Opinión

¡Chapulines y se ofenden!

Hace días un comentario en redes sociales me dio para un análisis un poco más detallado sobre los chapulines. Sí, sobre aquellos rostros que hemos visto figurar en casi todos los partidos políticos y aunque en resumidas cuentas sabemos que se debe al interés del “hueso” y el enriquecimiento, me nació el interés de compartirles la incongruencia vergonzosa con la que brincan de un lado a otro.

Suponemos entonces que cada partido político tiene una derecha o una izquierda y que cada uno tiene principios peculiares.

Yo apostaba en mi publicación a la educación y a la necesidad de tener gobernantes preparados que comprendieran que en el municipio ese tema es terrible y está en abandono. Lo qué enseguida disgustó algunas personas militantes de un partido de izquierda, entonces indagué hasta comprender que la mayoría de los chapulines no tienen idea alguna de lo que refiere su posición, ni los principios de su partido.

Me encontré con comentarios basados principios religiosos, doble moral y que incluso se mencionaba que el éxito refería a una posición económica donde la educación académica no era necesaria. Cómo habrán de saber algunos soy de profesión filósofa y eso me hubiera dado mucho material para iniciar un debate que por evidentes razones consideré en desventaja e innecesario.

Lo que sí pude rescatar fue la intención de entablar con más saltarines ese tema y efectivamente me encontré con las mismas contradicciones.
En el municipio los viejos partidos políticos no representan principios, no representan nada más que una cortina de hipocresía en la que saltan de un lado a otro con la pretensión de salvar el privilegio. No se aferran a la ideología que profesan. Un día son una derecha conservadora y otro día son una izquierda revolucionaria. Incluso podemos decir que Tlajomulco dio vida a una nueva ideología.

Aquí son “conservadores cerdos capitalistas de izquierda” siempre y cuando convenga.

Me gustaría recomendarles que reflexionemos sobre todos esos rostros incongruentes, que hoy serán de limón, que parece de piña y sabe amargo. Porque presunción de buenas acciones veremos como cada elección.
¿Quienes son?
¿Qué hacen?
¿Cuáles su profesión?
¿De verdad representan los ideales de su partido?

Porque cuando se ha andado de partido en partido lo cierto es que no se tiene una ideología fija y por lo tanto la argumentación de la buena voluntad no es más que una excusa y método de manipulación sobre valorada. “El que cree que la educación es cara no sabe lo que cuesta la ignorancia”

El Poder y la Soberbia

Tiempo de contar…

“La soberbia es una discapacidad que suele afectar a infelices mortales que se encuentran de golpe con una miserable cuota de poder”. -José de San Martín-

Quirino Velázquez

Aquiles creía que era hijo de Zeus. Pero no lo era. Aquiles creía que era todopoderoso. Pero no lo era. Aquiles creía que era invencible e inmortal. Pero no lo era. Muchos hombres, particularmente los que se dedican a la política, de todos los tiempos han creído que son como Aquiles. Pero no lo son. Esa patología la han llamado el Síndrome de Aquiles. También se le ha conocido como mareo de altura o alpinismo de ladrillo.

En la historia inacabada de la política, el poder y la soberbia o la soberbia y el poder, se acompañan dando lugar a gobernantes que, alimentándose de ambos factores, pierden el horizonte de su condición transitoria y llegan a creer que nunca dejaran el cargo y hasta inmortales se creen. Son muchos los casos en que por accidente o sin accidente alguien deviene en gobernante, se instaura en el poder con un discurso de humildad y de servicio para terminar erigiéndose en sátrapa devorador de los dineros de su propio pueblo. Mucho de ello tiene que ver con la creencia de la eternidad y de que nunca menguará su poder.

Un ejemplo de la mezcla de esa soberbia con el poder lo dio Napoleón Bonaparte cuando logró que el Papa fuese de Roma a París especialmente para coronarlo en la catedral de Notre Dame. Pero en la ceremonia Napoleón tomó la corona en sus manos y se coronó él mismo con los símbolos imperiales frente al Papa, mostrando así una mezcla de poder y soberbia para destacarse por encima de todos los ahí presentes, incluido, desde luego, el representante de Dios en la Tierra.

La actitud que mostro Napoleón es una mezcla de prepotencia, orgullo, presunción, jactancia, vanidad y desde luego la esencia del soberbio: un gran deseo de estar por encima de los demás. El comportamiento de Napoleón me ha tocado verlo en muchos políticos, que tras un tiempo de haber recibido el poder parece que se transforman y se llenan de soberbia.

Les cuento que alguna vez (cuando aún no había reelección) un presidente municipal de Tlajomulco me preguntó cuál debería ser el mejor año de su trienio. Sin la menor duda, le contesté que el cuarto año. Me fijó su mirada y esbozó una sonrisa fingida cómo si hubiera oído un chiste malo. Y es que, en el fondo, no me creyó.

En aquella ocasión, el presidente municipal me vio con desdén y no como lo que era, y sigo siendo, un aprendiz de la política, pero realista. Ese presidente se dedicó, por completo, tan sólo a su presente. Sin embargo, hoy está convencido de que no le habrá de alcanzar su futuro para pagar todo lo que le quieren cobrar. No lo aprecian, no lo emulan y no lo respetan. Me duele mucho haber acertado.

