Metrópoli

Incertidumbre en la Pandemia

Quirino Velázquez

Sin duda estos son tiempos de incertidumbre. Es cierto que nos acosa el dolor, por los miles que han muerto. Es cierto que nos acosa el temor, por el riesgo en el que todos estamos. Es cierto que nos acosa el estupor, por los destrozos que van desde nuestros sistemas económicos hasta nuestros sistemas de vida.

Pero uno de los mayores acosos que estamos sufriendo es el acoso de la incertidumbre. De esa terrible mezcolanza entre el saber y el no saber. Entre el conocer y el ignorar. La incertidumbre sólo se da cuando conocemos algo, al mismo tiempo que ignoramos algo.

Así estamos frente a la pandemia actual. Sabemos que durará un tiempo, pero no sabemos cuánto. Sabemos lo que se va a deteriorar, pero no sabemos cuánto. Por eso, el número de muertes, de meses y de quiebras, hasta ahora es terreno exclusivo tan sólo de los pronosticadores y brujos.

Si a eso le sumamos, que la prensa internacional en días recientes señaló que parece que la estrategia mexicana de combate al coronavirus es como un avión volando en la noche, sin ruta, sin luces, sin coordenadas, sin instrucciones, sin saber dónde aterrizar ni cómo hacerlo, nos lleva a más y más incertidumbre.

Las notas publicadas en tres importantes diarios internacionales (El País, The Wall Street Journal y The New York Times), apuntan y dan cuenta (según ellos) que en México hay: falta de datos confiables y verificables; ausencia de pruebas y resultados; subregistro de infecciones y defunciones.

Seguramente, en todos los países se dan cifras negras, modelos matemáticos controvertidos, muertes que es difícil analizar y contabilizar, y México no es distinto. Pero aquí esos problemas se agravan porque se tomó la decisión temprana de no testear (someter algo a una prueba o control), no rastrear y no aislar como se hizo en lugares donde sí se está aplanando la curva. Aquí, parece que persiste una apuesta que cree posible enfrentar la crisis del coronavirus de manera excepcional, a la mexicana.

Pero, es una apuesta peligrosa porque se hace con información incompleta, limitada, inaccesible. Por los retos de recopilación y transmisión de datos vía un sistema de salud sinuoso por la corrupción y debilitado por el descuido de muchos años de prianismo. Por los múltiples motivos que explica el subsecretario López-Gatell todas las noches, y subraya con razón. Pero hay errores evadidos y debilidades esquivadas. Tienen que ver con la ausencia de pruebas masivas y la renuencia a aplicarlas. Tienen que ver con la falta de mecanismos para detectar rápidamente a infectados y aislarlos. No sabemos dónde están, dónde estuvieron o cómo contener el contagio más allá de la sana distancia y el confinamiento parcial.

Por otra parte, ante la incertidumbre generada por los datos que sí tenemos (los casos de Covid-19 siguen en aumento a nivel nacional: están sumándose un promedio de 3,000 contagios diarios, las cifras más altas registradas en el país desde que empezó la pandemia), este lunes (1° de Junio) termina la Jornada de Sana Distancia y comienza a su vez, el regreso a la “nueva normalidad”, como llaman las autoridades a la apertura paulatina de algunas industrias y otras actividades que será determinada por un semáforo de 4 colores (rojo, naranja, amarillo y verde) que indicara los parámetros a tomar en cuenta para retomar las actividades. Eso es lo que en teoría será o debería ser, pero parece que cada estado del país ha tomado por su cuenta el cuándo, cómo y dónde reactivar la “nueva normalidad”.

Probablemente, la “nueva normalidad” no será lo que pensábamos que iba a ser cuando nos pidieron que nos encerráramos para protegernos del covid-19. Muchos creen que la “nueva normalidad” será un periodo de rabia donde van a hacer explosión todas las emociones que se acumularon desde que inició la cuarentena. Y toda esta frustración, todo este dolor son ya una mina de oro para el oportunismo ideológico, político y comercial (no más cómo anda en “chinga” el sátrapa de Felipe Calderón).

Así las cosas, todo parece como extraído de un cuento de ciencia ficción, mientras más tiempo corre, la incertidumbre sobre los efectos del Covid-19 parecen multiplicarse en vez de solucionarse.

En este marco de incertidumbre que vivimos por el coronavirus, muy poco ayuda el clima de polarización en el que se encuentra inserto el país. A diferencia de otras coyunturas adversas, esta epidemia es aprovechada por unos y otros para tratar sacar raja confrontando.

El Covid-19 ha hecho emerger a la superficie las grietas de una nación fracturada. Un país quebrantado por la desigualdad, la violencia, la inseguridad y la agudización de diferencias entre federación y estados. A estas dolencias se suma ahora, también, la incertidumbre política por la división y la falta de canales de dialogo que detona la polarización.

