Nacional

Adiós Chiva hermano, murió Jorge Vergara

El empresario falleció a los 64 años de edad, su hijo confirmó la muerte.

Víctor Hugo Ornelas

A causa de un paro cardiorrespiratorio, falleció el empresario Jorge Vergara éste 15 de noviembre en Nueva York, una noticia que fue confirmada por su hijo y principal heredero, Amaury Vergara, quien funge actualmente como presidente del club de fútbol Chivas.

Por medio de un comunicado, Amaury Vergara habló sobre el fallecimiento de su padre, noticia que acompañó de un mensa dirigido a la gente allegada al hoy fallecido, así como al público en general. «mi papá partió rodeado de luz en compañía de nuestra familia. Lleno de amor y bendecido por el profundo cariño de muchos de ustedes que siempre le hicieron llegar”.

Fundador del grupo Omnilife, Jorge Vergara alcanzó la fama luego de adquirir al club Chivas en 2002, al comprar la sociedad de la Promotora Deportiva Guadalajara a Francisco Cárdenas, hombre que en ese momento estaba al frente de la organización.

Iempre controvertido, en el tema deportivo Vergara logró dos títulos de primera división con Chivas, un título de Copa MX, un titulo de Loga de la Concacaf y una Supercopa, además de que consolido el proyecto del estadio que actualmente alberga los partidos de local del Rebaño Sagrado, equipo al que también llevó a una final de Copa Libertadores y a participar por primera ocasión en el Mundial de Clubes.

Jorge Vergara pasó el último año de su vida en Nueva York, ciudad en la que se trató de un padecimiento de saludo, finalmente, dejó la vida cuando se encontraba acompañado de su última esposa Rossana Lerdo de Tejada.

AMLO SUPERSTAR

Alfonso García Sevilla

Hablamos de “culto a la personalidad” para definir la adulación y devoción excesiva, que se asemeja a lo religioso, especialmente en jefes de estado, la figura un líder con gran carisma que exige devoción incondicional, con patrones de personalidad narcisista y megalómana.

No se trata solo de dictaduras autoritarias, de hecho los cultos a la personalidad se pueden dar también en democracias aunque sea menos probable. Ante todo, se identifica al líder con el estado, se les fusiona en uno. El líder se hace llamar con nombres de gran pompa, tales como “supremo”, “generalísimo”, “excelentísimo”, “honorable”, etc. Todas sus decisiones y órdenes son acatadas sin chistar y cualquier crítica se criminaliza como “traición a la patria”.

Su figura se reproduce constantemente a través de fotografías, imágenes en los medios y las instituciones, se llega a extremos de atribuirle poderes sobrenaturales, o ser el elegido de la Divinidad, e incluso se identifica con la Divinidad misma.

Este fenómeno ocurre sobretodo en sociedades en crisis, cuando una nación se siente dominada por la inseguridad, la ansiedad, la pobreza y el temor, se predispone a renunciar sus libertades y a la sumisión ciega a una autoridad que garantice la seguridad, o al menos produzca una sensación de bienestar.

Asimismo, el culpable de lo que pasa siempre es otro, se persigue a falsos culpables, todos los avances son del líder en cualquier materia gubernamental o social, y se pretende a toda costa, exagerar por todos los medios los atributos del líder, aunque estos no existan.

Así pues, en México vivimos una “Cuarta Transformación” encabezada por un presidente que se ha proclamado “honesto, cristiano y humanista”, que sostiene sistemáticamente que la culpa de las condiciones de violencia y pobreza que padecemos actualmente nuestro país son culpa de “Calderón, de la Mafia del Poder, de los conservadores, de la prensa sin bozal” y que a un año de su ascenso al poder los resultados sean magros y a pesar de ello, las encuestas siguen manifestando su altísima popularidad.

México es un país donde el nivel educativo de la población es en promedio de tercero de secundaria y el 60 por ciento padece de algún tipo de pobreza. No es raro entonces que sea caldo de cultivo de fanatismos religiosos, políticos y de cualquier otra índole.

