Semanario La Verdad

Semanario de Tlajomulco. Noticias, información veraz, de lo que sucede en el municipio de Tlajomulco de Zúñiga, y lo más relevante del Área Metropolitana de Guadalajara, Jalisco. México. Contacto en Twitter @LaVerdadPrensa

Tres títulos para disfrutar desde plataformas

Ángel Cárdenas

Cuby

Disponible en YOUTUBE

En este canal podrás encontrar contenido dedicado exclusivamente a puzles e infinidad de cubos de Rubik, a lo mejor puede que no te guste armarlos pero ver el contenido de esta persona te aseguro es 100% recomendable.

Parásitos

Disponible en NETFLIX

Justo como algunos rumores lo adelantaron, Netflix recientemente añadió a su lista la reconocida película Parásitos, cinta coreana que generó mucho revuelo por ser ganadora al Oscar de «mejor película» y contar con una trama que sorprendió a la audiencia en todo sentido.

Casi leyendas

Disponible en AMAZON PRIME VIDEO

Tres amigos separados se reúnen para formar de nuevo su antigua banda de rock que en su juventud estaba a punto de ser famosa.

Lo que ahora buscan es convertirse en la banda que siempre soñaron y de paso, intentar solucionar sus catastróficas vidas.

Iniciemos el salvamento y el rescate

Quirino Velázquez

Un nuevo estudio alerta que la capa de hielo de Groenlandia, que forma parte del Círculo Polar Ártico, se ha derretido de tal manera que ha llegado al punto de no retorno, incluso, si las emisiones de gases de efecto invernadero se frenaran hoy y menguara el calentamiento, el hielo continuaría reduciéndose. Los glaciares de la isla más grande del mundo están en un punto de inflexión, de acuerdo con la investigación publicada (el jueves pasado) en la revista Nature Communications Earth and Environment. Son más de 280 mil millones de toneladas métricas de hielo derretido los que Groenlandia arroja al océano cada año y eso convierte a esta isla en el mayor contribuyente del aumento global del nivel del mar.

En el sur, en la Antártida (Antártida​ o continente antártico, ​ también denominada Antártica en Chile, es el continente más austral de la Tierra. Está situada completamente en el hemisferio sur, casi enteramente al sur del círculo polar antártico y está rodeada por el océano), los científicos han hallado que las enormes capas de hielo se derriten a un ritmo cada vez mayor y hay toda la probabilidad que se acelere más en el futuro. ¿Qué significa? Que el continente helado también está arrojando agua al océano. De acuerdo con una investigación financiada por la NASA y publicada en la revista Nature Geoscience, la fusión del hielo elevará drásticamente el nivel del mar con consecuencias potencialmente catastróficas para la humanidad.

Mientras, lamentablemente, eso sucede en los casquetes polares, un gran iceberg ya golpeó al trasatlántico de la política mexicana. Lo peor, no sé sabe cuántos botes salvavidas tenemos. Por eso no sé sabe si se salvará el régimen, el partido, el gobierno, el sistema o el país. No sé sabe si se salvarán todo ello o no se salvará nada. Tampoco sé sabe a quién se quiere salvar. Es más, no sé sabe si tenemos botes salvavidas.

Pero, de tenerlos, es muy claro que el régimen podría salvarse si se pone del lado de la gente y si aplica una adecuada política nacional. Que el partido gobernante (Morena) podría salvarse si se deslinda oportunamente del gobierno en lo que no le gusta al electorado, si encuentra y elige candidatos idóneos (internos y externos) para las próximas elecciones, si diseña y aplica una estrategia inteligente, si propina un oportuno golpe político magistral (cómo parece ser el caso Lozoya), si consensa con aliados provechoso (no importa que no sean partidos) y si cuenta con la suficiente suerte.

Es muy claro que el gobierno (de los tres niveles) podría salvarse si deberás abraza una muy convincente legalidad, efectividad, gobernabilidad y honestidad. Que el sistema podría salvarse si recurre a una política económica y social que lo reconcilie con las mayorías. Que el país se salvaría si se puede reinstalar la seguridad, el desarrollo y la justicia, así como si se puede realmente atenuar o acabar con la terrible desigualdad imperante.

La historia política de la humanidad ha sido infalible en los últimos 250 años. A los periodos de ingobernabilidad generalizada y de corrupción incontrolada los ha sucedido la dictadura popular, la dictadura militar o la disolución del Estado.

Todo esto, nos trae un mensaje para los días actuales. Sabemos muy bien hacia dónde queremos llegar. Para nadie es un enigma lo que debiera ser nuestro destino en cuanto a desarrollo económico, justicia real, seguridad pública, suficiencia energética, modernización educativa, cultura integral, reordenación hacendaria, desarrollo social, salud de fondo, medio ambiente, reinserción internacional, paz verdadera, respeto tolerante, cooperación recíproca, humanismo de esencia y gobernabilidad política.

