Opinión

Justicieros excluidos Lambiscones incluidos.

Fabiola Serratos


Dicen que es de bien nacidos ser agradecidos, pero existe una línea delgada entre el agradecer por un servicio y cegarnos ante la realidad por ser beneficiados con atenciones particulares.

Los servidores públicos en sus reuniones (permítanme agregar el “NO TODOS” para no herir susceptibilidades) piden el trabajo en equipo y entre apoyos exclusivos se van formando los populares consejos sociales. En las últimas semanas vía grupos de WhatsApp hemos visto cómo son excluidos ciudadanos que no caen en la adulación o son constenmente un dolor de cabeza al pedir su participación. Muchas han sido las demandas a jefes, coordinadores y directores que aseguran ignoran y limitan a las personas que exigen constantemente se cumpla con el trabajo.

“Recordemos y no olvidemos la función y finalidad de un consejo social”
Mientras unos dicen que son participaciones ciudadanas otros aseguran que son redes políticas. Lo cierto es que hemos visto desfilar a muchos ciudadanos traidores a su comunidad brincando de un partido a otro buscando benéficos personales y los verdaderamente interesados en la participación de la comunidad se ven envueltos en constantes trabas.

Y es que nuestro municipio parece un campo de batalla donde los grupos políticos pelean por tener el control y la razón. Un escenario donde vemos servidores que no apoyan a grupos contrarios como ciudadanos que se aferran a la grilla (nada les embona -dicen-) Las únicas afectadas son las personas que siguen en el olvido, ignoradas y con trabas para poder levantar la comunidad. Porque incluso ya dentro de los consejos también se les va gran parte del tiempo pidiendo comprensión para los servidores que no hacen como debieran su trabajo.

Justificar a un servidor nos convierte en gran parte del problema y si como consejeros no comprenden que el trabajo en equipo que ellos piden no implica estar siempre de su lado, sino el de la misma comunidad nunca veremos realmente un avance.
¿Usted que opina de los consejos sociales?
¿Están realmente del lado de la comunidad?

A los amigos, Justicia y Gracia

Alfonso García Sevilla


El primer mandatario, Andrés Manuel López Obrador, desde su campaña prometió qué de ganar la elección presidencial, acabaría con la corrupción, cáncer que ha carcomido las estructuras de las instituciones del país y que se ha arraigado en la cultura popular del mexicano.

De acuerdo al Índice de Percepción de la Corrupción 2019 de Transparencia Internacional, México es aún la nación peor evaluada entre los integrantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, en la posición 36 de 36 países miembros.

Rescato el hecho de que se mejoró un punto (ante los datos y la inercia de un lustro en tobogán, es un respiro saberlo) en comparación al 2019, sin embargo, es primordial que se den más señales de que el combate a la corrupción no se debe de quedar en el discurso, que esta administración efectivamente va con todo para, al menos, seguirla conteniendo.

Pendientes hay varios que deben de resolverse con sanciones severas, y que el mandatario mediáticamente ha señalado, desde los culpables del huachicoleo en todos sus niveles, la presunta corrupción en el fallido aeropuerto de Texcoco, el caso Odebrecht, y, entre muchas otras más, la reciente crisis por el desabasto de medicamentos, de la cual el propio AMLO justificó: «No querían dejar el negocio y no quieren dejar de robar, pero se tienen que acostumbrar a la nueva realidad, ya no hay corrupción, todos a portarnos bien, a actuar con rectitud e integridad».

Señalamientos ha hecho muchos, acciones de fondo para dar certeza de que se combatirá, pocas. Lamentablemente el caso de las propiedades descubiertas a su director de la CFE, Manuel Bartlett por 800 millones de pesos y el pronto carpetazo por la Función Pública, en similitud con el caso “Casa Blanca” de Peña Nieto, así como la reciente exoneración y compra de medicamentos a una de las empresas del ex súper delegado de Jalisco, Carlos Lomelí, por 128 millones de pesos, nos dejan ver que se seguirá con el doble discurso de “A los amigos justicia y gracia; a los enemigos la ley a secas”.

AMLO debe entender que la popularidad que goza principalmente está sustentada en su reiterado discurso en contra de la corrupción, de la “mafia del poder”, de los saqueadores del país, donde prometía combatirla y como lo dijo, “barrerla como las escaleras, de arriba hacia abajo» y a un año de su gestión, se ven pocos avances de acuerdo a la magnitud por él reconocida, del problema.

Espero y sinceramente, no sea otro sexenio perdido en la lucha contra la corrupción.

Gracias Kobe

El legado de Kobe Bryant va más allá de la duela, su ejemplo es de vida

Alberto Reveles/Tlajomulco

Para los que somos aficionados del basquetbol es lógico que nos enteramos del fallecimiento de uno de los más grandes jugadores de la NBA, pero para los que seguimos de cerca al jugador de los Lakers no solo se fue un basquetbolista de ejemplo, sino que se perdió la vida de un legendario ejemplo de superación, motivación, disciplina y mentalidad de triunfo.