Como país, es momento de reflexión. El futuro de México no puede fincarse en el divorcio y las diferencias irreconciliables entre grupos políticos y elites gubernamentales; con puentes de comunicación rotos, ni con ciudadanos con posturas tan antagónicas que van desde la organización de manifestaciones ridículas de “ricachones” (como dijo Tousaint) en auto para que el presidente deje el cargo y otros a pie que lo aclaman. Lo que yo creo que no se debe pasar por alto, es que el temor y rencor que expresan las élites económicas y partidarias adversas a López Obrador no debe llevar a perder de vista que la lucha política dentro de las instituciones es el único dique contra la violencia social.

Pero, en mala hora el presidente López Obrador anunció que reactivará sus giras a los estados cuando el país no necesita activismo político (eso que se lo deje a los partidos) ni mensajes confusos, sino acuerdos con los gobernadores y conciliación en los distintos frentes abiertos por la confrontación. El país requiere de una inyección de confianza y propuestas políticas para saber que hay y que emergerá después de la crisis.

Hasta hoy sólo sabemos que nuestro mundo va a cambiar, pero no sabemos cuánto cambiarán nuestra vida, nuestro entretenimiento, nuestro consumo, nuestra productividad, nuestro vicio, nuestro ocio, nuestra religión, nuestro humanismo, nuestra comunicación, nuestra información, nuestro trabajo, nuestra familia, nuestros amigos, nuestra seguridad, nuestra desigualdad, nuestra justicia, nuestra educación, nuestra ciencia, nuestra salud, nuestra economía, nuestra sociedad, nuestra política, nuestros políticos y mil cosas más.

Finalmente, sin duda ésta es la pandemia de la incertidumbre, pero la prolongación de la crisis debe llamar a todos a recapacitar y colaborar en sintonía, sino se perderán las oportunidades para contener, después, un país polarizado que pude provocar que suceda algo muy feo, algo exactamente tan terrible como la epidemia de odio, violencia y manipulación que ya comenzamos a ver en los medios, las redes y en las manifestaciones. ¡Aguas!

Que nadie nos calle si nuestras voces gritan «justicia».

Fabiola Serratos

Resultado de la pandemia que nos ha permitido la reflexión sobre la desigualdad con la que a lo largo de cientos de años hemos vivido.

Hace una semana narré con gratitud y admiración lo que con mucho esfuerzo hemos construido, esa autonomía muy crítica de la que muchos ciudadanos se están empapando, la elaboración de espacios libres y donde nos hemos asegurado de la protección de nuestra comunidad.

Sin duda estamos viviendo un momento histórico donde todo aquello que considerábamos extinto regresa recordándonos la vulnerabilidad de muchas personas, una revolución a nivel mundial donde muchos no estamos dispuestos a continuar permitiendo la represión y la falsa justicia que promueven nuestros gobiernos.

Luego de ver las marchas que dejaron vestido en llamas a Minneapolis el maestro Carlos Machado investigador Mexicano escribe en sus redes sociales “Minneapolis arde en llamas, como arde el racismo que mata la integridad de las sociedades, como arde la maldita supremacía de los privilegiados, como arden los cientos de años en los que las comunidades vulnerables han sido menospreciadas, reprimidas, abusadas, violentadas torturadas y reprimidas”

En nuestro país no es un tanto distinta la rebelión contra aquellos que por años han fomentado a través del racismo, las clases sociales y la desigualdad entre personas. La raza, la condición, el sexo y muchas otras cosas nos han sido a los menos favorecidos vendidas con falsos principios que vienen a poner por encima de nuestra dignidad aquellos que se enriquecen y favorecen del trabajo de los de abajo.

Aquí en Jalisco no ha sido distinto, vivimos nuestra propia guerra, nuestras propias marchas, mientras el gobierno endeuda como nunca al estado miles de comerciantes y personas salen a las calles a exigir la reapertura de sus negocios y mostrando el repudio merecido al actual gobernado. Muchas familias han quedado sin empleo y mientras aquellos que consiguieron sus privilegios con los impuestos de su pueblo promovieron el quédate en casa y más tarde hicieron su campaña entregando donaciones, la conciencia de clases y el poder que como pueblo tenemos relució valiente. Cierto es que nuestra gente también está agotada de trabajar duro para otros, de mirar el ir y venir de políticos que se llenan los bolsillos de riqueza y la boca de las más grandes mentiras, quizá un racismo como tal no hemos vivido, pero sí un espeluznante clasismo.

El mundo nos exige un cambio una nueva normalidad en la que no podemos permitir callen o condicionen nuestras voces.

