Metrópoli

Guadalajara Arde “Si no hay justicia para el pueblo, que no haya paz para el gobierno.”

Fabiola Serratos

Este año pasará a la historia como uno de los más significativos en todo el país. Pero para nosotros, los habitantes de Jalisco no solo ha sido la pandemia que ha venido a cambiar nuestras condiciones y formas de vida, hoy Jalisco vino a arder en las llamas de la rebelión y el hartazgo, frente a un gobierno insípido e impostor.
Algunas personas quizá no han terminado de comprender el por qué de la intensidad en la manifestación del día de hoy; mientras revisaba las redes sociales para poder generar una opinión de los hechos, les confieso que sentí una profunda euforia y emotividad de ver arder el viejo barrio donde pasé parte de mi vida. Allá por el 2012 cuando acompañada de muchos compañeros universitarios recorrimos las avenidas de Guadalajara en un movimiento que exponía las formas mezquinas de la vieja política, miles de estudiantes formaron uno de los movimientos más fuertes de la historia y de todo el país. Aunque muchos de esos viejos políticos ahora figuran en otros partidos aquellas manifestaciones derrocaron al partido con más años en el poder y de donde salieron los ladrones más ricos del país (Aunque no recuerdo la marcha fuera tan violenta como la de hoy, no al menos en Jalisco). Sin embargo, los ideales y principios de una ciudadanía que por temor o desconocimiento vienen a defender y considerar a la clase política, quizá no han encontrado el verdadero significado de una lucha ante el sometimiento y las desigualdades.
Mientras la clase política nos entrega un discurso de solidaridad y empatía, de comprensión y hasta de auxilio, ellos los que se han enriquecido a costa de nosotros, de nuestras familias y de los que dignamente salen a laborar y obtener un mínimo salario. Mientras nosotros sentimos culpa en los últimos años cientos de comerciantes fueron a la ruina, obreros no han podido llevar alimentos a sus familias y nuestro gobierno se enriquece con nuestras desgracias.
Defender a la clase política que goza de privilegios excesivos es como defender a nuestros propios agresores.
“Que la violencia no se combate con violencia” dicen y mientras nosotros aceptamos la imposición y las injusticias sin notarlo nos hemos convertido en parte del problema al permitir que con nuestra dignidad ellos beneficien.
Hoy Guadalajara le grita al mundo que no permitirá nunca más la imposición ni que se utilice la lucha del pueblo para beneficiar movimientos políticos.
Si los derechos solo son para algunos no son derechos sino privilegios. Hoy se alza la voz violenta, rabiosa y eufórica de miles de tapatíos que se han cansado del abuso de autoridad y la prepotencia con la que nos gobiernan y que ha sido la muerte de un joven (JusticiaParaGiovanny ) la que nos recalca
nunca volveremos a permitir se nos trate con abuso, pero tampoco con manipulación como en el 2012 los partidos opositores tomaron ventaja de aquella lucha.
En jalisco se vive la liberación y estamos seguros en todos los municipios comienza a verse un desapego a las viejas figuras y prácticas políticas, nunca más volveremos a permitir los políticos se llenen los bolsillos y menosprecien a la ciudadanía, que abusen de su poder y con violencia continúen apagando las vidas de los Jalisciences.
Ardemos con la dignidad puesta, de la mano de los ciudadanos, de los que padecemos a diario de la desigualdad de derechos mientras otros viven por demás privilegios. La lucha no es entre nosotros sino con aquellos burócratas sedientos de poder que han lucrado con nuestras vidas.
Ninguna acto de violencia contra otro ser humano es justificado, pero si no se exige la justicia le daremos entonces nuevamente el derecho a la corrupción e impunidad a los que deberían velar por nuestra seguridad y desarrollo. La lucha de los ciudadanos no es la lucha política de los grupos que buscan su posicionamiento y pelean entre ellos. Abramos los ojos, miremos como las mismas familias, las mismas figuras y las mismas autoridades se han beneficiado de la política y no lo permitamos de nuevo, que ahora que se ha despertado nuestro estado no vuelva a callar, que ahora venga la construcción de lo digno, de lo nuestro, que no vengan a arrebatarnos nuestra unión. Que el espíritu de lucha venga a hacer de nosotros sujetos libres y organizados contra aquellos que por mucho tiempo se han beneficiado a nuestra costa, pero sin atentar contra los nuestros que también viven desigualdades.
Que la lucha que hoy da inicio venga a traer justicia, miedo para ellos que sintieron segura nuestra sumisión y se vieron listos para figurar de nuevo en las siguientes elecciones, arrebatemos el poder a aquellos que pasarían la vida entera de un cargo otro explotando y robando nuestra tranquilidad.
Promovamos la educación, la resistencia, la organización y el cuidado de nuestra gente y sobre todo no permitamos que una lucha social se convierta en el beneficio de políticos y opositores.
Esta lucha es nuestra y es por la justicia.