GOLPE DE ESTADO

Tiempo de contar…

“EL GOLPE MILITAR REPRESENTA, EN LA ÉPOCA MODERNA, LA MÁS HORRENDA, ATROZ Y NECIA FORMA DE ASALTO”. -Ali Ahmad Said Esber-

Cierto es, que aún con un gran respaldo popular (según encuestas publicada en diferentes medios), el presidente Andrés Manuel López Obrador enfrenta una difícil situación económica y financiera del país (por causas internas y externas). También enfrenta la desesperación de sus opositores centrales, que no encuentran vía política (por falta de respaldo popular) para dar cauce pacífico a sus intenciones de frenar el curso de la autodenominada 4° Transformación. Igualmente, enfrenta los errores propios, en Palacio Nacional y sus extensiones en la administración pública (en cuanto a concepción y ejecución de políticas públicas, de comunicación social e idoneidad del gabinete en general). Además, enfrenta una aguda crisis de seguridad (heredada en gran medida por políticas desatinadas de gobiernos pasados). Para acabarla, enfrenta las escandalosas pugnas al interior de su partido, Morena (que debería ser sólida instancia de apoyo y respaldo a su fundador y máxima figura). Y a la par, enfrenta una precipitada sucesión de acontecimientos, especulaciones, enigmas y declaraciones públicas, que aparentan, por decir lo menos, una complicada relación entre el poder civil y ciertos segmentos cupulares del militar a causa del operativo fallido de Culiacán, Sinaloa (pero no sólo por este hecho aislado, sino también por otros que más delante les cuento).

En ese contexto multifactorial, agitado y difícil, tiene particular relevancia lo dicho, el 22 de octubre, por el general Carlos Demetrio Gaytán Ochoa, militar en retiro quien, con una narrativa francamente deliberativa y que podría escapar al principio de neutralidad política y a la disciplina castrense, enfatizó (beligerantemente), entre otros: “en México la sociedad está polarizada políticamente porque la ideología dominante, que no mayoritaria, se basa en corrientes pretendidamente de izquierda”.

El sábado 2 de noviembre el presidente López Obrado dio un paso un tanto controvertido al hablar con todas sus letras, y con un amplio contexto histórico (aun en el reducido mundillo de los mensajes de lo que se suele llamar redes sociales), del riesgo de un golpe de Estado. Así fue como en su Twitter, el presidente de México publicó: “¡Qué equivocados están los conservadores y sus halcones! Pudieron cometer la felonía de derrocar y asesinar a Madero porque este hombre bueno, Apóstol de la Democracia, no supo, o las circunstancias no se lo permitieron, apoyarse en una base social que lo protegiera y respaldara”.

“Ahora es distinto. Aunque son otras realidades y no debe caerse en la simplicidad de las comparaciones, la transformación que encabezo cuenta con el respaldo de una mayoría libre y consciente, justa y amante de la legalidad y de la paz, que no permitiría otro golpe de Estado”. Dijo el mandatario en un segundo twiter ese mismo sábado. Y continuó “Aquí no hay la más mínima oportunidad para los Huertas, los Francos, los Hitler o los Pinochet. El México de hoy no es tierra fértil para el genocidio ni para canallas que lo imploren. Por cierto, les recomiendo leer la fábula de Esopo ‘Las ranas pidiendo rey’.” (por cierto, esta buena la fábula luego se las cuento).

Todo mundo sabe que el Ejército es institucional. Pero quien sabe, dadas las circunstancias actuales del país, si este lejos de tentaciones golpistas. Sin dudad hay señales de inconformidad que han llevado al Ejecutivo a colocar en el imaginario popular la idea de un golpe militar. Esta idea nace desde el arribo de Andrés Manuel López Obrador a la Presidencia de México que dibujó un nuevo escenario en las relaciones entre el gobierno y los militares. Además, el presidente ha sido crítico del desempeño militar y de la propia concepción de la “guerra contra el narcotráfico”.

Recordemos que desde campaña y al triunfar en las elecciones López Obrador anunció el desmantelamiento del “Estado Mayor Presidencial”, que fue el cuerpo responsable de la seguridad del presidente y de su familia. Esa corporación de elite militar (Estado Mayor Presidencial) estaba formada por aproximadamente 8 mil integrantes (con mayores sueldos y prestaciones que marinos y soldados) y que durante casi 8 décadas fue el “dizque” símbolo de la lealtad militar y de la confianza del presidente en turno en las Fuerzas Armadas. Además, el EMP tenía Cuerpo de Guardias Presidenciales, integrado por otros 4 mil efectivos y el 24 Batallón de Infantería de Marina de Guardias Presidenciales, que AMLO desdeño porque a él “lo cuida el pueblo”.

Al respecto, Erubiel Tirado, especialista en seguridad nacional y coordinador del diplomado en esa área de la Universidad Iberoamericana, dice que la decisión de López Obrador de sacar al Estado Mayor Presidencia de la Presidencia e integrarlo al Ejército tiene “una gran carga de simbolismo que puede marcar el inicio de la revisión de las relaciones entre civiles y militares, después de décadas en que éstos han conservado ese espacio de poder dentro de la propia presidencia” (Revista Proceso 28 de diciembre 2018).