Pero de lo que no estoy tan seguro es de qué tan conscientes estamos de nuestro punto de partida. Porque es muy cierto que necesitamos una nueva visión y un nuevo ejercicio de la vida colectiva. Pero ¿qué vamos a hacer con nuestro actual trebejo (utensilio que se utiliza para realizar alguna actividad)? ¿Lo vamos a cambiar por equipamiento nuevo o tan sólo lo vamos a reparar, a decorar o a enjuagar? ¿Llamaremos al reparador o, de plano, a un nuevo proveedor? Porque algo de lo que ya no nos funciona puede tener compostura, pero algo sólo se mejora con repuesto.

Esto me ha recordado que, en mis años adolescentes, me pareció toda una hazaña la travesía del Apolo XI. Desde luego, lo fueron el descenso del módulo lunar Eagle, los informes de su piloto Edwin Aldrin jr, la caminata del comandante de la misión Neil Armstrong (primer hombre sobre la Luna) y las transmisiones desde Honeysuckle Creek (estación terrena de la NASA en Australia cerca de Canberra, y fue fundamental para el Programa Apolo). Pero, con el paso del tiempo, fue cuando me percaté que lo más importante de toda esa proeza no fue haber llegado a la Luna sino haber salido de la Tierra.

En efecto, vencer la gravedad terrestre fue el tema esencial de las travesías espaciales. Para salir del planeta, el hombre tuvo que inventar maquinarias y combustibles, instalar centros de navegación, adiestrar legiones de nuevos especialistas, descubrir muchos datos de la relación de la Tierra con el resto del espacio, así como mil cosas más. Llegar a otros lugares del cosmos fue tan sólo una consecuencia derivada del lanzamiento de la nave.

Es muy cierto. Sólo la madurez o algo que se le parece me convencieron de que, en la vida, lo más importante no es a dónde llegar sino de dónde salir como individuos, como sociedad, como gobierno, como partido, como nación (cómo entidad federativa o cómo municipio) y como especie. Descubrir o inventar lo que tendremos que disponer para salir de nuestra celda gravitacional.

Llegar al país que queremos puede llevarnos una, dos o varias generaciones. Pero lo más importante, para nosotros los actuales, no es llegar a nuestro destino de ensueño sino salir de nuestro lugar de pesadilla. Por eso, en muchas ocasiones me he preguntado si lo más importante de lo que hizo Cristóbal Colón fue haber llegado o haber partido. En ciertos momentos he creído lo primero, pero en muchos otros me he convencido de lo contrario.

Saber comprender todo esto es uno de los mayores desafíos del político y saber resolverlo es uno de los mayores atributos del buen gobernante. Vencer esas fuerzas gravitacionales representadas por el burocratismo, la insensibilidad, la apatía, los intereses, las corrupciones, los oscurantismos y las cobardías. Pero, también, saber medirlo para decidir en qué se requiere cambiar de método, de equipo, de programa, de institución o, incluso, en qué se requiere cambiar al sistema entero o al país (estado o municipio) completo.

Finalizó diciendo que: la sabia vida y la terrible pandemia nos han enseñado, primero, que todo es sumergible y es destructible. Segundo, que con la mayor rapidez nos debemos aplicar al control de daños. Tercero, a nivel nacional, estatal y municipal, que iniciemos el salvamento y el rescate.

Transporte público, caro y de alto riesgo

Alfonso García Sevilla

Esta crisis sanitaria por Covid-19 viene a demostrarnos muchas de las debilidades de nuestros gobiernos, y también de hábitos que tenemos como sociedad, respecto a nuestro día a día.

Pareciera que en Jalisco ya creemos superada la emergencia al ver el pasado fin de semana las aglomeraciones en el centro tapatío y en el corredor Chapultepec, zona de encuentro de los jóvenes en bares y actividades culturales y que dan cuenta los medios locales, lugares donde no se respeta la sana distancia ni el uso generalizado de cubrebocas. Como sociedad seguimos jugando en el límite del contagio.

Por otra parte, hoy los medios también dan cuenta de algo que la pandemia pone en evidencia: nos mintieron cuando nos aumentaron la tarifa del transporte público de forma despiadada en dos pesos con cincuenta centavos (que en la práctica fue de 3 pesos al no dar cambio las alcancías de los camiones, trolebuses, tren ligero y macrobús) por el mentado modelo de “Ruta empresa”, mismo que según decían, era la solución a la movilidad en el área metropolitana de Guadalajara.

La nota publicada en días recientes en el diario “El Informador” es contundente “Usuarios de minibuses urbanos sufren por unidades repletas de gente en plena pandemia; a mes y medio de avalarse los itinerarios diferenciados, el servicio exhibe las mismas fallas”, además se refiere en la misma que el transporte público es considerado por los especialistas sanitarios como el segundo lugar con más riesgo de contagio del Covid-19.

