Municipio

Acosadores y machos de Tlajomulco.


“Si gobierno no me cuida, nos cuidamos nosotras”

Fabiola Serratos

Estos últimos días he reforzado mucho la importancia de las denuncias cuando de acoso o discriminación se trata, he recibido mucho apoyo con mis decisiones personales y valoro infinitamente el apoyo de mis compañeras, que han sido parte importante de mi desarrollo personal y sobre todo del despertar de conciencia cuando de violencia social y política se trata.
Hace un par de días observé una publicación sobre otro funcionario público que había aprovechado su cargo para hacer insinuaciones sexuales y acoso a distintas mujeres, esto sin olvidarnos de aquel Lord famoso al que evidenciaron con fotografías comprometedoras hace un par de años. El problema es que como ellos existen cientos de funcionarios ocupando cargos y haciendo alarde de sus funciones, para conseguir placeres que cuando se les son negados son insistentes y acosadores, desde lo personal les confieso que aún conservo conversaciones de los que ahora desfilan en direcciones y que utilizan el chantaje y la manipulación como método de protección, olvidando las veces que fueron grabados en estado de ebriedad evidenciado su verdadero comportamiento muy contrario a los principios que promueven en sus redes. La culpa es algo de lo que se valen para evitar que las denuncias procedan o se exhiban.

Recientemente también recibí audios de una joven que expone como es que cierto director al saberse acorralado intentó persuadirla de retirar las publicaciones que ella expuso en su red personal, fue amable, educado e incluso le hablo suave, para que el chantaje fuera más eficiente. El problema es que las denuncias no trascienden y que las mujeres viven terribles actos de revictimización y los sujetos solos son removidos de sus cargos de forma temporal o acomodados en otras áreas.

Les llaman la atención como si sus actos no fueran graves o como si con niños se estuviera tratando, esa es la causa de que muchas en algún momento dudemos en denunciar.

Cuando me encontré en duda de la decisión de denunciar o no, tuve dudas terribles y miedo de saber que al ser ciudadana el evidenciar a un funcionario iba a traerme tremendo problema y mi palabra fuera puesta en duda, pero supe entonces que esa es la causa de que no solo yo, sino de que muchas pasemos por alto la violencia y condenamos a otras a vivir cosas similares o peores que las nuestras.

Un machismo agresivo que bajo ninguna justificación debe permitirse en un gobierno que se dice protector de las mujeres.
Haciendo política de la vieja escuela, muchos partidos políticos consideran que la participación de las mujeres tiene que ver más con estrategia que con paridad, las utilizan y niegan la realización de sus proyectos poniendo zancadillas en su crecimiento personal y profesional. Para algunos servidores las mujeres representan solo la imagen y hacen uso de la marginación, denigración y exclusión cuando ya no las necesitan.

Que puedo decirles si personalmente viví tal cosa, cuando mi trabajo y mi trayectoria de vio agredida por un oportunista pretencioso.
Esperemos que en pleno 2020 los hombres que viven de la política y que de alguna manera se han beneficiado sexualmente de, sepan que nunca más se pasaran por alto sus actos o quedaran en el silencio. Solo cabe resaltar que mientras personajes hipócritas ya se presentan como futuros regidores de la reelección de Zamora, tienen deudas pendientes con la justicia y con la violencia que han ejercido a las mujeres.

Sin duda, será muy gratificante que la violencia no se pasen por alto estos actos pues que si el actual gobierno de verdad desea una reelección debe considerar monitorear a detalle los personajes que desea poner al frente, pues la violencia y el acoso serán sin duda uno de sus puntos más débiles. Porque no estamos dispuestas a ser representadas por los mismos sujetos que violentan y acosan a las mujeres. Pues ahora entendemos que si desde el gobierno no son capaces de proteger la dignidad e integridad de las mujeres, esa es la causa de que seamos un municipio con cifras elevadas en violencia de género.

Su vieja política de exclusión no funcionará más, no habrá desprestigio moral o acoso que calle las voces de las mujeres que hoy se saben valientes. Y si la división de mujeres anteriormente les había funcionado, las colectivas y las asociaciones, ya no estamos en condiciones de ser permisivas, si bien es cierto que sabemos corremos el riesgo que algunas funcionarias han padecido, pues han sabido destituirlas de sus cargos cuando no se cuadran a la obediencia misógina con la que nos gobiernan, ya no será de buena manera en la que exigiremos nuestro cuidado y participación. Eso debe quedarles claro a éste y los próximos gobiernos.

El negocio detrás de las buenas acciones.

Fabiola Serratos

“Hay almas esclavizadas que agradecen sus cadenas”
Como cada semana hago un salto a los grupos municipales donde pueden verse con mucha claridad los escenarios de Tlajomulco. Hemos podido ver a muchos perfiles destapar sus intenciones, que aunque siempre fueron predecibles, las redes se convierten en una sátira donde nuestra política parece más una comedia que verdadera construcción social.
Muchos de los perfiles que continúan figurando desde que yo era una adolescente seguirán buscando su participación dentro de la política municipal. El problema quizá no sea que los mismos personajes sean los que participen en el liderazgo de la política, sino que hayan encontrado en ésta los privilegios de toda la familia e incluso parezca un negocio hereditario (quizá ignorábamos que vivíamos en monarquía ¡Avísennos!).
Si uno ve con claridad y presta atención hay establecimientos donde existen lonas publicitarias de campañas pasadas con los mismos rostros, un consejo ambiental para estos políticos sería solo ir a cambiar las fechas y los colores de su publicidad necia, que como ellos permanecen con los años colgados de los ciudadanos.
Decía Nietzsche que los principios comenzaban a hacer terribles cuando se negociaba con ellos, para serles honesta jamás en todos mis años aquí he visto algún tipo de debate o informe que verdaderamente refiera a la construcción de un municipio, la política aquí consiste en vender una imagen de Mesías, líder, héroe y empapar las redes con principios bondadosos que suelen atrapar a las personas menos favorecidas o con menos conocimiento de lo que forma a estos políticos.
Las vidas y los sacrificios falsos obligan a muchos ciudadanos a generar un voto comprometido y agradecido por recibir a cambio despensas o incluso por haber recibido las atenciones que se supone son el trabajo de un ayuntamiento (porque resulta que es muy necesario agradecer el trabajo de forma pública o tener una relación para que las peticiones se atiendan de manera pronta). En estas últimas semanas los vividores del erario han comenzado a trabajar sus perfiles de buenos ciudadanos y también el de mártires. Recordemos que es la forma en la que muchos consiguieron sus empleos y en la que ingenuamente también les hemos comprado ese discurso.
Sin hacer mención de las vidas personales pero si de la ausencia de las virtudes que ahora presumen con cinismo y doble moral, cabe recordar y no olvidar que muchos de esos perfiles fueron también dueños de negocios ilícitos donde la prostitución y las drogas fueron de fácil acceso para menores de edad al valerse de los permisos y las influencias que consiguieron desde sus cargos, ahora andan por ahí anunciándose como deidades desvergonzadas llamando política al circo que cada tres años realizan.