Hubiera querido decirle al presidente que los tres años deberían ser la siembra de una cosecha final. Que, si así lo hiciera, el cuarto año sería aquel en el que más lo apreciaran, más lo emularan y más lo respetaran. El año en que lo extrañaran y en el que lo presumieran. El año en el que, ya no siendo funcionario, todos se sintieran orgullosos de su amistad, de su presencia o de su compañía.

Ahora bien, se afirma que el poder hace a la esencia de la vida política, implicando una relación de mando y obediencia. Tener poder es la posibilidad de producir consecuencias intencionalmente en otro u otros, a través de ciertos medios físicos o ideales. El poder político siempre se desarrolla entre seres humanos. El poder es una energía que logra la obediencia por medio de promesas de premios o amenazas de castigos. También se afirma que el poder, particularmente el poder político, es mágico, magnético, obsesionante, adictivo, envicia y puede ser fatal si no se sabe manejar, o mejor dicho controlar.

Es sabido que cuando el poder pierde el sentido de servir y el poderoso lo utiliza para servirse de los demás se convierte en un hombre soberbio que no escucha, únicamente acepta la adulación más no la crítica que le hacen ver sus errores. La adulación es parte de la vida del poderoso que pierde el piso y se sube al ladrillo, cuando la soberbia se apodera de la política se pierde la política como vocación de servicio. En el ejercicio del poder sobran los aduladores y los conversos radicalizados.

Decía Tomas de Aquino que “Sólo la soberbia y la envidia son pecados puramente espirituales, que pueden competer a los demonios”. Por su parte, Ramiro de Maeztu expresaba que el pecado del diablo es la soberbia, no porque sea muy malo, sino porque se cree muy bueno. De allí se deriva un poder putativo (que es considerado como propio o legítimo sin serlo). Si yo soy bueno, entonces soy superior y todos deben obedecerme. De la imaginaria bondad se pasa al sofisma de la prepotencia. Robespierre llegó a tener la soberbia de creer en su humildad, porque no se consideraba un hombre superior sino, tan sólo, un “Dios” menor. Otro tanto tiene que ver con la ilusión de la omnipotencia.

También la desmesura suele manifestarse en la borrachera del ejercicio del poder. Ese fenómeno se expresa en el viejo aforismo referido por Ángeles Mastretta: “El poder ofusca a los inteligentes y a los pendejos los vuelve locos”.

No tengo la menor duda, porque la historia así lo dice y además porque lo he visto, que el poder marea a los políticos inteligentes, pero, a los “pendejos”, los enloquece, la soberbia es un signo inequívoco de este mal. tal como diría el general jalisciense Marcelino García Barragán que nos dejó muchas lecciones de honor y de sabiduría.

La “soberbia política” es muy fácilmente diagnosticable toda vez que el gobernante presenta los siguientes síntomas: es egocéntrico; muestra una confianza desmedida en sí mismo; es imprudente; se siente superior a los demás; le otorga una desmedida importancia a su imagen; ostenta sus lujos; es excéntrico; se preocupa porque sus rivales sean vencidos a costa de cualquier cosa; no escucha a los demás; es monotemático; se siente iluminado y aunque falle, no lo reconoce.

En este camino, muchos pensadores opinan que se debe volver a recuperar una virtud (y una actitud) que la declinante política parecía haber olvidado: la humildad. Ese es el antídoto para combatir la soberbia. Por lo tanto, el político debe admitir sus errores y asumir su responsabilidad. Debe evitar aparentar ante los demás que lo sabe todo y, en consecuencia, debe aprender a decir con humildad “no lo sé”.

Lamentablemente la experiencia ajena nunca es extrapolable y menos aún sirve de guía para quien desde el poder cree que lo puede todo y contra todos. Cuando aquel político se dé cuenta de la realidad será tarde y le pasará quizás, metafóricamente hablando, lo mismo que le aconteció al héroe de la guerra de Troya (Aquiles). Aquiles creía que era hijo de Zeus. Pero no lo era. Aquiles creía que era todopoderoso. Pero no lo era. Aquiles creía que era invencible e inmortal. Pero no lo era.

Finalizo con la innegable la frase del militar y político rioplatense y uno de los libertadores de Argentina, Chile y Perú, José Francisco de San Martín y Matorras: “La soberbia es una discapacidad que suele afectar a infelices mortales que se encuentran de golpe con una miserable cuota de poder”.

Las emergencias siempre pasan.

Alberto Reveles

Siempre tienes planes, hay planes de fin de semana, de fin de semana, de puente, o ya de plano las vacaciones soñadas a aquel paraíso.

Seguro tienes esa alcancía etiquetada para esa salida, y me refiero a esas salidas que no corresponden a un fin de semana y mucho menos a un destino del mismo estado, me refiero esa salida que se refiere a un lugar que está de moda o que pertenece a un lugar que alguien publicó o me recomendó, una salida que implica la salida del año.

