HABLEMOS DE FRENTE

Por Víctor Hugo Ornelas

En el mundo moderno, las grandes hazañas de la historia, así como las tragedias y aquellos eventos que de alguna manera rompen con el acontecer cotidiano, se escriben día a día en las salas de redacción de los medios de comunicación, en lo que forma parte de un ejercicio denominado periodismo, que consiste en recabar, jerarquizar, sintetizar y publicar información.
Esta profesión es además pieza fundamental dentro de un sistema democrático como el mexicano, y sus principales premisas encuentran origen en el derecho de las personas para mantenerse informadas y en el derecho de una sociedad para expresarse de manera libre, aunque algunas retorcidas mentes no lo entiendan de esa manera.
Lo que hacemos los periodistas no es algo heroico, solo se trata de un trabajo que en determinado momento de nuestras vidas elegimos porque es lo que nos apasiona, incluso la mayoría lo hicimos a sabiendas de que en la vida pública hay seres acostumbrados a resolver las cosas con dinero, extorsión, amenazas y con acciones vulgares, ellos han hecho del periodismo un enemigo natural porque siguen creyendo que la historia la escriben a su gusto los vencedores o los poderosos y no entienden que en realidad la pueden documentar quienes permanecemos ajenos a cualquier grupo en conflicto.
En 21 años el Semanario La Verdad se ha consolidado como el principal medio de comunicación de Tlajomulco, y no me corresponde señalar el grado de importancia que éste tiene para el municipio, porque son los lectores quienes se encargarán de hacer ese análisis si es que en determinado momento lo consideran necesario.
En ese mismo lapso han existido figuras que han llegado al poder con la bandera de la democracia, pero de las maneras más grotescas han querido controlar las páginas de este medio para un beneficio personal, a ellos, la respuesta siempre ha sido, sigue y seguirá siendo la misma: un “no” de manera contundente.
Lo que comparto no es con la intención de ponernos en el papel de víctimas porque en realidad no sentimos que lo seamos, simplemente se trata de hablar las cosas como ocurren, porque así es cómo estamos acostumbrados a hacerlo; lo que aquí se escribe va con nuestro nombre por delante y somos responsables de ello, algo que tampoco vemos como un acto de valentía, se trata de hacer nuestro trabajo de la manera adecuada.
Y aunque los cobardes en este municipio tienen nombre y apellido, habrá que decir que esto tampoco se trata de algo que se deba llevar al plano personal y por eso, para esta ocasión me reservaré el escribirlo, pero bien vale la pena que el mensaje les llegue a esos que creen que con quitarnos un contrato de publicidad nos castigan y nos iremos a la quiebra, cuando en realidad están perdiendo un espacio efectivo para comunicar.
Esas personas mezquinas, falsos líderes y patéticos seudo políticos, han ido aún más allá, en los últimos días han optado por hablar por teléfono a los trabajadores de este periódico para, “de manera discreta”, ofrecerles dinero o trabajo a cambio de que dejen este semanario. Esa actitud es inmadura, es ingenua y al igual que quienes las practican, un tanto estúpida.
Además de lo anterior, también han decidido pedirle a empresarios y personas afines a determinado grupo político que nos dejen de comprar publicidad, algo que finalmente no nos afecta a nosotros, porque sabemos trabajar y con esfuerzo llenaremos esos espacios, pero cabe señalar que, al intentar desaparecer un medio de comunicación, lo que realmente están haciendo es dañar al municipio que tanto juran amar.
Alguien dedicado a hacer lo anteriormente narrado, ofrece con sus acciones una muestra de su limitada capacidad para resolver problemas, pero nos ayuda a entender el tipo de persona que se esconde debajo de la falsa máscara de la honestidad, algo que no podría clasificarse más que bajo la definición de “cobarde” y un cobarde solo asusta a otros cobardes, y aquí, ninguno lo somos.
También deben entender que quienes desempeñamos el periodismo en este medio de comunicación, bajo ninguna circunstancia haremos mal uso de sus páginas, ni para agredir, ni para emprender un pleito que algunos han tomado personal, pero que para nosotros no es más que lidiar con uno más del montón, porque sabemos y asumimos perfectamente lo que es ser responsables y profesionales, aunque aquellos que están más preocupados por controlarnos que por hacer su trabajo no lo entiendan.
Este medio no sirve a los intereses de ninguna persona o grupo en el poder y la presión que pretendan ejercer sobre nosotros no va a cambiar esa realidad, aquí sabemos cuál es nuestra labor y tenemos claridad de lo que hacemos. Nuestro compromiso es con la gente, con quienes nos leen y hasta con quienes no lo hacen, porque aquí vivimos y aquí seguiremos cuando los tiranos se vayan, siempre trabajando bajo una idea que se resume en algo muy sencillo que se puede describir con una frase de Ryzard Kapuscinski: “el trabajo de los periodistas no consiste en pisar las cucarachas, sino en prender la luz para que la gente vea como corren a ocultarse”.
Gracias a usted que nos lee cada semana y gracias a mis compañeros que han demostrado su lealtad a este medio, a sus lectores y al municipio, no habría mejor manera de celebrar 21 años de La Verdad.

“El trabajo de los periodistas no consiste en pisar las cucarachas, sino en prender la luz para que la gente vea como corren a ocultarse”

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: