Año: 2020

A la opinión pública

En esta publicación se anexa la carta hecha llagar por Quirino Velázquez, columnista de este semanario, y aprovechamos la ocasión para dar a conocer que la decisión de «bajar» la publicación a la que en el siguiente texto se alude, fue tomada únicamente por la petición del autor.

La columna «Política Fragancia y Tufo», se publicó debido a que su contenido no se consideró dentro de un contexto misogino y hace remembranza a una conversación sostenida algunas décadas atrás entre su autor y un actor político.

En el Semanario La Verdad no solo se antepone el respeto a la mujer, sino que el respeto y la honorabilidad son valores indispensables para el ejercicio periodístico. lamentamos si alguna susceptibilidad se vio afectada por dicho texto, pues jamás fue la intensión del mismo.

LA VERDAD

Periodismo Libre de Tlajomulco

At’n Víctor Hugo Ornelas

Muy estimado amigo:

Con relación mí la colaboración que titulo “POLITICA FRAGANCIA Y TUFO” aparecida el día de ayer en la página electrónica de LA VERDAD Periodismo Libre de Tlajomulco, y en la que hago mención, entre otras cosas que: “… bien decía el político, sociólogo, jurista y ensayista español, alcalde de Madrid entre 1979 y 1986, Enrique Tierno Galván: En política se está en contacto con la mugre y hay que lavarse para no oler mal”. Y “…les cuento que alguna vez, un gran amigo (de esta actividad) con gran sapiencia me dijo: la política es como una bella mujer veleidosa y traicionera. Que la política es la mujer más bonita que pudiéramos llegar a conocer o a imaginar. Todas sus líneas son impecables. Todas sus proporciones son perfectas. Tan sólo el verla es un gran placer para muchos. Tocarla es todo un privilegio.”.

Con relación a dicha colaboración, nunca fue, ni es, ni sería mi intención que el contenido de tal colaboración, fuera misógino, discriminatorio, machista, ni con apología de la violencia contra las mujeres. Asimismo, con la colaboración antedicha nunca fue, ni es, ni sería mi intención afectar la dignidad de las mujeres, ni cosificarlas. Nunca fue, ni es, ni sería mi intención expresarme de las mujeres como objeto de consumo y ni menoscabar sus derechos establecidos el marco convencional y constitucional de derechos humanos. Y nunca fue, ni es mi intención promover la violencia contra las mujeres y las niñas,

Como usted sabe, soy padre de cinco mujeres y abuelo de tres niñas, que son mi gran adoración, asimismo, a lo largo de mi vida he conocido, trabajado y convivido con muchas y grandes mujeres y niñas a las que siempre he admirado y respetado y por las que siempre he sentido una profunda gratitud, un gran cariño y un auténtico respeto. Por lo que, precisamente por respeto, cariño, gratitud y admiración a mis hijas, mis nietas, a sus mamas y a todas las mujeres y niñas, le solicito encarecidamente que borre de su página y redes sociales, la colaboración citada. Al tiempo que por conducto de LA VERDAD Periodismo Libre de Tlajomulco, ofrezco, a todas las mujeres y a las niñas, una sincera disculpa pública si con dicha publicación alguien se sintió lastimada u ofendida y a la vez reitero públicamente la garantía de mi compromiso no hacerlo jamás.

Le agradecería mucho el por favor publicara la presente.

Atentamente

Quirino Velazquez    

Clausuran Centro Magno

Karen Ortega

El Centro Magno, ubicado sobre Avenida Vallarta en Guadalajara, se ha convertido en el primer centro comercial que se clausura de manera total por no acatar las medidas sanitarias.

El día de ayer por la tarde, autoridades municipales colocaron los respectivos sellos en la puerta principal que indican la clausura de este lugar.  El Director de Inspección y Vigilancia, Julián Enrique Cerda, señaló que en ninguno de los tres niveles que conforman centro comercial y que albergan a 70 locales comerciales, se contaba con los tapetes sanitizadores, ni se medía la temperatura a las personas que ingresaban, además de que el estacionamiento se encontraba a mayor capacidad de la permitida, pues los centros comerciales abrieron sus puertas con la condición de mantener un 25% de personas en su aforo, así como operar sólo de lunes a viernes.

Sumado a esto en el lugar no se contaba con personal que vigilara que los asistentes usaran cubrebocas, ni se llevaba a cabo la distribución del gel antibacterial, además de que el área de comida continuaba en operación y los espacios de uso común no fueron restringidos.

La recomendación por parte de la Dirección de Inspección y Vigilancia de Guadalajara, es que las Plazas Comerciales se mantengan atentas a cumplir con todos y cada uno de las medidas, ya que los operativos continuarán y de no acatar dichas reglas de operación, se procederá a la clausura acompañada de una respectiva multa que un Juez Calificador determinará.

Que los mantenga su madre patria.

“Si un traidor puede más que unos cuantos, que esos cuantos no lo olviden fácilmente.”