Hablando desde lo personal puedo decirles que tras el acoso recibido en el último mes reconozco que también es una desigualdad en la participación pública el ser mujer, la vida personal es exhibida con un morbo particular que lleva la etiqueta de chantaje para guardar silencio ante lo sucedido con millones de mujeres en México y exponer públicamente las nefastas intenciones de los políticos corruptos que de la noche a la mañana se han enriquecido a costa de la gente. Cuando se ha vivido desde el nacimiento en la clase media baja una aprende a ser consciente de los privilegios que no se tienen y de cómo nuestras carencias son de mucha utilidad para otros.

Somos los obreros, los empleados, los sometidos, somos quienes sostienen a las clases altas, pero también hemos sido los que han mantenido a la clase política en la condición de riqueza en la que ahora vive. Esta transformación social hoy nos exige más que nunca no ser cómplices de la corrupción, unir nuestras fuerzas para combatir aquello que ha denigrado a muchos grupos sociales, la igualdad y la equidad vienen exigidas por movimientos valientes de voces guerreras que no están dispuestas nunca más a callar.

Sin olvidar que los gobiernos siempre han sabido criminalizar los movimientos que exclaman justicia, los invito a conocer a todos aquellos valientes que han salido a defender nuestra libertad a las calles, hoy se pintan de llamas algunos estados, otros más de pancartas y marchas, pero todos bajo la lucha de la desigualdad.

¿Qué nunca más se vean silenciadas nuestras peticiones, nuestras voces, nuestros gritos de justicia!

¿Qué depara la «Nueva Normalidad»?

Karen Ortega

El 01 de junio está cada vez más cercano, fecha en la que se busca la reactivación económica en el estado de Jalisco, sin embargo la ciudadanía no ha sido totalmente consiente del suceso histórico por el que está atravesando, entre declaraciones gubernamentales confusas y actos cívicos que van desde mostrar lo mejor y lo peor como mexicanos, se encuentra la incertidumbre por el futuro.

Dentro de todas las medidas sanitarias establecidas por los especialistas de la salud, en los últimos días ha sido tema el cómo se va a continuar viviendo dentro de una nueva “normalidad”, esa en la que el cubre bocas se convertirá en un artículo indispensable para evitar la propagación y el contagio del virus del COVID-19.

Recientemente, la Secretaria del Trabajo dio a conocer los “Lineamientos técnicos de seguridad sanitaria en el entorno laboral” donde las empresas y sus empleados deben seguir una vez que regresen a laborar. La mujeres deberán usar en cabello recogido y evitar la portación de joyas (anillos, collares) y para los hombres, estará prohibido el bigote y la barba, medidas que se suman al lavado constante de manos, evitar tocarse la cara, mantener la sana distancia (1.5 metros), así como el compartir objetos entre personas (celulares, bolígrafos, herramientas, entre otros).

Todo esto se convierte en un respiro para las grandes empresas, ya que acatando cada una de estas indicaciones sus actividades iniciarán a la brevedad, sin embargo, existe otro panorama  en el que en varios locales de la ciudad comienzan a observase de manera repetida lonas con la frase “Se Renta”, misma que indica que muchos comerciantes no están logrando sobrevivir ante esta pandemia, pues el pago por los espacios donde ofrecían sus productos no se detuvo y esto traerá como consecuencia el desempleo acompañado del incremento en la pobreza nacional.

Pese a pandemia, La Generala sigue su andar

Karen Ortega/Guadalajara

Patrona de Zapopan y considerada la virgen de las pandemias, es en Jalisco una de las más importantes representantes del catolicismo, el amor de sus fieles y la tradición la obligan a no parar en sus recorridos, incluso en medio de una pandemia.

El 20 de mayo iniciaron los tradicionales recorridos de la Virgen de Zapopan a las iglesias de la Arquidiócesis de Guadalajara, La Generala desfiló entre feligreses que con su cubrebocas, la ven pasar desde el marco de una puerta, una ventana o un balcón, pues se encuentra activa la fase 3 de la emergencia sanitaria por el COVID-19.

Antonio Gutiérrez Montaño, vocero de la Arquidiócesis, mencionó que los recorridos se realizarán en las calles cercanas a las iglesias que tenían programada la visita de la virgen durante este año 2020, mismos que concluyen el 12 de octubre con la Romería.

El inicio de cada visita comienza a las 5 de la tarde, sin embargo la imagen no permanecerá en el templo, por lo que se invita a la población a no adornar las calles, ni a acompañar a la imagen, sólo podrán observarla a la distancia, esto con el fin de evitar aglomeraciones.