¿Cómo poderle hacer frente efectivamente a la pandemia cuándo se sabe que el transporte público es de alto riesgo y la autoridad lo pasa de frente? La movilidad y la salud son un derecho humano que está siendo vulnerado en el mismo sentido, ante el conocimiento de la crisis que enfrentamos, no se están tomando las medidas necesarias para que los camiones pasen con mayor frecuencia, que se respete la sana distancia y que se brinde gel antibacterial a los usuarios, aparte de la responsabilidad de cada uno de ellos de usar cubrebocas.

Ante la necesidad de la gente de llegar a sus centros de trabajo y el fracaso de los horarios escalonados por la enorme demanda de transporte público, solo queda reconocer que la pandemia nos enseña que el aumento a la tarifa no tiene elementos que la justifiquen, y mientras que en la segunda fuente mayor de contagio social no se atiendan las medidas necesarias, será harto complicado esperar que la curva del Coronavirus se aplane en el corto plazo.

Papelerías recienten la contingencia

Karen Ortega

Con carteles y lonas publicitarias que invitan a realizar compras en el establecimiento para recibir descuentos. Así lucen la mayoría de las papelerías en la Zona Centro de Guadalajara y es que este mes, era el elegido para surtir listas escolares que en muchas ocasiones parecían excesivas por la cantidad de material solicitado en escuelas públicas y colegios en el nivel básico.

En años anteriores, al interior de estos negocios se podían observar a familias completas realizando sus compras, pero en este 2020 todo ha sido insólito. Ahora, para poder ingresar, es necesario pasar por un filtro sanitario, en el que toman tu temperatura con un termómetro infrarrojo, mientras pisas un tapete con líquido sanitizador y a la vez recibes gel antibacterial. Los estantes y mostradores lucen repletos de mercancía, colores, lápices, cuadernos con diseños llamativos que hoy no han sido elegidos por los niños entusiasmados ante el inicio de un nuevo año escolar y es que los pocos compradores que se pueden encontrar, mencionan que debido a la situación económica por la que también se está atravesando, optaron por adquirir lo indispensable y que incluso reciclarán el material que quedó sin utilizar desde que las clases presenciales se suspendieron en el mes de marzo.

Los empleados se encuentran sorprendidos ante esta baja en las ventas, pues para esta “temporada” se llegaba a contratar personal de apoyo, ya que el trabajo incrementaba de manera evidente y en esta ocasión sucede todo lo contrario, e incluso el recorte al personal fue inevitable en algunos comercios debido a las bajas ventas y al cierre de negocios del que fuimos testigos previo a la nueva normalidad.

El ciclo escolar 2020-2021 que constará de 190 días de la Secretaría de Educación Pública iniciará de manera virtual el próximo 24 de agosto para nivel básico (preescolar, primaria y secundaria), públicas y particulares incorporadas.

Crisis y elecciones

Quirino Velázquez

Estamos en una crisis sanitaria y económica sin precedentes y a poco más de 15 días del inicio del proceso electoral más grande en la historia de nuestro país, porque concurren las elecciones federales intermedias con elecciones locales en las 32 entidades federativas. Sin duda que serán comicios considerables, no solo numéricamente, sino también por la complejidad y los retos que representa organizar elecciones y participar en ellas en época de pandemia.

En esta crisis, la curva de contagios y fallecimientos sigue subiendo y la economía no deja de caer, pero a la clase política-gobernante ya le urge ocuparse de otras cosas. Por ejemplo, de las elecciones del próximo año. Y varios medios de comunicación le hacen segunda. Por un lado, porque la agenda informativa suele moverse más en función de los discursos del poder que por las adversidades cotidianas de la gente. Por el otro lado, porque en la conversación pública la novedad siempre lleva mano y un desastre (sanitario y económico) con más de cuatro meses de duración, por grave que sea, es cada vez más difícil que mantenga la atención prioritaria del día a día.

No obstante, sería perverso que alguien piense en alargar la pandemia con el propósito de impactar en el ánimo de los electores, ya sea bajo una estrategia protectora de los más desprotegidos inyectando todos los recursos públicos para favorecer a los pobres (aunque nada más se beneficie a quienes se encuentren anotados en padrones de programas sociales).

Cómo igual de perverso sería (o ya es) usar la pandemia para adelantar campañas disfrazadas de gestión social, de asistencia social o de “ayuda” institucional, llevando cuánta cosa a electores de sectores vulnerables; en otros casos, usarla para golpear al adversario político acusándolo de mal manejo de la pandemia.

Con el ambiente que hoy se vive y en la víspera del inicio del proceso electoral concurrente 2020-2021, la oposición no ha logrado tener la fuerza suficiente para crear presiones eficaces que contrarresten la narrativa gubernamental. Para acabar de completar el cuadro, es probable que las propias audiencias ya acusen cierto cansancio respecto a las noticias del coronavirus y sus calamidades. El resultado, paradójicamente, es que muchas personas siguen cayendo enfermas o falleciendo, perdiendo su empleo o viendo disminuidos sus ingresos, pero las condiciones mediáticas y políticas son muy propicias para que el tema se desplace a un segundo plano.