Fabiola Serratos

Las lluvias trajeron consigo otros escenarios, los más reales repletos de violencia y abandono, los otros como pan y circo traen de nuevo la farándula desde los personajes políticos, que nuevamente nos entretienen como novela de Thalía en los años noventa.

Así es la política dentro de nuestro municipio que no ha cambiado el guión en muchos años. Viejas figuras políticas que se victimizan para popularizarse y otras más que se venden como héroes del mismo mal que construyeron ellos.

Es casi medio día de una mañana nublada, un son popular y un café me acompañan para escribir para ustedes un pensamiento que viene surgiendo desde los últimos días al indagar en nuestros grupos municipales. Mientras muchos perfiles nuevos se vienen posicionando como independientes o en la búsqueda del protagonismo de los partidos políticos.

Lo mas real de todo esto es la cantidad de personajes que nuevamente buscaran en los cargos públicos la forma cómoda de vivir ellos y sus familias, pues cabe recalcar que existen familias enteras que por años han vivido del erario público.
La esperanza de muchos esta puesta en los nuevos perfiles, esperando no ser decepcionados como en las candidaturas pasadas donde incluso lo nuevo resulto ser más de lo mismo (la grilla se calla con chamba, la justicia no tiene precio.)

Mientras nuestras figuras políticas descuidan su trabajo para iniciar su pre-campaña y no perder a sus seguidores, los ciudadanos nos preguntamos ¿no seria más sencillo posicionarse por su trabajo?
Realmente son contadas las personas que han fungido como funcionarios ya que en su mayoría solo desfilaron con campañas eternas. Esto no debería resultarnos sorprendente pues sabemos que muchos de aquellos personajes solo conocen principios éticos cuando de ellos se necesitan beneficiar.

Es muy común ver como se alardea de las comodidades que se han adquirido con el supuesto trabajo que realizan, incluso podemos notar que ciertos funcionarios gozan de presumir los bienes excesivos que en el ultimo año obtuvieron, el discurso es deshonroso, decepcionante y muy vergonzosos, la falta de educación los lleva a exponer un discurso de superioridad y autosuperación desde su cargo.

“He trabajado mucho para tener tantos autos o esta casa…”
(El cinismo al estilo gaviota)
¿Conocen funcionarios así?
Si el trabajo duro trajera los privilegios de los que se han hecho en el último año y medio, comerciantes y obreros que han trabajado por años y que ejercen largas jornadas de trabajo, incluyendo el desgaste de las horas en el transporte público quizá se igualarían en privilegios.

Nuestro ayuntamiento es el claro ejemplo de desigualdad social, de los jodidos que se enriquecen en poco tiempo y se venden como figura de éxito y trabajo duro. Mientras en las colonias de donde salieron continúan desde hace más de 17 años los mismos problemas sociales.

Estas elecciones deberán ser las más reflexivas y revolucionarias que hayamos vivido, quitando el hueso de los traicioneros, de los vividores y de los que vieron en la política la forma privilegiada de vivir. Pues a quien le gusta el dinero no debería ser político sino empresario.

Viejas tentaciones

Alfonso García Sevilla

Los órganos autónomos fueron creados a partir de la década de los 90 ante la perdida de legitimidad de las instituciones del Estado, basta recordar que el aquel entonces Instituto Federal Electoral (IFE) nace después de la controvertida “caída del sistema” de la elección de 1988, donde los comicios eran sancionados por la Secretaría de Gobernación, en ese entonces dirigida por Manuel Barttlet Díaz, actual director de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y que le dio el triunfo al candidato del PRI, Carlos Salinas de Gortari, sobre el aspirante del Frente Democrático Nacional, Cuauhtémoc Cárdenas, en lo que se refiere a uno de los procesos más desaseados y oscuros de la historia contemporánea del país.

Actualmente, el presidente López Obrador ha dejado de manifiesto su desdén hacia el INE, al señalarlo de que es el aparato de organización de elecciones más caro del mundo y, además, no es capaz de garantizar elecciones limpias.

Cierto, el INE perdió autonomía cuando quedaron a merced de otros poderes, me explico, su conformación pasa por el Congreso Federal (y los congresos locales en los estados) mismos que en los últimos años los han tomado como un botín para reparto de “cuotas a cuates”, son conformados por los intereses de los partidos políticos y obviamente los consejeros, presidentes y autoridades de este, están sujetos a lo que les ordenen los que les dieron la chamba, que por cierto es muy bien remunerada.

Asimismo, su presupuesto anual depende aun del proyecto que el ejecutivo envíe al congreso para su aprobación, por lo que en la realidad NO se garantiza su “autonomía”.