Cabe señalar que la Virgen de Zapopan es para la mayoría de los Tapatíos un símbolo de fe y esperanza, es por esto que su andar por la Ciudad de Guadalajara no se verá afectado, teniendo un periodo de visitas que será histórico por las circunstancias.

La Estupidez

Quirino Velazquéz

Forzado por la cuarenta y una enfermedad en mis vías respetarías (no es el Covid-19) que me aqueja desde hace dias y que me impiden salir de mi vivienda, me he puesto a leer y ahora estoy leyendo un libro de Giancarlo Livraghi (autor y ejecutivo publicitario italiano, graduado en filosofía en la Universidad de Milán, reportero, editor y bibliógrafo) que se titula El Poder de la Estupidez. He tomado de él diversas ideas y me ha provocado algunas propias. Pero, además, me ha invitado a escribir este texto que pareciera ser una apología de la estupidez. Lo que he recibido del libro y lo que he pensado lo resumo en los siguientes puntos:

Primero, Albert Einstein sostuvo: “hay dos cosas infinitas: la estupidez humana y el universo; y de lo segundo no estoy completamente seguro” y sentó las bases para teorías y leyes en el infinito mundo de la humanidad.

Segundo, es aceptar que la estupidez es poderosa porque puede dañar a todos los individuos. Equivocadamente le atribuimos más maleficios a la perversidad que a la estulticia porque creemos que hay más villanos que estúpidos. Robert Heinlein (escritor estadounidense de ciencia ficción) aconseja no subestimar el poder de los tontos.

Tercero, es aceptar que es muy difícil conceptualizar la estupidez porque, como dice Walter Pitkinm (escritor y profesor universitarios estadounidense) no existe una definición científica de la estupidez ni de la inteligencia. Es por ello que, frecuentemente, los genios sean considerados como estúpidos, por una mayoría necia.

Cuarto, es comprender su funcionamiento y, así, podremos controlar sus efectos. Esto ya se practica mucho en la actualidad con lo que hemos conocido como el “Plan B” que no es otra cosa que el reconocimiento de nuestra falibilidad (riesgo o posibilidad de engañarse o errar una persona). Lawrence Peter(pedagogo y escritor canadiense) elaboró un famoso principio referido al nivel humano de incompetencia.

Quinto, es de reconocer que la soberbia es una forma de estupidez. La asimetría de la mente es menor que la de la riqueza, el poder o la sabiduría. Hay que tener presente que existe menor desigualdad entre el más genial y el más cretino que la que existe entre el más rico y el más pobre o entre el más poderoso y el más débil o entre el más sabio y el más ignorante. Por eso, el hombre privilegiado está blindado frente al muy miserable, al muy frágil o al muy iletrado, pero está muy expuesto ante el muy estúpido. No reconocerlo es la soberbia que perdió a Maximiliano Robespierre (abogado, escritor, orador y político francés apodado “el Incorruptible”) cuando les declaró la guerra a los funcionarios rateros.

Sexto, es aceptar que la confianza es una forma de estupidez. Es la que impide la visión previsora, la disposición reactiva o la reconversión estratégica. Es la que llevó al dictador Porfirio Díaz a menospreciar a Francisco I. Madero, primero en sus modestas aspiraciones a la gubernatura de Coahuila y, después, a desestimar su campaña antirreeleccionista, más tarde convertida en convocatoria insurreccional.

Séptimo, es admitir que la inexperiencia es una forma de estupidez. Es la que nos puede invitar a ser trapecistas, domadores o políticos pensando que es muy fácil dominar a la gravedad, a la fiera o a la sociedad. Es la que desestima la adversidad, la contrariedad o la imposibilidad. Es la que llevó al famoso emperador francés Napoleón Bonaparte hasta Moscú estando persuadido y proclamando que el clima era idéntico en toda Europa.

Octavo, es asumir que el olvido es una forma de estupidez. Es el que nos hace volver a tropezar con la misma piedra. El que nos lleva a repetir los mismos errores y a suponer que, en nuevas ocasiones, producirán distintos efectos. Es el que empujó al también famosísimo político, militar y dictador alemán Adolfo Hitler a olvidar la enseñanza napoleónica y traicionar a Rusia, atacándola para convertirla de aliada en enemiga.

Noveno, es asentir que la imprudencia es una forma de estupidez. Por ello los abuelos nos recomendaban no pelear contra los estúpidos porque éstos son muchos, lo mismo que nos enseñó el gran cantautor, poeta, escritor y filósofo argentino Facundo Cabral con su frase «a lo que más temo es a los pendejos, porque son muchos, y eligen hasta el presidente» Esa imprudencia fue la autora del retorno inexplicable del que fuera emperador de México Agustín de Iturbide y de su marcha directa al paredón.

