Metrópoli

Colección de árboles en Centro Tapatío

Karen Ortega/Guadalajara

El Centro Histórico de Guadalajara luce diferente, el número de personas que transitan por sus calles es mínimo, esto por la contingencia sanitaria ante la que se enfrenta todo el territorio nacional, pero algo más sucede en la Plaza de Armas, ubicada a un costado de Catedral y es que el arbolado que decoraba este espacio público despareció.

Dentro del plan de recuperación de espacios públicos y cuidado del medio ambiente del Gobierno Municipal, se destinó un poco más de 1 millón de pesos para crear un Museo de Árboles. Con este proyecto se busca rescatar la imagen urbana colocando en este punto de la ciudad especies regionales de arbolado para crear un espacio más estético y fresco para los visitantes, una vez que la contingencia se haya superado.

Cabe señalar que la Plaza de Armas forma parte de la Cruz de Plazas (obra del Arquitecto Ignacio Díaz Morales), misma que se complementa con la Plaza Guadalajara, La Rotonda de los Jaliscienses Ilustres y la Plaza Liberación y que en la actualidad es un lugar icónico de la Ciudad de Guadalajara.  

Los 64 árboles de las 17 especies regionales que comenzaron a ser plantados son:

1. Pino Maxi

2. Pino Michoacano

3. Camichín

4. Cojoba

5. Sabino

6. Jinicuil

7. Calabazate

8. Arrayán

9. Cacalosúchil

10. Rosamorada

11. Tezcalame

12. Mezquite       

13. Copal

14. Copalillo

15. Clavellina

16. Primavera

17. Papelillo

La Dirección del Centro del INAH Jalisco, así como la Dirección de Patrimonio Cultural de la Secretaría de Cultura del Gobierno del Estado de Jalisco y la Academia Nacional de Arquitectura Capítulo Guadalajara, son quienes avalan este proyecto para que, a pesar de esta intervención urbana la identidad del Centro Histórico no se vea afectada.

El país del revés

Alfonso García Sevilla

Trabajadores de la salud son agredidos por personas, desde tirarles el café encima en una tienda de conveniencia, correrlos prácticamente de su casa por vecinos que la amenazan, bañarlos de cloro, negarles el acceso al transporte público, entre otras, por miedo a que puedan infectarlos con el coronavirus. Los que tienen el deber de luchar por la salud y la vida de los mexicanos son vistos con miedo y recelo, cuando deberían de ser considerados como héroes al arriesgar su vida en el combate a la pandemia.

Por otro lado, tenemos gente que, furiosa y con la impotencia de que se les impide llegar a destinos turísticos, ofenden a servidores públicos con insultos tales “como tú no tienes otra puta casa más que en la que duermes”, abarrotan las salidas de las ciudades para ser regresados a sus lugares de origen sin alcanzar la anhelada meta.

Asimismo, las tradiciones propias de estas fechas hicieron que miles de mexicanos dejaran la cuarentena por la imperiosa necesidad de comer mariscos, los mercados especializados en esto se vieron abarrotados sin tomar las medidas pertinentes para evitar riesgos de contagio, a la vez de que muchas comunidades dejaron las casas para en tumultos, festejar sus fiestas patronales, en un abierto desafío al frágil sistema de salud mexicano, que antes de la emergencia había demostrado sus carencias y atrasos.

Por otra parte, los gobiernos han dilatado en dar apoyos a los más necesitados, cosa que aprovechan los cárteles de la droga para entregar despensas y apoyos en zonas populares del país.

Esto pasa en un país cuya sociedad no termina de entender la gravedad de la situación que enfrentamos, y que tampoco es consciente de la crisis económica que viene de la mano.

Gobiernos incapaces, ausencia de liderazgos y una sociedad desarticulada, con padecimientos crónicos y desobediente, son caldo de cultivo para generar una crisis sin precedentes en la historia del país. Esperemos que, ante este escenario, los saldos negativos no sean catastróficos.