La visión del actual presidente sobre el INE aún pasa por la cuestionada elección del 2006, donde perdió ante Felipe Calderón por una nariz, de donde se desprendió la toma de Paseo de la Reforma durante meses y hoy pareciera ser que con sus recurrentes declaraciones en contra de organismos autónomos, pretende volver a los viejos tiempos de control total de las actividades del Estado, lejos de buscar su eficiencia y autonomía, ante su amago de que más adelante presentará la estructura del INE y el salario total que perciben, y buscar reajustar las estructuras para evitar las duplicidades,

Creo que lo que hace falta es una reforma que realmente garantice su autonomía y haga eficiente su funcionamiento, que sea garante de la limpieza y transparencia en los procesos electorales y que en realidad su conformación no pase por los partidos representados en los congresos. No se vale regresar al pasado y menos en una institución de las características del Instituto Nacional electoral.

El streaming al rescate del entretenimiento

Ángel Cárdenas/Guadalajara

Aislados

Disponible en YOUTUBE

De la mano de los reconocidos personajes Luisito Comunica y Juanpa Zurita llega este documental que cuenta con cuatro episodios relacionados a las diversas maneras en que la pandemia afecta en diferentes partes del mundo, todas las entrevistas del documental fueron por video llamada y cuando termines de verlo seguro te dejará pensando.

Perdida

Disponible en NETFLIX

Si buscas suspenso te voy a recomendar esta nueva serie que en sus primeros días de estreno ya está dando de que hablar, todo gira en torno a la extraña desaparición de una chica pero la cosa no acaba ahí cada episodio está lleno de secretos, te invito a descubrirlos.

Todos lo saben

Disponible en AMAZON PRIME VIDEO

Ahora que tal si te cuento de la película española que está arrasando en Amazon Prime Video.

La historia gira en torno a Laura, quien viajo desde Buenos Aires a España al lado de su familia para la boda de su hermana en su pueblo natal, Pero habrá imprevistos y una visita familiar puede que cambie la vida de todos para siempre.

Come frutas y verduras

Alfonso García Sevilla


El artículo 4° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece a la letra “Toda persona tiene derecho a la protección de la salud. La ley definirá las bases y modalidades para el acceso a los servicios de salud y establecerá la concurrencia de la Federación y las entidades federativas en materia de salubridad general, conforme a lo que dispone la fracción XVI del artículo 73 de esta Constitución.”

Bajo esta premisa, el Estado mexicano tiene la obligación de salvaguardar este derecho humano sobre todo hoy en día, ante la emergencia sanitaria que enfrentamos por el Covid-19. Sin embargo, a pesar de estar en lo que en los últimos tres meses es, por los números de contagios y defunciones, la etapa más álgida de la pandemia, El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dijo este domingo en un video que ya pasó lo más complicado de la epidemia en el país, y que ahora los ciudadanos, en la llamada ‘nueva normalidad’, deben actuar con criterio y cuidarse a sí mismos.

“No es echar al vuelo las campanas, no es cantar victoria, pero consideró que ya pasó lo más difícil, lo más riesgoso”, señaló. Un día antes el presidente dio a conocer a través de las redes sociales, su “Decálogo” para enfrentar el coronavirus y la nueva normalidad. Un catálogo insulso de consejos al ciudadano, carentes de un plan de acción gubernamental integral tendiente a que la 4T garantice el bienestar del mexicano post pandemia.

Mientras tanto, en la tierra del Tequila no cantamos mal las rancheras, el gobernador Alfaro anunció, el jueves 11 de junio, que “Ha llegado el momento de poner en marcha una nueva etapa del Plan Jalisco Covid-19: la de la Responsabilidad Individual, hoy cada ciudadano tendrá que vigilar su comportamiento, ser consciente y hacerse responsable de su salud y la de sus familias”.

Ambos gobiernos contrajeron, con pretexto de combatir la pandemia, deudas históricas que, ante la evidente omisión a la obligación constitucional de cuidar la salud de sus gobernados en pleno aumento del contagio, habrá que ponerle lupa a cómo ejercerán esos recursos, porque hoy exhiben su fracaso; tanto en la forma de diseñar acciones encaminadas a la contención social así como de generar canales de comunicación y mensajes tendientes a generar conciencia y solidaridad para que la gente se quedara en casa.

La economía no sirve si no es para generar bienestar en el individuo, lamentablemente en nuestro país, nuestros políticos supeditan la salud de la gente a la reactivación económica y, dicho sea de paso, al protagonismo mediático que dan los pleitos estériles entre gobernantes, que de seguir la tendencia como va, seguramente dejará en sus administraciones muchas vidas que lamentar.

Manifestaciones callejeras

Quirino Velázquez

De inicio habrá que decir que expertos en administrar conflictos, el presidente Andrés Manuel López Obrador y el gobernador de Jalisco Enrique Alfaro Ramírez han encontrado, en las manifestaciones callejeras, el campo perfecto de su confrontación, para enviarse recíprocamente, fuertes mensaje: el primero para tratar de someter o por lo menos tener un gobernador a modo y en el carril de la cooperación sumisa y silenciosa; y el segundo en rebeldía y de abierta oposición a la 4ta trasformación (a decir de los de Morena), por el simple hecho de haber demandado de manera recurrente la revisión del sistema federal, en particular del pacto fiscal.

