género, reconocida y documentada a detalle en la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos contra México.

¿Qué hace el Estado Mexicano para garantizarle seguridad a sus mujeres en un contexto de violencia y saña creciente? Nada. 18 estados del país tienen una “alerta de género” que no ha reducido en nada las agresiones, violaciones y feminicidios, al contrario, cada día aumentan sin que se vea que realmente hay voluntad política para revertir las cifras. Los esfuerzos por empoderar a la mujer han sido inocuos, ser mujer en México es un peligro solo por serlo. La violencia en todas sus expresiones las acompaña desde la infancia y en ocasiones es la que las lleva a la tumba.
Y para reafirmar lo anterior, De acuerdo con un comparativo entre los presupuestos de Egresos de la Federación (PEF) de 2019 y 2020, hubo una disminución de casi 2 mil millones de pesos en planes para la equidad de género, protección de derechos humanos y prevención de la discriminación, así como apoyo al empleo.

El año pasado, para estos programas se destinaron 2 mil 707 millones 618 mil 900 pesos; sin embargo, en 2020 se les asignaron 835 millones 54 mil 400, 69% menos de apoyos para ese sector, con lo que se viene abajo la declaración de Eréndira Sandoval, secretaria de la función pública quien refirió que AMLO es el presidente más feminista de la historia. (Risas)
Mientras no apostemos por reformas encaminadas a educar, reeducar, prevenir y concientizar con base a valores universales como la tolerancia, el respeto, la igualdad, equidad, para todos los seres humanos que aquí vivimos, difícilmente vamos a transitar a una sociedad más justa y armónica, sin garantías de que se deje de chingar a nuestras mujeres ante la mirada omisa e irresponsable de sociedad y gobierno.

La calle, hogar y campo de batalla

Karen Ortega-Víctor Hugo Ornelas/Guadalajara

Hay personas a quienes las circunstancias las han arrojado a vivir una vida diferente a la del resto de la población, sus caminos han tomado rutas que como destino han encontrado las calles de la ciudad, un espacio que se ha convertido en su hogar, su refugio y en ocasiones, un punto de conflicto.

La gente en situación de calle protagoniza acontecimientos que en ocasiones pasan por alto para los demás o simplemente se pierden entre la jungla de asfalto y sus problemas, pelear por una esquina reconfortante, una banqueta con algún techo que pueda servir de resguardo o el combate por llegar primero a un cesto de basura para revisar los residuos y rescatar aquello que resulte provechoso, son rutina para quienes sobreviven lejos de un hogar.

En ocasiones solitarios, rara vez en parejas o grupos, algunos con la compañía de un perro, estas personas deambulan por la ciudad como fantasmas que son ignorados por el grueso de la población que aparta la vista y comprime las fosas nasales cuando pasan junto a ellos.

Sin embargo, en días recientes se ha roto la línea invisible que parecía mantener cierta distancia entre ambos, cuando el pasado 27 de enero un indigente de aproximadamente 27 años de edad, atacó con una piedra a un padre de familia que esperaba a su hijo a las afueras de la escuela primaria No.19 “Niños Héroes” ubicada en la calle Reforma, a escasos pasos de la “Casa de los Perros”, dicho suceso ocasiono la pérdida del ojo izquierdo de la víctima.

El caso más reciente de agresión, sucedió hace unos días, cuando un estudiante de primer ingreso de la Escuela de Artes de la Universidad de Guadalajara recibiera un golpe con un tubo en el rostro, acto que dejó como consecuencia una fractura en la mandíbula del joven, además de causarle una lesión en el tímpano provocándole sordera, al parecer temporal, esto fue determinado por médicos del Hospital Ayala del IMSS, quienes mencionaron que su recuperación total tardará aproximadamente 6 meses.

El estudiante, caminaba por el Parque Rojo cuando un sujeto de aspecto indigente se acercó y le causó la lesión, sin embargo tuvo que regresar hasta su escuela ubicada en la calle Belén 120 a pedir ayuda, ya que la policía de Guadalajara jamás apareció en el lugar del incidente.

El alumno de licenciatura de la UdeG aseguró que acudirá a levantar la respectiva denuncia para que su caso pueda tener seguimiento y las autoridades actúen ante esta situación, aunque poder identificar al agresor parece una labor poco sencilla.