Así será la semana Santa por Covid – 19

Karen OrtegaGuadalajara

El catolicismo es la religión con más adeptos en Jalisco, tal como ocurre en México entero, donde nos encontramos a escasas horas deque inicien las celebraciones correspondientes a la semana santa, sin embargo, este 2020 todo será diferente debido a la pandemia por el COVID-19.

Cuando todas las medidas de prevención a la propagación del virus en nuestra ciudad entraron en vigor, se tomó la decisión de suspender las misas presenciales, esto con el fin de evitar la concentración de grupos considerables de personas y el Arzobispado ha tenido que buscar herramientas para continuar con los rituales religiosos, tal como la transmisión por radio, televisión e incluso internet de las misas en horarios establecidos.

Los templos permanecen abiertos en un horario reducido, manteniendo a su vez la vigilancia de que el número de personas que ingresen no permanezcan por mucho tiempo o bien generen aglomeraciones.

En días recientes se dio a conocer que el “Domingo de ramos”, evento con el que se da inicio a la celebración más importante para los católicos, será inédita en la historia moderna debido a la ausencia en fieles, es por esto que la petición del Cardenal Robles Ortega es que los creyentes acompañen de manera espiritual y desde sus casas cada acto religioso que será transmitido en algunos canales de televisión abierta y en la redes sociales de la Arquidiócesis con los siguientes horarios:

  • Jueves Santo: 18:00 hrs.
  • Viernes Santo (Celebración de la Pasión): 17:00 hrs.
  • Sábado Santo (Vigilia Pascual): 20:30 hrs.
  • Todos los Domingos: 12:00 hrs.

El reto más grande sin duda será el jueves, día en que se celebra la “Visita a los siete templos”, ya que ahí se expondrá el nivel de conciencia que poseen los tapatíos, en el que puede existir la posibilidad de que salgan de casa para “cumplir” con la tradición de acudir a las iglesias de la Zona Centro creyendo que está solo y se genere una ruptura a la cuarentena.

Empleados de sector salud y la discriminación en medio de una pandemia

Karen Ortega/Guadalajara

El COVID-19 está sacando lo mejor y peor de las personas alrededor del mundo, mientras que en Europa se ha podido observar cómo los ciudadanos se reúnen a distancia con sus vecinos y desde sus balcones escuchan música, cantan y hasta bailan para alegrar por instantes todo este ambiente lleno de incertidumbre, el panorama en América Latina es muy distinto.

México está siendo un foco de atención para los demás países, pues se ha tomado a la ligera por parte de la población la manera de enfrentar una pandemia mundial. Sin duda, nuestro país se caracteriza por ser alegre ante cualquier adversidad, pero en este caso se debe mantener una postura de compromiso social para evitar la propagación y afectaciones que puedan detonar en una crisis peor a la que se está padeciendo.

Por redes sociales han circulado videos en los que los habitantes del extranjero aplauden el esfuerzo de los médicos, enfermeras y de todas las personas que laboran en los sectores de salud, pero en Guadalajara, todo fue diferente. Las noticias a nivel nacional destacaron actos discriminatorios, en los que principalmente enfermeras habían sido víctimas de ataques con “baños de cloro” y les negaron el servicio de transporte público en algunas rutas de camión, esto por el miedo de algunos ciudadanos, que tienen la creencia de que el COVID-19 lo portan quienes se dedican a salvaguardar la salud de los tapatíos.

Por tal razón la Comisión Interinstitucional de Enfermeras de Jalisco solicitó el apoyo de las autoridades para erradicar esta situación. De inicio, la primer respuesta de apoyo la obtuvieron de algunos taxistas, pues ellos se ofrecieron a otorgar transporte gratuito, tanto a enfermeras como a doctores, teniendo como argumento que se está viviendo un momento en el que la población debe de estar unida y apoyar a quienes están luchando contra este virus.