Decimo, es que desde luego todos sabemos que, dentro de nosotros, vive un estúpido. Pero también es cierto que nos molesta reconocerlo. A partir de no aceptarlo, muchas veces tratamos de sostener nuestras estupideces en lugar de rectificarlas. Esa terquedad transforma una estupidez venial en una forma peligrosa de estupidez.

Por lo anterior, también habrá que decir que los inteligentes cometen estupideces y ello nos obliga a no confundir las estupideces con los estúpidos. Es peligroso creer que un hombre es tonto porque hace tonterías o que un hombre inteligente no se equivoca. Y, a la inversa, en toda la historia de la humanidad, la mitad de las mejores ideas, de los más grandes avances y de las supremas hazañas se han debido a hombres de luces muy modestas, es decir, no muy inteligentes.

En fin, me he divertido mucho leyendo. Pero también me divertí mucho recordando algunas de mis propias estupideces. Muchas de ellas las he reconocido hasta públicamente. Hay una que cometí hace casi una década cuando elaboré el Reglamento de Proyectos de Inversión y de Prestación de Servicios del Municipio de Tlajomulco (aprobado en la administración 2010-2012) con cuyas normas se realizó el proyecto del actual llamado CAT (Centro Administrativo Tlajomulco). Es estúpido porque, para muchos, al amparo de ese reglamento, se cometió un gran timo. Pero nadie lo ha arreglado. Han pasado casi cuatro presidentes. A pasado el tiempo y esas reglas sigue idénticas, intactas y, vigentes. Por eso me tranquiliza mucho saber que, en mis estupideces, no estoy tan solo.

Finalmente, dice la sátira brasileña del Barón de Itararé (Apparício Fernando de Brinkerhoff fue un periodista, escritor y pionero en el humor político brasileño) que: “si hay idiotas en el poder es por que quienes lo eligieron están bien representados”, dejando evidencia de que la estupidez es internacional.

Que siempre sí

Alfonso García Sevilla

Se da a conocer el día de hoy, la determinación del presidente López Obrador de regresar a las fuerzas armadas a las calles, a realizar funciones de seguridad pública, bajo las órdenes de la Guardia Nacional.

La crisis que vivimos en materia de salud, derivada de la pandemia del covid-19, ha distraído momentáneamente la atención de los medios y la sociedad del tremendo problema que venimos arrastrando desde hace una década en materia de inseguridad y que lejos de ponerle un freno, día a día se agudiza más, aquí varios botones de muestra:

En la autopista Puebla- Veracruz, un grupo de alrededor de 15 delincuentes fuertemente armados, bloquearon la vía y despojaron de sus pertenencias a los usuarios de esta. Fueron varias horas sin que la autoridad reaccionara.

En Zapopan, Jalisco, un grupo de encapuchados con armas largas se dedicaron a repartir despensas a nombre del Cártel Jalisco Nueva Generación, específicamente de su líder “El Mencho”, sin ser molestados.

Asimismo, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, la cifra de homicidios rebasa los 10,000 casos durante los primeros tres meses del 2020, siendo ajustes de cuentas entre grupos criminales, narcodisputas y robos con violencia las causas del incremento en los índices.

Hoy, ante esta dura realidad, se reconoce que la problemática en esta materia no la detendrá la Guardia Nacional, los programas sociales, los abrazos, los detentes y se vuelve a echar mano del Ejército y la Marina para combatir al crimen organizado, contradiciendo (una vez más) los hechos y dichos de AMLO durante su campaña y en los meses de su administración. Seguramente Felipe Calderón y Peña Nieto han de estar celebrando esta decisión.

Sumado a ello, los gobiernos estatales poco o nada han avanzado en el tema, por lo que urge que sea la coordinación y disciplina la que supla a la división por conveniencias políticas de los ámbitos federal, estatal y municipal en aras de lograr una pacificación del país.

Un histórico 10 de mayo

Karen Ortega/Guadalajara

Sin duda este 2020 ha cambiado la cotidianidad en el mundo entero y las afectaciones en el sector salud, económico y social a causa del COVID-19 no ven cercano su fin. En México, ya se vivió una Semana Santa y de Pascua sin llevar a cabo los rituales religiosos o bien, sin asistir a playas  o balnearios como es costumbre y este próximo 10 de mayo no será la excepción, así que el festejo al Día de las Madres deberá de tener alternativas para llevarse a cabo.

Las grandes empresas han implementado estrategias de venta en las que hacen uso de los servicios de paquetería para entregar de forma masiva los productos que ofrecen, acto que ha resultado positivo para contrarrestar los efectos de mantener cerradas sus tiendas por esta contingencia.

Sin embargo, los que se han visto más afectados son los pequeños comerciantes, quienes al no poder mantener sus negocios abiertos al público les ha sido casi imposible obtener un ingreso solido a lo  largo de estos días.

