EJIDO EL ZAPOTE EMPIEZA EL AÑO BIEN Y DE BUENAS

Tiempo de contar…

“El campesino tenía hambre, padecía miseria, sufría explotación y si se levantó en armas fue para obtener el pan que la avidez del rico le negaba. Se lanzó a la revuelta no para conquistar ilusorios derechos políticos que no dan de comer, sino para procurar el pedazo de tierra que ha de proporcionarle alimento y libertad, un hogar dichoso y un porvenir de independencia”. -Emiliano Zapata-

Quirino Velázquez

He visto muy de cercas las largas y sufridas batallas legales y extralegales contra la SCT y el Grupo Aeroportuario del Pacifico (GAP) por las tierras (donde se asienta parte del aeropuerto de Guadalajara) que les arrebataron hace casi 71 años, al ejido El Zapote. Hoy encabezado por su aguerrido líder Nicolas Vega Pedroza, empiezan el año 2020 bien y de buenas.

Digo que el ejido empieza este año bien y de buenas porque parece que se acerca el final del litigio entre el gobierno federal que en ominosa confabulación con el Grupo Aeroportuario del Pacifico (GAP) han sostenido contra nuestros paisanos ejidatarios de El Zapote.

Este problema que tiene origen en el año de 1949, cuando el gobierno federal de manera arbitraria e ilegal despojo de las 307 hectáreas de terreno al ejido para la construcción del Aeropuerto Civil Federal de la ciudad de Guadalajara.

Pues sí, después de muchos años (71) de no aprovechar sus tierras y de casi 4 años (abril 2016) de haber ganado (con sentencia ejecutoriada) en los tribunales federales el litigió donde se resolvió que el procedimiento y decreto expropiatorios (de esas 307 hectáreas) quedo insubsistente, el ejido El Zapote parce que empieza ver luz al final del túnel.

Con lo anterior quiero decir, que el gobierno federal, a través de la SCT le ha pedido al ejido asistir a una reunión de trabajo para el día 15 de enero de este año (2020) donde al parecer ya existe la voluntad de las partes para llevar a un arreglo que ponga fin de manera definitiva a ese conflicto a través de un convenio en el cual se dé por cumplida la sentencia de amparo a que me referiré en el párrafo siguiente.

En efecto, desde abril del 2016 el ejido El Zapote cuenta con una sentencia ejecutoriada (que ya no puede ser combatida por algún medio legal) de un tribunal colegiado de circuito (Revisión Principal 298/2015 resuelta a favor del ejido El Zapote por el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Tercer Circuito) que le otorgó el “amparo y protección de la justicia federal en cuanto ve al decreto expropiatorio reclamado, con el consecuente pago de la indemnización con motivo de la expropiación…».

La razón por la que el ejido El Zapote obtuvo el amparo de los tribunales federales fue porque no se le respeto su derecho de audiencia en el procedimiento expropiatorio que databa de los años 70’s del siglo pasado.

De ahí que, en la sentencia referida se asienta que: “…se vulneró el derecho de audiencia consagrado en el artículo 14 constitucional, en perjuicio del ejido El Zapote… Y que, el respeto al derecho de audiencia, dentro de un procedimiento privativo, como lo es la expropiación, recae en dos aspectos fundamentales, que son, la justificación de la causa de utilidad pública, y la indemnización, debiendo ser esta justa, acorde con el bien expropiado…”.

Además en dicha sentencia se estableció que “…una consecuencia natural y jurídica de que se entienda que el procedimiento y consecuente decreto expropiatorio se encuentran viciados, por haberse violentado en perjuicio del ejido quejoso la garantía de audiencia, sería que todo lo actuado con posterioridad sea igualmente ilegal… empero, las cosas ya no pueden volver al estado en que se encontraban… es que resulta inocuo para el ejido quejoso, invalidar la concesión del mencionado aeropuerto, es decir, dicha parte no obtiene de ello algún beneficio, puesto que tal superficie no le puede ser restituida…”.

En el caso que nos ocupa, la restitución de las cosas al estado que guardaban antes de la violación cometida, debe ser una restitución de carácter jurídico y consistir en la indemnización a que estaban obligadas las autoridades responsables al ocupar la propiedad ejidal, y el amparo que se concedió fue para ese efecto, ya que no sería procedente otorgar la protección federal para el de que se restituyeran físicamente las cosas al estado que guardaban antes de la violación, si la obra ejecutada es de interés público (como es el aeropuerto), por tanto, debe entenderse que la sentencia relativa, limita a la SCT a que le pague al ejido El Zapote la indemnización correspondiente. Y mientras no pague esa indemnización NO hay expropiación (véase artículo 27 constitucional) y por tanto las tierras siguen siendo propiedad del ejido El Zapote. 

Por otra parte, en el Recurso de Revisión 196/2019 (en la que participó el ejido El Zapote y el GAP) resuelto (7 de noviembre de 2019) a favor del ejido por el Primer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Tercer Circuito, en la sentencia respectiva se señala que: “… no se advierte que el procedimiento de expropiación se haya consolidado precisamente por los efectos de la protección del amparo,… sin que, por otro lado, se haya precisado que el predio materia de la expropiación haya salido del régimen ejidal… Esto es, si en virtud de aquella concesión de amparo, el procedimiento de expropiación se estimó inconstitucional es evidente que el bien inmueble no se desincorporó del régimen ejidal con independencia de que no se haya dejado sin efectos la concesión en virtud de la imposibilidad material de restituir al ejido quejosos del citado inmueble…”.   