Muchas veces nos vemos superados por la carga de trabajo y no destinamos el tiempo para mejorar diversos aspectos de nuestra persona, “Black Mamba” nos deja muchas lecciones de vida, yo me quedo con dos situaciones que en lo personal me dicen bastante:

  1.  La pasión, motivación, compromiso, disciplina y mentalidad de triunfo, todo esto y quizá más es lo que reunió para conseguir los 5 campeonatos de la mejor liga del mundo, y ser el cuarto máximo anotador de la misma. La pasión que se le aplica a cada acción que hagamos nos dará un resultado multiplicado, para esto se debe trabajar, Kobe era de los jugadores que entrenaba fuerza y técnica más horas que el resto del equipo, no es que hubiera nacido con esas habilidades, trabajo mucho tiempo para desarrollarlas. Eso podría decirnos que para actividades más complejas en la vida profesional y llevarlas a un nivel de competencia como al que él estaba sometido, se debe trabajar mucho y en muchos conceptos para conseguir resultados competitivos.
  • La resiliencia después de sus primeros 3 campeonatos tuvo una lesión de rodilla que lo dejaría fuera de las canchas, sumándose una demanda en su contra por agresión sexual a una empleada del hotel donde se hospedaba durante su recuperación. Kobe supera esa situación a pesar lidiar con un proceso de divorcio con su esposa que no culmino. A veces nos rendimos antes de tiempo, queremos prematuramente es que arrojar la toalla y él nos demostró con hechos que cuando se quiere recuperar algo que injustamente pudiera ser arrebatado hay que luchar y aferrarse para no perderle y más cuando se trata de la familia.

Partidos políticos en 2020

Tiempo de contar…

“La mayor parte de la opinión pública más que distinguir a los partidos por sus nombres, los distingue por el nombre de sus líderes, lo que demuestra es un nivel de personalización muy alto y alarmante para el futuro de una democracia representativa” -Guillermo O’Donnell-

Quirino Velázquez

Es innegable que el proceso electoral de 2018 fue una elección crítica, todavía está por verse si la nueva clase gobernante logrará dar continuidad a su proyecto político para realmente llevar a cabo una nueva era política en el país, o si solamente fue una elección desviada. Sin embargo, a partir de un ejercicio analítico sobre los partidos políticos no es descabellado aventurase a señalar que se está en la antesala de un nuevo sistema de partidos.

Si bien es cierto que aquel proceso electoral modifico los equilibrios en el sistema de partidos. El surgimiento de un partido que podría convertirse en hegemónico (MORENA), el debilitamiento de las que fueran las tres principales fuerzas políticas en los últimos veinte años (PAN, PRI y PRD) y el probable registro de nuevos partidos, por lo menos modificará el funcionamiento del sistema de partidos.

Por otra parte, muchos piensan y dicen que los partidos políticos no sirven y que eso ha quedado demostrado durante los últimos años. Lo que, si es cierto es que desde hace tiempo pocas instituciones han sufrido un desprestigio tan fuerte como los partidos políticos que se supondría representan uno de los pilares más importantes en los que se asienta nuestra democracia.

El malestar hacia los partidos es grande y ha sido bien ganado. Si bien tomó años el poder construir un sistema que permitiera la competencia entre diferentes fuerzas políticas, al lograr cierto equilibrio entre tres partidos tradicionales, estas fuerzas prefirieron enfrascarse en sus dinámicas internas que en atender los cambios de la sociedad que les mantenía en el poder. PAN, PRI y PRD llegaron a aglutinar más del 80% de la votación total, el resto de los partidos gravitaron alrededor de ellos durante casi 20 años y estuvo en sus manos la construcción del Estado mexicano que conocemos hoy en día, con todos sus aciertos y sus muchísimas fallas. No es extraño entonces que estos tres partidos (PAN, PRI y PRD) se encuentren en crisis internas tan graves después de la elección que les arrojó de su zona de confort.

Pero el problema no se restringe a los tres mencionados, sino que de fondo todos los partidos que hay, en este inicio del 2020, en México están teniendo dificultades muy grandes para poder decirse representantes de los intereses y confianza de (por lo menos) una parte de la ciudadanía.

De entrada, hay que plantear que el Partido de la Revolución Democrática (PRD) se ha desfondado por sus pugnas internas y carencia de liderazgos (los Chuchos dejan mucho que desear), lo que apunta a que se mantenga, si acaso, en un espacio marginal para las elecciones federales del 2021 (independientemente de que decida ceder su registro a un grupo de cuadros de la dirigencia priista que han renunciado a la militancia en el tricolor) porque carece en su mayoría de una base social que le aporte un nuevo electorado para reposicionarlo como el representante de la izquierda mexicana que era. En Jalisco, el sol azteca está más muerto, es decir, putrefacto.