Todos han vivido estas situaciones, tu que vas de inicio y que tienes toda la pila para ahorrar hasta lo cuesta un chicle para conocer Cuba, y luego resulta que sucede algo fuera de lo planeado, y cualquiera que sea el tema resulta en gasto, dinero a destinar para resolver el inconveniente y seguir con el plan.

Sin embargo, todo plan incluye que todo salga bien, ¿Cierto?, Si la respuesta es sí, entonces la siguiente recomendación es para ti, debes tener siempre un “colchón” de dinero para cualquier emergencia por que las emergencias pueden ser bastante diversas. Por mencionar algunos ejemplos, resfriados, infecciones, torceduras, llantas ponchadas, multa de tránsito, una enfermedad, descompostura de auto, choque, enfermedades, reposiciones por robo, etc.

La sugerencia es que consideres que siempre habrá una eventualidad y eso cambiará tu plan inicial, por lo tanto, guarda un cantidad suficiente y necesaria para subsanar estas situaciones. La autora Sofía Macías recomienda que se tenga un fondo que corresponda a los gastos fijos de tres meses para que ante cualquier situación ese dinero liquide cualquier requerimiento de medicamento, consulta, o tratamiento ante una situación que ha sido causada por un accidente.

En capítulos anteriores, se atendió la situación de ahorrar para objetivos a futuro y todos pudieron tener fechas de realización, ahora estamos hablando de situaciones no contempladas que siempre suelen pasar, por lo que se recomienda que la primera alcancía debe ser etiquetada como “colchón de emergencia”, con ese apartado consideramos que podemos solventar un gasto no contemplado referente a la salud, que por cierto el descuido de ella es lo más caro.

Diversos autores hablan que monto de emergencia aparte de ser intocable, debiéndose utilizar en caso de alguna emergencia, para luego poder ahorrar otro monto destinado a otros fines. En caso de ser utilizado deberá reponerse la cantidad tomada para que siempre exista el mismo monto y exista el dinero para amortiguar el gasto por lo no previsto.

Arrecia la saña criminal

Alfonso García Sevilla

Es como versa el título de la nota informativa que aparece el día de hoy en la sección “Justicia” del diario “Mural”, al dar cuenta de la aparición de una cabeza humana, a las afueras de un comercio en una de las colonias más exclusivas de la ciudad, y que se asegura pertenece a un trabajador del mismo que se encontraba desaparecido. En lo que va del año es la tercera cabeza humana que aparece en Guadalajara con un mensaje amenazante.

Asimismo, el diario “El Informador” en su nota principal señala que “Durante el primer año de la presente administración estatal, en Jalisco aumentaron 18 delitos del fuero común, de 41 modalidades y subtipos que reporta la Fiscalía al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Por ejemplo, en 2018 se registraron dos mil 418 víctimas de homicidio doloso, frente a los dos mil 672 asesinatos del año pasado. 36 mil homicidios dolosos cometidos en 2019 y la prevalencia de impunidad en 9 de cada 10 casos.”

Lamentable resulta que en cada ocasión que se dan a conocer cifras de la inseguridad y sus costos en México no veamos reducción en su incidencia, por el contrario, estas tienden a aumentar, y siguiendo con la nota del Informador, según un análisis de la organización Causa en Común, sobre delitos reportados al Sistema Nacional de Seguridad Pública, los de mayor subregistro son: feminicidio, extorsión, secuestro y robo. “Sobre el robo, la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública señala que la cifra negra del asalto en calle o transporte público fue de 94.7%. Y del robo en casa habitación, de 89.1%”, se expone.

¿Qué hacer ante el trinomio perverso impunidad, violencia y ausencia de autoridad? ¿Cómo podemos los ciudadanos prevenir ser víctimas de la delincuencia en nuestros bienes? Difícil situación a la que nos enfrentamos, más porque parece que, a un año de su arribo al poder, los encargados de la seguridad pública nos han dejado solos y el incremento en las cifras así lo demuestran.

La Guardia Nacional se ha quedado corta, y no se ve que en lo inmediato los diferentes ámbitos de gobierno se coordinen para mejorar su funcionamiento, más allá de las ocurrencias presidenciales de “abrazos, no balazos” y “fuchi, guacala”.

Diles lo que quieren oír.

Fabiola Serratos

Decía un sabio filósofo y ex colega que para uno conseguir llegar a sus metas había que decir lo que otros querían escuchar. Porque dentro de la política hay que pintar esperanzas y buenos actos para que crean en personas infames.

Cabe recalcar que lo de filósofo era mero sarcasmo pues en realidad estaba evidenciando al «culto» director de atención ciudadana del cuál aprendí todo lo que NO se debe hacer en una campaña.

Comienzo contándoles un poco de esto, pues Justo con esa frase me dio por iniciar a escribir sobre todos los resucitados o aquellos que recién nacen para figurar e irse posicionando en la política. Es año de promesas, de convivios y de reactivar figuras que serán necesarias para la siguiente campaña.

Así entre tamales y fotografías de humildad nuestros magnates vuelven a darse baños de pueblo. Aunque muchos sabemos cuáles son las intenciones y pactos.