Los antiguos griegos recalcaban la importancia de educar con virtudes y filosofía a todos aquellos que algún día representarían a la ciudadanía, en Tlajomulco resulta que cualquiera que rebuzne y llame la atención puede hacerse regidor o candidato (el chiste es jalar gente). Aunque no todos los perfiles que manejan el municipio son malos y quizá sea por esos pocos que entienden la importancia de gobernar que no se cae en pedazos nuestro entorno, personalmente les confieso que de todo cabildo solo siento que una voz femenina representa mis ideales.
Es sencillo darse cuenta que tan falsas son las redes sociales de los viejos políticos y sus virtudes ficticias. Las vidas y principios de los eternos protagonistas son una versión vulgar de Peña y La Gaviota haciendo un matrimonio negociado y mostrando familias inmensamente felices que por temor a perder sus privilegios se creen sus propios engaños. Después de todo una historia bien vendida es una historia bien comprada y muchos votos ganados.
No es que hoy me sienta mas valiente que en otras columnas, es que hay personajes que lejos de inspirar respeto solo necesitan el copete de Peña para recordarnos que la vieja escuela de la política ya no engaña.
Estas elecciones sin duda vendrán a ser revolucionarias y quizá hasta violentas, mientras muchos dinosaurios se aferran a no ceder participación a nuevos rostros, los jóvenes han creado colectivos sociales que tienen más credibilidad y accesibilidad. Pues sí destacaran por hacer una buena política y no por la infinidad de fotografías e historias vendiendo una falsa imagen sería mas sencillo contar con sinceridad con las personas y no engañándolas con promesas o comprometiendo su voto.
¡Es hora de romper con el autoritarismo! De guardar lo viejo que nada de trascendencia ha traído.

El coraje se explica

Quirino Velázquez

A lo largo de mi vida he sido un activo participante de diversas manifestaciones públicas y protestas pacíficas, en especial en los últimos años he acompañado al Ejido El Zapote, en su desigual lucha contra el gobierno federal (SCT) y el Grupo Aeroportuario del Pacifico (GAP), por el pago de 307 hectáreas de tierras que les fueron ilegalmente arrebatadas y en la cuales se asienta parte del aeropuerto internacional de Guadalajara. 

Así, entiendo que la protesta es un mecanismo de exigencia social que busca entrever una problemática que afecta a un colectivo o a un grupo de personas, y con ello, subrayar la responsabilidad de las autoridades de dar atención a sus demandas y a sus necesidades. Sin entrar en un debate estéril sobre la calidad o el fundamento de la demanda, las autoridades tienen la obligación de dar cauce a estas muestras de descontento, de escuchar las necesidades expresadas y de buscar canales o vías adecuadas para responder a ellas efectivamente. Nunca estará dentro del ámbito de sus funciones reprimirla por medios violentos ni mucho menos, criminalizar su expresión.

Con ese preámbulo, hoy les cuento que en cuestión de días pasamos de ver manifestaciones ridículas de “ricachones” (parafraseando a Enrique Tousaint) a bordo de vehículos a los reclamos violentos en el centro de Guadalajara. Los primeros para protestar contra el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, y exigir su renuncia (se vieron carteles con consignas como “AMLO vete ya”, “Fuera AMLO” o “Renuncia ya”). Las acciones de lo segundo, por el asesinato de Giovanni López, un joven que recibiera hace un mes una brutal golpiza de policías municipales de Ixtlahuacán de los Membrillos, lo que, finalmente, provocó que perdiera la vida (en la que se escuchó “fuera Alfaro”).

A pocos días de iniciado el camino hacia la “nueva normalidad”, quedarse en casa no era opción. Las vueltas en coche para “levantar la voz contra el dictador comunista”, lo que ello signifique, y sobre todo la revuelta tapatía por Giovanni López, “el George Floyd mexicano”, rompieron, peligrosamente, el confinamiento. Nuestro enemigo común, invisible, sigue ahí. Circular en coche como un acto de protesta es un monumento a la insensatez. Salir a las calles a desafiar al coronavirus (con o sin cubrebocas), hombro con hombro con los compañeros de lucha, una invitación al suicidio.

En casos como éstos vienen a la mente las palabras de André Breton (escritor, poeta, ensayista francés y teórico del Surrealismo): “No intentes entender a México desde la razón, tendrás más suerte desde lo absurdo, México es el país más surrealista del mundo”.

Hay cosas que, aparentemente, no cambian. En nuestro país, los políticos son profesionales en echarse la culpa, por eso el neoliberalismo nos tiene como nos tiene. Por eso también la jornada violenta de Guadalajara,fue un asunto organizado desde los sótanos del poder en la Ciudad de México. Lo que distingue a México, en todo caso, es la impunidad.

Bastaron apenas unos días, entre la manifestación automotriz contra el Presidente y el caso de Giovanni López para que las noticias de lo que ocurre en este país nos revelaran lo que, quizá, sea un común denominador durante los próximos meses: ha iniciado un rabioso golpeteo político con miras a las elecciones del próximo año. Tirios y troyanos comienzan a protagonizar una pelea callejera.

Falta un año para que se lleven a cabo las elecciones intermedias y el ambiente huele a peligro (como el título de una famosa canción de la Banda “La Arrolladora”). En la gran batalla electoral del 2021 se elegirán 15 gobernadores y se renovarán tanto la Cámara de Diputados como alcaldías, ayuntamientos y diputados locales de 30 entidades.

