Semanario La Verdad

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Felipe Calderón la gente no lo olvida.

Quirino Velazquéz

La detención en diciembre de 2019 de Genaro García Luna en Estados Unidos, ex secretario de Seguridad Pública en el periodo del espurio gobierno de Felipe Calderón (Felipe del Sagrado Corazón de Jesús Calderón Hinojosa), acusado de tráfico de drogas, declaraciones falsas y recibir sobornos de millones de dólares del cártel de Sinaloa, es apenas la punta del iceberg de una serie de cuentas pendientes con la justicia del ilegitimo ex presidente y su círculo íntimo, derivadas de la administración que convirtió a México en un narco-estado. 

El clamor porque se haga justicia ante los abusos y crímenes de Felipe Calderón apenas comienza. Emergen testimonios que habían sido ocultados y son hilos de una gran madeja que poco a poco se va deshilando.

Recientemente el pasado 4 de mayo, la periodista Anabel Hernández, aseguró que el narcotraficante Édgar Valdez Villarreal, alias “La Barbie” refirió que el fementido expresidente Felipe Calderón encabezaba directamente reuniones con jefes del narco; también se ha sabido que otro intermediario suyo con los capos de la droga fue el general Mario Arturo Acosta Chaparro, acusado de tortura y desaparición forzada de 143 personas en la guerra sucia de los 70´s.

Felipe Calderón usurpo la presidencia gracias al fraude electoral de 2006, instrumentado, entre otras modalidades, desde las entrañas del IFE. Un ejemplo es el caso “Hildebrando 117” nombre de usuario de Diego Hildebrando Zavala Gómez del Campo, hermano de Margarita Zavala (Margarita Ester Zavala Gómez del Campo) esposa del tristemente célebre beodo Felipe Calderón, que encabezó la digitalización del padrón electoral oficial y con esa información (ya en la campaña panista) desarrolló un software para usar ilegalmente datos de los votantes.

Por un “supuesto” escaso margen de 233 mil votos Felipe Calderón oficialmente “ganó”, más bien despojó, la presidencia de la República, “haiga sido como haiga sido” dijo, en aquel tiempo, con cinismo. Ni el IFE ni Felipe Calderón aceptaron un recuento “voto por voto”, lo que confirmó la sospecha de un fraude electoral de gran magnitud y que después con declaraciones del que fuera presidente del PRI nacional Humberto Moreira Valdés se reconfirmara el gran timo cometido por Calderón y pandilla. Como muestra de ese indígnate fraude cuando tomó protesta en la Cámara de Diputados entró, literalmente, por la puerta de atrás, rodeado de cercos, antimotines y el otrora Estado Mayor Presidencial. 

Para intentar legitimarse Felipe Calderón lanzó la supuesta “guerra contra el narco” que acabó en desastre nacional con un saldo de al menos 120 mil muertos y 14 mil desaparecidos (de acuerdo a cifras del propio Sistema Nacional de Seguridad Pública).

La película “El Infierno” (2010) protagonizada por Damián Alcázar ilustra la terrible realidad del sexenio calderonista: Un verdadero infierno sin ley, caracterizado por la exclusión de los jóvenes de empleo y educación; la degradación de las instituciones; la corrupción; la impunidad para los delincuentes; y la edificación de un entramado político-financiero que pavimentó la vía a grupos criminales para controlar regiones enteras del país, bajo la cortina de una falaz guerra. “El Infierno” del régimencalderonista estuvo marcado por sucesos trágicos, no aclarados, ni juzgados con imparcialidad. No podrá haber transformación en México sino se atienden esas heridas abiertas, que significan diversos expedientes para enjuiciar al usurpador Felipe Calderón. 

Algunos ejemplos:

El 4 de noviembre de 2008 murieron Juan Camilo Mouriño (que era secretario de gobernación) y coincidentemente José Luis Santiago Vasconcelos ex titular de la SIEDO y uno de los cerebros más respetados de la lucha contra la delincuencia organizada, el jet donde viajaban se estrelló en la Ciudad de México, en un “accidente”. El 11 de noviembre de 2011 falleció en otro “accidente” de helicóptero Francisco Blake Mora, que también fue titular de gobernación. Durante el sexenio del usurpador hubo 5 secretarios de gobernación, la inestabilidad y los crímenes entre la clase política también fueron su signo.

El 5 de junio de 2009 se incendió la Guardería ABC en Sonora, fallecieron 49 niños y 106 resultaron heridos. En el expediente está implicada Marcia Matilde Gómez del Campo, propietaria de la misma y prima de Margarita Zavala. 

El 11 de octubre de 2009 Calderón decretó la extinción de Luz y Fuerza del Centro, en la perspectiva de la privatización de la industria eléctrica. Mediante un proceso ilegal se mandó a la calle a más de 44 mil trabajadores del SME. El operador del golpe fue el ominoso Javier Lozano, entonces secretario de trabajo y previsión social.

El escritor Carlos Monsiváis describió así el gobierno de Calderón en 2009: “Luego de su triunfo tan cuestionable, el presidente Felipe Calderón no ha conseguido la credibilidad necesaria y ha perdido incluso una parte sustancial de sus apoyos en la derecha tradicional”. Durante su gestión, el inicuo gobernante se fue quedando solo.