El Partido Acción Nacional (PAN) se debate, de igual forma, en diferencias de percepción y de criterio, razón por la cual no ha podido materializar la unidad, que sigue siendo una asignatura pendiente. La detención de quien fuera secretario de Seguridad Púbica con Felipe Calderón y director de la Agencia Federal de Investigación, que pretendió emular al Federal Bureau of Investigation de Estados Unidos, Genaro García Luna, ha pegado en la línea de flotación de la derecha mexicana, que continúa pasmada ante ello y seguramente lo seguirá estando, con el efecto dominó que esa detención en Estados Unidos ha traído consigo.

Al PAN le ha sido imposible desmarcarse de los gobiernos del “bembo” Vicente Fox y “comandante borolas” Felipe Calderón, que no son precisamente activos, sino pasivos para el histórico partido de la derecha mexicana. Y, más todavía, si García Luna resulta culpable de los delitos imputados la situación para el PAN se volvería de pronóstico reservado. Ese pasivo, más los que se vayan sumando en el corto y mediano plazos, colocará a los panistas en una posición compleja para seguir siendo competitivos en los comicios de 2021. Además, Acción Nacional no solamente enfrenta fuertes divisiones internas, sino que tiene ante sí la eminente aparición del partido político México Libre, con el cual rivalizará por capturar a los votantes que se ubican a la derecha del espectro político, que tendrá entre sus seguros liderazgos al “comandante borolas” Felipe Calderón y a Margarita Zavala, actores que por su peso específico atraerán a militantes panistas inconformes. El blanquiazul en Jalisco se encuentra en un estado muy crítico de salud (semi muerto) absorbido por el Alfarismo.

El Partido Revolucionario Institucional (PRI), por su parte, vive una crisis sistémica a raíz de los diferendos surgidos por la unción del gobernador con licencia de Campeche Alejandro “Alito” Moreno como presidente de su Comité Ejecutivo Nacional. Que además no solamente carga con una elevada percepción de corrupción, también pareciera que sus liderazgos no se han recuperado del duro golpe propinado por Morena en julio de 2018 y no saben hacia dónde conducir el partido. En su calvario, también ha sufrido abundantes escisiones que lo hacen ser una inviable alternativa para recuperar el poder. En Jalisco, el PRI parece ser más espectro que un instituto político.

El Partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) no es en el sentido estricto un partido político, sino una alianza de diversos movimientos y actores políticos, cuyo principal referente sigue siendo el presidente AMLO, por lo que es previsible que siga atrayendo a actores, fundamentalmente locales que se han movido en otras fuerzas políticas, que busquen un espacio con posibilidad de triunfo político.

La condición preocupante en Morena es que, si las historias de agravios al interior son ciertas, entonces se verá un proceso de lucha interna que derive en un proceso de división y descomposición paulatina, como la que vivió el PRD desde su fundación. Morena hasta hace poco ha exhibido una política de cerrazón, división y resta, justo al contrario de lo que debe hacer un partido que ha ganado el gobierno de la República. Sólo comentaré que le pidan a Dios para que no se les vaya AMLO porque si se va “adiós mi gabán”. En Jalisco, a los morenos no se le ve ni pies ni cabeza.

El Partido Movimiento Ciudadano (MC) si bien parece que ha llevado a cabo un proceso de “entreveramiento generacional” al que se refería el ideólogo priista Jesús Reyes Heroles. La palabra de su “líder” de facto Dante Delgado todavía es definitiva, también lo es que Clemente Castañeda, piensan con cabeza propia y sus prendas profesionales los avalan como líder emergente con formación.

Movimiento Ciudadano quiso marcar una línea clara para alejarse de los partidos tradicionales como PAN, PRI o PRD. Pero en Jalisco no se ve así. La violencia (que se insiste en que la culpa fue de los gobiernos anteriores) y algunas políticas públicas fallidas del gobierno lo mantiene, supuestamente, como uno de mediana popularidad (media tabla para abajo) en México. El partido naranja en Jalisco, aún con la aparente baja de popularidad de sus gobiernos, tiene, si no se equivocan, con que competir.

De la demás chiquilla (PT, PVEM, PES etc) les cuento en otra ocasión.

Así también se espera que, a nivel nacional, nazca a la vida jurídica el partido del expresidente Felipe Calderón y su esposa Margarita Zavala, México Libre, tocado por el efecto de la detención de García Luna por presuntos nexos con el narcotráfico. Aun así, México Libre busca atraer el voto del PAN. En Jalisco aún no se le ve presencia.

