Día: 26 marzo 2019

Se deterioran las unidades deportivas

Por Noemí Figueroa

Martes 26 de marzo de 2019

En la zona valle, el descuido y la falta de espacios recreativos, han causado una y otra vez el descontento de los ciudadanos, pues con los que cuentan, carecen de mantenimiento.
El primer ejemplo ocurre dentro del clúster 13 en Santa Fe, sitio que en el que sobre la calle Venecia y Palermo, una antigua planta tratadora de aguas residuales fue transformada en unas canchas de básquetbol, tras la insistencia de los ciudadanos que solicitaron durante años la habilitación de dicho espacio que había servido para fomentar la delincuencia.
A poco menos de dos años de haber puesto en marcha esta área deportiva, de nueva cuenta la falta de manteniendo ha causado que la misma se encuentre deteriorada, lo que a su vez genera una baja afluencia de visitantes.
“A veces prenden las lámparas, a veces no, nadie viene a vigilar, no entran las patrullas y pues aquí en la parte trasera de la cancha hay un atajo que sale hasta la otra avenida, así que debe de haber diario luz (…) Del cuidado que recibe mejor ni hablamos, mira cómo está la cancha, toda fea”, dijo una vecina de la calle Palermo.
En Villas de la Hacienda, fraccionamiento que cabe destacar, no cuenta con espacios públicos, pero alberga a miles de familias, fue construida una pequeña unidad deportiva sobre avenida de los Altos, a la que, al igual que la ubicada en Santa Fe, la falta de mantenimiento le ha cobrado factura.
Este sitio fue equipado con equipos para practicar ejercicio al aire libre, juegos infantiles y una mini cancha deportiva, que ahora se encuentran dañados.
El paso del tiempo y el uso, han deteriorado notoriamente estos sitios que a comparación del resto de las unidades deportivas del municipio que cuentan con personal encargado de diariamente limpiar y preservar cada rincón, solo son visitados por trabajadores del gobierno municipal de vez en cuando, “o cuando la petición es girada por los mismos que vivimos aquí, a veces vienen y podan pero nunca revisan si están en buen estado los juegos o si hay algo más que reparar, tampoco nadie vigila y en la noche cualquier persona entra”, añadió Alma, vecina de Villas de la Hacienda.

Dos espacios olvidados

  • Santa Fe: Dentro del clúster 13 una antigua planta tratadora se transformó en canchas de básquetbol, pero nadie la vigila, a veces no tiene luz, y está deteriorada.
  • Villas de la Hacienda: Fue construida una pequeña unidad deportiva sobre avenida de los Altos, sus aparatos y juegos se encuentran ya dañados.

En Villas de la Hacienda y Santa Fe, dos parques creados por el gobierno municipal han caído en el descuido

Una planta venenosa alerta a vecinos

Por Noemí Figueroa

Martes 26 de marzo de 2019

Lo que podría tratarse de la presencia de una posible planta conocida como hiedra venenosa, ha causado serias afectaciones en familias del fraccionamiento El Colibrí, colindante con Lomas del Sur.
Desde hace un par de semanas, vecinos pertenecientes a la calle Jazmín Blanco del conjunto habitacional han mostrado erupciones en la piel que podrían ser a causa de la sustancia de una planta de este tipo, la misma que ha crecido al interior de una vivienda particular que se encuentra en abandono sobre la mencionada vialidad.

“El primero fue mi niño, tiene pus en varias partes del cuerpo y creemos que viene de esa planta porque tendemos la ropa en la parte de afuera, y con el aire se ha contaminado, (…) yo después de eso también empecé a notar comezón en la piel y ahora mi esposa y algunos vecinos tenemos las mismas características, no sabemos qué hacer, porque por lo que veo es una planta peligrosa”, expuso para este medio un vecino de dicha calle, quien pidió la omisión de su nombre.
En busca de una posible solución, los colonos acudieron al gobierno de Tlajomulco para exponer su caso y pedir que la planta sea retirada de la finca aledaña, llamado que fue atendido por personal de la Fiscalía Ambiental, quienes cortaron la planta, pero no la retiraron del sitio, aseguran denunciantes.
“Sí vinieron y cortaron la planta, pero la dejaron aquí, nos sigue picando la piel y a mí de solo ver a mi hijo, mejor nos vamos a cambiar de casa, vamos a tirar toda la ropa porque nos pica, no sabemos cómo curar al niño, pero tiene ampollas especialmente en sus brazos, piernas y partes nobles, todo desde que tendimos la ropa afuera (…) Queremos que vengan médicos y nos revisen”, añadió uno de los vecinos mayormente afectados.
La planta que rebasó más del 1.30 metros de altura, está ubicada en finca marcada con el número 408 de la calle Jazmín, en el fraccionamiento El Colibrí.