Así las cosas, desde el pasado día 17 de noviembre el ejido El Zapote tiene en posesión la tierra (de su propiedad por que mientras no le paguen no sale del régimen ejidal) donde se asientan las instalaciones del estacionamiento del aeropuerto de Guadalajara y desde esa fecha hasta hoy (8 de enero 2020) no se cobra por ese servicio gracias al ejido El Zapote, con lo que se ha beneficiado a muchísimos usuarios del aeropuerto.

¿Ahora bien, la gran interrogante sobre el conflicto que les comento es QUE SIGUE?

En principio contarles que de conformidad con el artículo 107, fracción XVI, párrafo tercero, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos prevé dos formas a través de las cuales la sentencia de amparo podrá cumplirse de manera distinta a lo previsto en la propia resolución: 1) mediante el incidente de pago de daños y perjuicios al quejoso; o, 2) a través de un convenio. La razón de esta figura es que las sentencias de amparo siempre deben cumplirse, pues precisamente, ante la inconveniencia de ello o su imposibilidad, el Constituyente dispuso que puedan cumplirse de manera sustituta en los supuestos y las formas precisados.

Cabe señalar al respecto que ya se tramita el incidente de cumplimiento sustituto (incidente de pago de daños y perjuicios) de la sentencia de amparo, sin que se pueda precisar cuándo concluiría dicho procedimiento incidental.

En este caso, el pago de daños y perjuicios como cumplimiento sustituto de la sentencia de amparo el valor comercial de los bienes inmuebles es el adecuado para fijar su cuantía. Esto es porque si bien es cierto que en términos la Ley de Amparo las sentencias que concedan la protección constitucional tienen el efecto de restituir al quejoso en el pleno goce de la garantía individual violada, también lo es que la cantidad a entregar con motivo del cumplimiento sustituto del fallo protector debe tener un poder adquisitivo razonablemente análogo al que la respectiva obligación pecuniaria tenía al momento en que jurídicamente aquél tuvo derecho a percibirla.

Es decir, a través del incidente de pago de daños y perjuicios o cumplimiento sustituto, se concede al ejido El Zapote el derecho a obtener la suma de dinero que corresponda al valor económico de las prestaciones originarias de dar, que la sentencia impuso a la responsable, como si ésta se hubiera acatado, sin comprender prestaciones diversas como sería el pago de ganancias lícitas dejadas de percibir con motivo de los actos reclamados o cualquier otro concepto diverso al equivalente de la obligación esencial; pero esta regla se encuentra acotada en el tiempo por la Ley de Amparo, conforme la cual, las cosas deben volver al estado en el que se encontraban antes de la violación. Por tanto, si el cumplimiento sustituto consiste en pagar un monto de dinero en vez de la devolución del bien originalmente afectado, el cálculo del avalúo debe retrotraerse, y tomar en cuenta el valor que dicho bien tenía en la época en que se violaron las garantías constitucionales del ejido El Zapote, valor que una vez determinado, debe actualizarse conforme lo previsto en la Ley del Impuesto sobre la Renta.

En segundo lugar, como ya les comenté el día 15 del presente se llevará a cabo una reunió en la ciudad de México entre autoridades federales y ejido El Zapote con el objeto den llegar a un convenio que de por cumplido la sentencia referida.

Deseo subrayar que, en términos del artículo 107 constitucional antes citado, el cumplimiento sustituto de las sentencias de amparo procede en el supuesto de que las partes establezcan un convenio sancionado ante el propio órgano jurisdiccional, en cuyo caso, por regla general, la voluntad de las partes rige sobre la forma en que habrá de cumplirse con la sentencia de garantías. Así, el órgano jurisdiccional sólo debe verificar que lo que, en su caso, acuerden las partes (ejido El Zapote y SCT) se verifique en los términos del propio convenio, sin que resulte imperioso analizar los términos de dicho instrumento. Ello será así, precisamente porque el incumplimiento de la sentencia de amparo, en los términos consignados en ésta, es lo que permite que las partes convengan en cumplir de manera alterna dicho fallo.

Pues bien, así están las cosas hasta hoy respecto al tortuoso conflicto suscitado por el ilegal despojo de las 307 hectáreas propiedad del ejido El Zapote donde se asienta parte del aeropuerto internacional de Guadalajara.

A la lucha de nuestros paisanos del ejido El Zapote (que empiezan el año bien y de buenas) le viene bien la frase de uno de los líderes militares y campesinos más importantes de la Revolución mexicana y símbolo de la resistencia campesina en México, Emiliano Zapata: “El campesino tenía hambre, padecía miseria, sufría explotación y si se levantó en armas fue para obtener el pan que la avidez del rico le negaba. Se lanzó a la revuelta no para conquistar ilusorios derechos políticos que no dan de comer, sino para procurar el pedazo de tierra que ha de proporcionarle alimento y libertad, un hogar dichoso y un porvenir de independencia”.

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