El pasado viernes 03 de abril el gobernador del Estado Enrique Alfaro, presentó un proyecto de trasporte gratuito para personal del sector salud, teniendo como inicio 17 unidades identificadas con la leyenda “Transporte Conexión Médica” mismas que podrán ser abordadas por el personal médico que se dirija a hospitales y clínicas de la Zona Metropolitana de Guadalajara.

Algunas rutas del transporte público se solidarizaron con este proyecto y también ofrecerán sus servicios de manera gratuita.  Para que los médicos y enfermeras puedan disponer de cualquiera de estos apoyos, únicamente tendrán que mostrar la credencial que les otorga su centro de trabajo para identificarlos como parte del personal.

Espejito, espejito…

Alfonso García Sevilla

Bien dicen que las crisis sacan lo mejor o lo peor de los individuos, nos desnudan y exhiben nuestra realidad, el ser individual que suma a una colectividad y define una marca, una esencia, una identidad.

Esta crisis del coronavirus ha mostrado una sociedad mexicana apática, abúlica, valemadrista y poco confiada de la ciencia y de sus autoridades, privilegiando las múltiples teorías conspiratorias por encima de la realidad que ha puesto de rodillas a países de primer mundo en Europa, así como a los Estados Unidos, “nos quieren engañar con algo que no existe y que es un invento de…. Para romper la economía de lo países y endeudar a México”, entre muchos de los “argumentos” que analistas de redes sociales que no cuenta con ningún tipo de preparación académica o profesional en el tema, sostienen como una verdad absoluta.

Esto se ve reflejado en el estudio de movilidad de Google, México está en el sótano en cuanto a la reducción de la movilidad en espacios públicos, ya que, en promedio, los mexicanos redujeron 35.4% sus movimientos en espacios públicos como centros comerciales, restaurantes, cines, tiendas, farmacias, parques, playas, transporte y lugares de trabajo; mientras que solamente aumentó un 11% la estadía en los hogares.

Asimismo, el inicio de semana santa sigue poniendo las vacaciones y los viajes por encima del encierro en aras de mantener la salud. Impresionante la cantidad de viajeros que pretenden alcanzar los destinos turísticos ante la necesidad de quedarse en casa y evitar un contagio masivo que desencadene una crisis nunca vista en el sistema de salud mexicano, que, dicho sea de paso, no está en condiciones de hacerle frente.

Ante este escenario, solo queda que el pensamiento mágico que privilegia el mexicano, de rezos y encomiendas, nos pueda evitar un trance mayor, de enfermos, muertos y, sobre todo, una crisis social de repercusiones más allá de las manos de las autoridades de cualquier ámbito.

Ante ello, resulta preocupante, pero no extraño, que el jefe del ejecutivo federal, ante la tormenta que cruzamos, mantenga el discurso político intacto, y que no vire acorde a la realidad que enfrentamos. No cabe duda que la necedad y las credos de la sociedad, están bien reflejadas en el mandatario federal, solo nos queda esperar las consecuencias en el corto plazo y el juicio histórico que como país enfrentaremos por nuestras omisiones y creencias, por encima de la ciencia y el sentido común.

Guadalajara baja la guardia

Karen Ortega/Guadalajara

En días pasados se destacó el compromiso de los ciudadanos de Guadalajara ante la prevención de la propagación del COVID- 19, sin embargo el panorama que hoy se aprecia en la zona Centro es totalmente diferente a pesar de que los comercios se encuentran cerrados.

Desde temprana hora y por la noche, los policías realizan patrullajes llamando a la población a que si no es necesario estar en las calles regresen a sus casas, mensaje que es ignorado o criticado por la mayoría de quienes los ven pasar, teniendo como argumento que si no salen no tendrán que comer, exponiendo entonces su  “resistencia” a las medidas de prevención.

A lo largo del día se pueden observar a familias paseando por las calles de la zona, niños corriendo, jóvenes en grupo jugando videojuegos o personas en solitario sentados en las plazas públicas observando el panorama desértico y aunque sin duda el número de transeúntes es reducido no es el ideal para la situación de emergencia que se está enfrentando.