El 31 de enero de 2010 María de la Luz Dávila perdió a sus dos hijos de 19 y 15 años, en una masacre que cobró la vida de 16 estudiantes cuando celebraban una fiesta, en Villas de Salvárcar, Cd. Juárez. Felipe Calderón dijo que la matanza había sido “entre narcos”, lo que fue impugnado públicamente por la Sra. Dávila, pues el usurpador lejos de hacer justicia se auto justificaba de manera cínica.

El 7 de enero de 2012 Calderón inauguró “La Estela de Luz”, cuyo costo inicial se estimó en 398 millones pesos, pero se elevó a más de mil 304 millones de pesos y tardó 15 meses más de lo planeado para ser concluida. En julio de ese año compró el avión presidencial (aquel que ni Obama tenia) por 218 millones de dólares. Antes de concluir su periodo se dio tiempo para amedrentar a los promotores de una demanda ante Corte Internacional de La Haya suscrita por 27 mil ciudadanos que lo acusaron de crímenes de lesa humanidad (ataques generalizados o sistemáticos contra la población civil).

Otras pistas del binomio Calderón-García Luna se leen en “Una novela criminal” (2018) escrita por Jorge Volpi, obra que documenta con rigor historiográfico la verdad sobre la farsa que montó el régimen calderonista para acusar a Florence Cassez de pertenecer a una banda de secuestradores, en un acto propagandístico difundido en televisión con la complicidad de Carlos Loret de Mola y la participación de Isabel Miranda de Wallace. 

Hoy Felipe Calderón se muestra como un hiperactivo twittero que ha pretendido usar la pandemia del coronavirus para tratar reposicionarse políticamente, pero poco o nada dice de su legado sexenal: violaciones sistemáticas a los derechos humanos, instancias de impartición de justicia corrompidas, masacres, privatizaciones, endeudamientos, fraudes políticos y económicos, asesinatos de funcionarios, obras y gastos faraónicos a costa del erario, auge de fosas comunes y clandestinas, decenas de miles de muertos y desaparecidos

Felipe Calderón juega a la amnesia selectiva, pero la gente no olvida.

Un histórico 10 de mayo

Karen Ortega/Guadalajara

Sin duda este 2020 ha cambiado la cotidianidad en el mundo entero y las afectaciones en el sector salud, económico y social a causa del COVID-19 no ven cercano su fin. En México, ya se vivió una Semana Santa y de Pascua sin llevar a cabo los rituales religiosos o bien, sin asistir a playas  o balnearios como es costumbre y este próximo 10 de mayo no será la excepción, así que el festejo al Día de las Madres deberá de tener alternativas para llevarse a cabo.

Las grandes empresas han implementado estrategias de venta en las que hacen uso de los servicios de paquetería para entregar de forma masiva los productos que ofrecen, acto que ha resultado positivo para contrarrestar los efectos de mantener cerradas sus tiendas por esta contingencia.

Sin embargo, los que se han visto más afectados son los pequeños comerciantes, quienes al no poder mantener sus negocios abiertos al público les ha sido casi imposible obtener un ingreso solido a lo  largo de estos días.

La mayoría mantenía la esperanza de que esta cuarentena finalizaría el pasado 30 de abril y teniendo todas sus expectativas en el festejo del Día de las madres, pero desgraciadamente la espera se ha prolongado y esto ha causado desesperación en este sector, mismo que en los últimos días le ha exigido al gobierno estatal soluciones a la crisis que están padeciendo, pues los apoyos económicos no han sido suficientes para todos los que lo requieren.

Las medidas de prevención para evitar aglomeraciones en este 10 de mayo han sido establecidas, llevando a cabo operativos para evitar reuniones o fiestas e incluso los panteones en la entidad serán cerrados, mientras que en otros la asistencia de personas será controlada, los mercados de flores e incluso algunas pastelerías tendrán prohibida la venta de sus productos de forma presencial, acto que ha orillado a estos comercios a ofrecer entregas a domicilio con el fin de generar ganancias en esta fecha.

Nuestra dignidad no está en venta.

Fabiola Serratos

A más de un mes de que iniciara la pandemia muchos son los escenarios que se han creado, entre ellos el más destacado y el que vale la pena recalcar y dar a conocer “El social” en las comunidades donde los servicios básicos y la marginación son las características principales, la rebeldía y la autonomía vinieron hacer los valores necesarios para garantizar la estabilidad económica de las personas que ahí habitan. No es un secreto que en nuestro municipio el gobierno brilla por su ausencia y su incapacidad de lidiar con los problemas más esenciales y que tienen años afectandonos y es que la bandera de buenos samaritanos no es suficiente para lidiar con las condiciones de zonas con las que una despensa no basta. No se ha desperdiciado un solo momento para realizar campaña e incluso muchos ciudadanos denunciaron el haber tenido que firmar un documento que compromete al trabajo comunitario. Algunos artesanos se preguntaron si dicho trabajo tendría el compromiso de realizar campaña en el debido tiempo o realmente hacer algún tipo de labor que beneficiara a su comunidad.