Con semejante pastel, no es de extrañar que, si bien politizar es el deporte nacional de los políticos, a partir de estos momentos veremos más casos como lo sucedido en Jalisco. El abuso por parte de policías del municipio de Ixtlahuacán de Los Membrillos sirvió como marco perfecto para que funcionarios del gobierno federal y morenistas se desgarrarán las vestiduras y se subieran al linchamiento del gobernador del estado, quien, por su parte, aprovechó la oportunidad para señalar que existe una campaña sucia desde el gobierno federal en su contra.

Situaciones como ésta polarizan aún más la sociedad. Sin embargo, eso es lo de menos. Los políticos saben que las crisis pueden catapultar la popularidad de un gobernante o llevarlo a los sótanos de la vergüenza. A nivel internacional hay muchos casos que lo prueban. Por ejemplo: Los atentados del 11 de septiembre de 2001 colocaron al entonces presidente de los Estados Unidos George Bush en los cuernos de la luna de una popularidad que no tenía. Irónicamente fue otra crisis, esta vez en 2004 con el paso del huracán Katrina la que lo volvió a colocar en el suelo. También en 2004, en España, la gente no le perdonó al gobierno las mentiras y el ocultamiento de información de los atentados del 11 de marzo y le dio un inesperado triunfo al PSOE, partido de oposición.

México también tiene sus ejemplos. El caso de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa fue un terrible e insuperable lastre para Enrique Peña Nieto y el inicio del fin de su gobierno y popularidad por el mal manejo del tema. Después de la crisis del AH1N1, en 2009, el PAN pasó de tener 206 diputados a 143.

Entonces, ¿qué va a pasar con el presidente Andrés Manuel López Obrador y su partido Morena en 2021? En estos momentos no puede haber certeza, pero sí elementos que deberían preocuparle mucho al mandatario. De entrada, la crisis del covid-19 lo ha rebasado a él y a su gabinete. Las respuestas de la gente fluctúan entre aprobación y dudas sobre si el gobierno federal ha hecho un buen trabajo. El número de muertos, las contradicciones en las cifras, las dobles señales no le están ayudando.

Además, el Ejecutivo ha bajado 20 puntos de popularidad en un año. Aunque tiene una aprobación decente que ronda el 60%, definitivamente ya no está de luna de miel con la población. Incluso, hay algunos sectores, como la clase media, colectivos de mujeres o empresarios, donde ya hay un franco divorcio.

Para acabarla, su partido Morena ha demostrado que es tan impresentable como casi todos los demás. En las encuestas de preferencias electorales hay un claro un deterioro en las simpatías hacia Morena y si hasta a los de casa mordieron para elegir a su dirigente, habrá que ver de lo que serán capaces a la hora de elegir candidatos.

Lo que sí está claramente a favor del proyecto de López Obrador es que los partidos de oposición están completamente desdibujados y tampoco se han sabido presentar como una verdadera y real alternativa.

Otra interrogante, ¿qué va a pasar con el gobernador Enrique Alfaro Ramírez y su partido MC en 2021? En estos momentos tampoco puede haber certeza, pero sí elementos que también deberían preocuparle al mandatario estatal. De entrada, lo ganado por el buen manejo de la crisis del covid-19, lo puede perder sin no actúa con rapidez, audacia e inteligencia. Algunas gentes de su gabinete (particularmente del de seguridad y quizás de comunicación) no le están ayudando. Urgen cambios, como señal para que los ciudadanos recuperen la confianza en las políticas y acciones contra la inseguridad que es el principal lastre que carga. Son muchas las voces que demandan la salida del Fiscal.

Si bien en los dos últimos meses, el Ejecutivo estatal había subido su popularidad logrando una buena aprobación de su gestión (particularmente por el manejo de la pandemia), tampoco está de luna de miel con la población. Incluso, hay algunos sectores (ITESO, UdG y colectivos de mujeres) donde parece que ya hay una clara desunión.

Lo que también está claramente a favor del proyecto estatal de Enrique Alfaro es que los partidos de oposición en Jalisco (incluyendo Morena) están completamente desdibujados y tampoco se han sabido presentar como una verdadera y real alternativa.

Con este panorama, concluyo diciendo que, manifestarse en coche o a pie es un derecho humano, no un privilegio de boutique. Pero destruir propiedad pública y privada nunca ha abonado a causa alguna. El coraje se explica. Prenderle fuego a un policía nunca podrá justificarse.

Nuevas sociedades. ¿La normalidad?

Fabiola Serratos

Quizá la pregunta más insistente en estas últimas semanas es la que exige una respuesta para poder integrarnos a lo que hasta hace tres meses era lo cotidiano.

La respuesta del Dr. Gatell a esta interrogante fue “Nunca.” Muchos mantienen la incertidumbre después del cierre de sus negocios o haber quedado sin empleo, pero no todo es malo en esta pérdida de normalidad que la pandemia ha dejado. Si reflexionamos la autonomía e independencia de las comunidades es algo que no debería perderse y que es quizá lo mas valioso que pudiéramos rescatar.

Hemos visto como todo lo que nos acontece se politiza para beneficiar a unos cuantos, pero también hemos aprendido a salir por nosotros y los que forman parte de los grupos más afectados.

En esta crisis hemos entendido (y sino lo hemos hecho es momento de analizarlo) la terrible desigualdad social que compone nuestro país. Pero tener conciencia de clase no solo es reconocer nuestras propias desventajas sino también nuestros privilegios, donde quizá nos reconocemos vulnerables ante los de arriba, pero estamos también obligados a reconocer las desventajas de los que todavía son menos favorecidos que nosotros.

Estas últimas semanas rescato y reconozco la maravillosa organización social con la que muchos laboramos para tratar de rescatarnos y rescatar a nuestros vecinos. Organizaciones nacionales e internacionales han tenido más participación en lo social que nuestro mismo gobierno, que aunque pretencioso anuncia sus nuevas deudas para salvar al estado las comunidades marginadas continúan en abandono.

Después de algunas semanas donde la organización social brindara para su comunidad una solidaridad armónica y desinteresada, algunos funcionarios hicieron su labor al ponerse en comunicación con los líderes de estas acciones que sin ningún tipo de financiamiento mas que la organización de sus propias voluntades lograron. Encuentran en el trabajo social de los otros una oportunidad de protagonismo y de acercamiento que “algunos” visualizan como capital político y otros más como una forma posible de acercarse a la comunidad. Al darme cuenta de esto pensé en aquellas reflexiones que Sócrates hace sobre la obligación de mantener la cercanía con la gente.

