El negocio detrás de las buenas acciones.

Fabiola Serratos

“Hay almas esclavizadas que agradecen sus cadenas”
Como cada semana hago un salto a los grupos municipales donde pueden verse con mucha claridad los escenarios de Tlajomulco. Hemos podido ver a muchos perfiles destapar sus intenciones, que aunque siempre fueron predecibles, las redes se convierten en una sátira donde nuestra política parece más una comedia que verdadera construcción social.
Muchos de los perfiles que continúan figurando desde que yo era una adolescente seguirán buscando su participación dentro de la política municipal. El problema quizá no sea que los mismos personajes sean los que participen en el liderazgo de la política, sino que hayan encontrado en ésta los privilegios de toda la familia e incluso parezca un negocio hereditario (quizá ignorábamos que vivíamos en monarquía ¡Avísennos!).
Si uno ve con claridad y presta atención hay establecimientos donde existen lonas publicitarias de campañas pasadas con los mismos rostros, un consejo ambiental para estos políticos sería solo ir a cambiar las fechas y los colores de su publicidad necia, que como ellos permanecen con los años colgados de los ciudadanos.
Decía Nietzsche que los principios comenzaban a hacer terribles cuando se negociaba con ellos, para serles honesta jamás en todos mis años aquí he visto algún tipo de debate o informe que verdaderamente refiera a la construcción de un municipio, la política aquí consiste en vender una imagen de Mesías, líder, héroe y empapar las redes con principios bondadosos que suelen atrapar a las personas menos favorecidas o con menos conocimiento de lo que forma a estos políticos.
Las vidas y los sacrificios falsos obligan a muchos ciudadanos a generar un voto comprometido y agradecido por recibir a cambio despensas o incluso por haber recibido las atenciones que se supone son el trabajo de un ayuntamiento (porque resulta que es muy necesario agradecer el trabajo de forma pública o tener una relación para que las peticiones se atiendan de manera pronta). En estas últimas semanas los vividores del erario han comenzado a trabajar sus perfiles de buenos ciudadanos y también el de mártires. Recordemos que es la forma en la que muchos consiguieron sus empleos y en la que ingenuamente también les hemos comprado ese discurso.
Sin hacer mención de las vidas personales pero si de la ausencia de las virtudes que ahora presumen con cinismo y doble moral, cabe recordar y no olvidar que muchos de esos perfiles fueron también dueños de negocios ilícitos donde la prostitución y las drogas fueron de fácil acceso para menores de edad al valerse de los permisos y las influencias que consiguieron desde sus cargos, ahora andan por ahí anunciándose como deidades desvergonzadas llamando política al circo que cada tres años realizan.

Los antiguos griegos recalcaban la importancia de educar con virtudes y filosofía a todos aquellos que algún día representarían a la ciudadanía, en Tlajomulco resulta que cualquiera que rebuzne y llame la atención puede hacerse regidor o candidato (el chiste es jalar gente). Aunque no todos los perfiles que manejan el municipio son malos y quizá sea por esos pocos que entienden la importancia de gobernar que no se cae en pedazos nuestro entorno, personalmente les confieso que de todo cabildo solo siento que una voz femenina representa mis ideales.
Es sencillo darse cuenta que tan falsas son las redes sociales de los viejos políticos y sus virtudes ficticias. Las vidas y principios de los eternos protagonistas son una versión vulgar de Peña y La Gaviota haciendo un matrimonio negociado y mostrando familias inmensamente felices que por temor a perder sus privilegios se creen sus propios engaños. Después de todo una historia bien vendida es una historia bien comprada y muchos votos ganados.
No es que hoy me sienta mas valiente que en otras columnas, es que hay personajes que lejos de inspirar respeto solo necesitan el copete de Peña para recordarnos que la vieja escuela de la política ya no engaña.
Estas elecciones sin duda vendrán a ser revolucionarias y quizá hasta violentas, mientras muchos dinosaurios se aferran a no ceder participación a nuevos rostros, los jóvenes han creado colectivos sociales que tienen más credibilidad y accesibilidad. Pues sí destacaran por hacer una buena política y no por la infinidad de fotografías e historias vendiendo una falsa imagen sería mas sencillo contar con sinceridad con las personas y no engañándolas con promesas o comprometiendo su voto.
¡Es hora de romper con el autoritarismo! De guardar lo viejo que nada de trascendencia ha traído.

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