Hace un par de días tuve oportunidad de entrevistarme con el activista e investigador Yu Chen ( Doctor en filosofía y ciencias sociales por The University of Texas at Austin) quién realizó su tesis sobre políticas de vivienda y desarrollo social en el municipio de Tlajomulco, ambos relatábamos muchas de nuestras experiencias en actividades sociales y desarrollo comunitario. En nuestra conversación surgen muchas interrogantes que para ambos han sido de gran reflexión.
¿Por qué existiendo tanta labor comunitaria no logramos ver una estabilidad en la comunidad?

La respuesta es sencilla, la razón principal es porque muchas de las asociaciones civiles o participación social se encuentra condicionadas, las relaciones de compromiso, los convenios y las amistades, muchos líderes sociales que compartían con sus vecinos el ideal de crecimiento y seguridad terminan sujetos a la relación con su trabajo. Basta con ver las reuniones vecinales donde lejos de dar soluciones se exponen justificaciones y una súplica cínica de comprensión por no poder solucionar problemáticas y así pasan los años y las administraciones, siendo infinitamente incorregibles.
Entre las premisas del Dr. Yu se encuentran la falta de condiciones que dieran armonía a la ciudadanía y de la qué por supuesto sí es obligación del gobierno crear. Recalcó con emoción la iniciativa de los verdaderos líderes sociales y vino a mi mente cómo es que estas últimas semanas la participación de los activistas ha sido más necesaria y relevante que las de los mismos gobiernos que continúan creando protocolos que beneficien sus próximas campañas pero no garantizan la seguridad de sus municipios.

En muchos territorios la rebeldía ha comenzado a darse, hay comunidades dónde parece no vivirse la cuarentena y no por gusto sino porque el comercio es la principal fuente económica y en su mayoría han sido cerrados de manera prepotente (Y a la prepotencia e imposición un pueblo siempre reaccionará con rebeldía). Cuando un gobierno no tiene la seguridad ni el control de lo que hace, es ahí dónde nos corresponde comenzar a generar nuestros propios escenarios, al final somos nosotros quienes aquí viven y quienes estamos padeciendo los golpes más duros de la pandemia, grupos sociales independientes, vecinos y jóvenes estudiantes han generado espacios y campañas que promueven el QUEDATE EN CASA pero con las medidas necesarias para poder pedir tal cosa, medicina, alimentos y herramientas de estudio, mientras ciudadanos ven la forma de apoyar a otras familias el gobierno toma el castigo como única medida de entendimiento.

Hemos visto una participación civil muy unida. La solidaridad ha sido uno de los principios que como habitantes de Tlajomulco hemos desarrollado pero éste acto tan noble que muchos líderes han tomado para ser de apoyo en sus comunidades debe ser digno, con memoria, sin precio, sin vanagloriar o comprometer a las personas pues no están obligadas a corresponder con labores políticas y mucho menos compromete su voto. Hemos mostrado autonomía, dignidad y que somos capaces de cuidarnos a nosotros mismos, ahora solo sigue el exigir al gobierno que realice su trabajo y que las actividades de altruismo dejen de ser su bandera de gobierno exitoso. Porque como exponía el Dr. Yu en nuestra entrevista sobre activismo a nivel mundial.

China no experimenta esta unión civil porque sabe que su gobierno tiene la responsabilidad de velar por los ciudadanos y aunque para nosotros como mexicanos nos encanta la unión en todos los sentidos esta no debería ser para resolver los problemas en los que nos estancan los mismos gobernantes. Y no, no todo es responsabilidad de quienes nos someten, hemos demostrado tener una fuerza de voluntad increíble de la cual estoy segura si nos aferramos podremos poco a poco ver un verdadero cambio social.

Somos una sociedad de trabajo largo y salario corto, dónde la mayoría de los vecinos nos conocemos y convivimos al cuidado unos de otros, sabemos lo que aqueja al de a lado y estamos ahí para aquellos que la están pasando mal. No nos renunciemos a esto que hoy ha surgido, qué los principios que la pandemia ha traído sean para fortalecer nuestros lazos como comunidad y no soltarnos nunca.

Absolutismo en el tiempo del Coronavirus

Quirino Velázquez

Leí hace unos días, que unos periodistas del Financial Times (periódico de origen británico especializado en noticias de negocios y economía) le preguntaban en entrevista al Presidente de Francia, Emmanuel Macron, si alguna vez se imaginó gobernar en una crisis de la dimensión de la actual, con efectos tan devastadores para la salud y la economía de la población. Macron respondió que no, que él no suele fantasear sobre escenarios posibles, pues prefiere estar alerta frente a los problemas que se presentaran a cada momento, porque un gobernante eficaz es aquel que sabe responder ante las situaciones siempre complejas y cambiantes que la realidad presenta.

También he leído que hace años, cuando presidía el Gobierno de España, Felipe González comentó que el buen gobernante no es aquel que nunca mete la pata (algo por lo demás imposible) sino el que la sabe sacar con rapidez.

Tanto el francés Macron como el español González pertenecen a la categoría de políticos razonables, pragmáticos, que entienden las limitaciones que el entorno social y natural, cargado de incertidumbres, imponen a la política y a la gestión gubernamental. En campaña los candidatos suelen proponer horizontes utópicos que nunca se pueden cumplir plenamente, pero los gobernantes sensatos suelen plantearse objetivos alcanzables y saben cuándo cambiar de rumbo si los acontecimientos lo requieren.