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¿Cómo identificar una hiedra venenosa?

La hiedra venenosa posee hojas que crecen en ramilletes de tres; esta conformación aparece con una hoja central que presenta un largo tallo.
Las hojas son alternas, de forma alargada. La hoja central, ordinariamente es más grande que las dos laterales, aunque estas últimas presentan un tallo más prolongado.
Durante la primavera, presentan un color verde brillante y en otoño se vuelven rojizas. Sin embargo, a pesar del cambio de color, las hojas de la hiedra venenosa conservan su poder irritante.
El contacto de la piel con esta planta provoca irritación y erupciones cutáneas y en algunos casos, puede requerir el uso de medicamentos para combatir sus efectos. Pese a ello, la hiedra venenosa no está catalogada como una planta mortal.

Las erupciones en la piel que han presentado varias familias de El Colibrí, los mantiene alertas; piden intervención de las autoridades

Entregarán 300 tinacos en poblaciones con desabasto

Por Aarón Estrada

Martes 26 de marzo de 2019

En pleno estiaje y con desabasto de agua en diversas comunidades, el gobierno de Tlajomulco otorgará un apoyo de 300 tinacos a viviendas marginadas en poblaciones de todo el municipio, como parte de su programa social Sistemas de Almacenamiento de Agua.
Estos 300 tinacos para almacenar el agua en sus viviendas –los afortunados que tengan-, tendrán capacidad de 415 litros cada uno y se destinarán previo estudio socio económica a familias que requieran de ese sistema de almacenamiento; para ello, el gobierno de Tlajomulco destinó una partida de 325 mil pesos de inversión.
Este apoyo está dirigido a viviendas que no cuenten con un sistema de almacenamiento de agua potable, aunque ahora en muchas zonas de la demarcación no hay abasto regular del líquido.
Esta será la tercera ocasión que se entreguen tinacos en el municipio; en 2017 y 2018 se otorgaron 300 tinacos anualmente a familias de bajos recursos.
Las poblaciones como Refugio del Valle, La Alameda, El Capulín, Los Silos, Los Agaves, Santa Cruz del Valle, Zapote del Valle, San Juan Evangelista, Santa Cruz de la Loma, Soledad de Cruz Vieja, La Calera, son a donde mayoritariamente llega este apoyo social, al ser comunidades que carecen de fuentes de abasto de agua y padecen más desabasto y tandeos de ese servicio público.

Los principales beneficiarios serán familias de bajos recursos que viven en comunidades que padecen del servicio