La mayoría de los ayuntamientos no goza la cercanía con su pueblo (a menos que exista un interés de popularizarse) no se involucra en sus necesidades, no genera vínculos ni participación con ellos, han sido contados los funcionarios arriesgados que sin buscar su protagonismo han generado sus propios grupos de participación y han salido a la calle a vivir la crisis real de la pandemia. Otros más como si se tratase de una campaña han asistido a comunidades vulnerables por su fotografía de buen altruista.

Pero una de las consecuencias de la cual me siento deleitada es el despertar de muchos ciudadanos que se han sabido vulnerables, que reconocen la tragedia que significa cerrar los ojos y aceptar el mismo tipo de política que no fue capaz de rescatar, sostener y garantizar la estabilidad de sus ciudadanos.

Sería tremendo castigo condenarnos a nosotros mismos votando de nuevo por personajes que hoy brillaron por su ausencia, que con arrogancia cerraron negocios y de forma cínica intentaron convencernos de su preocupación y sacrificio para garantizar la deuda que tenemos con ellos en épocas de campaña.

¿Pero qué somos nosotros cómo comunidad en todo esto?
Demostraremos tenernos los unos a los otros, a saber quienes de nuestros vecinos fueron más afectados, las madres, los hijos, los estudiantes en desventaja por falta de tecnología, los desempleados, los inmigrantes que quedaron varados en el municipio. Somos los que no pudieron quedarse en casa, lo que en un acto de rebeldía nos cuidamos a nosotros mismos demostrando la gran fortaleza que tenemos. Demostramos también que las cosas más necesarias las construimos y nos las dimos nosotros mismos, nos reconocimos como vecinos, como compañeros pero también como apoyo.
En una ola de bendiciones compartimos y le dijimos a muchos políticos que sus millones no nos impresionan, “No necesitamos su condicionada misericordia” le dijimos a muchos de la clase política que nuestra dignidad pese al hambre no esta en venta.

La Estupidez

Quirino Velazquéz

Forzado por la cuarenta y una enfermedad en mis vías respetarías (no es el Covid-19) que me aqueja desde hace dias y que me impiden salir de mi vivienda, me he puesto a leer y ahora estoy leyendo un libro de Giancarlo Livraghi (autor y ejecutivo publicitario italiano, graduado en filosofía en la Universidad de Milán, reportero, editor y bibliógrafo) que se titula El Poder de la Estupidez. He tomado de él diversas ideas y me ha provocado algunas propias. Pero, además, me ha invitado a escribir este texto que pareciera ser una apología de la estupidez. Lo que he recibido del libro y lo que he pensado lo resumo en los siguientes puntos:

Primero, Albert Einstein sostuvo: “hay dos cosas infinitas: la estupidez humana y el universo; y de lo segundo no estoy completamente seguro” y sentó las bases para teorías y leyes en el infinito mundo de la humanidad.

Segundo, es aceptar que la estupidez es poderosa porque puede dañar a todos los individuos. Equivocadamente le atribuimos más maleficios a la perversidad que a la estulticia porque creemos que hay más villanos que estúpidos. Robert Heinlein (escritor estadounidense de ciencia ficción) aconseja no subestimar el poder de los tontos.

Tercero, es aceptar que es muy difícil conceptualizar la estupidez porque, como dice Walter Pitkinm (escritor y profesor universitarios estadounidense) no existe una definición científica de la estupidez ni de la inteligencia. Es por ello que, frecuentemente, los genios sean considerados como estúpidos, por una mayoría necia.

Cuarto, es comprender su funcionamiento y, así, podremos controlar sus efectos. Esto ya se practica mucho en la actualidad con lo que hemos conocido como el “Plan B” que no es otra cosa que el reconocimiento de nuestra falibilidad (riesgo o posibilidad de engañarse o errar una persona). Lawrence Peter(pedagogo y escritor canadiense) elaboró un famoso principio referido al nivel humano de incompetencia.

Quinto, es de reconocer que la soberbia es una forma de estupidez. La asimetría de la mente es menor que la de la riqueza, el poder o la sabiduría. Hay que tener presente que existe menor desigualdad entre el más genial y el más cretino que la que existe entre el más rico y el más pobre o entre el más poderoso y el más débil o entre el más sabio y el más ignorante. Por eso, el hombre privilegiado está blindado frente al muy miserable, al muy frágil o al muy iletrado, pero está muy expuesto ante el muy estúpido. No reconocerlo es la soberbia que perdió a Maximiliano Robespierre (abogado, escritor, orador y político francés apodado “el Incorruptible”) cuando les declaró la guerra a los funcionarios rateros.

Sexto, es aceptar que la confianza es una forma de estupidez. Es la que impide la visión previsora, la disposición reactiva o la reconversión estratégica. Es la que llevó al dictador Porfirio Díaz a menospreciar a Francisco I. Madero, primero en sus modestas aspiraciones a la gubernatura de Coahuila y, después, a desestimar su campaña antirreeleccionista, más tarde convertida en convocatoria insurreccional.

Séptimo, es admitir que la inexperiencia es una forma de estupidez. Es la que nos puede invitar a ser trapecistas, domadores o políticos pensando que es muy fácil dominar a la gravedad, a la fiera o a la sociedad. Es la que desestima la adversidad, la contrariedad o la imposibilidad. Es la que llevó al famoso emperador francés Napoleón Bonaparte hasta Moscú estando persuadido y proclamando que el clima era idéntico en toda Europa.

Octavo, es asumir que el olvido es una forma de estupidez. Es el que nos hace volver a tropezar con la misma piedra. El que nos lleva a repetir los mismos errores y a suponer que, en nuevas ocasiones, producirán distintos efectos. Es el que empujó al también famosísimo político, militar y dictador alemán Adolfo Hitler a olvidar la enseñanza napoleónica y traicionar a Rusia, atacándola para convertirla de aliada en enemiga.

Noveno, es asentir que la imprudencia es una forma de estupidez. Por ello los abuelos nos recomendaban no pelear contra los estúpidos porque éstos son muchos, lo mismo que nos enseñó el gran cantautor, poeta, escritor y filósofo argentino Facundo Cabral con su frase «a lo que más temo es a los pendejos, porque son muchos, y eligen hasta el presidente» Esa imprudencia fue la autora del retorno inexplicable del que fuera emperador de México Agustín de Iturbide y de su marcha directa al paredón.