Del mismo modo, el Partido Redes Sociales Progresistas, que encabeza Fernando González, el yerno de la maestra Elba Esther Gordillo, ha logrado hacer un efectivo control de daños después de haber sufrido una lucha intestina protagonizada por su exlíder Juan Iván Peña. Tampoco en Jalisco aún se le ve presencia.

A nivel estatal se perfilan dos nuevos partidos políticos «Somos un Bosque o el del Arbolito» como se le conoce al posible partido político estatal Futuro, impulsado por el ex diputado Pedro Kumamoto y la agrupación «Hagamos», ligada a la Universidad de Guadalajara. Ambos aún no merecen mayorees comentarios.

Lo cierto es que ningún partido es perfecto ni monolítico, ninguno está exento de rivalidades internas, intrigas, incongruencias, oportunismo, corrupción, ni liderazgos torpes o irresponsables. Ninguno. Pero sin una pluralidad de partidos relativamente fuertes y estables, la democracia es inviable. Así lo demuestra la experiencia desde que existen los regímenes democráticos.

Pero también es cierto que la evolución política en México se caracteriza por la momificación de los partidos políticos, proceso que impone una narrativa con un cuestionamiento de fondo: ¿hasta dónde llegará la simulación y el inmovilismo de los partidos, que, sin compromiso social, siguen al garete?

Las condiciones políticas están dadas para que los partidos políticos resurjan desde la democratización de sus estructuras, la fuerza vital de sus militantes y el valor de la dignidad humana, argumentos primigenios que han perdido y que hoy expresan en este sórdido sigilo inaudito, que los tiene en la oscuridad y como auténticas momias. A ver que pasa…

Mientras tanto, bien lo decía el que fuera un destacado politólogo argentino Guillermo O’Donnell: “La mayor parte de la opinión pública más que distinguir a los partidos por sus nombres, los distingue por el nombre de sus líderes, lo que demuestra es un nivel de personalización muy alto y alarmante para el futuro de una democracia representativa”.

Convierte tus propósito en un hábito

Alberto Reveles

Todos los años en los días de inicio y con la emoción de arrancar con nuevos objetivos o propósitos tenemos la idea de implementar nuevos hábitos para nuestra vida, para esto nos pronunciamos los propósitos nuevos, los propósitos repetidos que no fueron cumplidos en años pasados y algunos otros contagiados por nuestras amistades.

Sin embargo, al ser ideas las que tenemos se quedan en representaciones mentales de lo que queremos lograr, inclusive hasta casi sentimos el dolor muscular que viene después de ejercitar cualquier musculo, porque siempre nos proponemos una vida saludable que implica ejercicio y buena alimentación.

Por otro lado, los hábitos son conductas que se adquieren por la practica constante y una vez formados y desarrollados se vuelven parte de la vida diaria del ser humano. Y aquí cabe la pregunta, ¿Qué es aquello que hacemos de manera habitual?, una vez que lo identifiques te darás cuenta que los hábitos forman o deforman personas.

Por lo anterior, los expertos recomiendan que al iniciar con nuevos hábitos los relaciones con un motivo, con algo que de verdad te apasione porque de ese modo te mantendrás puesto en acción de manera ininterrumpida; por ejemplo, cuando a una persona que padece de “altos niveles de colesterol”, se ve motivada a hacer ejercicio cardiovascular, porque quiere recuperar su estado de salud y lo más probable es que después de librar el padecimiento adquiera el hábito del ejercicio cardiovascular, conozco muchas personas con diferentes hábitos adquiridos después de diferentes padecimientos.

La salud es un buen motivo para cambiar hábitos, pero podemos tener listas muy grandes de motivos y así adquirir hábitos nuevos en temas de educación, convivencia, afectivos, mentales, higiene, recreativos, etc.

Dos recomendaciones más, la primera es que este año te propongas a dejar un hábito que pueda ocasionarte algún daño, por ejemplo: tomar menos o dejar de tomar bebidas alcohólicas, y/o fumar menos o dejar de fumar, sobre todo si padeces alguna enfermedad crónica; la segunda es que inicies con un hábito nuevo de preferencia en beneficio a tu persona, dedicándole poco tiempo, por ejemplo: hay quien lee solo 5 minutos al día, sí solo invirtieras 5 minutos en leer de los 1,440 que tiene, con este tiempo podrías leer hasta 14 libros al año, o caminar 1 km en 10 minutos y con solo 10 minutos de tu día podrías caminar 365km en el año.  

Por último, te comparto una frase de uno de los jugadores más grandes y legendarios de la historia del Basquetbol Michael Jordan, “paso a paso, no concibo otra manera de lograr las cosas”, los hábitos no están precargados en nuestra personalidad los vamos adquiriendo y desarrollando a lo largo del tiempo de vida, y tú ¿Cuáles tienes en lista?.