Eso no implica que no tengan principios o que carezcan de proyectos claros: he leído que Felipe González encabezó una gran transformación del Estado español para adecuarlo a Europa y para desarrollar una red de bienestar al tiempo que impulsó la modernización de las infraestructuras; durante los años de su Gobierno se consolidó el nuevo régimen democrático, producto, a su vez, no de un delirio personal sino de un gran pacto social y político. También he leído que Macron ha ido avanzando en su proyecto de reforma institucional, aunque ha debido enfrentar con flexibilidad obstáculos enormes, de amplio tradicionalismo social.

Por eso, sin duda se abrigan esperanzas que las circunstancias fatales que nos están rodeando por el Covid-19 podrían producir, a pesar de todo, un efecto favorable para la vida política de México. Es tan evidente que los problemas que nos amenazan no podrán ser resueltos con los medios habituales, que muy probablemente estemos ante la oportunidad de renovar radicalmente las formas de participación, deliberación y organización políticas que, de alguna manera, han detenido el futuro del país y de nuestro estado. Comprendo que esto es exactamente lo que ofrecieron el presidente AMLO y el Gobernador Alfaro para ganar las elecciones: la 4ta transformación de México y la refundación de Jalisco. Pero a estas alturas de los respectivos sexenios, alguien podría pensar que han preferido el camino del absolutismo (sistema de gobierno absoluto, en el cual el poder reside en una única persona que manda sin rendir cuentas a un parlamento o la sociedad en general), apoyados por sus concernientes hegemónicos partidos.

Hay quien considera que los ejecutivos (federal y estatal) lo han puesto en términos bíblicos elementales: “quien no está conmigo, está contra mí”. Que no cabe ninguna posibilidad de disentir sin confrontar, pues las decisiones que va tomando tienen siempre como justificación el número de votos que reunieron en la insurrección electoral que los llevó al poder y como extensión, el futuro luminoso que sobrevendrá gracias a su voluntad. Que no hay argumentos sino descalificaciones, que no hay datos sino especulaciones y que no hay ninguna capacidad para escuchar, excepto el eco de sus voces. Que lo que al principio

parecía una estrategia diseñada para armar la autoridad moral de sus proyectos, se convirtió en una práctica cotidiana de polarización deliberada, destinada a separar de tajo a los federales y estatales, a los rebeldes y obedientes, a los malos y buenos, aquellos y estos.

Sin embargo, la magnitud de las dificultades que ensombrecen al país y desde luego a nuestra entidad federativa, está sacando del letargo a quienes creían que la política era cosa de unos cuantos políticos profesionales. Un error que produjo otros errores, como la creencia generalizada de que la política era una actividad inevitablemente sucia que corrompía a quienes la practicaban; o como la idea según la cual, la representación equivalía al dominio colectivo y al uso arbitrario y abusivo de la autoridad. Fue a esa mecánica de oligarquías añejas y mañosas a la que se opusieron como líderes sociales, con tanta valentía como visión, el ahora presidente López Obrador y el ahora gobernador Alfaro: confrontaron a los líderes de los partidos tradicionales y al régimen que produjeron y se convirtieron, por méritos propios e indiscutibles, en los portavoces del desencanto generalizado por la corrupción y los magros y contradictorios resultados ofrecidos durante décadas del PRIAN. Ambos propusieron la dignificación de la política, rescatándola del absolutismo y de quienes la habían convertido en patrimonio de unos cuantos, para beneficio de otros tantos.

Hace apenas un par de años, todavía era difícil suponer que sería el mismo presidente y el mismo gobernador quienes descalificarían acremente a quienes participan de la vida pública con voz propia y libertad, y quienes descalificarían a quienes critican sus decisiones o la hegemonía acrítica (el concepto se utiliza para calificar a aquello que no dispone de perspectiva crítica) de sus partidos. Y durante meses (16), se han quejado de quienes se atreven a disentir o criticar, tratando de meterlos a todos en el mismo saco. Los ejecutivos, sus voceros oficiales y oficiosos (especialmente los mandatarios) han infectado la deliberación y parece que han vuelto aquellos tiempos clásicos del PRI, en los que todo el aparato del Estado se ponía al servicio de la voz y de la voluntad del mandatario.

Para concluir sólo diría que bueno fuera que, en este tiempo de pandemia y decisiones difíciles, nuestros ejecutivos leyeran, entendieran, aprendieran y practicaran la teoría de John Locke, filósofo y médico inglés, considerado como uno de los más influyentes pensadores del empirismo (teoría filosófica que enfatiza el papel de la experiencia y la evidencia) y conocido como el “Padre del Liberalismo Clásico” quien representa la oposición radical entre un modelo de Estado liberal y otro absolutista, el cual es desarrollado en su teoría de la resistencia a la tiranía. Locke parte de una serie de categorías como son la de un individuo libre, igual y racional, la del pacto como elemento fundador del poder político y la de la representación política; pero con la justificación del derecho del pueblo a resistirse de manera legítima contra los detentadores del poder. Que no se sorprendan (el presidente y el gobernador): si honraran su memoria y su propia trayectoria, se sumarían gustosos a quienes han decidido oponerse, abierta y francamente, al absolutismo. Al menos que en su desempeño sigan la hipótesis absolutista del filósofo ingles Thomas Hobbes.

#QuédateEnCasa

Estancados

Alfonso García Sevilla

Sin seriedad ni compromiso firme para combatir la corrupción se encuentra el Estado Mexicano, no solamente hoy, sino desde su etapa post revolucionaria y por lo que se ve, la actual “cuarta transformación”, tampoco tiene vistos de que le quiera entrar con todo al tema.

Para muestra las declaraciones del presidente López Obrador en torno a las ventajosas adjudicaciones que diversas secretarías de estado le han dado a los Barttlet, por 162 millones de pesos, donde dice “Pero lo que quiero destacar, lo que está en el fondo ese esa afán de querer debilitar a nuestro gobierno. Les molesta mucho la transformación. Ellos quisieran que continuara el mismo régimen de corrupción, de injusticias, de privilegios, eso es el fondo de todo. Estamos ante la disyuntiva, y sí, considero que no hay medias tintas, es corrupción o transformación”.

Sin embargo, explicó, la Secretaría de la Función Pública tiene que llevar a cabo una investigación, y sancionar, si así lo considera, a quienes resulten responsables. Al más puro estilo de lo acontecido en la sexenio de Peña Nieto con la investigación de la Casa Blanca a Virgilio Andrade.

Cabe recordar que el Índice de Percepción de Corrupción 2019 (IPC), nos ubica como país en el lugar 130 de los 180 países evaluados, y como la nación peor calificada (36 de 36) entre los integrantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Pasa el tiempo y no se ven grandes avances en la lucha contra la corrupción, a pesar de los casos escandalosos, y siguen abundando los pretextos y las culpas a las anteriores administraciones. No se trata de desestabilizar al gobierno, se trata de exhibir y presionar para que se combata realmente la corrupción y a los corruptos.

Grandes retos se tienen en esta materia, que al año, pesos más pesos menos, nos cuesta a los mexicanos, según varios estudios realizados por la OCDE y la UNAM, alrededor de 21.9 millones de millones de pesos anuales, a esperar que la actual administración cumpla con su promesa de combatirla y erradicarla. ¿Usted cree que así se será? Yo lo dudo.

El Coronavirus y los liderazgos políticos

Quirino Velázquez

El hombre es un animal político, como decía Aristóteles. La política abarca todas las actividades de la vida pública de los ciudadanos y sus consecuencias invaden la vida privada, la seguridad, la educación y todos los aspectos de la vida, incluyendo la economía y la salud.

Así, la emergencia sanitaria detonada por la aparición del Covid-19 ha trastocado la vida de todos. El aislamiento en casa, el trabajo a distancia, la escuela virtual, el lavado de manos, la sanitización constante y el uso del tapabocas de quienes tienen que poner un pie en la calle, forma parte de los nuevos hábitos adquiridos. La emergencia sanitaria ha cambiado de tajo planes y prioridades. Ha cambiado también la forma y el fondo de las decisiones políticas.

En efecto, la crisis de sanidad y económica que ha provocado la pandemia del coronavirus en nuestro país tiene múltiples rostros políticos. Nos ha quedado ya muy claro que las carencias en el sector salud (federal y estatal) han evidenciado años de descuido y saqueo y, principalmente, de ser considerado como un botín político por los gobiernos (federal y estatal) de aquel mal recordado PRIANISMO. Por otro lado, los especialistas nos advierten que la crisis económica en la que nos encontramos será como una vorágine que devorará las ilusiones políticas y la estabilidad de las finanzas públicas y privadas durante los próximos años.

Por ello, un buen liderazgo político es hoy más decisivo que nunca ante la incertidumbre de futuro, en un momento en el que el poder político es más difícil de ejercer con eficacia y, por consiguiente, más fácil de extraviar. De las decisiones u omisiones, del gobierno federal y del gobierno estatal, depende la vida de millones, como en tiempos de guerra. Quienes lo entiendan pueden abrir oportunidades, los que no, cerrarán el horizonte a sus ciudadanos. Estos son temores que recorren México y Jalisco.

¿Pero qué tipo de liderazgo se ocupa?

La flexibilidad y la imaginación para generar respuestas a las difíciles acumulaciones de la realidad, más que los principios inflexibles y el aferramiento a los grandes proyectos políticos, es lo que hace virtuosos a los líderes políticos en las democracias, donde el diálogo y la negociación son parte del arreglo mismo y donde se entiende que no existe una razón única, sino razones que necesitan contrastarse y conciliarse constantemente. Cuando un líder gobernante se pretende como el único depositario de la racionalidad en una comunidad política, entonces se asoma la cabeza de la serpiente del autoritarismo, con sus males intrínsecos, y a lo largo de la historia hay pruebas suficientes de como a grandes terquedades, surgidas de la visión megalómana de la razón, suelen corresponder grandes desastres sociales.

