DÍA(S) SIN AUTO

Por Quirino Velázquez 

“Es necesario aprender lo que necesitamos y no únicamente lo que queremos” -Paulo Coelho-

Es plausible el combate frontal al huachicol que viene diciendo y haciendo el gobierno federal y nosotros padeciendo. Eso no está a discusión. Ya era hora de poner un hasta aquí a ese delito, provocado (solapado y ejecutado) por altos funcionarios de Pemex y de los gobiernos panista y priistas anteriores, que le cuesta a los mexicanos 60 mil millones de pesos anuales, según el presidente López Obrador.
La bronca es que cerrar las válvulas de los ductos para evitar el robo de combustible no es la forma más eficiente de atacar el complejo problema. Está claro, hasta hoy, que en la cuarta transformación no tienen una estrategia que evite el desabasto, sin dañar al consumidor. Se fueron por la fácil. Cerrar sin medir las consecuencias. La lógica es: sin combustible, no hay robo.
No calcularon el desabasto, que ya alcanzó además de estados no gobernados por morena (ocho entidades entre ellas Jalisco), a la Ciudad de México (aunque Pemex lo niega). Es obvio, además, que a los gobernadores no se les informó que iban a cerrar las válvulas.
El transporte de combustibles por los ductos representa el 80% del consumo en México, según Juan Bueno Torio, exdirector de Pemex Refinación. No hay pipas que alcancen para satisfacer el suministro a las gasolinerías.
Al cerrar las válvulas se produjo el explosivo fenómeno: poca gasolina, mucha demanda. Una bola de nieve que se combina con las compras de pánico, las filas interminables, el enojo de los ciudadanos y el inicio de parálisis general de actividades.
El descontento con el gobierno de AMLO crece vertiginosamente, a pesar de que el Presidente asegura que su plan contra el huachicol ya generó dos mil 500 millones de pesos en ahorro. No ha dicho a cuánto ascienden las pérdidas por el desabasto de combustibles ni el costo de que el combustible sea transportado por pipas.
Le cuentos algunos datos duros: los ductos que han sido cerrados suministran 492 mil barriles diarios de gasolinas. Eso es más o menos 72 millones 228 mil litros. Son trasladados en pipas con capacidad para 20 mil litros. Hay cuatro mil pipas en activo, no todas disponibles el mismo tiempo. Mientras unas cargan, otras descargan. Los expertos calculan que serían necesarias 12 mil pipas para igualar el abastecimiento de los ductos.
“El problema no es la falta de gasolina y diesel. Hay suficiente en los puertos y en la refinería de Tula. No se puede mover ese producto porque no hay infraestructura suficiente para hacerlo. No hay suficientes pipas”, dice AMLO.
El día 8 se acabó el producto en el Valle de México por estar suspendido el ducto Tuxpan-Azcapotzalco (para gasolinas) y el CPI Azcapotzalco (para turbosina). La crisis amenaza a los aeropuertos. El panorama en los alrededores de las gasolinerías de Jalisco y de la zona metropolitana de Guadalajara, cerradas, saturadas y con larguísimas filas, seguramente lo vieron. No necesito contarles nada.
Pero, la escasez de gasolina es una buena oportunidad para medir los servicios de transporte y alternativas de movilidad en la ciudad. La mayoría de los habitantes de la ZMG lo hace todos los días. Aquí les cuento algunas experiencias mías y de conocidos de esto que parece ser una aplicación forzosa del programa “DÍA(S) SIN AUTO” que más pronto que tarde se habrá de aplicar (y no por falta de gasolina) en la ZMG.
Tren eléctrico y trolebús: estos dos servicios son realmente de primer mundo. No solo funcionan bien y son eficientes, sino que están limpios y bien mantenidos, y eso se contagia a los usuarios. La experiencia en estos dos sistemas es de lo mejor.
Las rutas empresa son el gran engaño del anterior Gobierno que encabezó el priista Aristóteles Sandoval. Salvo porque se trata de camiones nuevos y tienen bien señaladas y se respetan las paradas a lo largo de la ruta, mantiene todos los vicios del viejo sistema: no tiene prepago, los choferes siguen cobrando, no hay regulación de frecuencias, se rebasan unos a otros, lo que hace pensar que siguen pagando a los choferes por comisión, van a exceso de velocidad, etcétera. Nada que no sepamos, pero el aumento al precio del trasporte de estas rutas estaba, en principio, condicionado al cambio de modelo. Gran simulación.
El sistema de bicicleta pública de Guadalajara funciona y funciona muy bien. El problema ahora, que sobresale en estos días de falta de gasolina, es que no hay suficientes bicicletas para la demanda que ya tienen. Es un error no haber asignado suficientes recursos en el presupuesto 2019 para crecer este sistema y sobre todo para darle mantenimiento.
Por el bien de nosotros y del propio planeta tendremos que aprender a lidiar sin hidrocarburos y a utilizar el trasporte no motorizado y el colectivo que bien funciona en gran parte de nuestra zona metropolitana. Como decía el escritor, novelista, actor, periodista, director de cine y compositor brasileño Paulo Coelho: “Es necesario aprender lo que necesitamos y no únicamente lo que queremos”.

2 comentarios

  • La sociedad debe y tendremos que ser resilientes pero además persepcion y abiertos a las actividades sostenibles y amables al medio ambiente.

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  • La sociedad debe y tendremos que ser resilientes pero además practicar una persepcion yde apertura a las actividades sostenibles y amables al medio ambiente.

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