Recuento de una protesta que reclamó justicia

Karen Ortega

La activación social en la ciudad de Guadalajara ha tenido un fuerte impacto en las últimas horas y se ha convertido en noticia a nivel nacional e incluso internacional, pues las protestas que dieron inicio el pasado 04 de junio exigiendo Justicia para Giovanni, han llegado a remover todos y cada uno de los actos de injusticia e impunidad de los que los mexicanos han sido testigos en los últimos tiempos.

Con la sentencia de “Esto apenas comienza”, el Palacio de Gobierno ubicado en la Plaza de Armas del Centro Histórico de la ciudad de Guadalajara, fue el principal afectado con las pintas en sus muros, sumados a la destrucción de puertas, ventanas y vitrales. El día de hoy este recinto se convirtió en el centro de atención para los transeúntes, mismos que con celular en mano registraban la evidencia de una de las protestas más violentas que se habían presentado en el estado y los trabajos de limpieza y restauración daban inicio. Algunos otros puntos del centro histórico presentaron también daños materiales, como lo son:

•Recaudadora 00

•Consejo de la Judicatura

•La rotonda de los Jaliscienses ilustres

•Palacio Municipal

•Catedral Metropolitana

•Plaza de la Liberación

•Comercios varios

Se suma a estos sucesos en el primer día de protestas, la quema de dos patrullas de la Policía del Estado y cinco motocicletas que se encontraban ubicadas sobre la calle Morelos, a un costado del palacio de Gobierno, así como la agresión sobre avenida Juárez hacia un elemento de la policía de Guadalajara, quien resultó con quemaduras de segundo grado al haber sido rociado con solvente y acto seguido le encendiera fuego uno de los manifestantes.

Cabe señalar que la columna vertebral de estas protestas, tiene como base el acto de abuso de autoridad protagonizado por elementos de la policía municipal de Ixtlahuacán de los Membrillos el pasado 04 de mayo hacia Giovanni López. Sin embargo, el punto crucial de la indignación ciudadana, es que esta noticia salió a la luz casi un mes después, cuando el hermano de la víctima relató que la detención sucedió de noche, cuando se encontraban a las afueras de su hogar y elementos de la policía los detuvieron por no portar cubre bocas, complementando esta denuncia se relata que Giovanni fue golpeado por al menos diez policías y cuando la familia acudió a la fiscalía del municipio sólo les entregaron el cadáver del joven sin dar alguna explicación.

En las últimas horas, la Fiscalía del Estado ha recalcado que las investigaciones en este caso se están llevando a cabo y que el peso de la ley caerá sobre los responsables, sin embargo el hartazgo de los ciudadanos tal parece ser que llego a su límite, es por esto que las convocatorias en redes sociales han seguido en activo para los próximos días.

Día uno de la nueva normalidad

Karen Ortega

El incremento en el tráfico de la ciudad fue el principal indicador de que los tapatíos regresaban a su vida cotidiana con la “nueva normalidad”, esa en la que se busca la reactivación económica a pesar de que el país se encuentra con 31 estados en rojo, a excepción de Zacatecas, única entidad con indicador naranja dentro del Semáforo Nacional del COVID-19.

Se estima que para este primer día se reabrieron el 65% de los negocios, lo que es aproximadamente 75 mil comercios en Jalisco, esto lo informó Alejandro Guzmán Larralde, titular de la Coordinación General Estratégica de Crecimiento y Desarrollo Económico. 

