Tlajomulco, una mala puesta en escena

Víctor Hugo Ornelas

En la física y en la vida, hay una ley inquebrantable, las cosas caen por su propio peso y un gobierno que manipula, que actúa de manera ilícita, que miente y que busca medios para tratar de auto legitimarse, no se puede sostener porque no podrá engañar a nadie y eso no es otra cosa sino una vergüenza para el pueblo que gobiernan y para quienes forman parte del mismo, algo que estamos viendo en el municipio de Tlajomulco.

En días recientes, un medio Metropolitano dio a conocer la manera en que el ayuntamiento utilizó recursos públicos, utilizó a algunos jóvenes y al deporte más popular del país en una supuesta justa deportiva que terminó convertida en una competencia electoral interescuadras.

Cuando Tlajomulco ganó la Copa Jalisco, nadie presumió la manera en que se impulsa este deporte en la demarcación, simplemente porque no se hace nada fuera de lo común para ello, pero si convirtieron en noticia el número de personas que acudieron al estadio a presenciar el encuentro final, porque el mensaje que realmente pretendían enviar era el de su capacidad para la movilización de masas, aunque se engañan solos, pues la mayor parte de esos asistentes fueron servidores públicos o acarreados de “lideres” que aspiran a algún cargo protagónico en próximas administraciones.

La pieza periodística de Grupo Reforma deja en evidencia que se le pagó con recursos públicos a algunos de los jugadores que participaron en la Copa Jalisco, los cuales además, han manifestado haber participado en el torneo por la busqueda de cumplir con un sueño y no por el compromiso con el gobierno municipal, hasta son viejos lobos de mar en las canchas del fútbol amateur del municipio. a quienes les inventaron una plaza laboral de la cual no existe evidencia que hayan podido cubrir, solo les hicieron un mal, la justificación, que había que pagarles porque no podían trabajar por entrenar según el presidente, que en su mente consideró que el uso de recursos públicos era lo más apropiado.

Pero existe mucho más bajo la tierra sobre ese proyecto llamado Coyotl, debido a que todavía tienen que explicar de dónde salió el recurso para pagar la impresión y compra de miles de playeras, el salario de todo un equipo de comunicación que estuvo promoviendo al equipo, así como la renta de camiones privados para la movilización de personas.

Lo que hicieron con ese equipo de fútbol es únicamente un botón de muestra de las acciones que realiza este gobierno, pero lo peor del caso es que quienes van quedando en evidencia son las personas a las que involucran en sus proyectos.

Como el gobierno no es capaz de generar con trabajo y un buen desempeño, una imagen pública adecuada, entonces vemos que redes sociales abundan publicaciones pagadas que se pautan, habrá que decirlo, con el nombre del presidente municipal y no con el sello del ayuntamiento de Tlajomulco, a pesar de que en ocasiones, esos programas ni siquiera son idea del presidente, mucho menos su ejecución, que corre a cargo de decenas de colaboradores que en algunos casos tienen ya muchos años trabajando para la administración pública de este municipio y no se les reconoce su desempeño pero sí se les señala por las fallas en el mismo.

Como no es suficiente poner el nombre de una persona con dudosa credibilidad, resulta que han aparecido perfiles de supuestos medios de comunicación que comenzaron a existir de la noche a la mañana, que nadie conoce, que tienen logos en color naranja y entre la información que ofrecen enaltecen los boletines municipales que disfrazan un municipio color de rosa, pero ahora, además, es necesario afectarla imagen de quienes pueden ser una amenaza para los intereses del grupo en el poder y publican noticias falsas en donde se señala de manera directa a determinadas personas, en este caso a Gerardo Quirino, diputado que habrá que decir, es rival directo de Salvador Zamora si es que este último está pensando en la reelección, pues es claro que el legislador pretende continuar su carrera política desde la oficina presidencial del CAT.

Para mucha gente en Tlajomulco, incluidos simpatizantes y detractores de Movimiento Ciudadano, el hecho de que Enrique Alfaro llegara a la alcaldía del municipio, significaba un parte aguas para dejar atrás la posibilidad de que regresaran gobiernos deshonestos y con prácticas vulgares , algo que ahora parece estar presente, y de lo ser así, queda un año para demostrar lo contrario, por lo pronto, empezaremos a ver cómo es que algunos comienzan a brincar de ese barco para tratar de salvar su prestigio y continuar vigentes en la vida política de un municipio tan importante para el área metropolitana como lo es Tlajomulco.

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