La mayoría mantenía la esperanza de que esta cuarentena finalizaría el pasado 30 de abril y teniendo todas sus expectativas en el festejo del Día de las madres, pero desgraciadamente la espera se ha prolongado y esto ha causado desesperación en este sector, mismo que en los últimos días le ha exigido al gobierno estatal soluciones a la crisis que están padeciendo, pues los apoyos económicos no han sido suficientes para todos los que lo requieren.

Las medidas de prevención para evitar aglomeraciones en este 10 de mayo han sido establecidas, llevando a cabo operativos para evitar reuniones o fiestas e incluso los panteones en la entidad serán cerrados, mientras que en otros la asistencia de personas será controlada, los mercados de flores e incluso algunas pastelerías tendrán prohibida la venta de sus productos de forma presencial, acto que ha orillado a estos comercios a ofrecer entregas a domicilio con el fin de generar ganancias en esta fecha.

Nuestra dignidad no está en venta.

Fabiola Serratos

A más de un mes de que iniciara la pandemia muchos son los escenarios que se han creado, entre ellos el más destacado y el que vale la pena recalcar y dar a conocer “El social” en las comunidades donde los servicios básicos y la marginación son las características principales, la rebeldía y la autonomía vinieron hacer los valores necesarios para garantizar la estabilidad económica de las personas que ahí habitan. No es un secreto que en nuestro municipio el gobierno brilla por su ausencia y su incapacidad de lidiar con los problemas más esenciales y que tienen años afectandonos y es que la bandera de buenos samaritanos no es suficiente para lidiar con las condiciones de zonas con las que una despensa no basta. No se ha desperdiciado un solo momento para realizar campaña e incluso muchos ciudadanos denunciaron el haber tenido que firmar un documento que compromete al trabajo comunitario. Algunos artesanos se preguntaron si dicho trabajo tendría el compromiso de realizar campaña en el debido tiempo o realmente hacer algún tipo de labor que beneficiara a su comunidad.

Hace un par de días tuve oportunidad de entrevistarme con el activista e investigador Yu Chen ( Doctor en filosofía y ciencias sociales por The University of Texas at Austin) quién realizó su tesis sobre políticas de vivienda y desarrollo social en el municipio de Tlajomulco, ambos relatábamos muchas de nuestras experiencias en actividades sociales y desarrollo comunitario. En nuestra conversación surgen muchas interrogantes que para ambos han sido de gran reflexión.
¿Por qué existiendo tanta labor comunitaria no logramos ver una estabilidad en la comunidad?

La respuesta es sencilla, la razón principal es porque muchas de las asociaciones civiles o participación social se encuentra condicionadas, las relaciones de compromiso, los convenios y las amistades, muchos líderes sociales que compartían con sus vecinos el ideal de crecimiento y seguridad terminan sujetos a la relación con su trabajo. Basta con ver las reuniones vecinales donde lejos de dar soluciones se exponen justificaciones y una súplica cínica de comprensión por no poder solucionar problemáticas y así pasan los años y las administraciones, siendo infinitamente incorregibles.
Entre las premisas del Dr. Yu se encuentran la falta de condiciones que dieran armonía a la ciudadanía y de la qué por supuesto sí es obligación del gobierno crear. Recalcó con emoción la iniciativa de los verdaderos líderes sociales y vino a mi mente cómo es que estas últimas semanas la participación de los activistas ha sido más necesaria y relevante que las de los mismos gobiernos que continúan creando protocolos que beneficien sus próximas campañas pero no garantizan la seguridad de sus municipios.

En muchos territorios la rebeldía ha comenzado a darse, hay comunidades dónde parece no vivirse la cuarentena y no por gusto sino porque el comercio es la principal fuente económica y en su mayoría han sido cerrados de manera prepotente (Y a la prepotencia e imposición un pueblo siempre reaccionará con rebeldía). Cuando un gobierno no tiene la seguridad ni el control de lo que hace, es ahí dónde nos corresponde comenzar a generar nuestros propios escenarios, al final somos nosotros quienes aquí viven y quienes estamos padeciendo los golpes más duros de la pandemia, grupos sociales independientes, vecinos y jóvenes estudiantes han generado espacios y campañas que promueven el QUEDATE EN CASA pero con las medidas necesarias para poder pedir tal cosa, medicina, alimentos y herramientas de estudio, mientras ciudadanos ven la forma de apoyar a otras familias el gobierno toma el castigo como única medida de entendimiento.