Algunos de los pocos negocios que se encuentra abiertos han implementado estrategias de venta, tal es el caso de algunas papelerías, en las que ofrecen papel higiénico o gel antibacterial, productos que en las tiendas o farmacias de las grandes cadenas comerciales es casi imposible de encontrar.

En algunos supermercados, a partir de hoy tomaron la medida de sólo dejar ingresar a dos clientes por familia, ya que se pudo detectar que desde que se ordenó el cierre de comercios no esenciales, algunas personas acudían a estos lugares a pasear, acompañados de menores de edad y sin mantener las medidas de prevención activas.

Nos salvamos juntos o nos hundimos por separado

Esta colaboración parte de una definición: si no nos aislamos, drásticamente, no controlaremos la pandemia, la muerte. Es más: la habremos prolongado estúpidamente.

Hoy estamos amenazados, por la ruleta rusa, del contagio masivo del Covid-19 (70% pasará por ese juego macabro: ¿seré asintomático, leve o grave?) todos padeceremos después los efectos inevitables de la pandemia que golpeará con crueldad a los más débiles y a los más pobres. Una brutal selección darwinista está recorriendo a la humanidad: están muriendo los más viejos, los hipertensos, los diabéticos, los portadores de VIH, los que tienen padecimientos renales y sobrevivirán los más fuertes, los más jóvenes, los más sanos. Cuando la convulsión haya concluido se sobrepondrán a la devastación económica quienes tengan casa, quienes tengan dinero, capital cultural, trabajo seguro y redes de protección y seguramente sucumbirán, como siempre, los que no tengan nada más que la vida. La desigualdad social se volverá todavía más profunda.

Parece que los gobiernos siguen sin admitir que los problemas económicos y sociales que se nos vienen encima rebasarán con creces los planes que se había hecho y que no servirán las piscachas que va repartiendo: no alcanzarán por la combinación entre recesión, devaluación e inflación; porque el dinero valdrá menos, los programas públicos no podrán sufragarse y la informalidad aumentará tanto como las necesidades de ingreso. El confinamiento obligado por el coronavirus ya está castigando a quienes viven al día y sobreviven de lo que puedan sacar de la calle y, por esa razón, no podrán resistir cinco semanas (caso de Jalisco) en casas que no tienen o donde conviven hacinados y en condiciones insoportables.

Tenemos que actuar ya, porque decenas de miles de personas se están quedando sin ingresos, sin forma de obtenerlos y sin esperanza de salir adelante; no tienen cómo cuidarse ni cómo proteger a los suyos. ¿Qué estamos esperando para formar centros de acopio y construir cadenas de apoyo? Es ridículo suponer que los programas sociales (federales, estatales y municipales) podrán suplir las carencias que se acumularán hora tras hora y es despiadado sugerir que los pobres deben seguir trabajando, inmunes al virus.

Pero será la realidad, no la previsión ni el talento de los gobiernos, la fuerza que produzca un plan. Necesidad, no virtud, que obligará a presentar (ante los ojos de todos, adentro y afuera) un programa excepcional para escapar de la recesión, la más profunda que los mexicanos hayamos conocido.

No se necesita ser profeta para reconocer los eventos que vendrán (y ya están aquí): bajan fuertemente las ventas, no hay nuevos pedidos, despidos todos los días, capitales moviéndose hacia EU (hacia lo seguro), inversiones en caída, desplome de la recaudación y del precio del petróleo, devaluación sin control, en medio de pilas de muertos, anomia (estado de desorganización social o aislamiento del individuo como consecuencia de la falta o la incongruencia de las normas sociales) y suspensión obligada de la actividad diaria de millones. Y esto lo vivirá, lamentable y simultáneamente, casi todo el mundo.

En las últimas dos semanas la situación económica mundial cambió de forma drástica y para mal. Todos los países del mundo están resintiendo las repercusiones del coronavirus. Es demasiado temprano para dar números, pero es una certeza que habrá una recesión mundial, más profunda que la observada en 2008-2009. Lo mismo ocurrirá en México. Debemos prepararnos para una recesión severa y de duración incierta.