El panorama, sin embargo, luce muy incierto. Es verdad que el presidente sigue siendo un líder popular, que su apuesta por los programas sociales puede traducirse en votos y que, con todo y sus problemas, Morena sigue siendo el partido con mayor intención de voto (18% según encuestas). Sin embargo, la aprobación de su gobierno muestra una sostenida tendencia a la baja, en general pareciera que no tiene buenos resultados que defender y su partido (Morena) está poco a poco disolviéndose en el agua turbia de las rivalidades y los conflictos internos por las futuras candidaturas.

Todavía falta poco menos de un año para las elecciones, pero dada la experiencia de los últimos 20 meses y el panorama tan sombrío que se anticipa para el futuro inmediato, nada indica que el gobierno vaya a tener la capacidad para cambiar la agravada trayectoria de deterioro y decepción en la que, en apariencia, se encuentra.

La pregunta es si la oposición podrá aprovechar esa oportunidad. Porque no está claro que el electorado vaya a optar automáticamente por el voto de castigo. A pesar de la supuesta debilidad del lopezobradorismo, la oposición también luce débil y desubicada. Todavía arrastran mucho desprestigio, carece de liderazgos atractivos y sigue siendo una incógnita lo qué puede representar u ofrecer, más allá del justificado, o no, rechazo a la gestión o figura del presidente.

En un entorno así, no es descabellado proyectar un escenario en el que la polarización, ya sea que la promueva el presidente o incluso alguna de las oposiciones, tenga el efecto de desmotivar al electorado. De por sí en las elecciones intermedias el porcentaje de participación suele ser menor que en las presidenciales. El desenlace podría ser, entonces, una crisis sanitaria y económica sin precedentes con una campaña electoral tan vehemente como insignificante que termine generando más abstencionismo que movilización.

Si el lopezobradorismo se desentendió de la emergencia, y las oposiciones no logran conectar con ese agravio y representarlo, tal vez una mayoría de electores opten no por tomar partido entre unos u otros sino por mandar a ambos al diablo. No es lo deseable, pero tampoco resultaría tan sorprendente.

En los estados sin elección a gobernador, es esperable una baja participación electoral. La experiencia señala que las elecciones intermedias sin concurrencia de gubernatura generan poco interés en la población. Más aún si los partidos de oposición no tienen una agenda clara de contraste que emocione. En esos estados (cómo Jalisco), estaremos viendo una elección entre estructuras y el trabajo de tierra. En el caso de Jalisco, no hay ninguna organización con la solidez de Movimiento Ciudadano (MC).

Pero, a nivel nacional hace mal la oposición en caer en las distracciones de la presidencia y perderse en la coyuntura de la nota periodística. Perdidos en la carrera del tuit más veloz y la competencia por los likes, los partidos de oposición no están haciendo política electoral. Se están encerrando en la dinámica legislativa, pero no están armando coaliciones hacia afuera, no están yendo por jóvenes y líderes sociales, no están proponiendo una agenda que logre sacar a votar a quienes se han decepcionado del gobierno.

La oposición se equivoca si cree que la simple caída de aprobación de López Obrador en las encuestas será suficiente para derrotar a su aparato electoral (llámese Morena o servidores de la nación). De hecho, el escenario que hoy pinta es exactamente el contrario… Lo que si es cierto es que hay, y quizá seguirá habiendo, crisis y se llevaran a cabo elecciones.

Finalizo pensando que ni gobierno ni opción deben de dejar de prestar atención a la frase de la escritora y filósofa española Elsa Punset: “Las crisis potencian la evolución y los cambios que parecían difíciles o imposibles pueden darse incluso relativamente deprisa”.

Covid y responsabilidad

Por Mario Ornelas

Algunos me dicen que no usan tapabocas porque es incómodo o porque son mentiras del gobierno, y me entero que ya están haciendo reuniones de amigos o vecinos porque ya se aburrieron de vivir esta «nueva normalidad» y extrañan el «antes»…

Bueno, digamos que una mañana te despiertas con una tos terrible, fiebre y dolor de cuerpo. Inmediatamente vas al médico y te diagnostican Covid-19 (coronavirus).

Claro que hace unas semanas no sabías que te habías infectado. Te juntaste con amigos a comer pizza, fue gente a tu casa y después saliste al bar a «seguirla» . Pensaste: «tengo derecho a una vida normal y nadie me va a decir como tengo que vivir o qué es lo que tengo que hacer»

Te pasas como 6 días en cama sintiéndote súper mal pero finalmente pasa rápido porque eres joven. ¿Que exagerada es la gente no? «Fueron 6 días y ya», «no pasa nada», «nos mienten», «nos quieren contagiar, pero el miedo».

Qué bien que ya te sanaste, pero te cuento…

Tu mejor amigo se contagió en esa visita a tu casa y sin saberlo visitó a su abuelo, quien después de un final agónico, ahora está muerto.

