¿Compra de voluntades o reales bondades?

Fabiola Serratos

Conocemos últimamente a las almas caritativas que figuran con todo y su sacrificio en redes sociales y aunque algunos nos han ocultado el real proceder de sus donaciones, la gran mayoría al hacer públicas sus entregas recalcan el gran sacrificio de su labor pues la generan desde sus bolsillos.
Lo cierto es que para una sociedad con hambre, enojada y con incertidumbre lo menos importante es saber de dónde viene lo que se está recibiendo pues cuestionarlo implica quizá renunciar a ello y la verdad es que hay condiciones en las cuales uno no puede darse el lujo de despreciar alimento.

Mi reflexión de esta semana no tiene pretensión de demeritar el trabajo tan “BONITO” con el que muchas personas están llevando alimentos a los más necesitados sino por el contrario agradecer si de voluntad hablamos, pero por otro caso tenemos mucho de historia que rescatar en cuention de donaciones, pues no hay que olvidar que las viejas mañas políticas generaban pobreza, para después mediante enormes sacrificios las opociones o los mismos partidos surgian como salvadores a través de diviersas formas.

Hubo no hace mucho un tiempo en el que se hacian filas enormes no solo por despensas sino también por televisores y era triste saber que este tipo de cosas llegaban incluso a colonias donde no había luz electrica. Caso semejante ahora donde los ayuntamientos hacen campaña de cuidado y sanidad al mismo tiempo que en algunas comunidades ni siquiera cuentan con los servicios básicos como el agua, pero esto ya lo hemos comentado una y otra vez y lamentablmente hay muchas personas a las cuales aún no se les da solución alguna de sus problemas.

No solo se cuestiona la voluntad de los funcionarios, pero de no ser por la forma manipuladora que han operado muchos políticos no dudaríamos de la buena voluntad de algunos, pero basta con ver la pretensión con la que se agradecen a sí mismos por ser la solución de los mismos problemas que no pueden solucionar desde el cargo público que ejercen.

En algún otro escrito comenté que muchos funcionarios olvidan que NO son activistas y que sus funciones implican algo más que detener el hambre de las personas por un par de días, eso no los hace buenas personas, incluso para otros llega hacer ofensivo que mientras se supone deberían estar gestionando o buscando alternativas de desarrollo para el municipio estén intentando popularizarse con actividades que no son parte de su trabajo, es aquí donde comprendemos que gran parte de aquellas labores tiene más la intención de continuar haciendo capital político que hacer un real y digno trabajo con el cargo que les corresponde.

No es que debieran donar o no, quizá muchas familias gracias a ello tuvieron altimento en los últimos días, pero esto deja en evidencia la falta de organización de nuestros representantes, porque quiere decir que no son capces de solucionar nuestros problemas como municipio y como premio de consolación aplican en los más necesitados las artimañas de la vieja política.
Queridos lectores, espero se comprenda que no es un disgusto por la labor de algunos políticos, sino lo poco competentes que son en sus cargos que pretenden seguir rescatando su imagen de activistas para que nosotros como espectadores sintamos se les debe un favor, en este caso “el voto” que el próximo año regresaran a buscar. Quizá ya no son tortas y jugo, pero al final el contexto continúa siendo el mismo, personas con necesidad de resaltar como sacrificados pero que en estos tres años han sido incapaces de hacerlo desde dónde tienen la verdadera oportunidad de ayudar, pues no se trata de sarcar de apuros a unos cuantos que en un par de días volveran a tener complicaciones para salir a trabajar o alimentar a sus familias.
Imaginen ustedes este triste panorama donde muchos comerciantes tuvieron que cerrar sus negocios de un día a otro y nuestro gobienro no estaba preparado para esto y aunque se alardea de programas de apoyo, lo cierto es que muchos no han recibido las atenciones y es que por lógica sabemos que algunos no cuentan con redes sociales o la tecnología que les permita acercarse. De la misma manera en la que se tocan puertas para pedir el apoyo como votantes, de la misma forma en la que se les pidió de manera personal cerraran sus negocios, no vimos asistentes que les brindaran a cada uno la información de como pueden sostenerse en epocas de crisis.

No termina de sorprendernos la forma en la que los funcionarios incluso rivalizan o desprestigian a los activistas del municipio para que su labor como tal no sea opacada, nosotros desde lo externo, no solo realizamos la misma labor que ellos, sino que con propiedad nos mantenemos al margen de buscar publicidad mediante las caras tristes, desoladas o preocupadas de la gente que esta careciendo más que nunca inestabilidad.

Aunque ahora no es tan sencillo comprarles la foto entregando sus donaciones (¿recuerdan la infinidad de políticos que hicieron eso?) sí sería importante recordarles una y otra vez que el verdadero problema no se combate alimentando un par de días a una comunidad, sino generando una sociedad digna y justa donde los privilegiados no sean ellos que se mantiene del pueblo.

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