En el centro de la ciudad de Guadalajara varios comercios que mantuvieron sus locales cerrados desde que inició la campaña de “Quédate en casa” recibieron de nuevo a sus clientes, quienes a la entrada sanitizaban sus zapatos, recibían gel antibacterial y un chequeo de temperatura, tal y como lo indican las medidas preventivas establecidas por la Secretaria de Salud y el Gobierno del Estado.

Todo esto dentro de cada negocio, sin embargo en las calles la sana distancia no es respetada, pues se pudieron observar familias completas acompañadas de niños, además de que la portación de cubre bocas no se realizaba de manera correcta o simplemente fue omitida por los ciudadanos.

Sin duda, se espera que esta nueva normalidad se lleve a cabo con responsabilidad, pues el riesgo ante el COVID-19 sigue latente y volver a detener la economía por el incremento de casos sería un retroceso al avance en el control de la pandemia que se ha mantenido en los últimos días.

Incertidumbre en la Pandemia

Quirino Velázquez

Sin duda estos son tiempos de incertidumbre. Es cierto que nos acosa el dolor, por los miles que han muerto. Es cierto que nos acosa el temor, por el riesgo en el que todos estamos. Es cierto que nos acosa el estupor, por los destrozos que van desde nuestros sistemas económicos hasta nuestros sistemas de vida.

Pero uno de los mayores acosos que estamos sufriendo es el acoso de la incertidumbre. De esa terrible mezcolanza entre el saber y el no saber. Entre el conocer y el ignorar. La incertidumbre sólo se da cuando conocemos algo, al mismo tiempo que ignoramos algo.

Así estamos frente a la pandemia actual. Sabemos que durará un tiempo, pero no sabemos cuánto. Sabemos lo que se va a deteriorar, pero no sabemos cuánto. Por eso, el número de muertes, de meses y de quiebras, hasta ahora es terreno exclusivo tan sólo de los pronosticadores y brujos.

Si a eso le sumamos, que la prensa internacional en días recientes señaló que parece que la estrategia mexicana de combate al coronavirus es como un avión volando en la noche, sin ruta, sin luces, sin coordenadas, sin instrucciones, sin saber dónde aterrizar ni cómo hacerlo, nos lleva a más y más incertidumbre.

Las notas publicadas en tres importantes diarios internacionales (El País, The Wall Street Journal y The New York Times), apuntan y dan cuenta (según ellos) que en México hay: falta de datos confiables y verificables; ausencia de pruebas y resultados; subregistro de infecciones y defunciones.

Seguramente, en todos los países se dan cifras negras, modelos matemáticos controvertidos, muertes que es difícil analizar y contabilizar, y México no es distinto. Pero aquí esos problemas se agravan porque se tomó la decisión temprana de no testear (someter algo a una prueba o control), no rastrear y no aislar como se hizo en lugares donde sí se está aplanando la curva. Aquí, parece que persiste una apuesta que cree posible enfrentar la crisis del coronavirus de manera excepcional, a la mexicana.

Pero, es una apuesta peligrosa porque se hace con información incompleta, limitada, inaccesible. Por los retos de recopilación y transmisión de datos vía un sistema de salud sinuoso por la corrupción y debilitado por el descuido de muchos años de prianismo. Por los múltiples motivos que explica el subsecretario López-Gatell todas las noches, y subraya con razón. Pero hay errores evadidos y debilidades esquivadas. Tienen que ver con la ausencia de pruebas masivas y la renuencia a aplicarlas. Tienen que ver con la falta de mecanismos para detectar rápidamente a infectados y aislarlos. No sabemos dónde están, dónde estuvieron o cómo contener el contagio más allá de la sana distancia y el confinamiento parcial.

Por otra parte, ante la incertidumbre generada por los datos que sí tenemos (los casos de Covid-19 siguen en aumento a nivel nacional: están sumándose un promedio de 3,000 contagios diarios, las cifras más altas registradas en el país desde que empezó la pandemia), este lunes (1° de Junio) termina la Jornada de Sana Distancia y comienza a su vez, el regreso a la “nueva normalidad”, como llaman las autoridades a la apertura paulatina de algunas industrias y otras actividades que será determinada por un semáforo de 4 colores (rojo, naranja, amarillo y verde) que indicara los parámetros a tomar en cuenta para retomar las actividades. Eso es lo que en teoría será o debería ser, pero parece que cada estado del país ha tomado por su cuenta el cuándo, cómo y dónde reactivar la “nueva normalidad”.