Así, en este contexto de ruptura política, acusaciones y advertencias entre el presidente (AMLO) y el gobernador (Alfaro), quiero contarles que las manifestaciones callejeras, en México (obvio en Jalisco) y en diversos países, nos anuncian que el problema real es de gobernabilidad, no de vialidad. Es de política, no de policía. Es de bloqueo de poder, no de bloqueo de avenidas. Es de hombres de Estado, no de agentes de tránsito.

Se trata de un reto provocador a la autoridad política y de un astuto tanteo para medir la firmeza de un gobierno. En realidad, se busca el conflicto por sí mismo, no la solución del conflicto. El desorden, la anarquía y la ingobernabilidad son tan sólo meros síntomas de enfermedades degenerativas de los sistemas políticos, muchas de ellas incurables y progresivas. Son la parte visible de la enfermedad, pero no son la enfermedad.

No me corresponde conocer si los funcionarios federales de México (de Jalisco) o de cada país han hecho lo correcto y lo oportuno ni quién ganará, al final de cuentas, en este juego de vencidas. Quisiera que ganaran la ley, la razón, la política y el gobierno. Espero que así suceda no obstante que, hasta ahora, han ganado la ilicitud, la sinrazón, la barbarie y los vándalos.

Las dos peores derrotas de un sistema político contemporáneo son el fracaso de su autoridad y el fracaso de su libertad. El triunfo de ambas no es sencillo sino complejo. Sobre todo, porque además de la dificultad para consolidarlas por sí mismas, resulta que tienden a excluirse y a deteriorarse con inversa reciprocidad. En muchas ocasiones, el triunfo de la autoridad se paga con cargo a la libertad, así como, en muchos eventos, la victoria de la libertad se paga con cargo a la autoridad.

Luis Muñoz Marín (escritor, senador y primer gobernador de Puerto Rico) decía que, a diferencia de los sajones, los pueblos latinos tenemos dificultades temperamentales para ensamblar equilibradamente a la autoridad con libertad. Por eso hemos vivido largas épocas de mucha autoridad y poca libertad, así como otras de mucha libertad y poca autoridad. Por el contrario, un buen “maridaje” entre autoridad y libertad se da donde han logrado tener gobiernos con mucha autoridad y ciudadanos con mucha libertad.

Dicen los juristas y tienen razón, que las constituciones determinan y delimitan hasta dónde llega nuestra autoridad y hasta cuánto mide nuestra libertad. El verdadero constitucionalismo es una forma de vida, donde lo que más cuenta es que eso se convierta en una realidad cotidiana. El anticonstitucionalismo es una actitud donde el gobernado hace desmanes con su libertad y el gobernante deslava su autoridad.

A los obsesivos de la teoría y del ejercicio del poder les atormenta, desde hace décadas, una incógnita encriptada que llega al grado de enigma misterioso. ¿La autoridad proviene del orden o el orden proviene de la autoridad? ¿Se requiere orden previo para que haya autoridad o se requiere autoridad previa para que haya orden?

Creo que lo primero es el pensamiento de casi todos los pueblos occidentales modernos. Estados Unidos, Canadá y casi toda Europa han instalado su autoridad a partir de la previa presencia del orden, así como en Italia y en América Latina hay poca autoridad porque hay poco orden.

Por el contrario, lo segundo es el pensamiento de casi todos los pueblos orientales contemporáneos. Desde Rusia hasta Japón, pasando por China, India y los países árabes, piensan que sólo con una recia autoridad se puede instalar un orden confiable y duradero.

Una grave complicación adicional es que la autoridad y la libertad pueden cambiar en una sola generación o hasta en media generación. Por eso, en todos los pueblos, son muchos los hombres que han visto que son distintas las de cuando nacieron a las de cuando murieron. Tan sólo pensemos en la libertad y la autoridad de 1960 en México, las de 1990 y las de ahora, 2020.

Ahora bien, ¿sirvieron de algo las manifestaciones callejeras que se realizaron para protestar contra AMLO o las que se realizaron contra Alfaro? ¿Renunciará el presidente o el gobernador porqué así se lo exigieron algunos de los marchistas? Yo creo que no sirvieron para nada y never (de limón la never) renunciarán a sus cargos.

En efecto, a juzgar por numerosos estudios que se han realizado para medir la efectividad de las marchas callejeras para promover un cambio político, social o económico, la respuesta es no (aunque ciertamente ha habido excepciones, como las que contribuyeron a derrocar a los gobernantes de Egipto en el 2011, y de Ucrania en el 2014). Dicen los expertos que las marchas y manifestaciones perdieron su efectividad porque quienes en ellas participan no tienen una relación formal entre sí. Tampoco existe una jerarquía clara ni líderes identificables.

