ES GRANDE SER GRANDE, PERO MÁS GRANDE ES SER HUMANO

Quirino Velázquez

En seguida trascribo (en letra cursiva), el texto íntegro de mi primera colaboración para La Verdad, formulada hace más de cuatro años, y que se encuentra en los archivos del medio informativo por si alguien lo quiere checar:

Los sordos también escuchan y los mudos también hablan” –Julio Scherer Garcia-

En principio quiero sinceramente agradecerle al joven Director de este Semanario Víctor Hugo Ornelas, por la gentil invitación para colaborar en este medio informativo con esta columna. Son dos las principales y únicas razones de mi gratitud y gusto por tal invitación:

La primera, porque para mí es halagador el ofrecimiento de escribir en La Verdad, dada mi modesta condición en todos los ámbitos, es decir, soy un simple mortal, nada extraordinario, con muchísimas limitaciones, no se escribir, desconozco la técnica gramatical, desde luego no soy periodista, y lo que es más, tengo filia y fobias políticas

La segunda, aun con las limitaciones anteriores, porque, sin lugar a dudas, es un acto de emoción contar (decir, narrar, relatar, confesar, referir, etc) a través de este medio, lo que creo y lo pienso, sin reglas especiales y privativas –así quedamos Víctor y yo–  sólo ejerciendo mi libertad de opinión conforme a la ley.

“Este ejercicio de contar lo que creo y lo pienso, será de tono serio o quizá ligero, formal o quizá informal, objetivo o subjetivo, basado en hechos o quizá en fantasías, para diversión de los lectores y propia. Esta columna, no tendrá estilo o género periodístico formal, a través de ella, contaré a los lectores mi opinión sobre cualquier tema que pudiera, a mi entender, ser de interés. Por ello, anticipo mis disculpas si cometo errores o con mi opinión agravio algún personaje político o persona alguna, como dice la canción de Armando Manzanero “Nada personal”.

Dicho lo anterior, hoy sólo y de manera breve les contera del porqué del título “Tiempo de contar” de esta columna.  

Don Julio Scherer, ícono del periodismo mexicano, murió el 7 de enero de 2015, considerado por muchos, el mejor periodista moderno de la historia del México, dio voz a los sin voz e hizo que los mudos hablaran. Fue la voz de todos nosotros, los mexicanos de a pie, que en el día a día miramos la desfachatez e impunidad de los poderosos. Fundador de la revista Proceso, ganó no sólo premios y reconocimientos a lo largo de su carrera periodística, sino también, como un auténtico hidalgo, se enfrentó a múltiples enemigos en la búsqueda de la verdad, debido a su investigación sobre temas espinosos: corrupción, marginación social, escándalos políticos, protesta social, entre otros temas de importancia pública.

En otra ocasión hablare más sobre este extraordinario personaje, que no se calló ni guardó silencio cómplice frete al poder, fue de esas voces que hacen que los mudos romper el silencio. Porque, como diría él mismo: “Es la hora de contar….

Cómo podrán ver, desde mi primera colaboración para La Verdad, me confesé como lo que realmente soy un simple mortal, nada extraordinario y con muchísimas limitaciones.

Asimismo, dadas mis condiciones anticipé, desde aquella época, mis disculpas por cometer errores o si con mi opinión agravio algún personaje político o persona alguna.

Hoy de nuevo, le vuelvo agradecer al medio informativo La Verdad Periodismo Libre de Tlajomulco, el me permita colaborar con artículos de opinión cómo lo que soy un simple ser humano nada extraordinario y con muchísimas limitaciones. También, nuevamente a todos les afirmó que reconozco que a lo largo de mi vida (61 años) he cometido errores (seguramente propio de mi condición humana) que he reconocido y siempre he tratado de enmendar. Y que también siempre, he pedido perdón cuando he ofendido o lastimado a alguien ya sea por acción o por omisión.    

Refiero lo anterior, porque la semana pasada escribí (con todas mis litaciones que siempre he confesado) con mi carácter de ciudadano mexicano (no ocupo ningún cargo público y tengo años que dejé de ser regidor) y sin militar en ningún partido, un artículo de opinión sobre la política sin la intención de ofender ni lastimar a nadie, el cual solicité que se retirar la publicación y pedí públicamente disculpas a todas las personas que por él se sintieran agraviadas.

Hoy, con todo respeto y humildad y en mi condición de un simple ser humano, sin que me cueste ningún trabajo y si retractado por no cuidar mi escritura, de nuevo pido perdón a todas las personas que se sintieron agraviados con el artículo de opinión que, por error, pero sin intención de lastimar u ofender, me referí a la política.  

Yo sé que hay personas que por su grandeza posiblemente rayan en la perfección y nunca han cometido errores o faltas y que, por ello, a lo mejor les cuesta trabajo comprenderme y disculparme. A ellos también, por el amor de Dios, les pido sus indulgencias porque su superioridad, seguramente, conlleva bondad.

Me quedo con la frase del que fuera un exitoso político estadounidense y Fiscal General de los Estados Unidos de 1957 a 1961 William Rogers: “ES GRANDE SER GRANDE, PERO MÁS GRANDE ES SER HUMANO”.

PD. Bien lo dice banda mexicana de rock en español Caifanes en su popular canción Mariquita: “Hay muertos (y políticos) que no hacen ruido y son mayores sus penas”.

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