Otro amigo que asistió a la reunión, visitó a sus padres de la tercera edad, él se contagió, pero es asintomático, lamentablemente su madre no pudo con la enfermedad y también falleció.

Tu amigo el que sufre de sobrepeso, se contagió en tu reunión donde «no pasa nada»; ahora, se encuentra en la Unidad de Cuidados Intensivos luchando por su vida y de paso también contagió a toda su familia, quienes manifestarán la enfermedad en unos días más.

La chica que te cobró la pizza para llevar, se llevó el virus a casa. Su mamá tiene diabetes, y esto la hace más propensa a contraer con mayor riesgo el coronavirus. Se la llevan al hospital porque no puede respirar. Puede que muera rodeada de máquinas o que ni siquiera tenga la suerte de conseguir cama y fallezca sin poder obtener atención médica.

Varias personas más que tuvieron contacto con la chica de la pizzería, se enfermaron y a su vez contagiaron a más personas, algunas fueron asintomáticas, otras se enfermaron durante varios días y otras no corrieron con tanta suerte y tuvieron muerte súbita por falta de oxígeno en sus pulmones.

Y todo esto porque te incomodaba el tapabocas y respetar el distanciamiento social y las recomendaciones tan sencillas como el «quedate en casa».

Si tu lema es: «Nadie me dice que hacer con mi vida», no lo hagas sólo por ti, hazlo por tu familia, por tus amigos, por tus conocidos, a eso se le llama…  ¡RESPONSABILIDAD!

A veces tiene que pasarnos una desgracia cercana para sentir el verdadero dolor de perder a alguien, evitemos que eso suceda.

No porque te pongas la camiseta de la selección de fútbol, eres más mexicano o más patriota. Siendo más responsable ante el Covid-19, serémos mejores personas y entonces si, mucho más patriotas.

El Presidente es un misterio

Quirino Velázquez

Pareciera que en materia de golpes mediáticos el presidente Andrés Manuel López Obrador es un imán irresistible, sea por citar erróneamente a Mario Puzo y su famosa novela “El Padrino”, como por anunciar una reforma al Sistema de Pensiones que cambiará la calidad de la vejez de millones de personas. Un día inventa adversarios donde no los tenía para escándalo de muchos que no conciben a un presidente que parece disfrutar la polarización de los mexicanos, al día siguiente firma un tratado histórico con los Estados Unidos gracias a un enorme esfuerzo de contención y madurez. Asimismo, minimiza el uso del tapabocas, para consternación de todos, y después se lanza a una gira en la que cicatriza divisiones con gobernadores de oposición recalcitrantes (cómo los de Guanajuato, Jalisco y Colima). En suma, cuando creemos que ya conocemos como es y cómo va actuar AMLO nos equivocamos siempre.

En efecto, a poco más de un año y ocho meses después de haber asumido el poder, el presidente Andrés Manuel López Obrador sigue siendo un enigma para los mexicanos pese a que su voz y su rostro se han hecho omnipresentes en la vida del país. Las pasiones que inspira a favor y en contra han sustituido al fútbol, a las series de Netflix o a los escándalos de los artistas o de los políticos como el principal tema de conversación en círculos mediáticos y en las charlas de sobremesa. Material no falta, gracias al torrente inagotable que arrojan dos horas diarias de conferencia “mañanera” de lunes a viernes y videos los sábados y domingos. Cierto es que antes de que la “comentocracia” y las redes sociales terminen de ingerir y digerir los planteamientos, denuestos y expresiones ofrecidas por el presidente, deben enfrentarse a una nueva andanada. Cuando ellos van, AMLO ya viene de regreso con más material igualmente polémico.

Y pese a su permanente sobre exposición, el presidente López Obrador es un misterio, aun cuando todos creamos que lo conocemos y le hemos tomado la medida. Y esto es así porque la concepción que la mayoría tenemos de él se alimenta de las estampas y los “clichés” a través de los cuales hemos acuñado eso que llamamos AMLO. “mesías tropical (calificativo que le endilgó Enrique Krauze), populista trasnochado, provinciano anacrónico, ignorante caprichoso, vengativo belicoso, amenaza para México, bueno hasta “comunista” según sus detractores. “Luchador infatigable, sabio, justo, incorruptible, conocedor profundo del alma mexicana”, y hasta “líder espiritual”, según sus seguidores.

Para fortuna de AMLO y nuestra desgracia, él es todo lo anterior de manera fragmentaria, lo cual lo convierte en un hombre en cierta forma indefinible. Un manojo de contradicciones, una suma de ambigüedades expresadas siempre de manera categórica. Tenemos una verdadera paradoja en el ejecutivo federal: Es profundamente desconfiado de la iniciativa privada y un estatista convencido dedicado a adelgazar al Estado. Un nacionalista a ultranza genuinamente convertido en amigo de Trump el ofensor de los mexicanos. Un hombre progresista arraigado en el pasado priista. Un luchador social que rechaza cualquier camino que no sea la democracia, empeñado en debilitar a los órganos democráticos. Un fiero opositor de los neoliberales, pero en materia de finanzas públicas más ortodoxo que los neoliberales. Un permanente rijoso que pregona abrazos en lugar de balazos. Un hombre rígido en sus ideas que repudia toda crítica y actos de represión. Un intransigente y sutil transigente que nunca pierde la paciencia. Un amante de la naturaleza obsesionado con las energías más contaminantes.