Funcionarios mediocres

Fabiola Serratos

Resulta que en semanas anteriores varios medios de comunicación expusieron el problema de los servicios en zona valle. A lo que casi enseguida respondieron algunos funcionarios públicos justificando nuevamente la falta de atención. Y es que algunos servidores han llegado a un cinismo tal que de fotografías y juntas vecinales hacen alarde de un trabajo excelente, cuando sabemos es incompleto o mal hecho. 

Sabemos de la carente educación que la mayor parte de los servidores y funcionarios tiene. Pero exponer su ignorancia y mediocridad en sus redes sociales es terrible, pues nos deja en evidencia la clase de gobierno que tenemos.

Una funcionaria pública recalca “que no es el gobierno sino la gente cochina que ha decidido vivir así”

Misma gente cochina que en su momento sirvieron como acarreados para el partido que hoy gobierna y ella trabaja. Es muy común que los servidores digan que mientras se tenga buena voluntad no son necesarios los estudios y supongo que desde ahí comenzamos a ver las prioridades de que quienes están encargados de nuestro municipio. 

La buena voluntad surge de la experiencia y esa no siempre es lo correcto para los demás. Sería primordial conozcan como mínimo ética e historia y comprendan que un gobierno no solo tiene como trabajo el recoger basura y posar en fotos.

-Es obligación de todos los gobiernos crear los escenarios y sistemas que ayuden al progreso de sus comunidades.

Es absurdo y ridículo que los funcionarios no conozcan como mínimo una teoría de sistemas que les haga entender la verdadera función de su cargo. No son activistas, no son reyes ni mártires sacrificándose por su entorno, son representantes y organizadores de un municipio y quizá no lo han comprendido porque no tienen ni idea de lo que implica gobernar, se han quedado en las labores comunitarias con las que “chapulinearon” al hueso. 

Últimamente en todo el país, las redes sociales se han visto abarrotadas de comentarios clasistas misóginos, homofóbicos y racistas por parte de funcionarios públicos. Tlajomulco no ha sido la excepción pues la gran mayoría de nuestros representantes o empleados parecen más influencers que verdaderos y coherentes servidores. Y dirán que dentro de la vida personal cada quien puede exponer lo que le plazca. Pero lo cierto es que desde la intimidad uno puede conocer realmente a quienes nos representan y si sus principios son tan reales como predican o como tenemos conocido en la política son viles máscaras publicitarias.

Que un ciudadano promedio se aferre a la libertad de expresión como permiso para decir falacias es un tanto entendible. Pero que un funcionario pretenda justificar sus opiniones con tal cosa es imperdonable.

Cómo evaluar buenos gobiernos

Alfonso García Sevilla

La Comisión Económica y Social de las Naciones Unidas para Asia y el Pacífico define a los buenos gobiernos como aquellos que cumplen con las siguientes características:

Participación, Legalidad, Transparencia, Responsabilidad, Consenso, Equidad, Eficacia y Eficiencia y Sensibilidad. Cumpliendo lo anterior, se asegura que la corrupción será mínima, y el proceso de la toma de decisiones se hace buscando el consenso de todos, tomando en cuenta a la minoría y sus peticiones, así como a la voz de los más desfavorecidos.

También se trabaja para implementar políticas públicas de estado que garanticen cubrir las necesidades presentes y futuras de la sociedad.

Dicho lo anterior, un buen gobierno no busca confrontar ni dividir a los actores políticos y sociales, ni imponer su visión a rajatabla sobre la sociedad, mucho menos evadir su responsabilidad en los temas torales que afectan sistemáticamente a sus gobernados y la rendición de cuentas y la transparencia debe ser una constante desde la toma de decisiones hasta la evaluación de los recursos ejercidos.

Los grandes males de muchos países, incluyendo a México, son debido a sus malos gobiernos. Las decisiones se toman de manera cupular, el ejercicio público no involucra a la sociedad y quien es electo para ejercer cargos de elección popular lo sigue considerando como un legado patrimonialista, más que un mandato de los ciudadanos para buscar mejoras a las condiciones de todos. De esta manera el gasto de los recursos públicos es discrecional, opaco y privilegia la nómina administrativa sobre la inversión en servicios, así como se acapara la adjudicación de obra a compromisos de campaña con los mecenas.

Le invito amigo lector, a que se tome un tiempo y evalúe, por usted mismo, si el gobierno de su municipio, estado o el federal cumplen con los principios fundamentales de un buen gobierno. De usted depende que las cosas mejoren en función de la evaluación que de ellos de haga y de la participación responsable que todos tomemos en los asuntos de interés público.

Bienvenido 2020

Tiempo de contar…

“No se puede cambiar el curso de la historia a base de cambiar los retratos colgados en la pared”.-Sri Pandit Jawaharlal Nehru-

Quirino Velázquez

En el 2019 trascurrió el primer año de los gobiernos de la cuarta trasformación del país y de la refundación de jalisco, fue de ensayo y error. Un año en el que el presidente López Obrador y el gobernador Enrique Alfaro decidieron probar límites y “pilotear” muchas de sus ideas y conceptos sobre la tarea de gobernar. En ambos casos, para muchos, el saldo deja que desear.