Antes, eran organizadas por activistas que la gente conocía y que seguían actuando políticamente después de cada manifestación (cómo son los casos de los activistas políticos de nombre Andrés Manuel López Obrador y Enrique Alfaro Ramírez).

Hoy, las invitaciones a las manifestaciones se hacen a través de las redes sociales y provienen de grupos desconocidos cuyos líderes son igualmente desconocidos. Las redes sociales viralizan las convocatorias, pero terminada la marcha, la mayoría de los participantes se regresa a su casa creyendo que gracias a su caminata, gritos, lemas y pancartas lograrán provocar el cambio deseado.

Finalmente yo me quedo con lo dicho por Moisés Naím (escritor y columnista venezolano de origen judío) en su artículo titulado “Why Street Protests Don’t Work” (Por qué las Protestas Callejeras no Funcionan) que se publicó el 7 de abril del 2014 en la revista estadounidense The Atlantic,: “Lo que hemos presenciado en los últimos años es la popularización de las marchas callejeras sin un plan para lo que sucederá a continuación y para mantener a los manifestantes comprometidos e integrados en el proceso político (cómo lo hacían AMLO y Alfaro). Es sólo la última manifestación de la peligrosa ilusión de que es posible tener democracia sin partidos políticos, y que las protestas callejeras basadas más en las redes sociales que en la organización política sostenida es la manera de cambiar la sociedad”.

Si pensamos nos salvamos

Fabiola Serratos

“Vandalismo es que nos tiremos a nosotros mismos por defender aquellos que nos llevaron al abismo”

En las últimas semanas una ola de evidente violencia se desata a lo largo de todo el país, un temor inquietante invade a la ciudadanía que se tambalea entre el descontento y la desconfianza de no saber quienes se supone deberían protegernos.

A lo largo de la historia la seguridad y el orden estaban inclinados a garantizar la estabilidad de lo gobernantes mas allá de la ciudadanía, las élites de una sociedad siempre han sido en realidad las que poseen las garantías y las virtudes que se promueven como derechos pero en realidad son privilegios que benefician a unos cuantos. Recordemos entonces cada época histórica y hacia donde se inclinaba la labor de los ejércitos, la honra y el patriotismo siempre ha estado enfocado a defender las causas de los arriba aun cuando éstas vengan a poner en riesgo a los de abajo.

De los analistas de la desigualdad social es el adjetivo de socialista o comunista aunque no se comprendan dichos términos y aunque ni como referencia de ese punto de vista al menos se tenga un texto de Rius a la mano. La lucha por la justicia, la igualdad de oportunidades y de beneficio a la sociedad tiene un freno gigante por parte de aquellos que se ven beneficiados con dichas desigualdades. En estos momentos no estamos solo frente a una desigualdad económica, gracias a las redes sociales se ven expuestos infortunios que va más allá de lo que hasta hoy habíamos podido ver públicamente.

Hemos sido influenciados, manipulados y muchos se han fanatizado con la defensa de los movimientos y personajes políticos, dejando claro que como ciudadanía también somos parte de una corrupción que sostiene las garantías de unos cuantos y nunca las nuestras, pues el tiempo transcurre, los de abajo continuamos igual y muchos nuevos personajes junto con los ya burócratas de abolengo se inflan los bolsillos con nuestras falsas creencias.

Una de las cosas que todo ciudadano debe comprender es que mientras la desigualad social ataque principalmente la economía y la educación nos encontramos en completa vulnerabilidad, nunca debe ir la una sin la otra. Ya que gran parte de la población considera el éxito como el enriquecimiento sin importar el cómo se llegue ahí y esto hace tentador el encontrar en la política o el narcotráfico una forma de llegar a ella, olvidando la parte que contribuye también al desarrollo social y solo tiene crecimiento y coherencia a través de la educación.

Es año de posicionamiento donde mas allá de trabajar en el cargo, se está realizando una campaña anticipada donde los roles de los partidos políticos consiste en jugar a héroes y villanos en la cual, quien más desacredite al otro se convierte en el héroe y una posible salvación de los que continúan creyendo que la política es como la religión y en ella se encuentran salvadores y profetas.

Las transformaciones sociales surgirán cuando los ciudadanos nos apeguemos a la libertad y lo crítico y no a las migajas que nos obligan a pagar con el voto o el seguimiento como si fuéramos rebaño.
fanatizarnos con la política y los políticos solo habla de la falta de independencia que vivimos y de ahí se deriva la complicidad de la corrupción. Educarnos para saber que mientras ellos luchan por ser los buenos o los malos (porque de eso depende su continuidad en la política) nosotros seguimos igual

Y el presidente lo sabe, lo sabe

Quirino Velazquéz

Parece que el presidente de la República no pude vivir sin enfrentar complots. Desde que empezó abiertamente a buscar la presidencia, Andrés Manuel López Obrador ha denunciado ser víctima de confabulaciones organizados para cerrarle el paso, para evitar que se pueda convertir en el paladín de la justicia que imagina es, al grado de que su manera de pronunciar la palabra, sin la t final, ha sido uno de los caballitos de batallan de quienes se mofan de su manera de hablar.