Probablemente, la “nueva normalidad” no será lo que pensábamos que iba a ser cuando nos pidieron que nos encerráramos para protegernos del covid-19. Muchos creen que la “nueva normalidad” será un periodo de rabia donde van a hacer explosión todas las emociones que se acumularon desde que inició la cuarentena. Y toda esta frustración, todo este dolor son ya una mina de oro para el oportunismo ideológico, político y comercial (no más cómo anda en “chinga” el sátrapa de Felipe Calderón).

Así las cosas, todo parece como extraído de un cuento de ciencia ficción, mientras más tiempo corre, la incertidumbre sobre los efectos del Covid-19 parecen multiplicarse en vez de solucionarse.

En este marco de incertidumbre que vivimos por el coronavirus, muy poco ayuda el clima de polarización en el que se encuentra inserto el país. A diferencia de otras coyunturas adversas, esta epidemia es aprovechada por unos y otros para tratar sacar raja confrontando.

El Covid-19 ha hecho emerger a la superficie las grietas de una nación fracturada. Un país quebrantado por la desigualdad, la violencia, la inseguridad y la agudización de diferencias entre federación y estados. A estas dolencias se suma ahora, también, la incertidumbre política por la división y la falta de canales de dialogo que detona la polarización.

Como país, es momento de reflexión. El futuro de México no puede fincarse en el divorcio y las diferencias irreconciliables entre grupos políticos y elites gubernamentales; con puentes de comunicación rotos, ni con ciudadanos con posturas tan antagónicas que van desde la organización de manifestaciones ridículas de “ricachones” (como dijo Tousaint) en auto para que el presidente deje el cargo y otros a pie que lo aclaman. Lo que yo creo que no se debe pasar por alto, es que el temor y rencor que expresan las élites económicas y partidarias adversas a López Obrador no debe llevar a perder de vista que la lucha política dentro de las instituciones es el único dique contra la violencia social.

Pero, en mala hora el presidente López Obrador anunció que reactivará sus giras a los estados cuando el país no necesita activismo político (eso que se lo deje a los partidos) ni mensajes confusos, sino acuerdos con los gobernadores y conciliación en los distintos frentes abiertos por la confrontación. El país requiere de una inyección de confianza y propuestas políticas para saber que hay y que emergerá después de la crisis.

Hasta hoy sólo sabemos que nuestro mundo va a cambiar, pero no sabemos cuánto cambiarán nuestra vida, nuestro entretenimiento, nuestro consumo, nuestra productividad, nuestro vicio, nuestro ocio, nuestra religión, nuestro humanismo, nuestra comunicación, nuestra información, nuestro trabajo, nuestra familia, nuestros amigos, nuestra seguridad, nuestra desigualdad, nuestra justicia, nuestra educación, nuestra ciencia, nuestra salud, nuestra economía, nuestra sociedad, nuestra política, nuestros políticos y mil cosas más.

Finalmente, sin duda ésta es la pandemia de la incertidumbre, pero la prolongación de la crisis debe llamar a todos a recapacitar y colaborar en sintonía, sino se perderán las oportunidades para contener, después, un país polarizado que pude provocar que suceda algo muy feo, algo exactamente tan terrible como la epidemia de odio, violencia y manipulación que ya comenzamos a ver en los medios, las redes y en las manifestaciones. ¡Aguas!

Que nadie nos calle si nuestras voces gritan «justicia».

Fabiola Serratos

Resultado de la pandemia que nos ha permitido la reflexión sobre la desigualdad con la que a lo largo de cientos de años hemos vivido.

Hace una semana narré con gratitud y admiración lo que con mucho esfuerzo hemos construido, esa autonomía muy crítica de la que muchos ciudadanos se están empapando, la elaboración de espacios libres y donde nos hemos asegurado de la protección de nuestra comunidad.

Sin duda estamos viviendo un momento histórico donde todo aquello que considerábamos extinto regresa recordándonos la vulnerabilidad de muchas personas, una revolución a nivel mundial donde muchos no estamos dispuestos a continuar permitiendo la represión y la falsa justicia que promueven nuestros gobiernos.