El especialista señaló que: “pese a su presencia entre las élites políticas y sus manifestaciones de fuerza sin control ni responsabilidad legal, el EMP es una institución poco conocida en México. Muestra de su presencia e importancia en la vida pública del país es que participó en la provocación de la masacre del 2 de octubre en Tlatelolco”. Y que el EMP “se mueve principalmente en el mundo de las reglas no escritas del sistema político mexicano y de las normas discrecionales que prohijó un presidencialismo autoritario”.

También recordemos, que siendo ya electo AMLO anunció que no iba a usar el avión presidencial (aquel que ni Obama tenía) porque este proyectaba una imagen de poder y lujo. Aquel avión lo administraba el Estado Mayor Presidencia y fue parte de la flota de la Fuerza Aérea Mexicana.

Así las cosas, sería gravísimo que el presidente López Obrador tenga noticias ciertas de un intento de golpe de Estado. Quien creyera que México podría sobrevivir a un disparate de esa magnitud tendría que estar completamente ajeno a la realidad: tendría que estar loco. Tan pronto como algunos quisieran desconocer por la vía armada la legitimidad del jefe del Estado y clausurar la vigencia de las instituciones democráticas, encontrarían una resistencia masiva imposible de frenar. Una enorme mayoría saldría a las calles a defender la democracia, dispuesta a lo que sea para frenar tal despropósito.

Sin embargo, hay que tomarse muy en serio las palabras del presidente AMLO pues nunca, desde los años posteriores a la “Decena Trágica”, se había planteado esa posibilidad desde la más alta investidura del país. Se equivocaría mucho quien afirmara que el Siglo XX mexicano estuvo exento de ambiciones desatadas de toda índole; pero la amenaza de vivir un golpe de Estado quedó conjurada desde el primer tercio de ese siglo y, cuando algunos generales quisieron ensayarlo, al principio del sexenio del presidente Lázaro Cárdenas, fueron controlados y sometidos sin mayores aspavientos. Por eso resulta difícil de digerir que hoy, el mismísimo presidente nos advierta que hay “conservadores y halcones” que están planeando su caída violenta. Sin embargo, no es de echar en saco roto tal advertencia.

El azaroso e imprudente discurso del general Demetrio Gaytán otrora subsecretario de la Defensa (en el periodo presidencial del beodo Felipe Calderón) en aquel desayuno (del 22 de octubre) encabezado por Luis Crescencio Sandoval, titular de la Sedena, y la adhesión abierta y encubierta de segmentos opositores, es un amago inaceptable y una injerencia militar en asuntos civiles que, junto a otros “menjurjes” inocultables, permiten considerar con seriedad que se estén maquinando disyuntivas de fuerza contrarias al Obradorismo, incluyendo como opción extrema la del uso de militares insurrectos. Si la preocupación sobre un golpe militar es fundada, el Presidente debería darnos, a todos (simpatizantes y no simpatizantes de él) como pueblo, la información necesaria para quien quiera (que yo creo que una gran mayoría) defenderlo y combatir a los enemigos de la República; esa que con tanto anhelo deseamos preservar para nuestros hijos. Es decir, si la amenaza denunciada por el mandatario es verídica, entonces que a nadie le quepa la más mínima duda: no pasarán. Y coincido con lo expresado por AMLO: “nadie avalaría un golpe de Estado”.

Además, opino objetivamente que casi todo mundo y en todo el mundo se esta de acuerdo con la frase, del escritor, poeta, ensayista, profesor y traductor sirio, conocido por su seudónimo «Adonis», Ali Ahmad Said Esber: “EL GOLPE MILITAR REPRESENTA, EN LA ÉPOCA MODERNA, LA MÁS HORRENDA, ATROZ Y NECIA FORMA DE ASALTO”.

Tlajomulco, una de las diez ciudades más violentas en todo México

El municipio se encuentra en el top ten de ciudades con mayor número de homicidios contra cantidad de habitantes en su territorio, solo por debajo de municipios como Culiacán, Juárez, Tijuana, Acapulco y Uruapan

Víctor Hugo ornelas/Tlajomulco

La organización México Evalua, dio a conocer por medio de un estudio que Tlajomulco de Zúñiga se encuentra entre las diez ciudades más violentas del país, el municipio está considerado entre las demarcaciones que son un foco rojo nacional, al registrar la décima mayor incidencia delictiva en cuanto a homicidios a la par de Chilpancingo Guerrero y solo por debajo de otros municipios como Culiacán, Acapulco, Juárez, Tijuana y Uruapan.

