Alberto Reveles

Cuando te habla un vendedor automáticamente tu mente se bloquea para evitar cualquier comunicación al respecto, por ejemplo, el tipo vendedor de productos en la calle, las llamadas molestas que te hacen para vender servicios, las personas que si bien no lucran sí intentan colocar alguna idea religiosa en tu persona.

Sin embargo, este espacio se refiere a los vendedores de ideas, te has preguntado lo siguiente: ¿Qué ideas he comprado?, ¿Quién es mi proveedor principal de ideas?, ¿Cuántas ideas he comprado?, ¿Habré utilizado o aplicado todas esas ideas?, ¿Por qué estoy comprado esas ideas?, en fin, son muchas las preguntas a resolver. Cuando respondas a las preguntas anteriores te darás cuenta que alguna vez compraste ideas y más de alguna vez has vendido ideas.

Algunas personas han tenido la idea de iniciar un negocio, ya sea vendiendo productos o servicios y para llevar a cabo esa idea leen, toman cursos, preguntan a diferentes personas sobre el tema de negocios, y traen por semanas la plática de lo que quieren arrancar como negocio independiente, pero terminan en una conclusión que quizá ya la tenían desde el inicio, VENDER. Todo negocio necesita vender, por lo que se requiere saber vender.

Recordando lo que el autor Robert Kiyosaki, en su libro “El cuadrante del flujo del dinero” menciona que el primer paso para moverse del cuadrante de empleado a auto empleado es vender. Si tu desarrollas esa habilidad y además la pones en práctica enfocada hacia lo que quieres iniciar a comercializar, entonces será mucho más fácil ese movimiento en los cuadrantes.

Cabe señalar, que cuando se acude a una entrevista de trabajo hay una operación de compra venta, no en términos económicos, pero sí de planeación, proyección, ideas y consideraciones; el comprador es el entrevistador, aquel que puede adquirir ese talento para su equipo de trabajo o bien no considerar ese valor agregado del entrevistado; por otro lado, el entrevistado es el vendedor, aquel que con entusiasmo, emocionado y preparado va en busca de obtener ese empleo deseado y como tal va a vender la idea que él es el indicado para el puesto ofertado y no solo eso sino que dará un valor agregado a la empresa.

Por todo lo anterior, en breves ejemplos te das cuenta que desde niñ@ has vendido tu persona, habilidades o características y lo practicamos con los papas, la pareja, los amigos, los vecinos, en general con todo el entorno y de alguna manera hemos tenido resultados, lo que se sugiere es que enfoques esa habilidad para convencer que lo nuevo que vas a promover, son buenos productos y/o buenos servicios.

Para terminar, si eres empleado y quieres iniciar un negocio comienza por prepararte para que seas un vendedor de ese producto o ese servicio que deseas, para luego poder combinar tus fuentes de ingresos, siendo empleado con una actividad extra de vendedor y con el tiempo darás con el momento indicado para desprenderte del empleo y ubicarte en el cuadrante de autoempleo.

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