Frente a este compendio de contradicciones, los mexicanos hemos creado un López Obrador en nuestra cabeza a modo y forma de nuestra concepción del mundo o de nuestros intereses. Y cada cual hemos podido encontrar en la realidad los fragmentos que mejor acomodan a nuestra visión. El problema es que en cuanto intentamos ampliar nuestra perspectiva e incluir otros fragmentos, si es que deseamos ser honestos, nuestro esquema se hace trizas.

De ninguna manera se parece en su forma de ser a Hugo Chávez ni a Nicolás Maduro por más que intenten convencernos quienes lo repudian y desearían que AMLO inflara la burocracia, propiciara el endeudamiento o incurriera en una narrativa antiimperialista para justificar la “estampita” que han creado. Tampoco es un hombre de izquierda pese a lo que hubiéramos querido los críticos del antiguo régimen, como queda demostrado, entre otras cosas, por su desdén a la agenda feminista o a la ambientalista y por el extraño apego a Donald Trump (que parece, va más allá de una actitud pragmática).

Andrés Manuel López Obrador es lo que es. Un hombre que pone en juego sus virtudes y defectos para cumplir lo que concibe como un mandato histórico: encabezar las reivindicaciones del México empobrecido y acabar con la corrupción de los de arriba y propiciar el bienestar de los ignorados y oprimidos. Una noción que puede sonar anacrónica y retrograda en los asentamientos acomodados (colonias de los ricos) y en los centros financieros, pero urgente y obvia en la sierra de Oaxaca o los barrios populares de México. AMLO es tan complejo y variopinto (que está formado por elementos de muy diversas características) como el pueblo ignorado y oprimido a nombre del cual gobierna.

Porque si nosotros hemos hecho una construcción de López Obrador, él también lo ha hecho de lo que llama “pueblo”, una entidad a la que él representa y en la cual se funde porque él “ya no se pertenece”. Y de estas dos ambigüedades está hecho este sexenio o las percepciones del sexenio. El AMLO acartonado y parcializado que los mexicanos hemos construido; y el pueblo infalible, sabio y admirable que él a erigido. Su idea cosificada de pueblo se ha mantenido a pesar de los golpes de realidad que el presidente López Obrador ha querido ignorar: los abucheos populares cuando los ha habido. Las matanzas entre indígenas. Los linchamientos absurdos y salvajes. Los bloqueos de vías y los saqueos de almacenes. El fracaso de sus exhortos para no entregarse al crimen organizado. El desdén a sus abrazos no balazos. Y la persistencia de la corrupción también entre los de abajo pese a sus reiterados anuncios de que esto ya ha cambiado.

Y a pesar de todo, frente los mandatarios anteriores del “prian” (PRI-PAN) que decían gobernar para todos los mexicanos y que en realidad lo hacían para los suyos, ya de por sí privilegiados, es preferible un presidente que gobierna para los empobrecidos, ensalzados o no. A tirones y jalones, entre exabruptos y provocaciones, plagado de negros en el arroz y embates innecesarios y desgastantes por el estilo presidencial, lo cierto es que se ve que está en marcha un proceso de cambio verdadero. Podría ser mejor, de otra manera o más entendible, pero es el que hoy hay y difícilmente habrá otro distinto, porque está hecho a la imagen de ese hombre fragmentado, obstinado y contradictorio.

Y sin embargo allí está: el combate a la corrupción es real (sino que le pregunten al Dr. Lomelí). El gasto suntuario y privilegiado de la clase política federal está desapareciendo. La evasión fiscal de los poderosos acaudalados se acota por vez primera en la historia del país. La transferencia de recursos a los sectores oprimidos está en proceso. La atención al sureste de la nación abandonado. El extinguido chayote destinado a la prensa. Y La infraestructura de salud que pese a recibirla desmantelada ha resistido a la pandemia.

Más allá de los “clichés” reduccionistas que intentan hacerse una idea de un presidente inaprensible (que es imposible de comprender o captar por ser demasiado sutil), Andrés Manuel López Obrador, contra lo que muchos piensan, constituye un intento para apuntalar un sistema que se encontraba agotado y urgido de drásticas medidas correctivas que, de no tomarse, podrían desestabilizarlo. La corrupción, el descrédito de su clase política, la desigualdad social, sectorial y regional, y los niveles de criminalidad habían llegado al punto de que las exasperaciones por parte del México desatendido podían provocar brotes de explosión social. Así parece que el misterioso López Obrador opera un cambio de régimen más para bien que para mal, a veces a pesar de sí mismo o de la idea de sí mismo que los mexicanos hemos construido.