El 2020 es el segundo año de los gobiernos federal y estatal, para los expertos debe ser el año de empezar a dar resultados. El país en general y Jalisco en particular han tenido un 2019 muy complicado en muchos aspectos, si bien todo primer año de cualquier gobierno es de aprendizaje, el del presidente López Obrador y el del gobernador Enrique Alfaro han generado muchas expectativas y desencantos entre la población, porque siguen sin concretarse algunos de los muchos compromisos de sus respectivas campañas electorales.

El 2020 es un año bisagra, está llamado a ser el momento de consolidación de los nuevos gobiernos. Es la oportunidad para que la alternancia a nivel federal y estatal comience a rendir frutos en lo social, lo económico y lo político. Pero también y no hay que perder de vista que abre la posibilidad de profundizar yerros, aferrarse en equívocos y seguir buscando en los críticos al presunto enemigo y al culpable de los tropiezos.

Una cosa es segura, este 2020 es el preámbulo de la gran elección de 2021, en la que Morena y López Obrador; y Movimiento Ciudadano y Enrique Alfaro deberán someterse al escrutinio de las urnas. Será un año de preparación para refrendar la confianza depositada en los proyectos de país y de estado que ambos propusieron y abanderan, o para engrosar las filas de los decepcionados. Es el año que pidió el presidente en su discurso del 1 de diciembre de 2019, para que los resultados del nuevo régimen comiencen a verse y sentirse. Es el año en el que gobernador de Jalisco tendrá que demostrar lo mismo.

2020 es el año en el que la curva de aprendizaje deberá superase ya en todas las dependencias tanto federales como las del estado. Un año para dejar de buscar justificaciones en el pasado y comenzar a vislumbrar un mejor futuro. Este año la agenda de lo previsible marca momentos de atención obligada; además, habrá que hacerse cargo de los imprevistos, que en el país y en Jalisco son cosa de todos los días.

Por ejemplo, en el combate a la corrupción, si bien se reconoce que hay avances a nivel federal, y a nivel estado un poco más rezagados, estamos lejos de tener un Estado de derecho. ¿Dónde está el dinero de los políticos que supuestamente han robado a México y a Jalisco? ¿Cuántos estarán en la cárcel? Son interrogantes que las personas van a comenzar a preguntarse en el 2020 porque para eso fueron electos estos nuevos gobiernos. Se necesita, que el presidente y el gobernador, den señales claras de que tendremos un Estado de derecho.

Otra de las grandes interrogantes que nos quedan para el 2020, es la inseguridad. No se vio ningún cambio radical en el 2019 en este tema porque todos los días hay violencia, terror, inseguridad y muerte en el país y desde luego en nuestra entidad federativa. Es un tema delicado, pero en el 2020, la Guardia Nacional, principal estrategia de la política de seguridad del presidente López Obrador, deberá entregar resultados tangibles para la población en materia de combate a la violencia y mejora de la seguridad. También la iniciativa del gobernador de construir y organizar la Policía de la Zona Metropolitana de Guadalajara que fue proyectada como la gran apuesta de las autoridades locales para reducir los índices delictivos, deberá ya implementarse con éxito en las calles. Por ello, estas nuevas corporaciones y los mandatarios federal y estatal estarán bajo escrutinio permanente.

En lo político el año al que inicia es trascendental, pues es la antesala del 2021, se espera que sea un reto para Morena y para MC y para que la oposición de ambos resuelva sus dilemas. Aunque a decir verdad a nivel federal no se nota fuerza en la oposición y en Jalisco menos.

Los ajustes en el tablero político 2020 serán determinantes para el gobierno federal y el gobierno estatal, así como para la oposición.

Los escenarios de los espectros políticos son diversos, van cabalgando en este recién inaugurado 2020, lleno de incertidumbre y perplejidad. Éste es un año decisivo y de enormes retos que deberán sortear todos aquellos que buscan ampliar su espacio dentro del tablero de la política nacional y local.

El proyecto de la Cuarta transformación y el de la refundación de Jalisco tienen el desafío gigante de posicionarse, de darse a entender más allá de la figura de los dos hombres que ya lograron el poder AMLO y Alfaro. La 4T y la RJ como se entienden son la idea de trascender políticamente, incluso de cambiar el curso de la historia, una estrategia que el presidente López Obrador y el gobernador Alfaro siempre han pensado para que su, respectiva, idea de gobierno no se quede estancada en los únicos seis años que podrán gobernar el país y el estado.