Así, entiende AMLO al mundo y esa forma de razonar, con rasgos paranoides, ha sido una de sus ventajas competitivas en su carrera política. La historia está llena de ejemplos que nutren la teoría planteada en ciernes por el gran Elías Canetti (pensador búlgaro y escritor en lengua alemana, Premio Nobel de Literatura en 1981) y desarrollada después, entre otros, por el politólogo Robert S. Robins (autor del libro: Paranoia política: la psicopolítica del odio) de que las personalidades paranoides suelen ser especialmente exitosas en la política.

De ahí que los demagogos paranoides suenen convincentes a la gente y logran muchos seguidores, creyentes en el mundo binario del bien y el mal. Solo las formas encolerizadas de paranoia son patológicas, y en algunos casos pasan inadvertidas cuando las poseen los políticos, lo que explica la elevación de tiranos atroces, asesinos compulsivos. Pero nunca, ni los casos menos graves, resultan en gobiernos virtuosos y con frecuencia son muy poco eficaces para reducir la violencia; incluso, al contrario, la suelen agravar.

Lo anterior viene a cuento porque explica, lo que para muchos, es la farsa del pasado martes, cuando el presidente AMLO presentó (en la “mañanera”) la prueba de un supuesto complot opositor: un “documento confidencial” (hágame usted el cabrón favor) en el que se planteaba la estrategia para unir fuerzas de todos los partidos contrarios a su Gobierno (Bloque Opositor Amplio), con el apoyo de los intelectuales, empresarios y medios de comunicación que se han mostrado más críticos respecto al Gobierno, para “desplazar a Morena de la mayoría de la Cámara de Diputados en 2021 y revocar el mandato presidencial en 2022”. Yo creo que desplazar al partido del gobierno y del control de la Cámara baja por la vía democrática es legal y valido pensarlo y planearlo, cual complot. Revocar el mandato de AMLO a través del mecanismo propuesto por él y legalmente aprobado para tal efecto también es legal y valido cavilarlo. Cual pinche complot.

Pero la fabricación resultó tan burda que fracasó en la cuna y ni las tropas vociferantes de los fanáticos del gobierno insistieron en su malevolencia en las redes después de unos minutos. El documento “confidencial” más bien parece un burdo artificio de los que hacía la tristemente célebre Dirección Federal de Seguridad (DFS) de los tiempos priistas. Imagino que algún genio de la oficina de comunicación de la Presidencia de la República vendió la idea de que era un buen momento para cambiar el foco de atención del público del desastre en el que está entrando México. Aunque el presidente alardea de un supuesto éxito en el control de la epidemia que es envidia del mundo, los datos muestran que la curva no se aplana y la reactivación parcial prematura que ha incitado con la irresponsabilidad de su gira de la semana pasada (en medio de una pandemia y una tormenta tropical, para hacer el ridículo al darle el banderazo de salida a una locomotora chatarra en representación del supuestamente futurista tren maya que, después supimos, va a usar motores de diésel, a la vanguardia de la tecnología mundial) solo ha contribuido a agravar la situación.

Así, la farsa de la conjura imaginaria ha dejado como unos necios no a los supuestos conspiradores, sino a quienes urdieron la falsificación al estilo de los Protocolos de los Sabios de Sion (es un libelo antisemita​​​ publicado por primera vez en 1902 cuyo objetivo era justificar ideológicamente los saqueo y matanza que sufrían los judíos en la Rusia zarista) pero sin talento. Mientras tanto, el desempleo crece de manera aterradora, como lo explicó Jonathan Heath, subgobernador del Banco de México en un artículo muy comprensible esta misma semana, según el cual el desempleo real supera ya los 25 puntos porcentuales, tasa nunca antes alcanzada en México, mientras que la brecha laboral superaría el 50 por ciento, cuando en marzo andaba por el 20. Una crisis laboral escalofriante, como bien dice el subgobernador del Banco de México.

La farsa sería cómica si no mostrara signos funestos. El tono con el que comenzaron a difundirla era amenazante: ahí estaban las pruebas de la traición a la patria, del delito de lesa majestad. Se subrayaron las aviesas intenciones de cabildear en Washington e involucrar al INE y al TEPJ. El gran poder podría con ese pretexto enderezar las baterías contra los traidores, los cangrejos, los vende patria conservadores, y justificaría su andanada contra el órgano electoral que tanto molesta. Además de desviar la atención de los temas que muestran la ineptitud gubernamental para lidiar con la crisis, el chisme podría usarse como espada de Damocles (frase popular que debemos a un historiador griego y que hasta hoy se utiliza para referirse a un peligro inminente, aludiendo a una espada que pende sobre nuestra cabeza y que en cualquier momento caerán sobre nosotros) contra la oposición. Por fortuna, la chapuza acusa y fue tan grande, desde el nombre del supuesto “Bloque Opositor Amplio”, que todo quedó en una rítmica canción de la famosa Sonora Santanera “La boa”.