Luego de ver las marchas que dejaron vestido en llamas a Minneapolis el maestro Carlos Machado investigador Mexicano escribe en sus redes sociales “Minneapolis arde en llamas, como arde el racismo que mata la integridad de las sociedades, como arde la maldita supremacía de los privilegiados, como arden los cientos de años en los que las comunidades vulnerables han sido menospreciadas, reprimidas, abusadas, violentadas torturadas y reprimidas”

En nuestro país no es un tanto distinta la rebelión contra aquellos que por años han fomentado a través del racismo, las clases sociales y la desigualdad entre personas. La raza, la condición, el sexo y muchas otras cosas nos han sido a los menos favorecidos vendidas con falsos principios que vienen a poner por encima de nuestra dignidad aquellos que se enriquecen y favorecen del trabajo de los de abajo.

Aquí en Jalisco no ha sido distinto, vivimos nuestra propia guerra, nuestras propias marchas, mientras el gobierno endeuda como nunca al estado miles de comerciantes y personas salen a las calles a exigir la reapertura de sus negocios y mostrando el repudio merecido al actual gobernado. Muchas familias han quedado sin empleo y mientras aquellos que consiguieron sus privilegios con los impuestos de su pueblo promovieron el quédate en casa y más tarde hicieron su campaña entregando donaciones, la conciencia de clases y el poder que como pueblo tenemos relució valiente. Cierto es que nuestra gente también está agotada de trabajar duro para otros, de mirar el ir y venir de políticos que se llenan los bolsillos de riqueza y la boca de las más grandes mentiras, quizá un racismo como tal no hemos vivido, pero sí un espeluznante clasismo.

El mundo nos exige un cambio una nueva normalidad en la que no podemos permitir callen o condicionen nuestras voces.

Hablando desde lo personal puedo decirles que tras el acoso recibido en el último mes reconozco que también es una desigualdad en la participación pública el ser mujer, la vida personal es exhibida con un morbo particular que lleva la etiqueta de chantaje para guardar silencio ante lo sucedido con millones de mujeres en México y exponer públicamente las nefastas intenciones de los políticos corruptos que de la noche a la mañana se han enriquecido a costa de la gente. Cuando se ha vivido desde el nacimiento en la clase media baja una aprende a ser consciente de los privilegios que no se tienen y de cómo nuestras carencias son de mucha utilidad para otros.

Somos los obreros, los empleados, los sometidos, somos quienes sostienen a las clases altas, pero también hemos sido los que han mantenido a la clase política en la condición de riqueza en la que ahora vive. Esta transformación social hoy nos exige más que nunca no ser cómplices de la corrupción, unir nuestras fuerzas para combatir aquello que ha denigrado a muchos grupos sociales, la igualdad y la equidad vienen exigidas por movimientos valientes de voces guerreras que no están dispuestas nunca más a callar.

Sin olvidar que los gobiernos siempre han sabido criminalizar los movimientos que exclaman justicia, los invito a conocer a todos aquellos valientes que han salido a defender nuestra libertad a las calles, hoy se pintan de llamas algunos estados, otros más de pancartas y marchas, pero todos bajo la lucha de la desigualdad.

¿Qué nunca más se vean silenciadas nuestras peticiones, nuestras voces, nuestros gritos de justicia!

¿Qué depara la «Nueva Normalidad»?

Karen Ortega

El 01 de junio está cada vez más cercano, fecha en la que se busca la reactivación económica en el estado de Jalisco, sin embargo la ciudadanía no ha sido totalmente consiente del suceso histórico por el que está atravesando, entre declaraciones gubernamentales confusas y actos cívicos que van desde mostrar lo mejor y lo peor como mexicanos, se encuentra la incertidumbre por el futuro.

Dentro de todas las medidas sanitarias establecidas por los especialistas de la salud, en los últimos días ha sido tema el cómo se va a continuar viviendo dentro de una nueva “normalidad”, esa en la que el cubre bocas se convertirá en un artículo indispensable para evitar la propagación y el contagio del virus del COVID-19.