El Centro Histórico se ha convertido en el lugar preferido para estas personas y aunque el Gobierno Municipal les ha ofrecido trasladarlos a albergues para recibir ayuda, muchos de ellos se han negado a recibirla.

A lo largo de las principales calles del corazón de Guadalajara se pueden observar en mayor número a hombres, hay también algunas mujeres, se les ve caminando en círculos por un perímetro, acostados o ocasiones pidiendo limosna.

La peatonalización del Paseo Alcalde parece haber hecho más evidente la presencia de indigentes en el centro de la ciudad, muchos de ellos no son agresivos y apenas interactuan con otras personas, otros, por sus conductas o condición mental podrían ser considerados como de riesgo, no obstante, los días pasan, se convierten en semanas, meses, años y ellos siguen ahí, son parte de Guadalajara, una parte oscura y desalentadora, son evidencia de que existe una brecha en la impartición de justicia social y son prueba física de que no todos tenemos las mismas oportunidades.

En un cuadrante conformado por las Avenidas Jesús García, Calzada Independencia, Enrique Díaz de León y Juárez se obtuvo la siguiente información:

Hombres48
Mujeres9
Acostado en vía pública durante el día13
Lesionados11
Con Mochila16
Carrito de súper5
Con perro4
Con recolección de cartones o desechos inorgánicos5
Datos recolectados durante tres días

DERECHOS A HUMANOS

Alfonso García Sevilla

Cualquier estudiante de Ciencia Política, Derecho, Sociología, Historia o carrera afín a las ciencias sociales conoce los orígenes del Estado y su fin primordial de conservar la vida de sus habitantes, la seguridad. De ahí se desprende el uso legítimo de la fuerza pública para la defensa de la nación ante amenazas externas e internas. Nadie puede hacer uso de la fuerza para someter a otro si no es el Estado mismo.

En estos términos, cito la obra de J. J. Rousseau, en “el Contrato Social”, que es fundamento del Estado actual: “cualquier malhechor, atacando el derecho social, se hace por sus maldades rebelde y traidor a la patria; violando sus leyes deja de ser uno de sus miembros; y aun se puede decir que le hace la guerra.

En tal caso la conservación del estado es incompatible con la suya; fuerza es que uno de los dos perezca; y cuando se hace morir al culpable, es menos como ciudadano que como enemigo. El proceso y la sentencia son las pruebas y la declaración de que ha roto el pacto social y de que por consiguiente ya no es un miembro del estado. Mas como ha sido reputado tal, a lo menos por su residencia, se le debe excluir por medio del destierro como infractor del pacto, o por la muerte como enemigo público; pues semejante enemigo no es una persona moral, es un hombre, y en este caso el derecho de la guerra es de matar al vencido.”

Ante ello, reproduzco también lo dicho por el presidente López Obrador, el pasado 15 de febrero, Al inaugurar el cuartel de la Guardia Nacional en el municipio de Tepatitlán de Morelos: “Sin excesos, sin autoritarismo, respetando los derechos humanos, pueden ser los delincuentes hasta familiares, hermanos, primos que se fueron por el camino equivocado de las conductas antisociales”. 

¿Podemos decir que alguien que secuestra, desuella, “pozolea”, decapita, tortura, viola, asesina y descuartiza, cuelga en puentes peatonales a sus víctimas, tiene humanidad en su ser? ¿Pueden estos seres “readaptarse” a la sociedad? Algo es cierto, en nuestro país se han incrementado los casos y la saña con la que actúan los delincuentes. Para muestra un par de botones: el feminicidio de Ingrid Escamilla y el brutal asesinato de la niña de 7 años Fátima, encontrada desmembrada en bolsas de plástico.

¿Es hora de poner en la mesa la pena de muerte contra este tipo de delincuentes? En un país donde la impunidad ronda el 90 por ciento, es imposible poder transitar a una sociedad donde prevalezca la legalidad, el orden y la armonía, sin tomar acciones de igual o mayor magnitud, de la mano con procesos de reeducación y sobre todo, prevención, misma que a los gobernantes no les interesa o no les alcanza la vista, para implementar.

Usted amigo lector ¿qué opina?