Por eso, tanto Morena como MC tienen que demostrar que son más que la figura presidencial y la del gobernador e incluso que son más que el triunfo electoral del 2018. El año al que entramos es trascendental para ello, pues como ya lo dijimos es la antesala del 2021, las elecciones más grandes y coincidentes de la historia, cuando en una sola jornada se vote por miles de candidatos.

A pesar de que no es tan alarmante la caída en las encuestas en el caso del presidente y más pronunciada en el caso del gobernador, el que no participen ni uno ni otro en las boletas si pudiera significar un duro golpe electoral al lopezobradorismo y al alfarismo, por lo que este 2020 es un año de fortalecimiento en cuanto a sus estructuras políticas-partidistas y no sólo atenerse al clientelismo electoral obtenido por lo programas sociales o por las estructuras (pagadas) disfrazadas de comités de participación ciudadana.

Por su parte, la oposición en México es un sol de invierno, ahí está, pero no calienta, no funciona. Este 2020 deberán de recomponer su imagen e ir más allá de las vergonzosas “marchas fifís”. Nuevos rostros deberán de aparecer, pues los del 2018 y 2019 no solo no fueron suficientes, sino que más allá de que los chairos los odiasen, muchos de los personajes opositores son vistos con malos ojos por su funestos antecedentes. Y si bien, ya se habla que los partidos de oposición (PRI, PAN, PRD, MC y quizá el de Calderón Margarita) a Morena, buscarán formar una gran coalición electoral (por cierto, a propuesta del “bembo” de Vicente Fox) existen muchas dudas si se lograra y sobre todo de su posible efectivada electoral.    

En Jalisco, tampoco se ve ni se siente la oposición (es más ni existe) a MC o mejor dicho al alfarismo. El partido Morena (en Jalisco) se encuentra en etapa de desarrollo, pero lo que es peor sin bruja aún y sin el liderazgo necesario que marque el rumbo que los pueda llevar a confrontar electoralmente con éxito a MC (alfarismo) y su coalición de facto. Por cierto, se oye en los corrillos políticos que, en Jalisco, para la elección local del 2021, se prepara una gran coalición electoral conformada por (MC, PAN, PRI, PRD, empresariado, etc, etc,) para enfrentar el posible sunami que representan el lopezobradorismo (que no morena) y sus programas sociales. Qué curioso, en Jalisco una coalición opositora pero no al gobierno del estado, de ser cierto corroboraría lo dicho: no existe oposición a MC.     

Sin duda este segundo año es definitorio para el resto del sexenio del gobierno federal y del gobierno del estado, con las experiencias del primer año se darán cuenta (espero que sí) de que hay muchas cosas que cambiar para sacar al país y a Jalisco del terrible bache en que los tomaron, o este año podría marcar el principio del declive de Morena y de la cuarta trasformación del país; y de Movimiento Ciudadano y de la Refundación de Jalisco.

Lo que, si es cierto y bien lo decía el político indio Sri Pandit Jawaharlal Nehru, es que: “No se puede cambiar el curso de la historia a base de cambiar los retratos colgados en la pared”. Bienvenido 2020.

PD. Nuestros paisanos del Ejido El Zapote siguen este año 2020 bien y de buenas respecto al conflicto (sobre las tierras de su propiedad donde se asienta parte del aeropuerto internacional de Guadalajara) que aún persiste (pero en vías ya de solucionarse) con el Gobierno Federal. El pasado día 15 de los corrientes representantes del ejido encabezados por su líder moral Nicolas Vega Pedroza y dos de los abogados estuvieron en la ciudad de México en la Secretaría de Gobernación y al parecer sigue aumentando la luz al final del túnel donde se vislumbra una solución definitiva a ese añejo conflicto. Ojalá el GAP y la “zopilotera política” que ya ronda por eso rumbos no entorpezcan la posible solución.       

Ahorrar: La Disciplina Olvidada

Alberto Reveles

Hablar de ahorro en la actualidad, es un tema aspiracional porque se ve muy lejos el futuro y se deja de lado ese hábito; ya que lo que en este momento importa para muchas personas es el presente y gastar en gustos pasajeros, llevados por la emoción de encontrarse en un buen trabajo. Lo cual dificulta ver que se debe destinar una cantidad considerable para mantener los gastos de una vida básica, cuando nos encontremos en la etapa donde sea más complicado encontrar una forma de producir ingresos.

Los jóvenes tratamos de ahorrar para una meta específica y una vez conseguida, se deja de llevar a cabo tan apremiante práctica. Por ejemplo, los que ahorran dinero para un enganche de auto, un enganche de casa o por mencionar algo más simple un “gadget” tecnológico y sin olvidar los
“outfits” de moda.