Recientemente, la Secretaria del Trabajo dio a conocer los “Lineamientos técnicos de seguridad sanitaria en el entorno laboral” donde las empresas y sus empleados deben seguir una vez que regresen a laborar. La mujeres deberán usar en cabello recogido y evitar la portación de joyas (anillos, collares) y para los hombres, estará prohibido el bigote y la barba, medidas que se suman al lavado constante de manos, evitar tocarse la cara, mantener la sana distancia (1.5 metros), así como el compartir objetos entre personas (celulares, bolígrafos, herramientas, entre otros).

Todo esto se convierte en un respiro para las grandes empresas, ya que acatando cada una de estas indicaciones sus actividades iniciarán a la brevedad, sin embargo, existe otro panorama  en el que en varios locales de la ciudad comienzan a observase de manera repetida lonas con la frase “Se Renta”, misma que indica que muchos comerciantes no están logrando sobrevivir ante esta pandemia, pues el pago por los espacios donde ofrecían sus productos no se detuvo y esto traerá como consecuencia el desempleo acompañado del incremento en la pobreza nacional.

Pese a pandemia, La Generala sigue su andar

Karen Ortega/Guadalajara

Patrona de Zapopan y considerada la virgen de las pandemias, es en Jalisco una de las más importantes representantes del catolicismo, el amor de sus fieles y la tradición la obligan a no parar en sus recorridos, incluso en medio de una pandemia.

El 20 de mayo iniciaron los tradicionales recorridos de la Virgen de Zapopan a las iglesias de la Arquidiócesis de Guadalajara, La Generala desfiló entre feligreses que con su cubrebocas, la ven pasar desde el marco de una puerta, una ventana o un balcón, pues se encuentra activa la fase 3 de la emergencia sanitaria por el COVID-19.

Antonio Gutiérrez Montaño, vocero de la Arquidiócesis, mencionó que los recorridos se realizarán en las calles cercanas a las iglesias que tenían programada la visita de la virgen durante este año 2020, mismos que concluyen el 12 de octubre con la Romería.

El inicio de cada visita comienza a las 5 de la tarde, sin embargo la imagen no permanecerá en el templo, por lo que se invita a la población a no adornar las calles, ni a acompañar a la imagen, sólo podrán observarla a la distancia, esto con el fin de evitar aglomeraciones.

Cabe señalar que la Virgen de Zapopan es para la mayoría de los Tapatíos un símbolo de fe y esperanza, es por esto que su andar por la Ciudad de Guadalajara no se verá afectado, teniendo un periodo de visitas que será histórico por las circunstancias.

La Estupidez

Quirino Velazquéz

Forzado por la cuarenta y una enfermedad en mis vías respetarías (no es el Covid-19) que me aqueja desde hace dias y que me impiden salir de mi vivienda, me he puesto a leer y ahora estoy leyendo un libro de Giancarlo Livraghi (autor y ejecutivo publicitario italiano, graduado en filosofía en la Universidad de Milán, reportero, editor y bibliógrafo) que se titula El Poder de la Estupidez. He tomado de él diversas ideas y me ha provocado algunas propias. Pero, además, me ha invitado a escribir este texto que pareciera ser una apología de la estupidez. Lo que he recibido del libro y lo que he pensado lo resumo en los siguientes puntos:

Primero, Albert Einstein sostuvo: “hay dos cosas infinitas: la estupidez humana y el universo; y de lo segundo no estoy completamente seguro” y sentó las bases para teorías y leyes en el infinito mundo de la humanidad.

Segundo, es aceptar que la estupidez es poderosa porque puede dañar a todos los individuos. Equivocadamente le atribuimos más maleficios a la perversidad que a la estulticia porque creemos que hay más villanos que estúpidos. Robert Heinlein (escritor estadounidense de ciencia ficción) aconseja no subestimar el poder de los tontos.

Tercero, es aceptar que es muy difícil conceptualizar la estupidez porque, como dice Walter Pitkinm (escritor y profesor universitarios estadounidense) no existe una definición científica de la estupidez ni de la inteligencia. Es por ello que, frecuentemente, los genios sean considerados como estúpidos, por una mayoría necia.

Cuarto, es comprender su funcionamiento y, así, podremos controlar sus efectos. Esto ya se practica mucho en la actualidad con lo que hemos conocido como el “Plan B” que no es otra cosa que el reconocimiento de nuestra falibilidad (riesgo o posibilidad de engañarse o errar una persona). Lawrence Peter(pedagogo y escritor canadiense) elaboró un famoso principio referido al nivel humano de incompetencia.