Ya en otros momentos AMLO ha hablado de conjuras y listas “negras” de opositores entre las cúpulas empresariales, medios y periodistas que, ante el nuevo embate, se apresuraron a saltar del patíbulo que se construye hacia la elección de 2021. Algún gobernador y dirigentes políticos esta vez no picaron el anzuelo y encontraron la sátira como vacuna contra la polarización con la parodia de la clásica canción de La boa a sus supuestas aspiraciones de derribar al gobierno.

La verdad poco debería extrañar que los partidos hagan alianzas para disputar el poder como norma de su actividad política dentro de la ley, como es buscar ganar el Congreso o el revocatorio de mandato que denunció el presidente AMLO. Lo que, en todo caso, debía preocupar es la decisión del mandatario de meterse de lleno en la contienda electoral del 2021, cuando el país no ha logrado “domar” la pandemia ni conoce la profundidad del túnel de la crisis económica en camino; o quizá eso explique que con tanta anticipación haya optado por velar armas y mostrarse en campaña, aunque no salga en la boleta.

Si la revelación del plan desestabilizador del BOA generó memes y la burla a través del tema musical cantado de la Sonora Santanera, la decisión del presidente AMLO de implicarse personalmente refleja su preocupación por el impacto de la crisis en la intención de voto a Morena y en la aprobación presidencial, que difícilmente podrá sustraerse de la crítica al manejo de la pandemia y la depresión económica. Ningún complot podrá desviar la atención de los datos que arrojen esas realidades en 2021 y el presidente lo sabe, lo sabe…como dice la Santanera.

El coraje se explica

Quirino Velázquez

A lo largo de mi vida he sido un activo participante de diversas manifestaciones públicas y protestas pacíficas, en especial en los últimos años he acompañado al Ejido El Zapote, en su desigual lucha contra el gobierno federal (SCT) y el Grupo Aeroportuario del Pacifico (GAP), por el pago de 307 hectáreas de tierras que les fueron ilegalmente arrebatadas y en la cuales se asienta parte del aeropuerto internacional de Guadalajara. 

Así, entiendo que la protesta es un mecanismo de exigencia social que busca entrever una problemática que afecta a un colectivo o a un grupo de personas, y con ello, subrayar la responsabilidad de las autoridades de dar atención a sus demandas y a sus necesidades. Sin entrar en un debate estéril sobre la calidad o el fundamento de la demanda, las autoridades tienen la obligación de dar cauce a estas muestras de descontento, de escuchar las necesidades expresadas y de buscar canales o vías adecuadas para responder a ellas efectivamente. Nunca estará dentro del ámbito de sus funciones reprimirla por medios violentos ni mucho menos, criminalizar su expresión.

Con ese preámbulo, hoy les cuento que en cuestión de días pasamos de ver manifestaciones ridículas de “ricachones” (parafraseando a Enrique Tousaint) a bordo de vehículos a los reclamos violentos en el centro de Guadalajara. Los primeros para protestar contra el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, y exigir su renuncia (se vieron carteles con consignas como “AMLO vete ya”, “Fuera AMLO” o “Renuncia ya”). Las acciones de lo segundo, por el asesinato de Giovanni López, un joven que recibiera hace un mes una brutal golpiza de policías municipales de Ixtlahuacán de los Membrillos, lo que, finalmente, provocó que perdiera la vida (en la que se escuchó “fuera Alfaro”).

A pocos días de iniciado el camino hacia la “nueva normalidad”, quedarse en casa no era opción. Las vueltas en coche para “levantar la voz contra el dictador comunista”, lo que ello signifique, y sobre todo la revuelta tapatía por Giovanni López, “el George Floyd mexicano”, rompieron, peligrosamente, el confinamiento. Nuestro enemigo común, invisible, sigue ahí. Circular en coche como un acto de protesta es un monumento a la insensatez. Salir a las calles a desafiar al coronavirus (con o sin cubrebocas), hombro con hombro con los compañeros de lucha, una invitación al suicidio.

En casos como éstos vienen a la mente las palabras de André Breton (escritor, poeta, ensayista francés y teórico del Surrealismo): “No intentes entender a México desde la razón, tendrás más suerte desde lo absurdo, México es el país más surrealista del mundo”.

Hay cosas que, aparentemente, no cambian. En nuestro país, los políticos son profesionales en echarse la culpa, por eso el neoliberalismo nos tiene como nos tiene. Por eso también la jornada violenta de Guadalajara,fue un asunto organizado desde los sótanos del poder en la Ciudad de México. Lo que distingue a México, en todo caso, es la impunidad.

Bastaron apenas unos días, entre la manifestación automotriz contra el Presidente y el caso de Giovanni López para que las noticias de lo que ocurre en este país nos revelaran lo que, quizá, sea un común denominador durante los próximos meses: ha iniciado un rabioso golpeteo político con miras a las elecciones del próximo año. Tirios y troyanos comienzan a protagonizar una pelea callejera.