Frente a los líderes razonables siempre encontramos a los líderes iluminados, quienes están completamente seguros de la certeza de sus objetivos, que confían absolutamente en sus intuiciones, por encima de cualquier conocimiento técnico, y se imaginan a sí mismos como los salvadores de la patria, destinados a cumplir con un papel heroico que cambie el rumbo de la historia. Es evidente que se trata de personajes con una visión extraviada de sí mismos y de la realidad en la que se desempeñan, pero que suelen ser exitosos en la política porque son muy hábiles a la hora de manipular las emociones sociales, sobre todo en tiempos de crisis o después de grandes fracasos. El miedo, la fe, los instintos comunitarios, suelen ser el alimento de los líderes carismáticos que arrastran tras de sí esperanzas de redención.

Los iluminados suelen ser tercos; de hecho, conciben la terquedad como virtud, pues suele ocurrir que su obstinación es lo que les ha permitido enfrentar los fracasos en su camino al poder. Sin embargo, si la terquedad es virtud en una carrera política, suele ser catastrófica a la hora de gobernar, sobre todo cuando se carece de habilidad para procesar la información que produce la realidad cambiante y para adecuar las estrategias y los objetivos.

Lo cierto es que esta crisis del coronavirus está exhibiendo de cuerpo entero a los líderes políticos; está descarnando su entraña ética, pero también su talento (o la falta de él), su sensibilidad, su empatía, su comprensión de la complejidad social.

Las respuestas ante la crisis y sus resultados en el corto y mediano plazo van a marcar, en nuestra democracia, los destinos de los políticos que hoy están en el poder y de sus partidos y coaliciones. Yo creo que ninguno va a salir del todo bien librado (ni el nuevo partido oficial, ni la raquítica y convenenciera oposición), pero la manera en la que se reduzca el daño va a ser producto de decisiones políticas, que requieren de flexibilidad y capacidad de adaptación. Los políticos mexicanos se enfrentarán al electorado cuando pase la tormenta, más pronto que tarde, y el liderazgo se consolidará o se renovará, para diseñar las salidas en la siguiente ronda. A nivel federal y local habrá las elecciones en el 2021, cuyos procesos electorales empiezan en septiembre y octubre de este año (casi cuando se ande terminado lo más duro de la crisis sanitaria y en plena recesión económica). En los comicios del 2021 la sociedad evaluará si prefieren a los obstinados o a los creativos y flexibles.

Por lo pronto, se ve, lamentablemente, que la terquedad oficial de nuestros líderes les nubla la capacidad de análisis de la realidad y que no están tomando decisiones con base en los hechos, sino en función de sus objetivos políticos inmediatos. Sus ideas misionales parecen irrenunciables y todo hecho de la realidad que las contradiga es eliminado del análisis. Solo se retroalimentan de los signos que refuerzan su respectiva misión. Los fallos son culpa de los malvados conservadores o en su caso de la ineficiente federación. Ellos vinieron a redimir. Van derecho y no se quitan, y si le pegan se desquitan.

Ojalá que la pertinacia de nuestros líderes (federal y estatal) nos conduzca a buen puerto, ellos tienen legitimidad electoral por cuatro y medio años más. Es urgente, sin embargo, que ambos tengan contrapesos democráticos en serio. Y, sobre todo, que en esta crisis le hagan caso al Director de la Organización Mundial de la Salud Tedros Adhanom Gebreyesus cuando dice: “Dejen de politizar el coronavirus, si no quieren ver más bolsas con cadáveres. No se puede utilizar el COVID-19 para ganar puntos políticos, no hay necesidad. Hay muchas otras formas de probarse a sí mismos, este virus no es el que debe ser utilizado para eso. Es como jugar con fuego. La unidad nacional es esencial si nos importa la gente. Por favor, trabajemos más allá de partidos políticos, ideologías, creencias, cualquier diferencia que tengamos, tenemos que comportarnos”.

Seguimos en casa y las opciones de entretenimiento no se acaban

Ángel Cárdenas

Alvinsch

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Hola soy Alvin. Me gusta hablar de música. Con esta descripción se presenta este joven youtuber que a Lo largo de su camino en la plataforma se ha dedicado a hablar sobre uno de los temas que mas le gustan, «La Música».

Te lo recomiendo si te interesa conocer un poco mas sobre el como funciona y también el como no funcionan las cosas en el ámbito musical, no te lo pierdas.

Calle Cloverfield 10

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Para aquellos que consideras el terror y suspenso como su genero favorito, en Amazon se encuentra esta joyita donde tras un accidente de coche, una chica despierta en el extraño búnker de un sujeto que afirma haberla salvado de un ataque apocalíptico, pero ¿es esto cierto? o ¿solo una mentira para secuestrarla sin sospechas? descubrelo.

Alva Majo

Disponible en YOUTUBE

Si eres gamer de corazón y alguna vez te has interesado por crear tu propio videojuego este canal te lo recomiendo pues Alva es un diseñador de los mismos y te compartirá un poco sobre su conocimiento sobre este mundo en cada uno de sus vídeos, esto desde la perspectiva «Indie» ya que su desarrolladora no la dirige ni comanda una gran empresa, demostrando así que cualquiera con dedicación puede lograr su sueño aun sin el mejor apoyo, suerte.

Los buenos somos más, pero en silencio nadie nos escucha…

Fabiola Serratos

Muchos hemos perdido la cuenta de día de cuarentena que estamos viviendo, hemos aprendido hacer nuevas rutinas y es que somos tan adaptables que nuestra historia es el relato mágico de todo lo que hemos sido capaces de soportar.