A propósito del misterioso personaje del que hoy les conté, finalizo con una bella frase del líder guerrillero nicaragüense que luchó tenazmente contra la ocupación y la intervención norteamericana en su país, Augusto Cesar Sandino: “Me siento orgulloso de que en mis venas circule, más que cualquiera, la sangre india americana que por atavismo encierra el misterio de ser patriota leal y sincero”.

Acosadores y machos de Tlajomulco.


“Si gobierno no me cuida, nos cuidamos nosotras”

Fabiola Serratos

Estos últimos días he reforzado mucho la importancia de las denuncias cuando de acoso o discriminación se trata, he recibido mucho apoyo con mis decisiones personales y valoro infinitamente el apoyo de mis compañeras, que han sido parte importante de mi desarrollo personal y sobre todo del despertar de conciencia cuando de violencia social y política se trata.
Hace un par de días observé una publicación sobre otro funcionario público que había aprovechado su cargo para hacer insinuaciones sexuales y acoso a distintas mujeres, esto sin olvidarnos de aquel Lord famoso al que evidenciaron con fotografías comprometedoras hace un par de años. El problema es que como ellos existen cientos de funcionarios ocupando cargos y haciendo alarde de sus funciones, para conseguir placeres que cuando se les son negados son insistentes y acosadores, desde lo personal les confieso que aún conservo conversaciones de los que ahora desfilan en direcciones y que utilizan el chantaje y la manipulación como método de protección, olvidando las veces que fueron grabados en estado de ebriedad evidenciado su verdadero comportamiento muy contrario a los principios que promueven en sus redes. La culpa es algo de lo que se valen para evitar que las denuncias procedan o se exhiban.

Recientemente también recibí audios de una joven que expone como es que cierto director al saberse acorralado intentó persuadirla de retirar las publicaciones que ella expuso en su red personal, fue amable, educado e incluso le hablo suave, para que el chantaje fuera más eficiente. El problema es que las denuncias no trascienden y que las mujeres viven terribles actos de revictimización y los sujetos solos son removidos de sus cargos de forma temporal o acomodados en otras áreas.

Les llaman la atención como si sus actos no fueran graves o como si con niños se estuviera tratando, esa es la causa de que muchas en algún momento dudemos en denunciar.

Cuando me encontré en duda de la decisión de denunciar o no, tuve dudas terribles y miedo de saber que al ser ciudadana el evidenciar a un funcionario iba a traerme tremendo problema y mi palabra fuera puesta en duda, pero supe entonces que esa es la causa de que no solo yo, sino de que muchas pasemos por alto la violencia y condenamos a otras a vivir cosas similares o peores que las nuestras.

Un machismo agresivo que bajo ninguna justificación debe permitirse en un gobierno que se dice protector de las mujeres.
Haciendo política de la vieja escuela, muchos partidos políticos consideran que la participación de las mujeres tiene que ver más con estrategia que con paridad, las utilizan y niegan la realización de sus proyectos poniendo zancadillas en su crecimiento personal y profesional. Para algunos servidores las mujeres representan solo la imagen y hacen uso de la marginación, denigración y exclusión cuando ya no las necesitan.

Que puedo decirles si personalmente viví tal cosa, cuando mi trabajo y mi trayectoria de vio agredida por un oportunista pretencioso.
Esperemos que en pleno 2020 los hombres que viven de la política y que de alguna manera se han beneficiado sexualmente de, sepan que nunca más se pasaran por alto sus actos o quedaran en el silencio. Solo cabe resaltar que mientras personajes hipócritas ya se presentan como futuros regidores de la reelección de Zamora, tienen deudas pendientes con la justicia y con la violencia que han ejercido a las mujeres.

Sin duda, será muy gratificante que la violencia no se pasen por alto estos actos pues que si el actual gobierno de verdad desea una reelección debe considerar monitorear a detalle los personajes que desea poner al frente, pues la violencia y el acoso serán sin duda uno de sus puntos más débiles. Porque no estamos dispuestas a ser representadas por los mismos sujetos que violentan y acosan a las mujeres. Pues ahora entendemos que si desde el gobierno no son capaces de proteger la dignidad e integridad de las mujeres, esa es la causa de que seamos un municipio con cifras elevadas en violencia de género.

Su vieja política de exclusión no funcionará más, no habrá desprestigio moral o acoso que calle las voces de las mujeres que hoy se saben valientes. Y si la división de mujeres anteriormente les había funcionado, las colectivas y las asociaciones, ya no estamos en condiciones de ser permisivas, si bien es cierto que sabemos corremos el riesgo que algunas funcionarias han padecido, pues han sabido destituirlas de sus cargos cuando no se cuadran a la obediencia misógina con la que nos gobiernan, ya no será de buena manera en la que exigiremos nuestro cuidado y participación. Eso debe quedarles claro a éste y los próximos gobiernos.

2020 no tendrá grito de independencia

Karen Ortega

Sin duda el 2020 llegó a modificar todo lo que se tenía estructurado previamente, así como los planes del futuro cercano a nivel mundial.

