Finanzas

Las emergencias siempre pasan.

Alberto Reveles

Siempre tienes planes, hay planes de fin de semana, de fin de semana, de puente, o ya de plano las vacaciones soñadas a aquel paraíso.

Seguro tienes esa alcancía etiquetada para esa salida, y me refiero a esas salidas que no corresponden a un fin de semana y mucho menos a un destino del mismo estado, me refiero esa salida que se refiere a un lugar que está de moda o que pertenece a un lugar que alguien publicó o me recomendó, una salida que implica la salida del año.

Todos han vivido estas situaciones, tu que vas de inicio y que tienes toda la pila para ahorrar hasta lo cuesta un chicle para conocer Cuba, y luego resulta que sucede algo fuera de lo planeado, y cualquiera que sea el tema resulta en gasto, dinero a destinar para resolver el inconveniente y seguir con el plan.

Sin embargo, todo plan incluye que todo salga bien, ¿Cierto?, Si la respuesta es sí, entonces la siguiente recomendación es para ti, debes tener siempre un “colchón” de dinero para cualquier emergencia por que las emergencias pueden ser bastante diversas. Por mencionar algunos ejemplos, resfriados, infecciones, torceduras, llantas ponchadas, multa de tránsito, una enfermedad, descompostura de auto, choque, enfermedades, reposiciones por robo, etc.

La sugerencia es que consideres que siempre habrá una eventualidad y eso cambiará tu plan inicial, por lo tanto, guarda un cantidad suficiente y necesaria para subsanar estas situaciones. La autora Sofía Macías recomienda que se tenga un fondo que corresponda a los gastos fijos de tres meses para que ante cualquier situación ese dinero liquide cualquier requerimiento de medicamento, consulta, o tratamiento ante una situación que ha sido causada por un accidente.

En capítulos anteriores, se atendió la situación de ahorrar para objetivos a futuro y todos pudieron tener fechas de realización, ahora estamos hablando de situaciones no contempladas que siempre suelen pasar, por lo que se recomienda que la primera alcancía debe ser etiquetada como “colchón de emergencia”, con ese apartado consideramos que podemos solventar un gasto no contemplado referente a la salud, que por cierto el descuido de ella es lo más caro.

Diversos autores hablan que monto de emergencia aparte de ser intocable, debiéndose utilizar en caso de alguna emergencia, para luego poder ahorrar otro monto destinado a otros fines. En caso de ser utilizado deberá reponerse la cantidad tomada para que siempre exista el mismo monto y exista el dinero para amortiguar el gasto por lo no previsto.

Controla tus gastos.

Alberto Reveles/Guadalajara

Si eres de las personas que suelen gastar más de lo que ganan, entonces las siguientes líneas seguro te van a ayudar. Lo primero que se debe hacer es identificar si tienes alguna de las características siguientes:

  • Compras compulsivas.
  • Dificultad para retener el dinero.
  • Cuentas con tarjeta de crédito al tope.
  • Sientes que el dinero no te alcanza.
  • Derrochas el dinero en salidas con amistades o colegas del trabajo.

Si cumples con cualquiera de las anteriores y tienes el deseo de cambiar tus hábitos financieros, entonces comienza por registrar todos los gastos que tienes durante un mes, en ese mes deberás registrar absolutamente todo lo que gastas, se recomienda registrar los gastos en tres columnas, concepto, cantidad y fecha; diversos autores en finanzas personales sugieren que ese presupuesto mensual signifique por máximo el 90% de tus ingresos para que puedas ahorrar el resto.

A continuación, debes identificar en ese listado los gastos que pertenecen a necesidades, gustos, deseos y caprichos. Necesidades: son todos aquellos indispensables para vivir, ejemplo, comida, casa, vestido, salud, por mencionar algunos. Gustos: son aquellos por los que se manifiesta interés, por ejemplo, la ropa de marcas reconocidas ya que los costos de esos productos son más altos, comer en un restaurante especifico, acudir a algún espectáculo de entretenimiento en lugares cercanos del escenario, etc. Deseos: son aquellos gustos potenciados que representan más un estilo de vida por encima del actual o anhelos adquiridos por influencia del consumismo, por ejemplo, los cruceros por el caribe, la SmarTv de 70 pulgadas, el automóvil de lujo, etc. Caprichos: Son todos aquellos productos o servicios que se pagan para sentir que pertenecen a un grupo social especifico o para que se les considere “exitosos”, pueden ser autos Premium, Residencias, Gimnasios exclusivos, Joyería excesiva, esa bicicleta para subir la montaña que termina por no ser usada.