Falta un año para que se lleven a cabo las elecciones intermedias y el ambiente huele a peligro (como el título de una famosa canción de la Banda “La Arrolladora”). En la gran batalla electoral del 2021 se elegirán 15 gobernadores y se renovarán tanto la Cámara de Diputados como alcaldías, ayuntamientos y diputados locales de 30 entidades.

Con semejante pastel, no es de extrañar que, si bien politizar es el deporte nacional de los políticos, a partir de estos momentos veremos más casos como lo sucedido en Jalisco. El abuso por parte de policías del municipio de Ixtlahuacán de Los Membrillos sirvió como marco perfecto para que funcionarios del gobierno federal y morenistas se desgarrarán las vestiduras y se subieran al linchamiento del gobernador del estado, quien, por su parte, aprovechó la oportunidad para señalar que existe una campaña sucia desde el gobierno federal en su contra.

Situaciones como ésta polarizan aún más la sociedad. Sin embargo, eso es lo de menos. Los políticos saben que las crisis pueden catapultar la popularidad de un gobernante o llevarlo a los sótanos de la vergüenza. A nivel internacional hay muchos casos que lo prueban. Por ejemplo: Los atentados del 11 de septiembre de 2001 colocaron al entonces presidente de los Estados Unidos George Bush en los cuernos de la luna de una popularidad que no tenía. Irónicamente fue otra crisis, esta vez en 2004 con el paso del huracán Katrina la que lo volvió a colocar en el suelo. También en 2004, en España, la gente no le perdonó al gobierno las mentiras y el ocultamiento de información de los atentados del 11 de marzo y le dio un inesperado triunfo al PSOE, partido de oposición.

México también tiene sus ejemplos. El caso de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa fue un terrible e insuperable lastre para Enrique Peña Nieto y el inicio del fin de su gobierno y popularidad por el mal manejo del tema. Después de la crisis del AH1N1, en 2009, el PAN pasó de tener 206 diputados a 143.

Entonces, ¿qué va a pasar con el presidente Andrés Manuel López Obrador y su partido Morena en 2021? En estos momentos no puede haber certeza, pero sí elementos que deberían preocuparle mucho al mandatario. De entrada, la crisis del covid-19 lo ha rebasado a él y a su gabinete. Las respuestas de la gente fluctúan entre aprobación y dudas sobre si el gobierno federal ha hecho un buen trabajo. El número de muertos, las contradicciones en las cifras, las dobles señales no le están ayudando.

Además, el Ejecutivo ha bajado 20 puntos de popularidad en un año. Aunque tiene una aprobación decente que ronda el 60%, definitivamente ya no está de luna de miel con la población. Incluso, hay algunos sectores, como la clase media, colectivos de mujeres o empresarios, donde ya hay un franco divorcio.

Para acabarla, su partido Morena ha demostrado que es tan impresentable como casi todos los demás. En las encuestas de preferencias electorales hay un claro un deterioro en las simpatías hacia Morena y si hasta a los de casa mordieron para elegir a su dirigente, habrá que ver de lo que serán capaces a la hora de elegir candidatos.

Lo que sí está claramente a favor del proyecto de López Obrador es que los partidos de oposición están completamente desdibujados y tampoco se han sabido presentar como una verdadera y real alternativa.

Otra interrogante, ¿qué va a pasar con el gobernador Enrique Alfaro Ramírez y su partido MC en 2021? En estos momentos tampoco puede haber certeza, pero sí elementos que también deberían preocuparle al mandatario estatal. De entrada, lo ganado por el buen manejo de la crisis del covid-19, lo puede perder sin no actúa con rapidez, audacia e inteligencia. Algunas gentes de su gabinete (particularmente del de seguridad y quizás de comunicación) no le están ayudando. Urgen cambios, como señal para que los ciudadanos recuperen la confianza en las políticas y acciones contra la inseguridad que es el principal lastre que carga. Son muchas las voces que demandan la salida del Fiscal.

Si bien en los dos últimos meses, el Ejecutivo estatal había subido su popularidad logrando una buena aprobación de su gestión (particularmente por el manejo de la pandemia), tampoco está de luna de miel con la población. Incluso, hay algunos sectores (ITESO, UdG y colectivos de mujeres) donde parece que ya hay una clara desunión.

Lo que también está claramente a favor del proyecto estatal de Enrique Alfaro es que los partidos de oposición en Jalisco (incluyendo Morena) están completamente desdibujados y tampoco se han sabido presentar como una verdadera y real alternativa.

Con este panorama, concluyo diciendo que, manifestarse en coche o a pie es un derecho humano, no un privilegio de boutique. Pero destruir propiedad pública y privada nunca ha abonado a causa alguna. El coraje se explica. Prenderle fuego a un policía nunca podrá justificarse.

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