Decimo, es que desde luego todos sabemos que, dentro de nosotros, vive un estúpido. Pero también es cierto que nos molesta reconocerlo. A partir de no aceptarlo, muchas veces tratamos de sostener nuestras estupideces en lugar de rectificarlas. Esa terquedad transforma una estupidez venial en una forma peligrosa de estupidez.

Por lo anterior, también habrá que decir que los inteligentes cometen estupideces y ello nos obliga a no confundir las estupideces con los estúpidos. Es peligroso creer que un hombre es tonto porque hace tonterías o que un hombre inteligente no se equivoca. Y, a la inversa, en toda la historia de la humanidad, la mitad de las mejores ideas, de los más grandes avances y de las supremas hazañas se han debido a hombres de luces muy modestas, es decir, no muy inteligentes.

En fin, me he divertido mucho leyendo. Pero también me divertí mucho recordando algunas de mis propias estupideces. Muchas de ellas las he reconocido hasta públicamente. Hay una que cometí hace casi una década cuando elaboré el Reglamento de Proyectos de Inversión y de Prestación de Servicios del Municipio de Tlajomulco (aprobado en la administración 2010-2012) con cuyas normas se realizó el proyecto del actual llamado CAT (Centro Administrativo Tlajomulco). Es estúpido porque, para muchos, al amparo de ese reglamento, se cometió un gran timo. Pero nadie lo ha arreglado. Han pasado casi cuatro presidentes. A pasado el tiempo y esas reglas sigue idénticas, intactas y, vigentes. Por eso me tranquiliza mucho saber que, en mis estupideces, no estoy tan solo.

Finalmente, dice la sátira brasileña del Barón de Itararé (Apparício Fernando de Brinkerhoff fue un periodista, escritor y pionero en el humor político brasileño) que: “si hay idiotas en el poder es por que quienes lo eligieron están bien representados”, dejando evidencia de que la estupidez es internacional.

Un histórico 10 de mayo

Karen Ortega/Guadalajara

Sin duda este 2020 ha cambiado la cotidianidad en el mundo entero y las afectaciones en el sector salud, económico y social a causa del COVID-19 no ven cercano su fin. En México, ya se vivió una Semana Santa y de Pascua sin llevar a cabo los rituales religiosos o bien, sin asistir a playas  o balnearios como es costumbre y este próximo 10 de mayo no será la excepción, así que el festejo al Día de las Madres deberá de tener alternativas para llevarse a cabo.

Las grandes empresas han implementado estrategias de venta en las que hacen uso de los servicios de paquetería para entregar de forma masiva los productos que ofrecen, acto que ha resultado positivo para contrarrestar los efectos de mantener cerradas sus tiendas por esta contingencia.

Sin embargo, los que se han visto más afectados son los pequeños comerciantes, quienes al no poder mantener sus negocios abiertos al público les ha sido casi imposible obtener un ingreso solido a lo  largo de estos días.

La mayoría mantenía la esperanza de que esta cuarentena finalizaría el pasado 30 de abril y teniendo todas sus expectativas en el festejo del Día de las madres, pero desgraciadamente la espera se ha prolongado y esto ha causado desesperación en este sector, mismo que en los últimos días le ha exigido al gobierno estatal soluciones a la crisis que están padeciendo, pues los apoyos económicos no han sido suficientes para todos los que lo requieren.

Las medidas de prevención para evitar aglomeraciones en este 10 de mayo han sido establecidas, llevando a cabo operativos para evitar reuniones o fiestas e incluso los panteones en la entidad serán cerrados, mientras que en otros la asistencia de personas será controlada, los mercados de flores e incluso algunas pastelerías tendrán prohibida la venta de sus productos de forma presencial, acto que ha orillado a estos comercios a ofrecer entregas a domicilio con el fin de generar ganancias en esta fecha.

Nuestra dignidad no está en venta.

Fabiola Serratos

A más de un mes de que iniciara la pandemia muchos son los escenarios que se han creado, entre ellos el más destacado y el que vale la pena recalcar y dar a conocer “El social” en las comunidades donde los servicios básicos y la marginación son las características principales, la rebeldía y la autonomía vinieron hacer los valores necesarios para garantizar la estabilidad económica de las personas que ahí habitan. No es un secreto que en nuestro municipio el gobierno brilla por su ausencia y su incapacidad de lidiar con los problemas más esenciales y que tienen años afectandonos y es que la bandera de buenos samaritanos no es suficiente para lidiar con las condiciones de zonas con las que una despensa no basta. No se ha desperdiciado un solo momento para realizar campaña e incluso muchos ciudadanos denunciaron el haber tenido que firmar un documento que compromete al trabajo comunitario. Algunos artesanos se preguntaron si dicho trabajo tendría el compromiso de realizar campaña en el debido tiempo o realmente hacer algún tipo de labor que beneficiara a su comunidad.

Hace un par de días tuve oportunidad de entrevistarme con el activista e investigador Yu Chen ( Doctor en filosofía y ciencias sociales por The University of Texas at Austin) quién realizó su tesis sobre políticas de vivienda y desarrollo social en el municipio de Tlajomulco, ambos relatábamos muchas de nuestras experiencias en actividades sociales y desarrollo comunitario. En nuestra conversación surgen muchas interrogantes que para ambos han sido de gran reflexión.
¿Por qué existiendo tanta labor comunitaria no logramos ver una estabilidad en la comunidad?

La respuesta es sencilla, la razón principal es porque muchas de las asociaciones civiles o participación social se encuentra condicionadas, las relaciones de compromiso, los convenios y las amistades, muchos líderes sociales que compartían con sus vecinos el ideal de crecimiento y seguridad terminan sujetos a la relación con su trabajo. Basta con ver las reuniones vecinales donde lejos de dar soluciones se exponen justificaciones y una súplica cínica de comprensión por no poder solucionar problemáticas y así pasan los años y las administraciones, siendo infinitamente incorregibles.
Entre las premisas del Dr. Yu se encuentran la falta de condiciones que dieran armonía a la ciudadanía y de la qué por supuesto sí es obligación del gobierno crear. Recalcó con emoción la iniciativa de los verdaderos líderes sociales y vino a mi mente cómo es que estas últimas semanas la participación de los activistas ha sido más necesaria y relevante que las de los mismos gobiernos que continúan creando protocolos que beneficien sus próximas campañas pero no garantizan la seguridad de sus municipios.