Quinto, es de reconocer que la soberbia es una forma de estupidez. La asimetría de la mente es menor que la de la riqueza, el poder o la sabiduría. Hay que tener presente que existe menor desigualdad entre el más genial y el más cretino que la que existe entre el más rico y el más pobre o entre el más poderoso y el más débil o entre el más sabio y el más ignorante. Por eso, el hombre privilegiado está blindado frente al muy miserable, al muy frágil o al muy iletrado, pero está muy expuesto ante el muy estúpido. No reconocerlo es la soberbia que perdió a Maximiliano Robespierre (abogado, escritor, orador y político francés apodado “el Incorruptible”) cuando les declaró la guerra a los funcionarios rateros.

Sexto, es aceptar que la confianza es una forma de estupidez. Es la que impide la visión previsora, la disposición reactiva o la reconversión estratégica. Es la que llevó al dictador Porfirio Díaz a menospreciar a Francisco I. Madero, primero en sus modestas aspiraciones a la gubernatura de Coahuila y, después, a desestimar su campaña antirreeleccionista, más tarde convertida en convocatoria insurreccional.

Séptimo, es admitir que la inexperiencia es una forma de estupidez. Es la que nos puede invitar a ser trapecistas, domadores o políticos pensando que es muy fácil dominar a la gravedad, a la fiera o a la sociedad. Es la que desestima la adversidad, la contrariedad o la imposibilidad. Es la que llevó al famoso emperador francés Napoleón Bonaparte hasta Moscú estando persuadido y proclamando que el clima era idéntico en toda Europa.

Octavo, es asumir que el olvido es una forma de estupidez. Es el que nos hace volver a tropezar con la misma piedra. El que nos lleva a repetir los mismos errores y a suponer que, en nuevas ocasiones, producirán distintos efectos. Es el que empujó al también famosísimo político, militar y dictador alemán Adolfo Hitler a olvidar la enseñanza napoleónica y traicionar a Rusia, atacándola para convertirla de aliada en enemiga.

Noveno, es asentir que la imprudencia es una forma de estupidez. Por ello los abuelos nos recomendaban no pelear contra los estúpidos porque éstos son muchos, lo mismo que nos enseñó el gran cantautor, poeta, escritor y filósofo argentino Facundo Cabral con su frase «a lo que más temo es a los pendejos, porque son muchos, y eligen hasta el presidente» Esa imprudencia fue la autora del retorno inexplicable del que fuera emperador de México Agustín de Iturbide y de su marcha directa al paredón.

Decimo, es que desde luego todos sabemos que, dentro de nosotros, vive un estúpido. Pero también es cierto que nos molesta reconocerlo. A partir de no aceptarlo, muchas veces tratamos de sostener nuestras estupideces en lugar de rectificarlas. Esa terquedad transforma una estupidez venial en una forma peligrosa de estupidez.

Por lo anterior, también habrá que decir que los inteligentes cometen estupideces y ello nos obliga a no confundir las estupideces con los estúpidos. Es peligroso creer que un hombre es tonto porque hace tonterías o que un hombre inteligente no se equivoca. Y, a la inversa, en toda la historia de la humanidad, la mitad de las mejores ideas, de los más grandes avances y de las supremas hazañas se han debido a hombres de luces muy modestas, es decir, no muy inteligentes.

En fin, me he divertido mucho leyendo. Pero también me divertí mucho recordando algunas de mis propias estupideces. Muchas de ellas las he reconocido hasta públicamente. Hay una que cometí hace casi una década cuando elaboré el Reglamento de Proyectos de Inversión y de Prestación de Servicios del Municipio de Tlajomulco (aprobado en la administración 2010-2012) con cuyas normas se realizó el proyecto del actual llamado CAT (Centro Administrativo Tlajomulco). Es estúpido porque, para muchos, al amparo de ese reglamento, se cometió un gran timo. Pero nadie lo ha arreglado. Han pasado casi cuatro presidentes. A pasado el tiempo y esas reglas sigue idénticas, intactas y, vigentes. Por eso me tranquiliza mucho saber que, en mis estupideces, no estoy tan solo.

