Ahorrar: La Disciplina Olvidada

Alberto Reveles

Hablar de ahorro en la actualidad, es un tema aspiracional porque se ve muy lejos el futuro y se deja de lado ese hábito; ya que lo que en este momento importa para muchas personas es el presente y gastar en gustos pasajeros, llevados por la emoción de encontrarse en un buen trabajo. Lo cual dificulta ver que se debe destinar una cantidad considerable para mantener los gastos de una vida básica, cuando nos encontremos en la etapa donde sea más complicado encontrar una forma de producir ingresos.

Los jóvenes tratamos de ahorrar para una meta específica y una vez conseguida, se deja de llevar a cabo tan apremiante práctica. Por ejemplo, los que ahorran dinero para un enganche de auto, un enganche de casa o por mencionar algo más simple un “gadget” tecnológico y sin olvidar los
“outfits” de moda.

Por otro lado, existen las personas adultas que no olvidaron la disciplina del ahorro y que además pueden compartir otros buenos hábitos, por ejemplo, sin tener alguna doctrina específica de finanzas personales se pusieron a ahorrar enserio, ahorraban todo aquello que les sobrara después de los gastos que la mayoría de las veces significaba más del 10%, además de que controlaban el gasto semanal dando prioridad a la alimentación familiar y registraban todo lo que se gastaban semanalmente para hacer un análisis contra lo que se generaba, con esa simple práctica lograron mantener a grandes familias por mucho tiempo y sin la necesidad de trabajar a una edad avanzada.

Cabe mencionar, que anteriormente el mundo digital y los productos tecnológicos a los cuales estamos condenados a su consumo, afectan de manera gradual y crónica la economía personal. Sin embargo, el disfrutar de tantas amenidades en la vida se ha vuelto un tema cultural y se ha dejado de lado la disciplina del ahorro.

El autor George S. Clason acuñó la frase de “págate primero” que hace referencia al ahorro como disciplina por el resto de etapa productiva, que consiste en apartar el 10% de tus ingresos totales con la finalidad de etiquetarlo como pago a tu esfuerzo y que no debe ser utilizado para ingún tipo de gasto, para que cuando llegue esa etapa donde ya no puedas o no quieras trabajar tengas de donde echar mano sin limitar tu estilo de vida.

El problema es que actualmente pagas por todo, casa, vehículo, alquiler, comida, celular, servicios de hogar, telefonía, internet, televisión por cable, suscripciones de aplicaciones, etc.

Lo único que comúnmente no se paga es un salario o un tesoro para el “tú del futuro” y esa persona sí que va a necesitar dinero, porque se va a encontrar con la escasez del trabajo habitual, con la vida más cara, con mayores probabilidades de enfermarse, con servicios de pensión de vergüenza, en fin, creo que es labor del personaje actual resolver esa situación. Por lo tanto, es de suma importancia desarrollar la disciplina del ahorro para diversos fines a corto y mediano plazo, pero fundamentalmente el ahorro a largo plazo y la recompensa será mucho mejor que una vida con excesos.

Por último, toma como ejemplo el ahorrar el 10% de tus ingresos para la meta etiquetada como el “salario del futuro” considerando que el resto deberá cubrir el presupuesto de tus necesidades y de ser necesario deberás ajustar tus gastos.

1 pensamiento sobre “Ahorrar: La Disciplina Olvidada

  1. Muy buenos consejos que nos deben dejar una clara lección, seamos nuestros patrones y veamos por nuestro futuro que seremos los únicos interesados en nuestro bienestar.

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