En muchos territorios la rebeldía ha comenzado a darse, hay comunidades dónde parece no vivirse la cuarentena y no por gusto sino porque el comercio es la principal fuente económica y en su mayoría han sido cerrados de manera prepotente (Y a la prepotencia e imposición un pueblo siempre reaccionará con rebeldía). Cuando un gobierno no tiene la seguridad ni el control de lo que hace, es ahí dónde nos corresponde comenzar a generar nuestros propios escenarios, al final somos nosotros quienes aquí viven y quienes estamos padeciendo los golpes más duros de la pandemia, grupos sociales independientes, vecinos y jóvenes estudiantes han generado espacios y campañas que promueven el QUEDATE EN CASA pero con las medidas necesarias para poder pedir tal cosa, medicina, alimentos y herramientas de estudio, mientras ciudadanos ven la forma de apoyar a otras familias el gobierno toma el castigo como única medida de entendimiento.

Hemos visto una participación civil muy unida. La solidaridad ha sido uno de los principios que como habitantes de Tlajomulco hemos desarrollado pero éste acto tan noble que muchos líderes han tomado para ser de apoyo en sus comunidades debe ser digno, con memoria, sin precio, sin vanagloriar o comprometer a las personas pues no están obligadas a corresponder con labores políticas y mucho menos compromete su voto. Hemos mostrado autonomía, dignidad y que somos capaces de cuidarnos a nosotros mismos, ahora solo sigue el exigir al gobierno que realice su trabajo y que las actividades de altruismo dejen de ser su bandera de gobierno exitoso. Porque como exponía el Dr. Yu en nuestra entrevista sobre activismo a nivel mundial.

China no experimenta esta unión civil porque sabe que su gobierno tiene la responsabilidad de velar por los ciudadanos y aunque para nosotros como mexicanos nos encanta la unión en todos los sentidos esta no debería ser para resolver los problemas en los que nos estancan los mismos gobernantes. Y no, no todo es responsabilidad de quienes nos someten, hemos demostrado tener una fuerza de voluntad increíble de la cual estoy segura si nos aferramos podremos poco a poco ver un verdadero cambio social.

Somos una sociedad de trabajo largo y salario corto, dónde la mayoría de los vecinos nos conocemos y convivimos al cuidado unos de otros, sabemos lo que aqueja al de a lado y estamos ahí para aquellos que la están pasando mal. No nos renunciemos a esto que hoy ha surgido, qué los principios que la pandemia ha traído sean para fortalecer nuestros lazos como comunidad y no soltarnos nunca.

Los buenos somos más, pero en silencio nadie nos escucha…

Fabiola Serratos

Muchos hemos perdido la cuenta de día de cuarentena que estamos viviendo, hemos aprendido hacer nuevas rutinas y es que somos tan adaptables que nuestra historia es el relato mágico de todo lo que hemos sido capaces de soportar.

Hoy quisiera relatarles de una forma más personal mí vivencia como activista en esta pandemia, he decidido escribir una nota cómo un llamado de auxilio y conciencia a todos mis colegas activistas del país, que aunque breve nos comunicamos sabemos que de la mano vamos por el ideal de un país justo e inclusivo, es cierto que nuestros anhelos parecieran una utopía difícil de alcanzar pues nos han robado mucha de la esperanza que teníamos.

Hace días escribí para ustedes una nota titulada “Nuestro tóxico gobierno” deseaba exponer la relación más tóxica vivida en México, esa que tiene a millones de mexicanos sumergidos en la dependencia y un abandono dónde en elecciones los detalles vienen a reconquistar la relación que tiene como único interés seguir manteniendo el poder y control de manera indignante. Muchos de los mensajes que habían llegado a mis redes como evidencia de todo lo que desde la pandemia se vive entre gobierno y ciudadanos eran premisa para evidenciar el abuso y oportunismo con el que funcionarios aprovecharon para hacer campaña un año antes de lo establecido.

Mi querida Susana Ochoa ( Líder y vocera política) exponía en una conferencia la doble moral e intención con la que funcionarios estaban negociando su capital político a través de la entrega de despensas y programas sociales. Yo hice algo similar en mis últimas columnas trayendo consigo infinidad de advertencias y amenazas por evidenciar tales cosas y es que muchos funcionarios quizá NO han comprendido su posición con respecto a la política, su trabajo no consiste en amedrentar activistas que amenacen con su popularidad y la forma en la que se busca entablar una relación con la ciudadanía en la que siendo la causa primera de la pobreza en el país también se conciban a sí mismos como la solución.

Desde la presentación de Diana (Mi última novela) me prometí que jamás censuraría mis letras por aquellos que por hipócritas se ofendieran. La libertad es para mí la virtud más sagrada a la que cualquier escritor o pensador puede aferrarse. Sin embargo y ya decidida a compartir con ustedes lo que no sólo me ocurrió a mí sino a distintos líderes defensores de sus comunidades tuve que pausar mis ideas por algunos días encontrando la reflexión adecuada para ustedes.

Desde hace años en nuestro país se viven intensas agresiones contra activistas, incluso aquellos que se han interpuesto en intereses políticos y/o económicos han sido desaparecidos y con ellos la justicia de su representación. Jalisco no ha sido diferente y lo he vivido ejemplos cercanos con algunos colegas de San Gabriel, Puerto Vallarta, Ahualulco y ahora en mi Tlajomulco.

No todos los activistas han recibido amenazas o advertencias de formas explícitas o directas, perfiles falsos con los que generan este tipo de actos son bastos, incluyendo en comentarios en los que participan seguidores o asistentes de funcionarios. Dudé mucho en exponer el tema, pero también me recordé que pertenezco a una generación dónde ignorar o callar nuestra voz no es una virtud y que al ser representante y expositora de la

No violencia contra las mujeres hacerme amante del miedo me convierte en cómplice de la violencia, qué por amor a la filosofía y las artes sería terrible hacer intrascendente la historia trasparente de nuestro país. Me negué rotundamente a ser quién calla y aunque esto recién inicia tengo un compromiso conmigo y con mi sociedad, no cómo una héroe sino cómo mujer y ciudadana.