No es que vivíamos en una sociedad ingenua, me sorprende y satisface ver gran cantidad de habitantes críticos que han fomentado conciencia en redes sociales. Mientras otros más por privilegios y atenciones se convirtieron desde hace tiempo en tapetes y protectores de corruptos.

Lamentablemente la falta de representación verdadera hace que gran parte de la población deteste la política, dando entonces a la minoría el derecho de elegir sobre todo el municipio.

El año de elecciones es similar a una relación tóxica. Dónde durante tres años uno tolera cualquier tipo de abuso pero cuando ya se decide a terminar con tal cosa, viene la promesa del cambio.

La farándula, lo vulgar, la hipocresía cubierta con un velo de cinismo y oportunismo insensato. El ciclo donde los grilleros agarran chamba, donde los líderes se ponen precio y le ponen precio a su comunidad, donde los amigos dejan de serlo aunque se pongan frases de apoyo en redes. Dónde los pactos van tomando forma y los oportunistas van agarrando lo poco o mucho que sienten merecer, aunque se lleven a muchos entre sus malas decisiones.

Solo quiero compartirles que entre las tantas cosas por las que personalmente elegí mantenerme en la literatura y el activismo dejando a un lado los grupos políticos que pintaban a ser un verdadero cambio fue precisamente por todo lo mencionado en esta columna. Desde la frase popular “diles lo que quieren oír” hasta “la gente no quiere ayudarse, viven así porque quieren y uno debe buscar también su beneficio”

Personas así van a desfilar nuevamente, no importa cuantos baños de pueblo se den, no importa cuanto amor profesen a su comunidad, quien alardea de liderazgo y poder tiene sólo la finalidad de colocarse en un cargo. Cuando se tiene la verdadera intención de participar, un líder se aferra a su proyecto. Se busca en conjunto la estrategia adecuada para competir y crecer.

Entre partidos políticos titánicos unos ya con estrategia otros más sin pies ni cabeza y los seudoindependientes que presumen con orgullo en sus borracheras sus pactos con sus nuevos jefes (aquellos contra los que dijeron competir y quitar del poder).

Viene el año de la creatividad y nos corresponde a todos buscar las alternativas convenientes y lo más honestas posibles para mejorar el lugar donde vivimos.

No se trata de figurar como salvadores sino de ayudar a nuestra gente a generar un carácter crítico, decidido y que al elegir sepan que ellos y su comunidad son lo primero. Antes que cualquier promesa de político.

La cuarta Utópica

Alfonso García Sevilla

Se cumplieron 103 años de nuestra Carta Magna, concebida como la primera Constitución de corte social del planeta y que albergó desde su nacimiento las causas revolucionarias que dieron pie al surgimiento de un nuevo régimen político, la tercera transformación, al establecernos como una República representativa, democrática y federal. Así pues, se consagran en ella para los aquí nacidos las Garantías Individuales (hoy derechos humanos por la reforma del 2011) y se reconocen derechos y libertades sociales tales como: el derecho a la libre expresión, asociación y tránsito, Derecho a la educación, siendo ésta otorgada por el Estado de manera laica y gratuita, a la libre profesión de cultos, a una jornada máxima de 8 horas de trabajo, acceso a una vivienda digna y a la salud, entre otros más.´

Hoy la realidad mexicana nos demuestra que desde su nacimiento, a un siglo de distancia, el espíritu del constituyente post revolucionario sigue sin verse realizado en un país justo y con oportunidades y acceso al bienestar integral del mexicano. Hoy vivimos una profunda crisis económica y social derivada de décadas de omisiones por parte de los gobiernos, de ejercer las obligaciones que les mandata la Carta Magna.

Los estudios de la OCDE no mienten, según éstos cada año en México se ensanchan la desigualdad y la pobreza extrema, en contraparte aumentan la impunidad y la corrupción, cada vez más mexicanos trabajan más para vivir igual, y contraviniendo los preceptos de jornada de 8 horas y un salario que satisfaga las necesidades sustantivas de la familia, como lo marca la Constitución, los servicios de salud no son universales ni de calidad y cada vez empeoran, basta recordar la reciente crisis que atravesamos por causa del dengue, y la incierta y tortuosa transformación del Seguro Popular al Instituto de Salud para el Bienestar, Insabi, y el rezago educativo sigue sin abatirse gracias a los recortes recurrentes por las prioridades encauzadas al asistencialismo populista.

Siguiendo con datos duros, nuestro país es el segundo más violento en América; en lo que va del sexenio de AMLO, los homicidios suman alrededor de 35 mil debido principalmente a la guerra entre grupos delincuenciales y el narco y es el lugar más peligroso del mundo para el ejercicio del periodismo, con 13 periodistas asesinados durante la presente administración.

Todo lo antes expresado se refleja en lo expuesto por organismos como la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos y Amnistía Internacional, que coinciden en señalar que en nuestro país se vive una grave crisis de respeto a los derechos humanos; los casos no disminuyen y no existe castigo a las autoridades que los violentan, por lo que nuevamente nos encontramos con la cifras que señala la OCDE: Somos el país más inseguro, corrupto e impune de sus miembros.