El 2019-2020 en la Cofradía de Tlajomulco

Por Octavio Guevara

Martes 26 de marzo de 2019

Hace dos semanas, estimado lector, le hablaba de la importancia de la cofradía, una institución que, aunque legalmente no tiene reconocimiento, sobrevive en la práctica, pese a las estrictas leyes de los gobiernos liberales del siglo XIX. Hay una razón en ello, ya lo habíamos dicho: el arraigo que logró en la población la cofradía, a tal grado que la supervivencia dependió de la rigurosa organización de las familias en torno a ella.
Durante el siglo XVIII existieron hasta 4 cofradías en el pueblo de Tlajomulco, pero la que mostraba mayor importancia fue la de la Purísima Concepción. Por ejemplo, en los testamentos de los indios abundan las cláusulas en las que se dedicaba algún donativo al lugar, señalando incluso que su capilla estaba en plena construcción. Al finalizar ese siglo, comenzaron los conflictos entre los indios de dicha cofradía y algunos españoles que rentaban las tierras de Cacaluta, perteneciente a los primeros. Quitar las tierras a la cofradía significaba arrancar los principales ingresos su hospital, donde se atendían a enfermos, visitantes y forasteros. Fue la organización de los cofrades lo que impidió esta acción devastadora.
En un rico detallado informe que se resguarda en el Archivo Histórico Municipal de Tlajomulco, del año 1856, se menciona la existencia de una importante cofradía: ‘‘tiene un hospital con su templo, que actualmente sirve de parroquia; este es cuidado por los indígenas, relevándose cada año, el día ocho de diciembre, por cinco, con el nombre de diputados, y un mayordomo. Todos celebran a la Purísima de domingo en domingo, últimos al día de la Virgen, teniendo por obligación, según sus ordenanzas, asistir en principal a los enfermos porque cuentan por recursos una cofradía’’.
¿Qué se conserva en la actualidad? Como ya quedó señalado, la organización estricta y el arraigo en el pueblo han sido los motivos de su preservación al día de hoy. El celo de sus feligreses termina por dar ese toque encantador, ese sentimiento de respeto que se percibe, y el amor y la devoción a la Virgen de la Purísima Concepción termina por ablandar al corazón más frío de los allí presentes. Eso lo pudimos notar con mayor cercanía hace 2 años, en una exposición temporal titulada ‘‘La Cofradía pueblo de Tlaxomulco’’, en que participaron su servidor como coordinador, Agustín Moya y Rey Orozco en la investigación, el artista Arturo Bustamante con un impresionante mural y varios artesanos con sus piezas para la exposición, muy concurrida, por cierto.
Hace unas semanas se eligieron a las 6 familias que se dedicarán a cuidar con celo y gran ejemplo esta organización, para el periodo 2019-2020: las familias del Tatita, el Mayor, el Topile, el Mantopile, el Sipil y el Chiquito. Se trata del tatita José Isordia Esquivel y la nanita Teresa Moreno Ochoa; de los mayores Antonio Chitica Maravel y Ma. Luisa López Alcántar; de los topiles Gerardo González Íñiguez y Maricela Pacas Camacho; de los mantopiles Jairo Jesús Flores Gutiérrez y Juana Margarita Isidro Chitica; de los sipiles Ricardo Cabrera Ledezma y María de los Ángeles Medina Luices, y de los chiquitos Julio César Soria Ávila y María Elizabeth Padilla García. A todos ellos mi más afectuoso reconocimiento.

LOS MÁS DE CIEN DÍAS DE AMLO

Por Quirino Velázquez 

Martes 26 de marzo de 2019

“No les será fácil entenderlo —dijo un colaborador cercano del presidente—: Andrés Manuel no viene a negociar ni a gestionar sino a tirar las bardas. Mientras tenga el respaldo suficiente, enfrentará a todos los que hicieron del gobierno un negocio de élites y después, aunque se quede solo, seguirá tirando bardas”.