Arrecia la saña criminal

Alfonso García Sevilla

Es como versa el título de la nota informativa que aparece el día de hoy en la sección “Justicia” del diario “Mural”, al dar cuenta de la aparición de una cabeza humana, a las afueras de un comercio en una de las colonias más exclusivas de la ciudad, y que se asegura pertenece a un trabajador del mismo que se encontraba desaparecido. En lo que va del año es la tercera cabeza humana que aparece en Guadalajara con un mensaje amenazante.

Asimismo, el diario “El Informador” en su nota principal señala que “Durante el primer año de la presente administración estatal, en Jalisco aumentaron 18 delitos del fuero común, de 41 modalidades y subtipos que reporta la Fiscalía al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Por ejemplo, en 2018 se registraron dos mil 418 víctimas de homicidio doloso, frente a los dos mil 672 asesinatos del año pasado. 36 mil homicidios dolosos cometidos en 2019 y la prevalencia de impunidad en 9 de cada 10 casos.”

Lamentable resulta que en cada ocasión que se dan a conocer cifras de la inseguridad y sus costos en México no veamos reducción en su incidencia, por el contrario, estas tienden a aumentar, y siguiendo con la nota del Informador, según un análisis de la organización Causa en Común, sobre delitos reportados al Sistema Nacional de Seguridad Pública, los de mayor subregistro son: feminicidio, extorsión, secuestro y robo. “Sobre el robo, la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública señala que la cifra negra del asalto en calle o transporte público fue de 94.7%. Y del robo en casa habitación, de 89.1%”, se expone.

¿Qué hacer ante el trinomio perverso impunidad, violencia y ausencia de autoridad? ¿Cómo podemos los ciudadanos prevenir ser víctimas de la delincuencia en nuestros bienes? Difícil situación a la que nos enfrentamos, más porque parece que, a un año de su arribo al poder, los encargados de la seguridad pública nos han dejado solos y el incremento en las cifras así lo demuestran.

La Guardia Nacional se ha quedado corta, y no se ve que en lo inmediato los diferentes ámbitos de gobierno se coordinen para mejorar su funcionamiento, más allá de las ocurrencias presidenciales de “abrazos, no balazos” y “fuchi, guacala”.

Sangre de mi sangre, un tejido monumental para hacer conciencia

Karen Ortega/Guadalajara

En la avenida Vallarta como cada domingo desde hace algunos años se desarrolla la vía recreativa, donde familias conviven y se divierten, a la par, algunas personas y grupos civiles desarrollan actividades que se pueden apreciar a lo largo del trayecto, pero es en el llamado Parque Rojo donde cerca de cerca de 15 personas, en su mayoría mujeres tienen entre sus manos hilos de color rojo que enlazan para formar una red de tejido con un significado profundo.

En las pérgolas de este parque en punto de las 11:00 horas del pasado domingo 26 de enero se llevó a cabo la quinta sesión de tejido colectivo, que forma parte del movimiento titulado “Sangre de mi sangre” impulsado por el Colectivo Hilos, un grupo de mujeres sin fines de lucro que desde hace años han buscado por medio de una actividad tan sencilla como lo es el tejer, la denuncia de algunos de los tantos problemas sociales.

Desde el lanzamiento de la convocatoria abierta para formar parte de este proyecto en el pasado mes de diciembre, se estima que han participado cerca de 140 personas, sin embargo, las integrantes del colectivo hacen mención que el mayor interés por colaborar ha provenido de personas extranjeras, nativas de España, Suecia, Francia por mencionar algunas. El objetivo, de generar un tejido monumental para concientizar sobre el tema de la violencia en México, un problema tan preocupante desde hace años. Se busca la restauración del “tejido social” que, en los últimos tiempos por diversos factores, nos han llevado a la deshumanización y enajenación ante múltiples situaciones, en su mayoría nocivas.

La elección del color rojo en los hilos provenientes de Bangladesh en donativo para este movimiento, es para hacer referencia a la sangre derramada por cada mujer asesinada y por los más de 61 mil 637 desaparecidos de nuestro país.

Con el tejido monumental se busca crear una “mancha roja” que cubra a los asistentes a la “Procesión” agendada para el mes de marzo (fecha por confirmar) para hacer conciencia de que todas las personas que han padecido el horror de la violencia en nuestro país, así como el sufrir de miles de familias por saber ¿Dónde están?, son una gran carga social en la que de cierta forma todos estamos involucrados.

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