México Evalua, organismo que opera como un centro de pensamiento y análisis que se enfoca en la evaluación y el monitoreo de la operación gubernamental para elevar la calidad de sus resultados, informó que “La tendencia a nivel nacional presentó un punto de quiebre en octubre de 2018 y continúa hasta hoy. Este cambio implica que las cifras de víctimas de homicidio ya no crecen de manera tan acelerada como antes, pero siguen aumentando”

En Tlajomulco, la tasa de homicidios dolosos es de 36.4 asesinatos por cada 100 mil habitantes, eso lo posiciona como el municipio más violento de Jalisco, a pesar de que cuenta con menos habitantes que otras demarcaciones metropolitanas como Tlaquepaque, Guadalajara y Zapopan.

De acuerdo a expertos, la situación podría deberse a que los grupos de la delincuencia organizada han encontrado en el municipio las condiciones idóneas para establecerse y operar, tanto por su complejidad territorial, como por las deficiencias del sistema de seguridad, aunado a la corrupción e impunidad.

Pero el problema se extiende en otros delitos, no solo homicidios dolosos, pues de acuerdo a datos del semáforo delictivo, Tlajomulco presenta altos índices en narcomenudeo, violación, feminicidio, extorsión, violencia intrafamiliar y lesiones.

¿Qué delitos crecieron a nivel nacional? Entre los delitos reportados por el SESNSP para el periodo enero-septiembre de 2019, aquéllos que más crecieron, comparado con el mismo periodo de 2018, son: extorsión (+35%), robo a bancos con violencia (+28%), robo a casa habitación con violencia (18%), feminicidio (+14%) y el robo a negocio con violencia (9%).

¿Qué delitos disminuyeron a nivel nacional? Los delitos de alto impacto reportados por el SESNSP que más disminuyeron durante el periodo enero-septiembre de 2019, comparado con el mismo periodo del año anterior, son: robo a bancos sin violencia (-36%), robo a transportista sin violencia (-15%), robo de vehículo sin violencia (-14%), robo a transeúnte con violencia (-8%), robo de vehículo con violencia (-8%). 

El Top Ten del terror en México, la ciudad en la que no querrías vivir por índice de muertes por cada 100 mil habitantes

  • Tijuana 85.4
  • Salamanca 74.2
  • Juárez 66.5
  • Acapulco 52.7
  • Cajeme 48.4
  • Uruapan 47.3
  • Irapuato 45.2
  • Culiacán 37
  • Chilpancingo 36.4
  • Tlajomulco 36.4

PRINCIPIO SIN PRIMERO.

«Estoy en desacuerdo con lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo»
-Evelyn Beatrice Hall

Alfonso Gacía Sevilla

Sin duda, el logro más grande de la tercera transformación que ha vivido el pueblo mexicano es la Constitución Política de 1917, primera en su tipo, que abandera un Estado social de derecho, donde las entonces garantías, hoy derechos humanos, son la razón de la existencia de los gobiernos, mismos que no han respondido al mandato constitucional.
La actual administración federal, encabezada por Andrés Manuel López Obrador no se distingue de las anteriores en este sentido, no existe la voluntad del mandatario por llevar a cabo una “Cuarta Transformación” más allá del pretencioso término que ha demostrado solo ser la marca del culto a la personalidad del tabasqueño.
Para muestra un botón que refleja la mercería entera, el artículo primero de la Carta magna expresa:
“Todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de conformidad con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad. En consecuencia, el Estado deberá prevenir, investigar, sancionar y reparar las violaciones a los derechos humanos, en los términos que establezca la ley. (…) Queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad, las discapacidades, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas.”
¿No debe ser el primer mandatario el que llame a la armonía, a la no discriminación, a la unidad del pueblo mexicano? ¿No debería él buscar el bienestar de todos sus connacionales?
Lamentable resulta su conducta, sus diarias provocaciones y descalificaciones a sectores de la sociedad, a medios de comunicación, académicos, empresarios, políticos y a todo aquel que, a pesar de tener argumentos y cifras contundentes, se atreva a hacer crítica de sus acciones de gobierno. De tal manera el tabasqueño se ha encargado de confrontar y azuzar a sus seguidores en contra de sus adversarios: “Fifís”, “la derecha”, “la mafia del poder”, “los medios conservadores” y todos aquellos molinos de viento que no comulguen con su política, en franca y abierta violación al mandato supremo constitucional, lo que nos deja en claro la ignorancia del objetivo supremo que la presidencia está obligada a realizar y que esta “Cuarta transformación” es PAN con el mismo PRIncipio de los gobiernos posrevolucionarios, sin que de fondo se quiera atacar a los males mayores que enfrenta el país y con más interés en callar a detractores que buscar la unidad y el bienestar nacional.