¿Nos hace falta una nueva Constitución que mejore nuestras condiciones? No lo creo, aun con sus más de 200 reformas sigue vigente su espíritu, lo que nos hace falta son instituciones limpias, comprometidas y eficientes para resolver la problemática social, en pocas palabras, estadistas que sepan cumplir y hacer cumplirla, así como ciudadanos capaces de conocer y exigir su cumplimiento… por lo que llegamos al centenario sin el cabal cumplimiento de una Carta Magna cuyo espíritu visionario no correspondió con la capacidad y compromiso de los encargados en aplicarla. Lástima de Constitución.

¿Se cumplirá con la pretensión utópica de AMLO de que este periodo 2018-2024 sea una transformación de la envergadura de la Revolución de 1910 y nos deje un legado de la trascendencia de la Constitución de 1917? Usted amigo lector ¿Qué opina?

Controla tus gastos.

Alberto Reveles/Guadalajara

Si eres de las personas que suelen gastar más de lo que ganan, entonces las siguientes líneas seguro te van a ayudar. Lo primero que se debe hacer es identificar si tienes alguna de las características siguientes:

  • Compras compulsivas.
  • Dificultad para retener el dinero.
  • Cuentas con tarjeta de crédito al tope.
  • Sientes que el dinero no te alcanza.
  • Derrochas el dinero en salidas con amistades o colegas del trabajo.

Si cumples con cualquiera de las anteriores y tienes el deseo de cambiar tus hábitos financieros, entonces comienza por registrar todos los gastos que tienes durante un mes, en ese mes deberás registrar absolutamente todo lo que gastas, se recomienda registrar los gastos en tres columnas, concepto, cantidad y fecha; diversos autores en finanzas personales sugieren que ese presupuesto mensual signifique por máximo el 90% de tus ingresos para que puedas ahorrar el resto.

A continuación, debes identificar en ese listado los gastos que pertenecen a necesidades, gustos, deseos y caprichos. Necesidades: son todos aquellos indispensables para vivir, ejemplo, comida, casa, vestido, salud, por mencionar algunos. Gustos: son aquellos por los que se manifiesta interés, por ejemplo, la ropa de marcas reconocidas ya que los costos de esos productos son más altos, comer en un restaurante especifico, acudir a algún espectáculo de entretenimiento en lugares cercanos del escenario, etc. Deseos: son aquellos gustos potenciados que representan más un estilo de vida por encima del actual o anhelos adquiridos por influencia del consumismo, por ejemplo, los cruceros por el caribe, la SmarTv de 70 pulgadas, el automóvil de lujo, etc. Caprichos: Son todos aquellos productos o servicios que se pagan para sentir que pertenecen a un grupo social especifico o para que se les considere “exitosos”, pueden ser autos Premium, Residencias, Gimnasios exclusivos, Joyería excesiva, esa bicicleta para subir la montaña que termina por no ser usada.

A partir de hoy debes de eliminar algunos gastos para que tengas un sobrante de tus ingresos y puedas canalizarlo en algo productivo para tiempos futuros. Dejar de pagar las suscripciones a aplicaciones que en suma representan una cantidad considerable, dejar de cambiar el Smartphone cada año, controlar los gastos de las salidas de los fines de semana, son algunos de los gastos que puedes eliminar, el salir en familia y gastar no significa que se dé tiempo de calidad, existen múltiples actividades que se pueden llevar a cabo como convivio e integración familiar sin necesidad de gastar.

Por último, el autor Francisco González recomienda que una vez que inicies con el registro de todos los gastos y recortes el presupuesto de tal forma que te sobre dinero de lo que generaste, abras una cuenta bancaria de tu preferencia para ahorrar el sobrante y en los tres meses siguientes tendrás a tu favor la cantidad de dinero resultado del ajuste, para después definir más mecanismos de finanzas personales como aumentar los ingresos, optimizar el recurso existente y planear los gastos vacacionales.

Las tendencias más padres de esta primavera/verano 2020.

Cynthia Astorga

¡Amigas! Ha iniciado este 2020 de una manera ¡increíble! Y debemos de aprovechar este año padrísimo, lleno de frescura y novedades.

Cada vez es más difícil “establecer” que sí y que no, hay más combinaciones de tendencias, más rebeldía en el vestir, más mezclas sin reglas, y esto está ¡increíble! Porque nos hace un outfit mucho más divertido. 

En seguida vamos a leer unos tips padrísimos que les aseguro les van a encantar… debemos de iniciar ésta Primavera/Verano 2020 ¡con todo!

♡Slouchy.. Ya habíamos hablado de ésta silueta y reitero viene ¡cañón! Su corte es de cintura alta, pierna holgada y bajos angostos, su largo es más corto, no es el largo común de los vaqueros, el largo perfecto es justo 5 cm. Arriba de tobillo, si te queda un poquito más largo, ayúdate haciendo un dobladillo hacia afuera, te va a dar un look más padre, recuerda que combina perfecto con Croptops, Jersey y cualquier tipo de calzado.

♡Maxi dress.. Ésta tendencia no sólo es que sean largos, para estar dentro de ella tu vestido debe de tener muchos cortes, olanes y mucha mucha tela.. ¡pero mucha! Que tu vestido tenga una dosis extra de volumen, de preferencia que sea una tela ligera y volátil, teniendo uno de estos, la tendencia es tuya.