Jalisco no se ha quedado atrás ante esta situación y es que, al ser un estado con un gran número de festividades y eventos culturales, mismos que año con año atrae a miles de visitantes, ha tenido que adaptarse a lo que ha sido catalogado como la “Nueva normalidad”. El Festival internacional de Cine de la Universidad de Guadalajara, fue uno de los primeros eventos culturales que tuvieron que ser cancelados ante la contingencia que se vive por el COVID19.

El mes de agosto ha iniciado y con él se dio a conocer la noticia de la cancelación del Grito de Independencia, que se llevaría a cabo la noche del 15 de septiembre en el Centro Histórico de la ciudad de Guadalajara y es que el Gobernador Enrique Alfaro, mencionó que realizarlo sería un acto de total irresponsabilidad, pues la exposición de la población a eventos masivos detonaría en un aumento de contagios y con esto una posible saturación hospitalaria. El Encuentro Internacional del Mariachi y la Charrería, ha presentado actividades virtuales para la edición 26, sin embargo aún no se da a conocer la agenda que está prevista del 27 de agosto al 06 de septiembre.

Para el décimo mes del año, una de las mayores atracciones turísticas son las Fiestas de Octubre, evento que tampoco se realizará en este 2020, pues la estimación de asistencia es de aproximadamente un  millón de personas. Dentro de este mismo mes, se encuentra La Romería, misma que aún se encuentra en análisis sobre las probabilidades de que se lleve o no a cabo, pero hasta el momento no se ha tomado una decisión.

En el mes de noviembre, los festejos por el Día de muertos probablemente tendrán que ser desde casa, pues para el 10 de mayo y el día del Padre, los panteones municipales cancelaron el acceso a los visitantes, así que el altar a los familiares difuntos será la mejor opción para recordarlos.

El comité organizador de la Feria Internacional del Libro, continua evaluando las opciones para la realización de este evento literario en su edición número 34, una de ellas,  es que se lleve a cabo en diferentes sedes como lo es la Expo Guadalajara y el Centro Cultural Universitario, esto con el fin de evitar un alto porcentaje y concentración de asistentes, la otra opción, es que la FIL  sea totalmente virtual y en un caso extremo la total suspensión, todo esto se encuentra bajo un análisis y la decisión final se tomará dependiendo del panorama que se tenga en fechas más cercanas al evento.

Dentro de todas estas situaciones, lo que queda es valorar que seremos testigos de momentos únicos en la historia moderna de la humanidad, pues esta pandemia nos ha enfrentado a retos que han dado paso a la innovación y a la creatividad.

Así será la admisión a UdeG durante la pandemia

Karen Ortega

A pesar de que las clases presenciales en la Universidad de Guadalajara fueron suspendidas a partir del 17 de marzo de este año, los aspirantes para ingresar al ciclo escolar 2020B, tanto a preparatorias como a licenciaturas, continuaron con el proceso de admisión, mismo que ha sido llevado a cabo con las respectivas medidas sanitarias.

Uno de los principales elementos para ingresar al grado Medio Superior o Superior es la aplicación del examen Piense II y la Prueba de Aptitud Académica, respectivamente, sin embargo, la situación actual ha influido en este proceso, obligando a realizar modificaciones.

Los aspirantes a Preparatorias serán elegidos por promedio y no tendrán que presentar examen de admisión, mientras que para el ingreso a Licenciaturas tendrá tres modalidades:

Mayor demanda: Presentarán examen

Porcentaje de admitidos supera el 30%: Ingreso por promedio

Demanda menor a espacios disponibles: Ingreso automático

Para este ciclo escolar 2020B próximo a iniciar en el mes de septiembre y que aún no es definido si será presencial o virtual, el total de aspirantes en la Red Universitaria es de 140,359, distribuidos de la siguiente manera:

•Centros Universitarios: 65,608

  • Metropolitanos: 44,852
  • Regionales: 20,756

•Sistema de Universidad Virtual: 1,158

  • Sistema de Educación Media Superior (SEMS): 73,593
  • Preparatorias Metropolitanas: 41,550
  • Preparatorias Regionales 32,043

El examen de admisión se aplicará del 10 al 15 de agosto, al ingreso al centro Universitario correspondiente deberán pasar por el filtro sanitario, tanto aspirantes como aplicadores, donde personal de salud tomará temperatura y distribuirá gel antibacterial. Las aulas donde se aplicarán los exámenes tendrán una ocupación de 15 personas y todos deberán portar de forma correcta cubrebocas en todo momento, así como respetar la sana distancia.

Para conocer la fecha, horario y lugar correcto para asistir al examen, el aspirante deberá ingresar a la página web: www.admision.udg.mx. Si existe el caso en el que el aspirante tenga COVID19 el día de examen, éste podrá realizarlo el 31 de agosto, sin embargo, es importante mantener comunicación constante con la Coordinación de la Licenciatura de interés.

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