LOS MUNICIPIOS, ALCALDES Y LA 4T

Tiempo de contar…

“…Las consecuencias no tardan en dejarse sentir: despojado de toda dignidad el ciudadano y el municipio, se multiplican las usurpaciones del Estado y crecen en proporción las cargas del contribuyente”. -Pierre-Joseph Proudhon-

Pareciera que los municipios mexicanos están ausentes de la llamada 4 trasformación. No hay para ellos ningún proyecto de futuro, ni un rol que jugar en el imaginario que emana desde la presidencia del país. Tampoco están presentes en la agenda política de los demás, excepto cuando manifiestan su impotencia para resolver problemas o cuando se vuelven motivo de conflicto entre partidos y poderes fácticos que se disputan el control del territorio. Ahí están, como la base de la división política de México, pero nadie sabe qué hacer con ellos.

En algún momento del pasado se decía que Municipio era igual a pueblo, pero eso ya no es cierto. Aquella visión romántica del Municipio como escuela de la democracia se deshizo (si es que alguna vez la hubo) con la transición del régimen de un solo partido a la pluralidad: el diseño acuñado en los años ochenta del siglo anterior, que sirvió para impulsar la presencia de las oposiciones en los ayuntamientos, se perdió muy pronto por las estrategias desafortunadas para comprar votos, capturar los exiguos presupuestos, acomodar sus reglamentos a los intereses cupulares y construir clientelas disfrazadas de comités de participación social con sellos partidarios. Del pueblo no quedó, acaso, más que las fiestas patronales y el grito de septiembre.

Fue un error quererlos meter a todos en el mismo saco constitucional. Nunca fueron exactamente iguales: dese su origen colonial y hasta la fecha, siempre fue imposible equiparar a las ciudades diseñadas por los españoles con las comunidades originarias; a las capitales con las cabeceras y los pueblos aledaños; a las grandes urbes con los pueblos dispersos en las sierras, entre un largo y complejo etcétera de asentamientos, tradiciones, economías locales y culturas diferentes. El municipio fraseado en singular es una paradoja, pues los hay de todo tipo y cualidades. Y en la práctica, sus gobiernos se acomodan mal a las muy diversas realidades que los demandan.

De hecho, creer que el municipio equivale a los ayuntamientos es ya una desviación. Debajo de esa piel hay otras formas de organización social, mucho más vivas, que no tienen cabida en la lógica institucional vigente. Así como en el pasado colonial las cofradías se disputaban la representación del pueblo frente a la rigidez de las parroquias y las jerarquías católicas que gobernaban (remito a Clara García y su excelente texto: Desencuentros con la tradición, FCE, 2015), así también y hasta la fecha, los ayuntamientos viven clavados entre las rigideces de las normas que los rigen y la libertad ingobernable de los pueblos, las comunidades, las colonias y los barrios.

Eso que llamamos sociedad civil (otra generalización castrante que oculta, en vez de revelar, nuestra diversidad) se expresa en cada municipio de formas muy distintas, que rebasan con creces las capacidades limitadas de los gobiernos para darles cauce. Como el agua en movimiento, la gente busca la salida a los problemas que la agobian de modos que no encajan con lo que ofrecen sus ayuntamientos. Y lamentablemente, la encuentran con frecuencia fuera de la ley y en contra de las decisiones de quienes dicen gobernarlos. El caos municipal, que aflige a casi toda la república, es la consecuencia de esa incomprensión: gobiernos rígidos que sirven para muy poco, frente a organizaciones de toda índole gestadas de manera autónoma y, muchas veces, ignoradas o aplastadas.

En estos tiempos de cambios, nos estamos enredando con los mismos hilos del pasado, creyendo que las soluciones a todos los problemas vendrán del gobierno federal o estatal. Es un error: nada cambiará definitivamente mientras no aprendamos a reconocer y respetar la libertad municipal.

Pero además de lo anterior, legisladores panistas, priistas, emecistas y perredistas han alertado que el “austericidio” presupuestal de 2019 continuará el próximo año y que la opacidad en la que se transfieren los recursos a programas clientelares constituye un retroceso para el desarrollo de los estados y municipio, como tales.

Si a eso le sumamos que, desde el inicio de la 4T, ninguna derrota había sido para la oposición tan humillante como la de los alcaldes que en días pasados lideró el panista Enrique Vargas de Huixquilucan.

Es la derrota de la audiencia que el Presidente de México les negó mientras tocaban las puertas de Palacio Nacional y que nadie, absolutamente nadie, les pudo, le puede ni les quiere abrir.

Es la derrota de los alcaldes rociados con gas lacrimógeno porque, a decir del Presidente, “andaban de agresivos”.