Finalmente, dice la sátira brasileña del Barón de Itararé (Apparício Fernando de Brinkerhoff fue un periodista, escritor y pionero en el humor político brasileño) que: “si hay idiotas en el poder es por que quienes lo eligieron están bien representados”, dejando evidencia de que la estupidez es internacional.

Que siempre sí

Alfonso García Sevilla

Se da a conocer el día de hoy, la determinación del presidente López Obrador de regresar a las fuerzas armadas a las calles, a realizar funciones de seguridad pública, bajo las órdenes de la Guardia Nacional.

La crisis que vivimos en materia de salud, derivada de la pandemia del covid-19, ha distraído momentáneamente la atención de los medios y la sociedad del tremendo problema que venimos arrastrando desde hace una década en materia de inseguridad y que lejos de ponerle un freno, día a día se agudiza más, aquí varios botones de muestra:

En la autopista Puebla- Veracruz, un grupo de alrededor de 15 delincuentes fuertemente armados, bloquearon la vía y despojaron de sus pertenencias a los usuarios de esta. Fueron varias horas sin que la autoridad reaccionara.

En Zapopan, Jalisco, un grupo de encapuchados con armas largas se dedicaron a repartir despensas a nombre del Cártel Jalisco Nueva Generación, específicamente de su líder “El Mencho”, sin ser molestados.

Asimismo, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, la cifra de homicidios rebasa los 10,000 casos durante los primeros tres meses del 2020, siendo ajustes de cuentas entre grupos criminales, narcodisputas y robos con violencia las causas del incremento en los índices.

Hoy, ante esta dura realidad, se reconoce que la problemática en esta materia no la detendrá la Guardia Nacional, los programas sociales, los abrazos, los detentes y se vuelve a echar mano del Ejército y la Marina para combatir al crimen organizado, contradiciendo (una vez más) los hechos y dichos de AMLO durante su campaña y en los meses de su administración. Seguramente Felipe Calderón y Peña Nieto han de estar celebrando esta decisión.

Sumado a ello, los gobiernos estatales poco o nada han avanzado en el tema, por lo que urge que sea la coordinación y disciplina la que supla a la división por conveniencias políticas de los ámbitos federal, estatal y municipal en aras de lograr una pacificación del país.

Un histórico 10 de mayo

Karen Ortega/Guadalajara

Sin duda este 2020 ha cambiado la cotidianidad en el mundo entero y las afectaciones en el sector salud, económico y social a causa del COVID-19 no ven cercano su fin. En México, ya se vivió una Semana Santa y de Pascua sin llevar a cabo los rituales religiosos o bien, sin asistir a playas  o balnearios como es costumbre y este próximo 10 de mayo no será la excepción, así que el festejo al Día de las Madres deberá de tener alternativas para llevarse a cabo.

Las grandes empresas han implementado estrategias de venta en las que hacen uso de los servicios de paquetería para entregar de forma masiva los productos que ofrecen, acto que ha resultado positivo para contrarrestar los efectos de mantener cerradas sus tiendas por esta contingencia.

Sin embargo, los que se han visto más afectados son los pequeños comerciantes, quienes al no poder mantener sus negocios abiertos al público les ha sido casi imposible obtener un ingreso solido a lo  largo de estos días.

La mayoría mantenía la esperanza de que esta cuarentena finalizaría el pasado 30 de abril y teniendo todas sus expectativas en el festejo del Día de las madres, pero desgraciadamente la espera se ha prolongado y esto ha causado desesperación en este sector, mismo que en los últimos días le ha exigido al gobierno estatal soluciones a la crisis que están padeciendo, pues los apoyos económicos no han sido suficientes para todos los que lo requieren.

Las medidas de prevención para evitar aglomeraciones en este 10 de mayo han sido establecidas, llevando a cabo operativos para evitar reuniones o fiestas e incluso los panteones en la entidad serán cerrados, mientras que en otros la asistencia de personas será controlada, los mercados de flores e incluso algunas pastelerías tendrán prohibida la venta de sus productos de forma presencial, acto que ha orillado a estos comercios a ofrecer entregas a domicilio con el fin de generar ganancias en esta fecha.

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