El Quinazo que todos quieren ver

Por Aarón Estrada

Viernes 01 de febrero de 2019

Ver tras las rejas a Romero Deschamps, legislador federal y líder del sindicato petrolero mexicano, es el clamor nacional. Seas fifí, chairo, peje zombi o conservador atacante, todos coinciden en que los culpables del robo, saqueo y extinción de Petróleos Mexicanos (Pemex) deben pagar con cárcel ese crimen de traición a la patria.
Con la crisis del desabasto, la aprobación Andrés Manuel López Obrador entre los mexicanos es de 80%, coinciden diversos estudios de medición. Porcentaje superior a la aprobación que tuvo en el día de su toma de protesta el pasado 01 de diciembre y muy superior a la del 01 de julio de 2018. Hay un amplio respaldo generalizado a las acciones que ha llevado a cabo. No a las formas, pero sí al fondo.
En esas encuestas, cuando los ciudadanos respondieron la pregunta sobre castigar a los corruptos y justicia a quienes han robado la nación, 7 de cada 3, exigen justicia, y desaprueban el punto final de su política contra la corrupción y exigen al ejecutivo clamor de justicia.
Son muchos los que quieren ver presos a Romero, Carlos Salinas, entre otros personajes de ese nivel, la exigencia es válida, su “pueblo sabio” lo exige, pero también le da tiempo para que realmente cumpla con esa demanda de justicia.
El pueblo quiere ver un Quinazo. Pide que Andrés Manuel López use la justicia – mediática, como se utilizó en el primer año de gobierno Carlos Salinas de Gortari, aquel 10 de enero de 1889, cuando en un operativo policiaco y militar sin precedentes, se aprendió a Joaquín Hernández Galicia, entonces dirigente nacional del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, por asociación delictuosa, enriquecimiento ilícito, posesión ilegal de armas y homicidio doloso en primer grado.
Fue todo un espectáculo el que se vivió ese año con la prisión de Joaquín Hernández, apodado La Quina, por su gusto por tomar wisky acompañado de agua quina. Ese dirigente era el amo y señor del Golfo de México, ponía y quitaba gobernadores, alcaldes y legisladores desde el norte de Río Bravo hasta el caribe mexicano, durante más de dos décadas.
Pero no será así. No habrá Quinazos, al menos no en estos momentos y tal vez no en este año. Es obvio que AMLO ya tiene el control de Pemex y los pelos de la burra en la mano para refundir en la cárcel a Romero Deschamps, pero ese cartucho lo guarda, le llena más pólvora y no lo entregará de manera mediática. El Presidente de México va por el control del sindicato, pero a su manera: “abrazo no balazos”, tendrá una transición pacífica, dicha operación.
Aunque Romero no está en las rejas, en este combate al huachicol, ya están tras proceso de investigación en la Fiscalía General de la República 104 ex funcionarios de Pemex. La guerra contra el huachicol concluirá cuando AMLO tenga el control total de Pemex y su sindicato, para llegar a ese punto faltan aún etapas.
Ahora, ¿Qué planes se tienen para combatir el robo de gasolina y restablecer el abasto en gasolineras? ¿Ya se terminó esa lucha? ¿Qué viene? La soberanía de los energéticos aún está por rescatarse, sin Quinazo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s