Y porque de esa manera se ejerce el enorme poder presidencial ahí adentro y de ese tamaño es la orfandad y miseria de la oposición afuera. Los números no le alcanzan. Sus protestas tampoco.

Por eso la derrota de las autoridades municipales que declaran padecer la reingeniería del presupuesto federal es también la consolidación gubernamental de su avasallamiento político y financiero. Y de sus centralizadas prioridades: Pemex, IMSS, seguridad, transferencias monetarias directas para jóvenes, campesinos, adultos mayores, estudiantes…

En contraste, desde la tribuna de la Cámara de Diputados y del Senado, los legisladores morenistas celebraron la propuesta del Presidente de la ley ingresos y del presupuesto egresos del año 2020 y a toda crítica respondieron con la misma retórica que el Presidente López Obrador les recetó a los alcaldes: “despilfarradores, corruptos, ya se les acabaron los moches, los sobornos, los excesos…”. ¿Así deberás serán los alcaldes? La respuesta es que algunos (muchos) sí.

De manera que la derrota moral de los presidentes municipales es la derrota de una oposición endeble y desautorizada cotidianamente desde la máxima tribuna del poder. Oposición carente de cualidades positivas y desdeñada en su capacidad de interlocución frente al ejecutivo federal y sin posibilidades, por ello, de reclamar que se cumpla la supuesta colaboración entre los tres niveles de gobierno.

Así que los alcaldes que protestaron en palacio, nacional mayoritariamente del PAN, regresaron a sus municipios con promesas de unos diputados y senadores de oposición que difícilmente podrán cambiar la instrucción presidencial de no darles un centavo más en el presupuesto federal del año próximo.

Como ejemplo de la raquitismo de la oposición, resultó aciago el fallido intento de los senadores Damián Zepeda y Xóchitl Gálvez (PAN), Claudia Anaya (PRI) y Clemente Castañeda (MC), quienes imploraron el voto de Morena para mantener los 4 mil millones de pesos que los municipios mineros reciben para infraestructura y programas sociales (que en el caso de Jalisco son 16 municipios lo que se quedarán sin apoyo de ese fondo). 

En contestación a tal imploración, el coordinador de la bancada oficial, Ricardo Monreal, refutó los argumentos de la oposición. El alegato del zacatecano legislador fue una recreación de la retórica de palacio: “el fondo minero”,dijo, “se perdió en las corruptelas de los alcaldes y ahora irá a las escuelas que los neoliberales dejaron en ruinas”.

Al respecto el Senador jalisciense Clemente Castañeda fue enfático al señalar que: “Esta reforma es un absurdo y una contradicción, es una medida regresiva que lesiona severamente al federalismo y la autodeterminación de los estados, que no garantiza ni siquiera que los recursos vayan a llegar a las comunidades afectadas por la propia actividad minera”.

Quedan para el debate los pronósticos que, a la vuelta de un año, podremos comenzar a calificar sobre ese presupuesto federal.  Sólo entonces sabremos si la ausencia de los municipios de 4T y la derrota de los alcaldes son los clavos del ataúd de la oposición para el 2021. O el inicio de un desastre que, como ellos (oposición y alcaldes) lo advierten, sobrevendrá para en el 2020. Un desastre, dicen, que nos arrasará a todos.

Ojalá no sea profética la frase del filósofo, político y revolucionario francés Pierre-Joseph Proudhon: “…Las consecuencias no tardan en dejarse sentir: despojado de toda dignidad el ciudadano y el municipio, se multiplican las usurpaciones del Estado y crecen en proporción las cargas del contribuyente”.

GÉNESIS PERVERSO

Alfonso García Sevilla

No es difícil llegar al origen que ha propiciado el caos que hoy nos aqueja como sociedad, tal como lo reflejan todos los estudios de organismos internacionales y locales y que nos ubican en los primeros lugares de corrupción, impunidad y violencia, hay uno en particular que dilucida esta génesis: en 206 años que tenemos como «nación independiente» no hemos logrado superar la barrera de la educación básica, esto es, en promedio el mexicano apenas termina la secundaria.

La falta de una educación integral ha permitido que la corrupción se encuentre enraizada en el ADN de los mexicanos como un componente intrínseco de nuestra cultura, misma que alaba a quien violenta las normas y denosta a quien las cumple.

De esta misma manera, y perversamente, se ha ido filtrando como la humedad la violencia, que lejos de asustarnos y ocuparnos en combatirla, la empezamos a ver como algo normal y cotidiano, permeada de manera impresionante por la narcocultura, misma que incluye antivalores nefastos tales como el machismo, la apología del delito, el vivir bien a costa de todo, apoyada por un portentoso aparato publicitario que incluye entre sus principales fortalezas la música y las series televisivas que muestran a la ostentación y al consumo suntuario como un estilo de vida al que cualquiera aspira y que solo a través del narco un gran sector de la población puede acceder.