Hemos visto una participación civil muy unida. La solidaridad ha sido uno de los principios que como habitantes de Tlajomulco hemos desarrollado pero éste acto tan noble que muchos líderes han tomado para ser de apoyo en sus comunidades debe ser digno, con memoria, sin precio, sin vanagloriar o comprometer a las personas pues no están obligadas a corresponder con labores políticas y mucho menos compromete su voto. Hemos mostrado autonomía, dignidad y que somos capaces de cuidarnos a nosotros mismos, ahora solo sigue el exigir al gobierno que realice su trabajo y que las actividades de altruismo dejen de ser su bandera de gobierno exitoso. Porque como exponía el Dr. Yu en nuestra entrevista sobre activismo a nivel mundial.

China no experimenta esta unión civil porque sabe que su gobierno tiene la responsabilidad de velar por los ciudadanos y aunque para nosotros como mexicanos nos encanta la unión en todos los sentidos esta no debería ser para resolver los problemas en los que nos estancan los mismos gobernantes. Y no, no todo es responsabilidad de quienes nos someten, hemos demostrado tener una fuerza de voluntad increíble de la cual estoy segura si nos aferramos podremos poco a poco ver un verdadero cambio social.

Somos una sociedad de trabajo largo y salario corto, dónde la mayoría de los vecinos nos conocemos y convivimos al cuidado unos de otros, sabemos lo que aqueja al de a lado y estamos ahí para aquellos que la están pasando mal. No nos renunciemos a esto que hoy ha surgido, qué los principios que la pandemia ha traído sean para fortalecer nuestros lazos como comunidad y no soltarnos nunca.

Los buenos somos más, pero en silencio nadie nos escucha…

Fabiola Serratos

Muchos hemos perdido la cuenta de día de cuarentena que estamos viviendo, hemos aprendido hacer nuevas rutinas y es que somos tan adaptables que nuestra historia es el relato mágico de todo lo que hemos sido capaces de soportar.

Hoy quisiera relatarles de una forma más personal mí vivencia como activista en esta pandemia, he decidido escribir una nota cómo un llamado de auxilio y conciencia a todos mis colegas activistas del país, que aunque breve nos comunicamos sabemos que de la mano vamos por el ideal de un país justo e inclusivo, es cierto que nuestros anhelos parecieran una utopía difícil de alcanzar pues nos han robado mucha de la esperanza que teníamos.

Hace días escribí para ustedes una nota titulada “Nuestro tóxico gobierno” deseaba exponer la relación más tóxica vivida en México, esa que tiene a millones de mexicanos sumergidos en la dependencia y un abandono dónde en elecciones los detalles vienen a reconquistar la relación que tiene como único interés seguir manteniendo el poder y control de manera indignante. Muchos de los mensajes que habían llegado a mis redes como evidencia de todo lo que desde la pandemia se vive entre gobierno y ciudadanos eran premisa para evidenciar el abuso y oportunismo con el que funcionarios aprovecharon para hacer campaña un año antes de lo establecido.

Mi querida Susana Ochoa ( Líder y vocera política) exponía en una conferencia la doble moral e intención con la que funcionarios estaban negociando su capital político a través de la entrega de despensas y programas sociales. Yo hice algo similar en mis últimas columnas trayendo consigo infinidad de advertencias y amenazas por evidenciar tales cosas y es que muchos funcionarios quizá NO han comprendido su posición con respecto a la política, su trabajo no consiste en amedrentar activistas que amenacen con su popularidad y la forma en la que se busca entablar una relación con la ciudadanía en la que siendo la causa primera de la pobreza en el país también se conciban a sí mismos como la solución.

Desde la presentación de Diana (Mi última novela) me prometí que jamás censuraría mis letras por aquellos que por hipócritas se ofendieran. La libertad es para mí la virtud más sagrada a la que cualquier escritor o pensador puede aferrarse. Sin embargo y ya decidida a compartir con ustedes lo que no sólo me ocurrió a mí sino a distintos líderes defensores de sus comunidades tuve que pausar mis ideas por algunos días encontrando la reflexión adecuada para ustedes.

Desde hace años en nuestro país se viven intensas agresiones contra activistas, incluso aquellos que se han interpuesto en intereses políticos y/o económicos han sido desaparecidos y con ellos la justicia de su representación. Jalisco no ha sido diferente y lo he vivido ejemplos cercanos con algunos colegas de San Gabriel, Puerto Vallarta, Ahualulco y ahora en mi Tlajomulco.

No todos los activistas han recibido amenazas o advertencias de formas explícitas o directas, perfiles falsos con los que generan este tipo de actos son bastos, incluyendo en comentarios en los que participan seguidores o asistentes de funcionarios. Dudé mucho en exponer el tema, pero también me recordé que pertenezco a una generación dónde ignorar o callar nuestra voz no es una virtud y que al ser representante y expositora de la

No violencia contra las mujeres hacerme amante del miedo me convierte en cómplice de la violencia, qué por amor a la filosofía y las artes sería terrible hacer intrascendente la historia trasparente de nuestro país. Me negué rotundamente a ser quién calla y aunque esto recién inicia tengo un compromiso conmigo y con mi sociedad, no cómo una héroe sino cómo mujer y ciudadana.