Hoy quisiera relatarles de una forma más personal mí vivencia como activista en esta pandemia, he decidido escribir una nota cómo un llamado de auxilio y conciencia a todos mis colegas activistas del país, que aunque breve nos comunicamos sabemos que de la mano vamos por el ideal de un país justo e inclusivo, es cierto que nuestros anhelos parecieran una utopía difícil de alcanzar pues nos han robado mucha de la esperanza que teníamos.

Hace días escribí para ustedes una nota titulada “Nuestro tóxico gobierno” deseaba exponer la relación más tóxica vivida en México, esa que tiene a millones de mexicanos sumergidos en la dependencia y un abandono dónde en elecciones los detalles vienen a reconquistar la relación que tiene como único interés seguir manteniendo el poder y control de manera indignante. Muchos de los mensajes que habían llegado a mis redes como evidencia de todo lo que desde la pandemia se vive entre gobierno y ciudadanos eran premisa para evidenciar el abuso y oportunismo con el que funcionarios aprovecharon para hacer campaña un año antes de lo establecido.

Mi querida Susana Ochoa ( Líder y vocera política) exponía en una conferencia la doble moral e intención con la que funcionarios estaban negociando su capital político a través de la entrega de despensas y programas sociales. Yo hice algo similar en mis últimas columnas trayendo consigo infinidad de advertencias y amenazas por evidenciar tales cosas y es que muchos funcionarios quizá NO han comprendido su posición con respecto a la política, su trabajo no consiste en amedrentar activistas que amenacen con su popularidad y la forma en la que se busca entablar una relación con la ciudadanía en la que siendo la causa primera de la pobreza en el país también se conciban a sí mismos como la solución.

Desde la presentación de Diana (Mi última novela) me prometí que jamás censuraría mis letras por aquellos que por hipócritas se ofendieran. La libertad es para mí la virtud más sagrada a la que cualquier escritor o pensador puede aferrarse. Sin embargo y ya decidida a compartir con ustedes lo que no sólo me ocurrió a mí sino a distintos líderes defensores de sus comunidades tuve que pausar mis ideas por algunos días encontrando la reflexión adecuada para ustedes.

Desde hace años en nuestro país se viven intensas agresiones contra activistas, incluso aquellos que se han interpuesto en intereses políticos y/o económicos han sido desaparecidos y con ellos la justicia de su representación. Jalisco no ha sido diferente y lo he vivido ejemplos cercanos con algunos colegas de San Gabriel, Puerto Vallarta, Ahualulco y ahora en mi Tlajomulco.

No todos los activistas han recibido amenazas o advertencias de formas explícitas o directas, perfiles falsos con los que generan este tipo de actos son bastos, incluyendo en comentarios en los que participan seguidores o asistentes de funcionarios. Dudé mucho en exponer el tema, pero también me recordé que pertenezco a una generación dónde ignorar o callar nuestra voz no es una virtud y que al ser representante y expositora de la

No violencia contra las mujeres hacerme amante del miedo me convierte en cómplice de la violencia, qué por amor a la filosofía y las artes sería terrible hacer intrascendente la historia trasparente de nuestro país. Me negué rotundamente a ser quién calla y aunque esto recién inicia tengo un compromiso conmigo y con mi sociedad, no cómo una héroe sino cómo mujer y ciudadana.

No es un secreto que en nuestro país hablar de política tiene como sinónimo la palabra corrupción, nadie tiene algún referente armonioso de ésta y aunque la juventud representa una posibilidad de cambiar la situación de la política actual, hay un panorama demasiado violento que parece imposible de cambiar; pues en algunas comunidades se continúa creyendo que un buen funcionario es el que “Roba pero deja robar” y la dignidad de nuestra humanidad se ve doblegada por una despensa o programa social, pero esto no es culpa de quienes se ven obligados a ceder por recibir cuando la pobreza y la necesidad pesan más que cualquier otra cosa.

Comprendase que esas mismas personas que hoy parece brindan auxilio tienen desde su posición la decisión o no de cambiar las condiciones de millones de mexicanos y qué a nosotros los que tenemos una labor dentro de la comunicación y la reflexión se nos viene buscando formas de desprestigio que no irrumpan con la oportunidad de hacer su campaña política.

Hasta hace unos días iba únicamente a enfocarme en aquellos mensajes de ciudadanos acosados para que mostraran su gratitud públicamente o que bien callaran alguna de sus públicas quejas contra los ayuntamientos. Pero después de ventilar algunas irregularidades vinieron hacia mí persona contantes acosos de perfiles falsos y comentarios incomodos por parte de asistentes de funcionarios. Incluso mensajes a colegas y compañeros de trabajo donde con engaños intentaron desprestigiar mi labor como activista y columnista. Una de las casas comunitarias que presido se vio agredida, además de que los números personales de varias voluntarias en mi colectivo fueron exhibidos en redes y más tarde los acosos se hicieran vía whatsapp. Cómo a muchos activistas las advertencias han comenzado de formas sutiles, indicando que las posibilidades de una guerra sucia puede aproximarse de no detener nuestras letras.