Asimismo, la escalada de violencia inicia en casa, donde los mexicanos hemos también elevado los índices de maltrato y abuso a mujeres y niños, lo que es el inminente reflejo del terror que como sociedad no hemos sido capaces de erradicar y que a las autoridades de todos los ámbitos de gobierno no han podido o no han querido enfrentar. Las causas las conocemos, los correctivos no llegan y la problemática aumenta.

Así pues, no esperemos que de la noche a la mañana se dejen vivir episodios sangrientos como en Culiacán, Iguala, Uruapan, Ciudad de México y un largo etcétera de ciudades controladas por el crimen organizado, y podamos vivir en armonía, mientras no se atienda de forma integral la paz en los hogares, la deserción escolar y la calidad educativa, porque una sociedad educada tiene más posibilidades de ser una sociedad próspera y pacífica.

Politólogo, Profesor Universitario y miembro del Claustro académico del ITEI

La Falsa Independencia.

Fabiola Serratos

Aguantamos el capitalismo, el comunismo, el socialismo, el feudalismo. Aguantamos hasta el pendejismo.

Tuve la suerte de que mí primer recorrido por México como autora fuera en el 2012, dónde dieron inicio los movimientos estudiantiles en contra del entonces presidente Enrique Peña Nieto, tuve la sorpresiva e inquiétate experiencia de mirar las guerrillas en pueblos de Yucatán, Oaxaca Quintana Roo y más tarde asistir al D.F. donde el zócalo abarrotado de manifestantes exigían la justicia que en las urnas les fue robada. Cursaba el segundo semestre de la lic.

En filosofía cuando tuvimos oportunidad de armar un grupo “filosofía en movimiento” y formar parte de las que marchas nacidas en la universidad iberoamericana “yo soy 132” en todo el país. Después de aquello vivido como revolucionaria y amante de la historia, uno comienza a creer y hacerse la fiel idea que los cambios son responsabilidad de nuestra y no solo con el voto sino con las defensa y la rebelión de lo que oprime o es injusto.

De aquellos movimientos que exigían libertad, miles de estudiantes buscaron y exigieron el medio para representar cargos sin ser aliados de algún partido político. Para los dinosaurios representaba una buena alternativa para el quebrantamiento de los grupos políticos contrarios, para otros más idealistas (cómo su servidora) significaba la búsqueda de la independencia de manera democrática.“Ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica”En la búsqueda de esta sociedad nueva, incluyente y justa; algunos soñadores incluyendo en el municipio armaron proyectos de candidaturas independientes, siendo su servidora invitada a participar en la municipal.

Principios de justicia, inclusión, equidad, respeto y el completo repudio a un viejo poder manejado por caiques y dinosaurios dentro de la política lo que me motivaron a dar un Sí en esta participación. Lo que uno no aprende sino hasta después de la experiencia son los múltiples espejismos y escenarios que tiene la política.Cientos de candidaturas independientes incluyendo las que pelearon por la presidencia de México, no fueron más que un circo político con el único interés de seguir conservando el poder pero con un argumento y máscara diferente.

Tlajomulco no fue la excepción. Dentro de esa falsedad no existía ninguno de los principios que en su momento miles de estudiantes intentaron rescatar, incluso me atrevo a decir que organizadores y coordinadores de dicho proyecto municipal jamás estuvieron en movimientos sociales congruentes, por el contrario figuraron anteriormente en varios partidos políticos. Actualmente se rumoran de nuevos personajes que desean tomar esta vía para conseguir “mínimo una regiduría” sin jefes, aunque esto implique la división de votos de proyectos importantes, lo que sí es sabido es que quien verdaderamente aprecia a su municipio no verá su imagen como salvación, ni buscara el reconocimiento de un proyecto en el que solo una persona se sienta “El héroe”.

Lo que dio inicio con buena voluntad de cientos de soñadores y jóvenes revolucionarios, fue como mucho otros proyectos consumidos por grupos de poder, ahora más que candidatos independientes quizá tengamos más trepadores en busca de empleos en los ayuntamientos o las mismas figuras en el poder pero con distinto argumento.¿Cuál será ahora la narrativa de los Seudo Independientes?¿Somos ciudadanos que viven las problemáticas?Porque entre ciertos privilegios y relaciones uno ya no se vive como ciudadano común, o como diría uno de mis adoradores profesores refiriéndose a la clase obrera, el común de nosotros lo mortales.¿Tenemos buena voluntad?.