Cabe recordar que a medio fuego cruzado de la II Guerra Mundial, un economista publicó un informe que definiría el nuevo Estado de bienestar británico y, por extensión, occidental. A William Beveridge, miembro del Partido Liberal, le encargaron el informe tres años antes de que se apagasen los cañones de guerra anticipando lo que se venía sobre las sociedades de los países en contienda. De la misma manera, hoy, cientos de economistas claman por medidas urgentes, profundas, de protección a la ciudadanía ante el shock que nos ha traído la pandemia.

El centro de gravedad del debate ideológico se va a mover (¡se está moviendo ya!) hacia las posiciones que favorezcan la protección de los más vulnerables. No será algo temporal, acotado a la duración de la epidemia. Se trata de un cambio estructural, porque sus causas también lo son. El nuevo coronavirus ha hecho evidente que cualquier golpe inesperado sobre la actividad económica somete a millones de hogares a un coste humano inaceptable. Y deja en evidencia la debilidad de la llamada macroeconomía. Pero bueno eso es tema de otra colaboración.  

Por lo pronto, si queremos sobrevivir como sociedad y no solo como individuos aislados, debemos sobreponernos a nuestros temores y tejer de inmediato las redes de salvaguarda y de respaldo social necesarias para contrapesar los efectos brutales de esta tragedia entre los más pobres y los más débiles.

Sin duda, en esta aguda crisis aplica la famosa frase del escritor, guionista y fotógrafo mexicano Juan Nepomuceno Carlos Pérez Rulfo Vizcaíno, conocido como Juan Rulfo: “NOS SALVAMOS JUNTOS O NOS HUNDIMOS POR SEPARADOS”.

Ciudad Fantasma

Karen Ortega/Guadalajara

Las medidas preventivas  para evitar la propagación del Covid -19 que en el Estado de Jalisco dieron inicio desde el pasado 13 de Marzo con el anuncio de la suspensión de clases en la Universidad de Guadalajara han conllevado a tomar medidas con mayor grado de decisión, pues las clases a nivel básico, así como el cierre a comercios donde tienen gran afluencia de personas y cancelación de eventos masivos, han llevado a cambiar la rutina y el ritmo de vida de las personas en la zona Metropolitana de Guadalajara.

Un claro ejemplo de este momento lleno de incertidumbre, se puede encontrar en el Centro Histórico de la ciudad de Guadalajara. Caminar por sus calles que día a día son transitadas por miles de personas entre ellas turistas, hoy podemos observar una calma que se convierte en un ambiente lleno de tensión, pues la economía podrá verse afectada por el paro laboral obligado.

Es casi nulo ver personal de seguridad, las personas en situación de calle destacan entre las pocas personas que transitan por la zona, mismas que solo tienen como dirección cumplir con su horario laboral que en algunos casos fue disminuido, pues algunos negocios de cadenas comerciales no se han visto obligados a cerrar totalmente.

Sin embargo, los negocios locales muestran su fachada con la cortina abajo acompañado de avisos a su clientela, donde estiman que el día de mañana 25 de marzo todo regresara a la normalidad, pero el panorama que hasta esta hora presenta el país no deja en claro que futuro cercano tiene este.

Sin duda, la mayoría de los tapatíos han demostrado un comportamiento social responsable, pues las medidas sanitarias propuestas por el Gobierno Estatal y de la Secretaria de Salud han tenido aceptación en la población, manteniendo a su vez una actitud positiva ante esta pandemia.

Universidades y preparatorias suspenden asistencia a clases por Covid – 19

La medida afecta el nivel superior y media superior, educación básica se discute el fin de semana en Ciudad de México con SEJ

Víctor Hugo Ornelas/Guadalajara

A partir del próximo martes 17 de Marzo, la Universidad de Guadalajara suspenderá las clases de manera presencial a nivel superior y media superior como una de las medidas de prevención para evitar contagios por Coronavirus, así lo confirmó el Rector de la máxima casa de estudios de la entidad, Ricardo Villanueva Lomelí.

