Nuestra dignidad no está en venta.

Fabiola Serratos

A más de un mes de que iniciara la pandemia muchos son los escenarios que se han creado, entre ellos el más destacado y el que vale la pena recalcar y dar a conocer “El social” en las comunidades donde los servicios básicos y la marginación son las características principales, la rebeldía y la autonomía vinieron hacer los valores necesarios para garantizar la estabilidad económica de las personas que ahí habitan. No es un secreto que en nuestro municipio el gobierno brilla por su ausencia y su incapacidad de lidiar con los problemas más esenciales y que tienen años afectandonos y es que la bandera de buenos samaritanos no es suficiente para lidiar con las condiciones de zonas con las que una despensa no basta. No se ha desperdiciado un solo momento para realizar campaña e incluso muchos ciudadanos denunciaron el haber tenido que firmar un documento que compromete al trabajo comunitario. Algunos artesanos se preguntaron si dicho trabajo tendría el compromiso de realizar campaña en el debido tiempo o realmente hacer algún tipo de labor que beneficiara a su comunidad.

Hace un par de días tuve oportunidad de entrevistarme con el activista e investigador Yu Chen ( Doctor en filosofía y ciencias sociales por The University of Texas at Austin) quién realizó su tesis sobre políticas de vivienda y desarrollo social en el municipio de Tlajomulco, ambos relatábamos muchas de nuestras experiencias en actividades sociales y desarrollo comunitario. En nuestra conversación surgen muchas interrogantes que para ambos han sido de gran reflexión.
¿Por qué existiendo tanta labor comunitaria no logramos ver una estabilidad en la comunidad?

La respuesta es sencilla, la razón principal es porque muchas de las asociaciones civiles o participación social se encuentra condicionadas, las relaciones de compromiso, los convenios y las amistades, muchos líderes sociales que compartían con sus vecinos el ideal de crecimiento y seguridad terminan sujetos a la relación con su trabajo. Basta con ver las reuniones vecinales donde lejos de dar soluciones se exponen justificaciones y una súplica cínica de comprensión por no poder solucionar problemáticas y así pasan los años y las administraciones, siendo infinitamente incorregibles.
Entre las premisas del Dr. Yu se encuentran la falta de condiciones que dieran armonía a la ciudadanía y de la qué por supuesto sí es obligación del gobierno crear. Recalcó con emoción la iniciativa de los verdaderos líderes sociales y vino a mi mente cómo es que estas últimas semanas la participación de los activistas ha sido más necesaria y relevante que las de los mismos gobiernos que continúan creando protocolos que beneficien sus próximas campañas pero no garantizan la seguridad de sus municipios.

En muchos territorios la rebeldía ha comenzado a darse, hay comunidades dónde parece no vivirse la cuarentena y no por gusto sino porque el comercio es la principal fuente económica y en su mayoría han sido cerrados de manera prepotente (Y a la prepotencia e imposición un pueblo siempre reaccionará con rebeldía). Cuando un gobierno no tiene la seguridad ni el control de lo que hace, es ahí dónde nos corresponde comenzar a generar nuestros propios escenarios, al final somos nosotros quienes aquí viven y quienes estamos padeciendo los golpes más duros de la pandemia, grupos sociales independientes, vecinos y jóvenes estudiantes han generado espacios y campañas que promueven el QUEDATE EN CASA pero con las medidas necesarias para poder pedir tal cosa, medicina, alimentos y herramientas de estudio, mientras ciudadanos ven la forma de apoyar a otras familias el gobierno toma el castigo como única medida de entendimiento.

Hemos visto una participación civil muy unida. La solidaridad ha sido uno de los principios que como habitantes de Tlajomulco hemos desarrollado pero éste acto tan noble que muchos líderes han tomado para ser de apoyo en sus comunidades debe ser digno, con memoria, sin precio, sin vanagloriar o comprometer a las personas pues no están obligadas a corresponder con labores políticas y mucho menos compromete su voto. Hemos mostrado autonomía, dignidad y que somos capaces de cuidarnos a nosotros mismos, ahora solo sigue el exigir al gobierno que realice su trabajo y que las actividades de altruismo dejen de ser su bandera de gobierno exitoso. Porque como exponía el Dr. Yu en nuestra entrevista sobre activismo a nivel mundial.

China no experimenta esta unión civil porque sabe que su gobierno tiene la responsabilidad de velar por los ciudadanos y aunque para nosotros como mexicanos nos encanta la unión en todos los sentidos esta no debería ser para resolver los problemas en los que nos estancan los mismos gobernantes. Y no, no todo es responsabilidad de quienes nos someten, hemos demostrado tener una fuerza de voluntad increíble de la cual estoy segura si nos aferramos podremos poco a poco ver un verdadero cambio social.

Somos una sociedad de trabajo largo y salario corto, dónde la mayoría de los vecinos nos conocemos y convivimos al cuidado unos de otros, sabemos lo que aqueja al de a lado y estamos ahí para aquellos que la están pasando mal. No nos renunciemos a esto que hoy ha surgido, qué los principios que la pandemia ha traído sean para fortalecer nuestros lazos como comunidad y no soltarnos nunca.

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