Por otro lado, existen las personas adultas que no olvidaron la disciplina del ahorro y que además pueden compartir otros buenos hábitos, por ejemplo, sin tener alguna doctrina específica de finanzas personales se pusieron a ahorrar enserio, ahorraban todo aquello que les sobrara después de los gastos que la mayoría de las veces significaba más del 10%, además de que controlaban el gasto semanal dando prioridad a la alimentación familiar y registraban todo lo que se gastaban semanalmente para hacer un análisis contra lo que se generaba, con esa simple práctica lograron mantener a grandes familias por mucho tiempo y sin la necesidad de trabajar a una edad avanzada.

Cabe mencionar, que anteriormente el mundo digital y los productos tecnológicos a los cuales estamos condenados a su consumo, afectan de manera gradual y crónica la economía personal. Sin embargo, el disfrutar de tantas amenidades en la vida se ha vuelto un tema cultural y se ha dejado de lado la disciplina del ahorro.

El autor George S. Clason acuñó la frase de “págate primero” que hace referencia al ahorro como disciplina por el resto de etapa productiva, que consiste en apartar el 10% de tus ingresos totales con la finalidad de etiquetarlo como pago a tu esfuerzo y que no debe ser utilizado para ingún tipo de gasto, para que cuando llegue esa etapa donde ya no puedas o no quieras trabajar tengas de donde echar mano sin limitar tu estilo de vida.

El problema es que actualmente pagas por todo, casa, vehículo, alquiler, comida, celular, servicios de hogar, telefonía, internet, televisión por cable, suscripciones de aplicaciones, etc.

Lo único que comúnmente no se paga es un salario o un tesoro para el “tú del futuro” y esa persona sí que va a necesitar dinero, porque se va a encontrar con la escasez del trabajo habitual, con la vida más cara, con mayores probabilidades de enfermarse, con servicios de pensión de vergüenza, en fin, creo que es labor del personaje actual resolver esa situación. Por lo tanto, es de suma importancia desarrollar la disciplina del ahorro para diversos fines a corto y mediano plazo, pero fundamentalmente el ahorro a largo plazo y la recompensa será mucho mejor que una vida con excesos.

Por último, toma como ejemplo el ahorrar el 10% de tus ingresos para la meta etiquetada como el “salario del futuro” considerando que el resto deberá cubrir el presupuesto de tus necesidades y de ser necesario deberás ajustar tus gastos.

Comprometiendo el futuro

Alfonso García Sevilla

El 3 de diciembre del 2010, cuando tenía 14 años de edad, fue detenido en Morelos por elementos del Ejército Edgar Jiménez Lugo, ‘El Ponchis’ o ‘El niño sicario’, cuya historia refiere que comenzó a consumir drogas y a asesinar por encargo a los 11 años, proveniente de una familia disfuncional, las calles fueron su escuela, refugio y hogar.

Entre enero y agosto de 2019, fueron detenidos 2.135 adolescentes. La Red Por los Derechos de la Infancia en México (Redim), señala que 7.000 niñas, niños y adolescentes están desparecidos en México. En suma, en México 4 niños y adolescentes desaparecen por minuto, mientras 3 son asesinados principalmente por arma de fuego.

Según Redim, el diciembre de 2006 a marzo de 2019, se registraron 19.000 niñas, niños y adolescentes víctimas de homicidio intencional. El dato más llamativo es que ocho de cada 10 fueron víctimas de arma de fuego, lo que significa que fueron asesinados o murieron en medio de un enfrentamiento con organizaciones rivales o con las fuerzas del orden.

Por otra parte, En su informe ’Niñas, niños y adolescentes víctimas del crimen organizado en México’, presentado en noviembre pasado, la CNDH puntualizó que la actual situación de violencia es consecuencia de problemáticas estructurales que resultan «devastadoras» para los menores y donde se asegura que las niñas, niños y adolescentes constituyen uno de los grupos más vulnerables, una muestra de ello es que los asesinatos de menores de edad casi se han triplicado y alrededor de 30,000 de ellos engrosan las filas del crimen organizado.

En México, el grueso de la población carcelaria es joven: el 34.7 por ciento tiene entre 18 y 29 años de edad. Si hablamos de adolescentes, 4 mil 500 son internados cada año, en promedio, en algún centro de reclusión por cometer delitos graves.

El caso reciente del niño que acabó con la vida de su maestra en Coahuila y posteriormente se suicidó, viene a recordarnos la realidad que miles de niños mexicanos viven día a día, la ausencia de atención desde casa, el bombardeo incesante por todos los medios de la violencia como forma de resolver los conflictos y la falta de valores en su formación.

Asimismo, desde el gobierno y conocedores de esa realidad, no se han diseñado políticas públicas que redunden programas escolares que atiendan y orienten de manera eficaz las conductas violentas de los educandos.

Una sociedad que no cuida a sus niños es una sociedad que pone en riesgo su futuro y en este contexto, no garantiza que seamos capaces de lograr en el corto plazo la anhelada paz que en los últimos años nos ha robado también, el crimen organizado.

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