♡Blazer Torera.. Cada que inviertes en un buen Blazer, estás haciendo algo muy bueno por ti, los Blazer nuuuuunca pasan de moda y nunca van a dejar de ser tendencia, lo que cambia, solamente son los largos y los estampados, esta temporada, el ideal es usarlo corto, de la cintura hacia arriba, combínalo con vaqueros de tiro alto, esto hará que tu silueta sea más definida.

♡Un toquecito de plumas.. Esta tendencia es una de las más arriesgadas, pero que no te dé miedo usarla, combínala en pequeños detalles, por ejemplo, en una T-shirt con una aplicación, en un cuello de alguna chaqueta, en los puños de las blusas o en los bajos de los pantalones, si de plano no te atreves, lo puedes usar en aretes, esos nunca van a fallar.

♡Cuello tipo bebé.. ¡Úsalo! Te prometo que no te verás «ñoña” hay vestidos con estampados increíbles con este cuello en contraste, blusas con algún tipo de aplicación sobre este cuello, por ejemplo, bordados, perlas, encajes, etcétera, cualquiera que te decidas usar, hazte una coleta linda para que tu cuello sea la total atracción.

Amoooooooooo que una tendencia inicie, hay tanto que recomendar, tantos tips que conocer, tanto nuevo que ver y aprender, es por eso, que por esta ocasión aquí nos quedamos y en la siguiente columna le vamos a seguir.

Por lo pronto ve visitando tu plaza favorita para que vayas conociendo como viene esta tendencia, pruébate todo y ve armando tus outfits.

MORENA y los tres anteriores “grandes” partidos mexicanos

Tiempo de contar…

“Puertas abiertas para que ingresen quienes tengan algo que aportar; puerta abierta para que se vayan los oportunistas (persona que se acomoda a las circunstancias para obtener provecho, subordinando, incluso, sus propios principios), mal que sufre cualquier partido en el poder”.  -Jesús Reyes Heroles-

Quirino Velázquez

La política no es algo elemental y sencillo, sino que es algo muy confuso y difícil. Sobre todo, en un país tan enredado como el nuestro. Con población y territorio muy grandes. Con desigualdades muy polarizadas. Con perversiones estructurales muy arraigadas. Con sistemas de sostén muy fracturados. Con dos vecindades muy conflictivas. Con un gobierno que aún no logra encarrilarse y con una oposición que aún no logra cimentarse. Y para acabarla, con factores anímicos que en mucho nos estorban y que en muy poco nos inspiran.

Así, es que no es nada fácil pensar la política. Mucho más difícil es hablar de política. Pero mucho más complicado que todo lo anterior, es hacer política. Y si no lo creen pregúntenles a los partidos y en particular a Morena.

En efecto, el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) se encuentra ante una de las encrucijadas decisivas de su historia, que solo podía abordar asumiendo su responsabilidad como lo que debería ser: un partido político hecho y derecho (con todas la de ley) cuya labor fundamentalmente es hacer política. Sin embargo, y muy a pesar de todo, los hechos demuestran lo contrario.

Hace algunos meses nos preguntamos si la política partidaria mexicana iba a cambiar por el hecho de que teníamos nuevo de presidente y nuevo partido en el poder. Al parecer la realidad nos dice que la política en los partidos no ha cambiado en nada.

Hagamos un pequeño repaso de la historia reciente de los partidos políticos en México.

Los anteriores “grandes” partidos mexicanos (PRI, PAN y PRD) se fueron hundiendo en su propia antinaturaleza. Todos fueron contribuyendo a su propia debacle y a su autonegación. Dejaron de ser aquello para lo que cada uno existía y quisieron convertirse en otra cosa distinta. Como en el circo: saltaron sin red y se estrellaron de manera terminal.

El PRI, que debía su origen y su existencia a un proyecto y a una promesa de bienestar y de progreso, quizás medios cumplidos durante sus primeros 40 años, no pudo procesar su paso temporal. Abrazó el gusto por un México aristocrático y desigual. Se corrompió ideológicamente. Después, se corrompió económicamente. Por último, se corrompió funcionalmente.

Al final de cuentas, en el 2018 para ser más exactos, el PRI no pudo resistir la opinión de los jóvenes. A todos los priistas los acusaron de ser rateros. A los pocos que no lo eran y a los muchos que si lo eran. La historia los enjuició al parejo. Nadie pudo (puede) defenderlos. Las nuevas generaciones los llevaron al paredón político.

El PAN, que debía su origen y su existencia a un proyecto de cambio, no pudo procesar su ineficiencia. Con el tiempo y con algunas concesiones del antiguo régimen fue logrando posiciones de poder. Primero, diputaciones y alcaldías. Más tarde, senadurías, gubernaturas y hasta la banda presidencial (con el “bembo” de Fox y el “tomandante bororlas” Calderón). Para que cambiara lo que los tricolores habían hecho mal o habían deteriorado. Para restaurar la seguridad. Para fortalecer la economía. Pero no pudieron. Todo se le fue en acusar al pasado. En renegar de los opositores (particularmente de AMLO). En deslindarse de responsabilidades y en tratar de endilgarles a otros sus ineptitudes. El cambio no llegó. La corrupción sobrevivió con más fuerza. A ella se asoció la inseguridad que aún prevalece y la ineficiencia panista. El resultado fue desastroso.

