El Gral. Emiliano Zapata

Por: Octavio Guevara

Lunes 15 de abril de 2019

El pasado miércoles, 10 de abril, se conmemoró el aniversario 100 de la muerte del Gral. Emiliano Zapata, quien fuera asesinado a traición por la autoría de Jesús Guajardo, en la hacienda de Chinameca (estado de Morelos), luego de sostener una incansable lucha contra los gobiernos revolucionarios que seguían sin atender las demandas principales del pueblo mexicano. Emiliano Zapata nació un 8 de agosto de 1879, en el pueblo de Anenecuilco, estado de Morelos, hijo de Gabriel Zapata y Cleofas Salazar.
Desde años posteriores a la Conquista, el Sur se caracterizó por mantener una numerosa población indígena. Esto provocó un prolongado enfrentamiento entre los pueblos indígenas y las cada vez más poderosas haciendas cuya fricción trajo consigo innumerables abusos que no nos son extraños al día de hoy. Enumerar los servicios de Zapata a las clases más oprimidas podría llevarnos a la ya arraigada mitificación del personaje y a una lista interminable de anécdotas y virtudes, que la vasta bibliografía servirá de base al lector. Sin embargo, no debe olvidarse su fuerte compromiso con aquellos a quienes consideró desprotegidos y propensos a los abusos de aquellos latifundistas que, aprovechándose de la ingenuidad y de las leyes que les favorecían, fueron expandiendo su propiedad a costa de estas comunidades, mermando su fuente de sustento. Desde joven había sido perseguido por el gobierno, más no desistió de la lucha, e incluso antes del estallido de la Revolución ya se encontraba en constante movilización con las poblaciones de Morelos, para defender las propiedades con documento en mano.
El gran salto en su trayectoria sucedió cuando apoyó a Madero en su conocido plan contra Don Porfirio Díaz. Más tarde, el optimismo hacia Madero se convirtió en reclamos y desesperanza, al ver Zapata que el asunto agrario de los indígenas demoraba y no había respuesta hizo el Plan de Ayala. Es en el zapatismo donde encontramos un ideal que sobrevivió a los gobiernos inestables de la Revolución. No nos extrañe, pues, que Zapata haya sido asesinado de la manera menos honrosa, en un afán de ‘‘pacificar’’ al país a cualquier costo.
En esta fecha 2019, el centenario de su muerte, debe reflexionarse sobre los ideales del Gral. Zapata y la lucha que actualmente enfrentan los pueblos indígenas, así como la actitud que toman nuestros gobiernos hacia ellos. Estos mismos ideales nos llevan a repensar la esencia de la Revolución, sobre aquellos que la ganaron y construyeron el nuevo Estado nacional, valiéndose de la ‘‘traición’’ como instrumento de la paz, y reemplazo de unos caciques por otros nuevos. Véase esta crítica y la continuidad de los hacendados en el poder, en fechas tempranas al triunfo revolucionario y a la muerte de Zapata, por medio de la película ‘‘El compadre Mendoza’’ (1934). ¿En qué nos asemejamos a 1919?

octavio 951

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