Cuando sabemos que sin un proyecto, movimiento o estrategia ni siquiera un movimiento nacional como en su momento lo fue yo soy 132 pudo.Estatalmente hemos charlado con aquellos que años atrás comenzamos como estudiantes las revoluciones sociales. ¿Cuál sería la verdadera opción para una revolución? ¿Cuál sería entonces la opción para qué un país consiga la libertad de los mismos viejos protagonistas en la política?La unión que dignifique la congruencia, saber que nuestro municipio es de todos no solo de los que lo llaman NUESTRO que la gente de nuestras comunidades está por encima de nuestras propias necesidades y protagonismos.

Qué no existe verdadera independencia cuando no se conoce ni de historia, ni de inclusión, mucho menos de una participación social verdadera y coherente. Cuando el mismo discurso político refiere a un proyecto como la salvación y la compasión de la marginación justificándolo como “Así es la política de un pueblo” Nuevamente le hago la invitación a analizar nuestra participación, pues miramos a nuestros hermanos latinoamericanos en sus luchas, donde existe unicamente el deseo de la justicia.

Mientras en nuestro municipio y país se busca más la distinción del protagonismo y con éste el de controlar a los otros. La verdadera Independencia la rigen las ideologías de los que conocen las luchas sociales, nuestros momentos históricos importantes y que saben que no se trata solo de no estar en un partido político sino en apelar y luchar por la libertad de todos. 

Jalisco manda en la Paralimpiada Nacional

Nuevo título para el estado de Jalisco en la justa deportiva celebrada en Colima, suma 16, de 16 competiciones.

Aryana Benavides/Guadalajara

La edición 16 de Paralimpiada Nacional celebra en el estado de Colima llegó a su fin y Jalisco se proclamó como el gran vencedor y la entidad demuestra que no tiene rival, pues sumó el campeonato 16 en su historia, manteniéndose como único campeón de México en ese magno evento.

De acuerdo a la convocatoria emitida por la Comisión Nacional de Cultura Física y Deportes (CONADE), la entidad que se ubique en primer lugar del cuadro general de puntuación será la campeona del evento, de ahí que Jalisco, con mil 742 puntos obtenidos tras la culminación de los 10 deportes convocados en el programa de competencia, fue la entidad ganadora; relegando al segundo puesto al estado de Nuevo León, en tanto Ciudad de México se colocó en el tercer puesto.

Fueron 11 días de competencia en los que los atletas Jaliscienses brillaron en todos los deportes, pero fue en la natación donde la entidad sumó la mayor cantidad de preseas al concluir con 76 preseas áureas; siendo los máximos medallistas de esta edición: Marcos Rafael Zárate en la varonil, quien concluyó su participación en natación con siete medallas de oro, así como dos de primer lugar en su debut en el para-atletismo, lo que le dio un total de nueve; en tanto Briana Espinosa fue la mejor de la femenil, con seis preseas de oro y una de segundo lugar.

Desmienten registros de bebés con nombre de Ovidio en Sinaloa

Algunos medios informativos dieron a conocer un supuesto fervor por el nombre del narcotraficante, aseguraban 38 registrs y hasta el de una niña nombrada Ovidia Guadalupe

Víctor Hugo Orenlas/Nacional

Durante las últimas horas de éste domingo, una noticia le dio la vuelta al país, » durante el fin de semana fueron registrados 38 recién nacidos, con el nombre de Ovidio en Sinaloa», aseguraron algunos medios de comunicación tras difusión de dicha información en redes sociales, sin embargo, resultó que esto fue falso.

Los hechos registrados en Culiacán, luego la captura e inmediata liberación de Ovidio Guzmán, hijo del narcotraficante, Joaquín, “El Chapo” Guzmán, así como la serie de balaceras y el debate nacional sobre el actuar de los altos mandos en el país, han dejado en evidencia que la “narco cultura” mantiene un importante protagonismo entre la población, muestra de ello fue la difusión de una noticia falsa, en la que incluso se citó a la titular del registro civil en Sinaloa.

las publicaciones aseguraban datos sobre este supuesto este fenómeno social, que cerraba la cifra en un total de 38 registros de varones con el nombre de Ovidio y alguna variante, mientras que «en el Hospital Regional número 1 del IMSS, una pareja decidió poner por nombre Ovidia Guadalupe a su niña recién nacida».

La misma noche del domingo, el registro civil de Sinaloa, emitió un comunicado en el que aclararonn que dicha información carecía de verdad, incluso, explicaron que ningún funcionario de la dependencia realizó declaración alguna y que el último registro con el nombre de Ovidio en la entidad, data de 2017, mientras que el primero de ellos, corresponde al año 1930.

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