El PAN al igual que los tricolores, al final de cuentas (en el 2018) no pudo resistir la opinión de los jóvenes. A todos los acusaron de ser “pendejos”, persignados y rateros. A los pocos que no lo eran y a los muchos que si lo eran. La historia los enjuició al parejo. Su incapacidad no pudo defenderlos. Las nuevas generaciones los llevaron a la horca política.

El PRD, que debía su origen y su existencia a una oferta de salvamento, no pudo procesar su extravío. El tiempo se encargó de envejecerlo vertiginosa y prematuramente. Casi desde su nacimiento se mostró como un partido anciano y obsoleto. Rápidamente se llenó de los vicios que a los otros los habían invadido en décadas. Buscó posiciones y se burocratizó. Buscó recursos y se corrompió. Buscó un discurso y se confundió. Cuando resulto gobierno se parecía mucho al PRI. Cuando resultaba oposición se parecía mucho al PAN. Pero nunca logró una identidad propia y original.

El PRD al igual que los tricolores y los blanquiazules, al final de cuentas (en el 2018) no pudo resistir la opinión de los jóvenes. A todos los acusaron de ser salvajes e insurrectos por todo. A los pocos que no lo eran y a los muchos que si lo eran. La historia los enjuició al parejo. Su extravío no pudo defenderlos. Las nuevas generaciones los llevaron a la guillotina política.

Esos tres anteriores “grandes” partidos mexicanos habían llegado a ser verdaderos trasatlánticos de lujo. Pero el iceberg, el enemigo y la colisión que los golpeó tenían filosas puntas. Una de ellas fue su insensibilidad cupular. Malas dirigencias. Estancos de poder. Apropiación individual de la fuerza colectiva. La otra fue su incapacidad de renovación. Su mala aptitud para conectarse transgeneracionalmente. Con ambas puntas fueron golpeados, hicieron agua, no supieron sortear la marea, no tenían equipo de salvamento y naufragaron hasta tocar fondo.

Eso sí, eso tres anteriores “grandes” partidos (PRI, PAN y PRD) fueron como el famoso Titanic. Lo más suntuoso de la navegación política (gastaron y gastan mucho dinero). Pero se hundieron. Yo creo que ya no pueden rescatarse. La historia nos demuestra cómo los tres anteriores “grandes” partidos políticos mexicanos se fueron difuminando hasta casi extinguirse.

A raíz de aquello, emergieron nuevas corrientes, pero sobre todo nuevas agrupaciones, como Morena, para el ejercicio de la política. Morena podrían haber carecido de innovación ideológica y hasta programática. Pero representaban el atractivo de una alternativa confiable y respetable para los nuevos electores mexicanos. Sin embargo, parce que resultó casi igual que los otros (corrupción, ineficiencia, rijosidad, insensibilidad de su cúpula, etc.) por lo que no se le adivina futuro transexenal.

Así las cosas, se acerca la elección del 2021 (la elección más grande, más compleja
y probablemente con la mayor cantidad de partidos disputándose 17 gubernaturas, la cámara de diputados, numerosos congresos locales y centenares de municipios) y, como ya quedó evidenciado, Morena no existe como partido. No son capaces ni de organizar una elección interna porque, en realidad, solamente parecen ser una enorme masa de voluntades que se nutre de la autoridad moral y política que tiene el presidente AMLO. Sin su liderazgo, Morena no existiría y muchos no hubieran alcanzado los espacios que ahora ocupan (incluyendo algún regidor de Tlajo que ni en su corral lo hacían).

La encrucijada de Morena no puede terminar bien. Llama la atención que un partido joven, que ha alcanzado tales cotos de poder, esté enfrascado en una lucha interna tan virulenta, tan dura, con posiciones tan antagónicas en donde, incluso, lo que parece ser la única razón de ser del movimiento reconvertido en partido, la afinidad en torno al presidente López Obrador quien por momentos se ve ignorado.

La verdad, no hay modo con Morena. Sigue atrapado en un movimiento que, no partido, en el que prevalece el enfrentamiento y la lucha, implacable, por el poder. El domingo 26 de enero se dio otro capítulo de su incapacidad para asumirse como partido político y se refleja en dos vías: la distancia de AMLO con Morena, que él creó, y la incapacidad del partido para asumirse como tal.

En el Congreso de ese domingo, eligieron a Alfonso Ramírez Cuéllar (“La Polla” cómo se le conoce) cómo su presidente interino, lo que la presidenta en funciones, Yeidckol Polevnsky, desconoció, confirmando no la división, sino el enfrentamiento que, sólo la mano de López Obrador, aunque no quiera, podrá resolver.

Pero ese penoso acontecimiento parece no preocuparle al dueño, fundador y principal accionista del partido en el poder, argumentando que él no tiene por qué participar en el proceso de elección del dirigente de su partido. ¿Cuál es la línea para nombrar a los dirigentes del partido?, se preguntó el presidente AMLO en la mañanera. Y él mismo se respondió: La línea es que no hay línea, que se resuelva de manera democrática. ¡Por mí que se agarren a chingadazos!, quiso decir.