López Obrador llegó a Palacio Nacional como un cañón cargado de esperanza. Más de 30 millones de mexicanos, por encima del 50% de los votos, el mayor apoyo en las urnas en la historia del País, confiaron en las balas del persistente candidato contra los problemas sistémicos: corrupción, impunidad, desigualdad.
Al cruzar la línea de los 100 días de gobierno, el depósito del cañón sigue a rebosar. No lo han desgastado de momento los charcos que han salpicado esta primera etapa del mandatario: la crisis de abastecimiento de gasolina, la polémica cancelación del aeropuerto o el enfriamiento de la economía; da igual que la tasa de homicidios siga subiendo, que el Banco de México rebaje la previsión del PIB o los avisos a la baja de las calificadoras económicas. Lo que de momento está valorando la gente no son los datos, ni siquiera opiniones, son sentimientos. Las encuestas de popularidad le otorgan una aprobación de entre el 70 y el 80%, el mayor respaldo entre los Presidentes recientes de México.
La luna de miel de López Obrador no solo no se termina, sino que es cada vez más tórrida. Su popularidad es de hecho mayor ahora que antes de las elecciones, marcando una línea ascendente que corre en paralelo al crecimiento de la intención de voto durante la campaña a favor de Morena, el partido que fundó hace apenas 5 años a su imagen y semejanza tras dos intentos fallidos a la presidencia.
Ahora que se cumplen un poco más 100 días del gobierno de AMLO, confirmo que el colaborador de AMLO tenía razón: no es fácil pasar juicio a los primeros meses del sexenio desde los miradores habituales, porque la lógica que anima al jefe del Ejecutivo es otra. La epopeya que se ha impuesto se origina en un diagnóstico implacable: las élites conservadoras se adueñaron del País y para salvarlo, no sólo es preciso arrebatárselos sino anularlas. Su misión es someterlas y modificar hasta donde le sea posible la correlación de fuerzas entre los de arriba y los de abajo.
Nadie sabe a ciencia cierta (ni siquiera su colaborador cercano) a dónde irá a parar la épica que se ha propuesto, pero cada día es más claro que la mayor fuerza del gobierno no está en los planes, ni en los presupuestos, ni en las instituciones, ni en los acuerdos sino en los símbolos. Ya se sabía que AMLO es un genio de la comunicación política, pero ahora debe añadirse que lo es por su coherencia emocional: los de arriba son invariablemente malos y los de abajo son invariablemente buenos. ¿Quiénes son los de arriba? Todos los que medraron o contribuyeron o callaron ante el despojo sistemático de los de abajo. ¿Y quiénes, los de abajo? Todos los que fueron víctimas de ese despojo.
Esa reformulación simbólica de la lucha entre antagónicos es, obviamente, debatible e imprecisa. Pero si el Presidente de México admitiera los matices, el mensaje acabaría perdiendo contundencia. La única salida ante cualquier contradicción posible es la rendición sin condiciones. Cualquiera puede sumarse a la tarea de tirar bardas, pero nadie debe ignorar que el propósito es tirarlas.
Ese lenguaje de confrontación sin concesiones ha tocado las cuerdas más sensibles de la gran mayoría de los mexicanos para quienes, en efecto, la política y sus muy diversos personajes se convirtieron en basura. Y en ese saco caben todos los partidos, todos los líderes, todos los infames que se enriquecieron al amparo del poder, todos los expertos e intelectuales (incluyendo a Krauze), todas las organizaciones y todos los beneficiarios directos e indirectos del régimen que premió la lógica del privilegio y la impunidad. Es un lenguaje hostil y divisorio, pero absolutamente preciso, que en lenguaje campirano mexicano sería: si quieres sembrar de nuevo, primero roza, tumba y quema.
Por lo demás, nadie sensato podría objetar que el gobierno de AMLO no haya decidido enfrentar la corrupción desde sus causas más profundas, o que no se proponga derrotar al crimen echando mano de todos los recursos del Estado. Nadie que ame a México se atrevería a contradecir que “por el bien de todos, primero los pobres”. Pero más allá de ese mensaje emocional, nadie en su sano juicio podría decir con claridad qué habrá detrás de las bardas derruidas. O no al menos, todavía. Sabemos que el Estado mexicano que emergerá de esas ruinosas bardas será distinto del que había venido siendo, pero no sabemos aún cómo será. Y a decir verdad no sabemos si será mejor. Yo creo que será mejor.
He aquí el mayor desafío para el futuro próximo: tras la devastación de los territorios donde campean los enemigos y cuando los derrote, el gobierno debe ofrecer un horizonte en el que nunca más vuelva el predominio de los privilegios y la corrupción y ni la impunidad sea el combustible de la vida pública, donde se pueda vivir en paz, en una sociedad igualitaria. Pero ese momento está lejos del presente en el que estamos, pues al transcurrir los 111 días de este gobierno (tomando en cuenta la fecha de entrega de esta colaboración 21 de marzo), todo sigue descansando en la persona y en la hazaña del Presidente.
A poco más de 100 días de mandato, AMLO no acusa el desgaste de sus medidas más polémicas. Sus cotas de aprobación han subido desde las elecciones y superan a los 5 últimos presidentes mexicanos. La gente mantiene la esperanza y la expectativa. También abstencionistas e incluso quienes no votaron a su favor. López Obrador encarna un cambio, al menos en las siglas, y eso tiene su magia. De momento, seguimos en el terreno de las esperanzas y las expectativas.
Por lo pronto, coincido con el colaborador cercano de López Obrador, cuando dice: “No les será fácil entenderlo: Andrés Manuel no viene a negociar ni a gestionar sino a tirar las bardas. Mientras tenga el respaldo suficiente, enfrentará a todos los que hicieron del gobierno un negocio de élites y después, aunque se quede solo, seguirá tirando bardas”.

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