No es un secreto que en nuestro país hablar de política tiene como sinónimo la palabra corrupción, nadie tiene algún referente armonioso de ésta y aunque la juventud representa una posibilidad de cambiar la situación de la política actual, hay un panorama demasiado violento que parece imposible de cambiar; pues en algunas comunidades se continúa creyendo que un buen funcionario es el que “Roba pero deja robar” y la dignidad de nuestra humanidad se ve doblegada por una despensa o programa social, pero esto no es culpa de quienes se ven obligados a ceder por recibir cuando la pobreza y la necesidad pesan más que cualquier otra cosa.

Comprendase que esas mismas personas que hoy parece brindan auxilio tienen desde su posición la decisión o no de cambiar las condiciones de millones de mexicanos y qué a nosotros los que tenemos una labor dentro de la comunicación y la reflexión se nos viene buscando formas de desprestigio que no irrumpan con la oportunidad de hacer su campaña política.

Hasta hace unos días iba únicamente a enfocarme en aquellos mensajes de ciudadanos acosados para que mostraran su gratitud públicamente o que bien callaran alguna de sus públicas quejas contra los ayuntamientos. Pero después de ventilar algunas irregularidades vinieron hacia mí persona contantes acosos de perfiles falsos y comentarios incomodos por parte de asistentes de funcionarios. Incluso mensajes a colegas y compañeros de trabajo donde con engaños intentaron desprestigiar mi labor como activista y columnista. Una de las casas comunitarias que presido se vio agredida, además de que los números personales de varias voluntarias en mi colectivo fueron exhibidos en redes y más tarde los acosos se hicieran vía whatsapp. Cómo a muchos activistas las advertencias han comenzado de formas sutiles, indicando que las posibilidades de una guerra sucia puede aproximarse de no detener nuestras letras.

En México existen dos causas importantes de desapariciones “las mujeres y los activistas” y como es notorio soy ambas, en una lucha constante por probar que nadie debería ser sometido por el miedo y por quienes se supone están para garantizar el crecimiento y desarrollo de una ciudadanía. Por eso exhorto a todas y todos mis compañeros del activismo a lo largo del país, con quienes los vínculos por distintas luchas han hecho desde lo posible nuestro país tenga un poco de libertad. Los invito desde el inicio de cualquier tipo de acoso se exponga el riesgo, ningún tipo de violencia debe ser tolerado ni silenciado. ¡Es una gran mentira que guardar silencio es un acto de prudencia! cuándo somos en Americalatina uno de los países con mas desaparecidos. ¡Si uno alza la voz, que se unan todas! y en un acto de rebeldía con quienes por años nos han manipulado que todas la luchas sociales se vuelvan una, pues dispersas solo han permitido que los tiranos ejerzan más violencia al intentar a pagar los deseos de justicia de muchos ciudadanos y luchadores sociales.
“Hasta que la dignidad se nos haga costumbre y la libertad una virtud de todos”

¿Compra de voluntades o reales bondades?

Fabiola Serratos

Conocemos últimamente a las almas caritativas que figuran con todo y su sacrificio en redes sociales y aunque algunos nos han ocultado el real proceder de sus donaciones, la gran mayoría al hacer públicas sus entregas recalcan el gran sacrificio de su labor pues la generan desde sus bolsillos.
Lo cierto es que para una sociedad con hambre, enojada y con incertidumbre lo menos importante es saber de dónde viene lo que se está recibiendo pues cuestionarlo implica quizá renunciar a ello y la verdad es que hay condiciones en las cuales uno no puede darse el lujo de despreciar alimento.

Mi reflexión de esta semana no tiene pretensión de demeritar el trabajo tan “BONITO” con el que muchas personas están llevando alimentos a los más necesitados sino por el contrario agradecer si de voluntad hablamos, pero por otro caso tenemos mucho de historia que rescatar en cuention de donaciones, pues no hay que olvidar que las viejas mañas políticas generaban pobreza, para después mediante enormes sacrificios las opociones o los mismos partidos surgian como salvadores a través de diviersas formas.

Hubo no hace mucho un tiempo en el que se hacian filas enormes no solo por despensas sino también por televisores y era triste saber que este tipo de cosas llegaban incluso a colonias donde no había luz electrica. Caso semejante ahora donde los ayuntamientos hacen campaña de cuidado y sanidad al mismo tiempo que en algunas comunidades ni siquiera cuentan con los servicios básicos como el agua, pero esto ya lo hemos comentado una y otra vez y lamentablmente hay muchas personas a las cuales aún no se les da solución alguna de sus problemas.

No solo se cuestiona la voluntad de los funcionarios, pero de no ser por la forma manipuladora que han operado muchos políticos no dudaríamos de la buena voluntad de algunos, pero basta con ver la pretensión con la que se agradecen a sí mismos por ser la solución de los mismos problemas que no pueden solucionar desde el cargo público que ejercen.

En algún otro escrito comenté que muchos funcionarios olvidan que NO son activistas y que sus funciones implican algo más que detener el hambre de las personas por un par de días, eso no los hace buenas personas, incluso para otros llega hacer ofensivo que mientras se supone deberían estar gestionando o buscando alternativas de desarrollo para el municipio estén intentando popularizarse con actividades que no son parte de su trabajo, es aquí donde comprendemos que gran parte de aquellas labores tiene más la intención de continuar haciendo capital político que hacer un real y digno trabajo con el cargo que les corresponde.

No es que debieran donar o no, quizá muchas familias gracias a ello tuvieron altimento en los últimos días, pero esto deja en evidencia la falta de organización de nuestros representantes, porque quiere decir que no son capces de solucionar nuestros problemas como municipio y como premio de consolación aplican en los más necesitados las artimañas de la vieja política.
Queridos lectores, espero se comprenda que no es un disgusto por la labor de algunos políticos, sino lo poco competentes que son en sus cargos que pretenden seguir rescatando su imagen de activistas para que nosotros como espectadores sintamos se les debe un favor, en este caso “el voto” que el próximo año regresaran a buscar. Quizá ya no son tortas y jugo, pero al final el contexto continúa siendo el mismo, personas con necesidad de resaltar como sacrificados pero que en estos tres años han sido incapaces de hacerlo desde dónde tienen la verdadera oportunidad de ayudar, pues no se trata de sarcar de apuros a unos cuantos que en un par de días volveran a tener complicaciones para salir a trabajar o alimentar a sus familias.
Imaginen ustedes este triste panorama donde muchos comerciantes tuvieron que cerrar sus negocios de un día a otro y nuestro gobienro no estaba preparado para esto y aunque se alardea de programas de apoyo, lo cierto es que muchos no han recibido las atenciones y es que por lógica sabemos que algunos no cuentan con redes sociales o la tecnología que les permita acercarse. De la misma manera en la que se tocan puertas para pedir el apoyo como votantes, de la misma forma en la que se les pidió de manera personal cerraran sus negocios, no vimos asistentes que les brindaran a cada uno la información de como pueden sostenerse en epocas de crisis.