En México existen dos causas importantes de desapariciones “las mujeres y los activistas” y como es notorio soy ambas, en una lucha constante por probar que nadie debería ser sometido por el miedo y por quienes se supone están para garantizar el crecimiento y desarrollo de una ciudadanía. Por eso exhorto a todas y todos mis compañeros del activismo a lo largo del país, con quienes los vínculos por distintas luchas han hecho desde lo posible nuestro país tenga un poco de libertad. Los invito desde el inicio de cualquier tipo de acoso se exponga el riesgo, ningún tipo de violencia debe ser tolerado ni silenciado. ¡Es una gran mentira que guardar silencio es un acto de prudencia! cuándo somos en Americalatina uno de los países con mas desaparecidos. ¡Si uno alza la voz, que se unan todas! y en un acto de rebeldía con quienes por años nos han manipulado que todas la luchas sociales se vuelvan una, pues dispersas solo han permitido que los tiranos ejerzan más violencia al intentar a pagar los deseos de justicia de muchos ciudadanos y luchadores sociales.
“Hasta que la dignidad se nos haga costumbre y la libertad una virtud de todos”

Prestará UdeG computadoras a alumnos

Karen Ortega/Guadalajara

Las clases virtuales en la Universidad de Guadalajara se encuentran activas desde el pasado 17 de marzo, sin embargo muchos alumnos de educación Media Superior y Superior no han podido estar activos en esta modalidad por falta de equipo de cómputo e incluso de internet, herramientas que en estos tiempos se han vuelto esenciales.

La universidad dio a conocer el Programa “Desde casa”, mismo que tendrá como principal función el préstamo de  equipo de cómputo a estudiantes que lo requieran y de esta forma puedan concluir satisfactoriamente el semestre 2020 A.

El Rector, Ricardo Villanueva Lomelí, Rector General, informó que el 32% de los estudiantes de la Universidad de Guadalajara no tienen computadora y que la Institución debía sensibilizarse con ellos, es por esto que con este programa de apoyo se distribuirán 500 iPads y 1000 laptops, dando prioridad a las escuelas con mayor cantidad de alumnos que requieran de este beneficio, abarcando los centros Universitarios Temáticos, Regionales, Preparatorias y UDG Virtual.

Para conocer los requisitos de este programa, se debe ingresar a la página web de la Gaceta de la U de G : http://www.gaceta.udg.mx/  donde se desglosa un directorio institucional, en base a esto, los alumnos tendrán que ponerse en contacto con el / la representante del área responsable para llevar a cabo el préstamo. 

Oscurantismo en la Modernidad

Alfonso García Sevilla

Hay muchas lecciones que nos está dejando la emergencia sanitaria por el Coronavirus, empezando porque ha exhibido a una sociedad cada vez más adolescente, donde los creeres rebasan impresionantemente a los saberes y la necesidad de conocer de primera mano información objetiva, científica y seria, que genere la conciencia del nivel de gravedad al que nos enfrentamos.

La polaridad se sigue viviendo en el escenario político confrontando a la sociedad en dos bandos, los amlovers y sus detractores, los buenos y los malos, los chairos y los fifís, los honestos y los corruptos, el pueblo bueno contra la mafia del poder, etc. Todo esto bajo la ausencia de un liderazgo que, en plena crisis, sea capaz de unificar a todos los mexicanos y con una figura presidencial a la que solo le importa conservar la popularidad de sus incondicionales.

Asimismo, en los estados los gobernantes discrepan con la federación, en medio de la crisis de la pandemia, juegan a las vencidas políticas e incluso amagan con abandonar el pacto federal, ante la ausencia de recursos que alegan, no se les hace llegar para fortalecer al sector salud local. No hay capacidad de dialogo y negociación ante la amenaza a la salud de los mexicanos.

Nos ha demostrado una sociedad de pensamiento oscurantista, que agrede desde orinar a trabajadores de la salud, hasta la agresión física a través de golpes o arrojarles productos químicos al cuerpo por la creencia de que son un foco de infección del Conavid-19, pero al mismo tiempo desecha en la vía pública guantes y cubrebocas, donde abarrotaron las salidas de destinos turísticos y mercados del mar los días santos y no obedecen al cien las medidas dictadas por la autoridad con el argumento de que es un mito, un invento del gobierno o mil teorías de la conspiración.

También ha mostrado una clase alta empresarial voraz, a la que poco le importa que sus giros sean “no esenciales” y por la ley de sus pistolas los mantengan abiertos y obliguen a sus empleados a acudir a laborar, con el alto riesgo de contagio existente.

Mientras existe una población que vive al día y que tiene que tomar el riesgo de salir a trabajar y exponerse al contagio, la cual ha pasado de noche a los políticos, me pregunto ¿Realmente es más caro garantizarles el sustento que las funestas consecuencias económicas, políticas y sociales de exponer a la quiebra el precario sistema de salud que tenemos?

Estos botones de muestra solo dejan ver que seguimos siendo un México bárbaro con la enorme necesidad de reforzar la educación en todos los niveles, en aras de consolidar una sociedad más crítica y tolerante…misma que hemos sido incapaces de lograr desde el nacimiento de este país, hace ya más de 200 años.

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