A partir de hoy debes de eliminar algunos gastos para que tengas un sobrante de tus ingresos y puedas canalizarlo en algo productivo para tiempos futuros. Dejar de pagar las suscripciones a aplicaciones que en suma representan una cantidad considerable, dejar de cambiar el Smartphone cada año, controlar los gastos de las salidas de los fines de semana, son algunos de los gastos que puedes eliminar, el salir en familia y gastar no significa que se dé tiempo de calidad, existen múltiples actividades que se pueden llevar a cabo como convivio e integración familiar sin necesidad de gastar.

Por último, el autor Francisco González recomienda que una vez que inicies con el registro de todos los gastos y recortes el presupuesto de tal forma que te sobre dinero de lo que generaste, abras una cuenta bancaria de tu preferencia para ahorrar el sobrante y en los tres meses siguientes tendrás a tu favor la cantidad de dinero resultado del ajuste, para después definir más mecanismos de finanzas personales como aumentar los ingresos, optimizar el recurso existente y planear los gastos vacacionales.

Ahorrar: La Disciplina Olvidada

Alberto Reveles

Hablar de ahorro en la actualidad, es un tema aspiracional porque se ve muy lejos el futuro y se deja de lado ese hábito; ya que lo que en este momento importa para muchas personas es el presente y gastar en gustos pasajeros, llevados por la emoción de encontrarse en un buen trabajo. Lo cual dificulta ver que se debe destinar una cantidad considerable para mantener los gastos de una vida básica, cuando nos encontremos en la etapa donde sea más complicado encontrar una forma de producir ingresos.

Los jóvenes tratamos de ahorrar para una meta específica y una vez conseguida, se deja de llevar a cabo tan apremiante práctica. Por ejemplo, los que ahorran dinero para un enganche de auto, un enganche de casa o por mencionar algo más simple un “gadget” tecnológico y sin olvidar los
“outfits” de moda.

Por otro lado, existen las personas adultas que no olvidaron la disciplina del ahorro y que además pueden compartir otros buenos hábitos, por ejemplo, sin tener alguna doctrina específica de finanzas personales se pusieron a ahorrar enserio, ahorraban todo aquello que les sobrara después de los gastos que la mayoría de las veces significaba más del 10%, además de que controlaban el gasto semanal dando prioridad a la alimentación familiar y registraban todo lo que se gastaban semanalmente para hacer un análisis contra lo que se generaba, con esa simple práctica lograron mantener a grandes familias por mucho tiempo y sin la necesidad de trabajar a una edad avanzada.

Cabe mencionar, que anteriormente el mundo digital y los productos tecnológicos a los cuales estamos condenados a su consumo, afectan de manera gradual y crónica la economía personal. Sin embargo, el disfrutar de tantas amenidades en la vida se ha vuelto un tema cultural y se ha dejado de lado la disciplina del ahorro.

El autor George S. Clason acuñó la frase de “págate primero” que hace referencia al ahorro como disciplina por el resto de etapa productiva, que consiste en apartar el 10% de tus ingresos totales con la finalidad de etiquetarlo como pago a tu esfuerzo y que no debe ser utilizado para ingún tipo de gasto, para que cuando llegue esa etapa donde ya no puedas o no quieras trabajar tengas de donde echar mano sin limitar tu estilo de vida.

El problema es que actualmente pagas por todo, casa, vehículo, alquiler, comida, celular, servicios de hogar, telefonía, internet, televisión por cable, suscripciones de aplicaciones, etc.

Lo único que comúnmente no se paga es un salario o un tesoro para el “tú del futuro” y esa persona sí que va a necesitar dinero, porque se va a encontrar con la escasez del trabajo habitual, con la vida más cara, con mayores probabilidades de enfermarse, con servicios de pensión de vergüenza, en fin, creo que es labor del personaje actual resolver esa situación. Por lo tanto, es de suma importancia desarrollar la disciplina del ahorro para diversos fines a corto y mediano plazo, pero fundamentalmente el ahorro a largo plazo y la recompensa será mucho mejor que una vida con excesos.

Por último, toma como ejemplo el ahorrar el 10% de tus ingresos para la meta etiquetada como el “salario del futuro” considerando que el resto deberá cubrir el presupuesto de tus necesidades y de ser necesario deberás ajustar tus gastos.

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