No termina de sorprendernos la forma en la que los funcionarios incluso rivalizan o desprestigian a los activistas del municipio para que su labor como tal no sea opacada, nosotros desde lo externo, no solo realizamos la misma labor que ellos, sino que con propiedad nos mantenemos al margen de buscar publicidad mediante las caras tristes, desoladas o preocupadas de la gente que esta careciendo más que nunca inestabilidad.

Aunque ahora no es tan sencillo comprarles la foto entregando sus donaciones (¿recuerdan la infinidad de políticos que hicieron eso?) sí sería importante recordarles una y otra vez que el verdadero problema no se combate alimentando un par de días a una comunidad, sino generando una sociedad digna y justa donde los privilegiados no sean ellos que se mantiene del pueblo.

Nosotros los de abajo

“El hambre y la falta de educación crean sociedades resentidas.”

A casi ya un mes de declararse la alerta sanitaria que ha liberado lo mejor y lo peor de cada persona un montón de reflexiones sociales nos ha traído consigo el encierro.

El pasado 1 de abril se hicieron las clausuras oficiales por parte del ayuntamiento y aunque la mayoría de los funcionarios fueron comprensivos y delicados en explicar la causa de las medidas sanitarias, no faltaron los arrogantes y corruptos que generaron pánico en comerciantes que dependen de sus ventas al día para alimentar a sus familias.

Nosotros pudimos verlos desde el bulevar santa fe donde personas que ni siquiera ejercen como empleados del ayuntamiento pero pertenecen a los grupos de acarreo de algunos pseudo-políticos, intimidaron a las personas con advertencias, personalmente me resulta difícil comprender que hace dos años esas mismas personas buscaran soluciones para los comerciantes con tal de adquirir su confianza y su voto y ahora de manera soberbia les advierten los castigos disponibles.

Todo gobierno, debe por obligación tener un plan de ejecución que garantice la seguridad de los ciudadanos, pero no solo en la cuestión sanitaria sino también económica y es que los gobiernos a falta de educación mínima de los funcionarios con cargos relevantes y de decisión parece que improvisan. (Aun así tienen el cinismo de pagar millones en publicidad que los haga figurar como excelente gobierno) Ni ética, ni economía, ni administración, ni mucho menos teoría de sistemas y principios básicos que pudieran utilizarse para evitar tener que castigar a las personas con la clausura de sus negocios.

Aunque ya está de más hacer una crítica a nuestro gobierno pues sabemos que la única red de apoyo con la que cuentan es la de su nomina y la presión con la que piden a sus empleados hablen maravillas de ellos. (Fuera de eso nadie en su sano juicio diría que tenemos un buen gobierno) esta semana es muy importante hacer una reflexión de la gente que ni siquiera tiene acceso a las redes sociales, las que parecen inexistentes, las que ya no saben si hay pandemia o no, porque lo la pregunta del día es
¿Habrá de comer ?

Puedo contarles desde mi experiencia como activista que ha sido infinidad de mensajes pidiendo apoyo para poder alimentarse. Desde el colectivo que presido, la angustia de las madres solteras que han quedado sin su negocio o sin su empleo comienza a ser desesperada. Para las personas que ya de por sí era complicado mantener sus ingresos, la situación se pone más difícil con cada día que pasa.

La desesperación y la agresividad es aun más intensa, la poca ayuda que llega es exigida, es incluso hasta menospreciada, las gente está lastimada, enojada, consumida por una incertidumbre por lo que pasara mañana. Habrán de imaginar mi enojo cuando miro las publicaciones de la realeza que invita a quedarse en casa mientras los activistas desde donde la posibilidad nos permite no nos damos abasto para poder ayudar a quienes no saben si tendrán algo en la mesa.

¿Cómo podemos exigirle calma al hambre?
Esto es solo el inicio de la rabia social, que tarde que temprano se manifestara en agresión, el hambre y la falta de educación son los peores enemigos de un convivencia social.

A los más privilegiados o los menos desfavorecidos, no solo nos corresponde pensar en compartir lo que por fortuna o esfuerzo nos llega, sino también involucrarnos en la pedagogía y la sustentabilidad de nuestros compañeros. Es decir apoyar en su desarrollo personal, pues quizá consigamos quitar el hambre un par de días pero ésta volverá tarde que temprano.

El verdadero apoyo también consiste en hacer sujetos independientes y libres, pero por supuesto y es bien sabido que los gobierno es lo que menos desean, entre mas necesidad tenga un pueblo mas sencillo será someterlo con promesas en cada época de campaña. Las viejas mañas no se actualizan pero nosotros desde la ciudadanía si podemos conscientizar, y hacer valer lo que nuestra gente merece por el solo hecho de ser personas y no números en estadísticas.

“Nuestro aguante ha sido digno”
Si algo he de reconocer y valorar es la enorme fuerza que como sociedad tenemos, nosotros, los de abajo, los que difícilmente podemos realizar una carrera universitaria, donde las madres limpian casas ajenas, salen a vender sus servicios desde sus negocios o por catalogo para alimentar a sus hijos y donde los hijos rolan turnos para poder pagarse sus estudios, donde los padres son obreros mal pagados, donde las horas fuera de casa vuelve a los matrimonios desconocidos.

(Para los menos congruentes, para los que la desesperación y Vanidad se combinó con la ignorancia y desesperación por encontrar riqueza y posición económica esos que ahora son políticos vendidos o ladrones. Para ellos no hay lugar en la dignidad social.)

Yo confío en la gente que me rodea, la que de una manera sobrenatural sostiene a los de arriba y se sostiene a sí misma, somos nosotros la fuerza de un país y para poder cambiar nuestro entorno injusto, basta con encaminar la rabia, la frustración, que no es entre nosotros sino con los que nos han traicionado, utilizado y engañado.
Somos nosotros contra lo improvisado, somos quienes ahora tienen la opción o no de cambiar el rumbo de las cosas, de quitarnos las cadenas que solo han beneficiado a unos cuantos y comenzar a ver por los nuestros.

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