Adiós Peña

Por Aarón Estrada

Develar una placa metálica, que da por inaugurada las “pruebas” del servicio de la línea 3 del tren eléctrico urbano de la Zona Metropolitana de Guadalajara, fue a lo que vino a Jalisco, en su última visita como presidente de México, Enrique Peña Nieto.
No inauguró el servicio de esa Línea 3 del Tren Ligero, sino el comienzo de las pruebas, por la razón de que existen fallas en todo lo largo de los 32 kilómetros de esa ruta, la cual tuvo una inversión de 25 mil 500 millones de pesos. Fue la obra del sexenio y no ha sido concluida, por tanto no puede estar al servicio de los ciudadanos de la metrópoli.
El venir a inaugurar una placa de la obra más importante de su sexenio en la segunda ciudad del País, es una instantánea de lo que fue este Gobierno Federal, sólo una pantalla, un maquillaje, una placa de algo que nunca termino por despegar, de un proyecto que fue un proyecto y tuvo más fallas, que avances y logros.
La Línea 3 del Tren Ligero de Guadalajara, no estará lista al cierre de este 2018, incluso podría programarse su servicio hasta el verano del próximo año, pero hay voces que señalan el alto nivel de fallas estructurales, por lo que su apertura podría postergarse hasta el año 2020. Reparación de fallas que podrán generar una inversión superior los 5 mil millones de pesos. Así de grave es la falta de respeto para los ciudadanos, sobre esta obra pública sexenal. De ese nivel es como se despide Peña Nieto de Jalisco.
Esta semana que viene es la última de Enrique Peña Nieto como presidente de México, si bien,  pareciera que el resultado electoral del 01 de julio, generó un inmediato vacío de poder en el Gobierno Federal. Pareció que el contundente resultado electoral del 01 de julio, que llevó a Andrés Manuel López Obrador a Palacio Nacional, desvaneció por completo a Enrique Peña Nieto
Todo indica que la historia juzgará de manera densa a Enrique Peña Nieto, pasará como el presidente que retorno el PRI a Los Pinos, que logró un pacto con todos los partidos, hizo reformas que terminó por retornar el petróleo mexicano a empresas extranjeras, se incrementó la violencia en el País, con un atroz caso llamado Ayotzinapa, desaparición de 43 estudiantes normalistas rurales, que fue el primer acabose de ese sexenio.
El segundo gran fracaso fue la lucha contra la corrupción, donde la exposición de la denominada Casa Blanca, demostró el ejemplo de pago de moches a la familia presidencial por obra pública millonaria. Después de estos últimos actos, el sexenio priísta se esfumó y comenzó la caida libre del joven de Atlacomulco.
Este próximo 30 de noviembre representa la salida del PRI de Los Pinos en su fugaz regreso al Poder Ejecutivo, que dejó un saldo rojo, más que beneficios y estabilidad. Pero el 01 de diciembre representa el ingreso histórico de un mandatario progresista a Palacio Nacional, quien desea romper ciertos paradigmas de cómo desarrollar el poder en México. Por lo pronto, Adiós a Peña Nieto.

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