“La idea es que todas las instituciones de educación superior que tengamos posibilidades de virtualizarnos a partir del martes, ya lo hagamos y como medida preventiva irnos al periodo vacacional a partir del 17 de marzo”.

Para que el calendario académico no se vea afectado, la Universidad de Guadalajara contempla la impartición de clases de manera virtual a través de una plataforma de Google, y así cerrar el actual semestre.

El rector insistió en que se trata de una medida completamente preventiva debido a que la situación aún es incierta, por lo que pidió mantener atención al a comunicación oficial para evitar desinformación.

El gobernador del estado, Enrique Alfaro, confirmó que además de la UdeG, las universidades que suspenderán las clases presenciales a partir del martes siguiente son la Universidad Panamericana, UNIVA, el Tec de Monterrey, Universidad Marista, el Centro Universitario UteG, Centro Universitario UNE y Universidad TEC Avanzada.

A estas instituciones educativas se sumarán la UVM, Mario Molina, Tecnológica de Jalisco, la UTZMG y Universidad Cuauhtémoc, que suspenderán clases presenciales el próximo 23 de marzo.

En el caso de la educación básica, es decir, primaria y secundaria la discusión sobre el calendario escolar y su posible suspensión se resolverá éste fin de semana en reunión del gobernador Enrique Alfaro con Secretario de Educación.

Ahora vamos por el 10

Alfonso García Sevilla


No es la primera vez que escribo acerca de los motivos de una marcha, no es la primera vez que me duele escribir que en nuestro país el ser mujer es un riesgo mayúsculo por las violencias que en ellas se ejercen, en todos los espacios donde tienen presencia, desde el hogar, escuelas, parques, empleo, y un largo etcétera.

Los gritos y las demandas del 8 de marzo tuvieron eco en el silencio de ayer, 9 de marzo. Es impresionante lo que sería cualquier espacio sin las mujeres y con ello se hace necesaria la acción; ellas pasaron de las palabras a los hechos, ahora los hechos deben consolidar acciones tendientes a erradicar todo tipo de violencia

Nos urge que pongamos un “hasta aquí”, valoremos su ausencia, es hora de que, sociedad y gobierno, iniciemos un proceso que permita eliminar el miedo, no solo de las mujeres, sino de todos los que aquí vivimos, aceptémoslo, nuestro país muestra un avanzado estado de descomposición y es la violencia contra las mujeres la que lo mide.

No quiero volver a leer una publicación de mi hija en redes donde exprese un temor, quiero que los episodios de violencia que ha vivido cercano en escuela y lugares públicos, sean solo malos recuerdos de cosas que no regresarán. Les comparto su sentir ante el ambiente que priva en su entorno y con sus amistades:

“Papá, si un día desaparezco búscame en las estrellas, y grita, lucha y berrea, porque así como yo ya no estoy muchas ya no están.
Diles a mis primas que luché por ellas, que quiero que salgan a jugar tranquilas, que cuando crezcan por lo único que se preocupen sea por escoger el outfit más bonito y no por si volverán o no a casa.

Papá, si un día desaparezco quiero que sepas que no me fui sin dar pelea…que busques la justicia que muchas aún no encuentran
Papá…quémalo todo el día que no esté, que mi espíritu revolucionario siempre estará a tu lado, así como el de todos los padres que ahora marchan porque sus hijas ya no pueden marchar
Papá…tengo miedo, no quiero desaparecer, no quiero ser violada, no quiero morir solo por ser mujer.”

Que el legado del 9 se refleje en el 10, que lleguemos a ser una sociedad de diez ¡No más violencia en las calles, en los hogares, en las escuelas! De nosotros depende lograrlo y ahora presionar a las autoridades a que hagan su trabajo. Ellas ya gritaron con su ausencia, ahora nos toca garantizar su presencia.

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