Aunque suene demasiado anticipado, muchos analistas, incluso encumbrados morenistas, dicen que lo que está en juego hoy en Morena es su candidatura presidencial para 2024. Bertha Luján y Alfonso Ramírez Cuéllar son claramente dos piezas clave en el equipo político de Claudia Sheinbaum. Los demás aspirantes a dirigir el partido pertenecen a otros grupos políticos. Mario Delgado, incondicional de Marcelo Ebrard, y Alejandro Rojas Díaz Durán, del equipo político de Ricardo Monreal. Por su parte Yeidckol Polevnsky corre por la libre de la mano de los hijos el mandamás, identificada como una de las responsables de la crisis por su afán de querer ser presidenta de la República. Se dice que ellos y otros más han convertido a este partido, en un botín de las ambiciones e intereses personales antes que en instrumento político para el fortalecimiento de la democracia en el país.

Por lo pronto Morena tiene hoy dos presidentes, y al mismo tiempo, ninguno. El presidente Andrés Manuel López Obrador, su creador, fundador y dueño no ha sido capaz de poner orden en el interior de su movimiento. El problema es que, con su actual crisis interna, Morena envía el mensaje de que es igual que los demás partidos. Sus grupos internos se disputan el poder, la militancia y las prerrogativas. Ojalá no se les olvide la historia de los tres anteriores “grandes” partidos mexicanos.

Morena debería hacerle caso al ideólogo Don Jesús Reyes Heroles cuando dijo: “Puertas abiertas para que ingresen quienes tengan algo que aportar; puerta abierta para que se vayan los oportunistas (Persona que se acomoda a las circunstancias para obtener provecho, subordinando, incluso, sus propios principios), mal que sufre cualquier partido en el poder” 

Los sueños que se cumplen

Alberto Reveles

Cuando somos niños estamos tan lejos del pesimismo que todo nos resulta fácil de hacer, podemos cuestionar a cada niño de 5 o 6 años con la siguiente pregunta: ¿Qué quieres ser cuando seas grande?, en segundos te darán su respuesta con mucha más seguridad que la que tenías en tu
primer día de trabajo después de egresar la carrera profesional.

Reflexionando un poco seguramente de niño respondiste esa pregunta y tal vez no recuerdes la respuesta o no la quieras recordar. También estoy seguro que tuviste sueños que no se han concretado o que quizá ya salieron de los planes porque te «lesionaste la rodilla».

Si no estás haciendo nada por conseguir algo especial o algo fuera de lo común, te invito a que te des un espacio de 15 minutos para que sueñes despierto, que te hagas muchas preguntas al respecto y te pongas a soñar sobre lo que quieres conseguir o como quisieras que fuera tu vida en
los próximos años.

Si ya estas trabajado en hacer realidad tus sueños te recomiendo que lo hagas como un proyecto de trabajo, como si fuera parte de tu desempeño laboral el cual va a ser entregado a tu jefe o a un cliente. Esto incluye hacer una lista, clasificarlos por temporalidad (largo, mediano y corto plazo),
definir objetivos cortos, simples y ponerles fechas de realización, conocer a los involucrados, rendir cuentas y mucha acción, por mencionar algunos elementos.

Cuando vamos cumpliendo esos anhelos nos vamos diferenciando del resto, comenzamos a ser otras personas, identificados por esa pasión por ejemplo personas que corren maratones (runners), compositores, músicos, lectores, etc. En otras palabras, dejamos de ser los típicos, los comunes que por nuestras acciones laborales nos etiquetan o identifican la mayor parte del
tiempo, el ejecutivo de aquel banco, el gerente de aquella tienda departamental, el carnicero de la esquina.

Sin embargo, si perteneces al segmento de personas cuya actividad profesional es aquello que soñaste, todo mundo te recordará porque lo harás con pasión y siempre darás un plus en la atención y servicio, transmitirás ese gusto por la actividad que desempeñas y considero que eso es lo mejor que te puede pasar, el hecho de que nos levantemos todos los días sabiendo que iremos a hacer lo que más nos gusta, que ayudaremos a muchas personas en nuestro ramo y que además nos van pagan por ello, es algo que todo mundo deseamos.

Los sueños por lo general vienen acompañados de pasión y de energía por realizarlo, también debes saber que los sueños son personales, intransferibles y de autogestión, así que lo más seguro es que inicies solo y termines solo, nadie va a trabajar por tus sueños podrá existir colaboración
por parte de personas de tu entorno, pero eres tú el que debe estar todos los días a por ello.

Los sueños a partir de hoy deben significar metas, acciones llenas de pasión y optimismo, anhelos, deseos, pero por encima de eso es que son posibles, a la mayoría de las personas nos pasa que le damos prioridad a las cosas cotidianas, en lugar de priorizar aquello que hemos deseado desde
pequeños.

Es momento de retomar planes, organizar, prepararse, aprender y como dice Richard Bach, “rechazar todo lo que nos limite” para ser diferentes del resto.

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