No es un secreto que en nuestro país hablar de política tiene como sinónimo la palabra corrupción, nadie tiene algún referente armonioso de ésta y aunque la juventud representa una posibilidad de cambiar la situación de la política actual, hay un panorama demasiado violento que parece imposible de cambiar; pues en algunas comunidades se continúa creyendo que un buen funcionario es el que “Roba pero deja robar” y la dignidad de nuestra humanidad se ve doblegada por una despensa o programa social, pero esto no es culpa de quienes se ven obligados a ceder por recibir cuando la pobreza y la necesidad pesan más que cualquier otra cosa.

Comprendase que esas mismas personas que hoy parece brindan auxilio tienen desde su posición la decisión o no de cambiar las condiciones de millones de mexicanos y qué a nosotros los que tenemos una labor dentro de la comunicación y la reflexión se nos viene buscando formas de desprestigio que no irrumpan con la oportunidad de hacer su campaña política.

Hasta hace unos días iba únicamente a enfocarme en aquellos mensajes de ciudadanos acosados para que mostraran su gratitud públicamente o que bien callaran alguna de sus públicas quejas contra los ayuntamientos. Pero después de ventilar algunas irregularidades vinieron hacia mí persona contantes acosos de perfiles falsos y comentarios incomodos por parte de asistentes de funcionarios. Incluso mensajes a colegas y compañeros de trabajo donde con engaños intentaron desprestigiar mi labor como activista y columnista. Una de las casas comunitarias que presido se vio agredida, además de que los números personales de varias voluntarias en mi colectivo fueron exhibidos en redes y más tarde los acosos se hicieran vía whatsapp. Cómo a muchos activistas las advertencias han comenzado de formas sutiles, indicando que las posibilidades de una guerra sucia puede aproximarse de no detener nuestras letras.

En México existen dos causas importantes de desapariciones “las mujeres y los activistas” y como es notorio soy ambas, en una lucha constante por probar que nadie debería ser sometido por el miedo y por quienes se supone están para garantizar el crecimiento y desarrollo de una ciudadanía. Por eso exhorto a todas y todos mis compañeros del activismo a lo largo del país, con quienes los vínculos por distintas luchas han hecho desde lo posible nuestro país tenga un poco de libertad. Los invito desde el inicio de cualquier tipo de acoso se exponga el riesgo, ningún tipo de violencia debe ser tolerado ni silenciado. ¡Es una gran mentira que guardar silencio es un acto de prudencia! cuándo somos en Americalatina uno de los países con mas desaparecidos. ¡Si uno alza la voz, que se unan todas! y en un acto de rebeldía con quienes por años nos han manipulado que todas la luchas sociales se vuelvan una, pues dispersas solo han permitido que los tiranos ejerzan más violencia al intentar a pagar los deseos de justicia de muchos ciudadanos y luchadores sociales.
“Hasta que la dignidad se nos haga costumbre y la libertad una virtud de todos”

Prestará UdeG computadoras a alumnos

Karen Ortega/Guadalajara

Las clases virtuales en la Universidad de Guadalajara se encuentran activas desde el pasado 17 de marzo, sin embargo muchos alumnos de educación Media Superior y Superior no han podido estar activos en esta modalidad por falta de equipo de cómputo e incluso de internet, herramientas que en estos tiempos se han vuelto esenciales.

La universidad dio a conocer el Programa “Desde casa”, mismo que tendrá como principal función el préstamo de  equipo de cómputo a estudiantes que lo requieran y de esta forma puedan concluir satisfactoriamente el semestre 2020 A.

El Rector, Ricardo Villanueva Lomelí, Rector General, informó que el 32% de los estudiantes de la Universidad de Guadalajara no tienen computadora y que la Institución debía sensibilizarse con ellos, es por esto que con este programa de apoyo se distribuirán 500 iPads y 1000 laptops, dando prioridad a las escuelas con mayor cantidad de alumnos que requieran de este beneficio, abarcando los centros Universitarios Temáticos, Regionales, Preparatorias y UDG Virtual.

Para conocer los requisitos de este programa, se debe ingresar a la página web de la Gaceta de la U de G : http://www.gaceta.udg.mx/  donde se desglosa un directorio institucional, en base a esto, los alumnos tendrán que ponerse en contacto con el / la representante del área responsable para llevar a cabo el préstamo. 

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