Día: 26 octubre 2018

500 mujeres y hombres corren contra el cáncer en Cuexcomatitlán

Por Aarón Estrada

Samantha Monserrat conquista el primer lugar de los 5K con un tiempo de 20 minutos 05 segundos

Una colorida carrera de 5 kilómetros, con 500 participantes, en su mayoría mujeres, se ofreció en la segunda carrera atlética de lucha contra el cáncer de mama, desarrollada la mañana del pasado domingo 21 de octubre en Cuexcomatitlán, el cual se desbordó con 500 participantes.
La carrera de 5 kilómetros fue organizada por el Instituto Municipal de la Mujer Tlajomulquense (IMMT), donde su titular Brenda Méndez Siordia, fue la que dio el arranque de salida de esta carrera, previo calentamiento muscular dado de manera masiva por Violeta Mendoza, corredora de la Cabecera Municipal.

La ruta de estos cinco kilómetros fue un circuito que incluyó como salida y meta el malecón de Cuexcomatitlán, las calles de Cuexcomatitlán y un par de kilómetros del Circuito Sur Metropolitano, teniendo como fondo la laguna de Cajititlán y el Cerro Viejo.
La primera en cruzar la meta fue la joven Samantha Monserrat, quien hizo un tiempo de 20 minutos 05 segundos, el segundo lugar fue para Carlota González quien entró marcando el cronometro de 20 minutos 20 segundos y en tercer sitio llego Diana Pelayo con un registro de 20 minutos 50 segundos, a las tres se les dio un reconocimiento por su destacada participación.
Posterior a ellas, llegaron mujeres de todas las edades a quien iba enfocada la carrera, pero también niñas, niños, adolescentes, jóvenes y hombres que se sumaron a correr a la causa contra el cáncer de mama, una de las enfermedades que más víctimas mortales deja anualmente en Jalisco y Tlajomulco.
La carrera atlética fue organizada por el IMMT, con inscripciones gratuitas, que una semana antes de desarrollarse fueron agotadas debido a la demanda de corredoras y corredores que se sumaron a esta lucha. Siendo la segunda ocasión consecutiva en desarrollarse esta competencia atlética, por la misma causa, hacer conciencia de la lucha contra el cáncer.

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MC con mayoría en la nueva Legislatura de Jalisco, PAN segunda fuerza

Por Aarón Estrada

Gerardo Quirino Velázquez asume como coordinador de la bancada del PRD en el Congreso de Jalisco

Este 01 de noviembre inicia labores la LXII Legislatura del Estado de Jalisco conformada por 38 diputados, donde la mayoría absoluta la tiene Movimiento Ciudadano (MC) con 14 legisladores de manera formal, más la adhesión de un legislador a su bancada, el cual es Héctor Pizano Ramos, quien llegó al Congreso local por la vía plurinominal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), pero hace unas semanas decidió sumarse al proyecto del partido naranja.
Ayer jueves 25 rindieron protesta a su cargo los 38 diputados locales que formarán parte de la LXII Legislatura de Jalisco, donde la mayoría la tiene MC, la segunda fuerza del Partido Acción Nacional (PAN) con nueve curules y en tercera fuerza aparece Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) con siete diputados, el PRI se queda con tres espacios representados en el Congreso del Estado, mientras que el Partido del Trabajo mantiene una diputación, misma cantidad que se le da al Partido Verde Ecologista de México (PVEM).

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Este último ajuste de diputaciones se dio el pasado 17 de octubre tras la resolución que dio la Sala Regional de Guadalajara del Tribunal Electoral y del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) que dicta la modificación de la distribución de diputaciones por la vía plurinominal, donde otorga dos escaños al PAN y quita una diputación al PRI y una a Morena, dado el conteo de la resolución por juicio SG-JDC-4076/2018, acatado por el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana del Estado de Jalisco (IEPC).
Destaca en esta legislatura, el que Gerardo Quirino Velázquez Chávez, diputado local por el distrito 12 correspondiente a Tlajomulco de Zúñiga, quien llegó a ese espacio por la coalición MC-PRD-PAN, haya sido nombrado coordinador de la bancada del PRD, la cual también está integrada por el diputado Enrique Velázquez, quien además, también llegó a esa bancada, por la misma coalición de Jalisco al Frente.
La designación de Velázquez Chávez como coordinador del PRD en la LXII Legislatura de Jalisco, no afecta en nada su alianza con MC, incluso desde ese espacio continuará con su agenda legislativa de coadyuvar el proyecto político de refundación de las instituciones de Jalisco, como parte del plan de gobierno de Enrique Alfaro Ramírez en el Estado de Jalisco.
En los hechos Gerardo Quirino y Enrique Velázquez serán aliados de la bancada de MC, por lo que esa fuerza política cuenta con mayoría relativa en el Congreso del Estado al contar con 17 curules.

REFUNDACIÓN DE JALISCO

Por Quirino Velázquez 

Tiempo de contar…

“Se tienen que pensar que hace falta una Refundación… porque los instrumentos que nos valieron entonces hoy están superados y hacen falta otros más abiertos, democráticos y diversos” -Santiago Carrillo-

REFUNDACIÓN DE JALISCO

Implacable, el cronograma de la Refundación de Jalisco está en ciernes. Este pasado miércoles 25 de los corrientes, tomaron protesta de ley los Diputados Locales de la LXII Legislatura del Congreso del Estado –entre ellos Gerardo Quirino Velazquez Diputado de Tlajomulco– y así se avanza inexorablemente hacia su inicio formal.
Desde el arranque de su campaña, el hoy Gobernador electo, Enrique Alfaro Ramírez, planteó la Refundación de Jalisco y “romper con el viejo sistema político” por la vía pacífica “para construir un nuevo orden institucional”. Según explicó, con la Refundación existirá una nueva relación entre los poderes públicos “con verdadera autonomía y respeto”, y con ello se podrá “replantear y hacer respetar el pacto federal que une a México como un País republicano y democrático”.
Recuerdo aquel emotivo discurso de Alfaro Ramírez al arranque de su campaña electoral en el advirtió a la federación que habrá una agenda de coordinación, pero “que quede claro y que se escuche hasta la Ciudad de México: nunca más un Jalisco ignorado, ninguneado por el gobierno federal, ni un gobernador arrodillado y sometido por el presidente de la república”. El proyecto de Refundación del próximo Gobernador lo contempla “sin demagogia”. El virtual gobernador del Estado ha informado que ya está lista la ruta jurídica que se seguirá para la Refundación del Estado y que la elaboración de está fue encomendada al académico Luis Aguilar de la UdG.
Refundar tiene dos acepciones, de acuerdo con la Real Academia Española: la obvia –volver a fundar algo– y, la segunda, revisar la marcha de una institución o entidad, para hacerla volver a sus principios originales o para adaptar éstos a los nuevos tiempos. Es decir, para la Academia, refundar es un concepto que se mueve entre dos tiempos, el pasado y el futuro. Tiene una dimensión de vuelta atrás –recuperar los principios originales– y otra de escape al futuro –adaptar a los nuevos tiempos–. Esta segunda acepción es la más compatible con lo que puede propiciar un Gobierno.
En la pasada campaña electoral se sostuvo que refundar es, algo así, como redefinir las relaciones entre los gobiernos y la sociedad, y entre los poderes. Por lo que he leído y escuchado del propio Gobernador electo, refundar significa un nuevo acuerdo o pacto social. Se aleja del reformismo por su ambición, pero se asume más conservador que la ruptura. Una especie de tercera vía entre los cambios graduales que supone el reformismo y la estridencia que implica la ruptura con el sistema. Suena bien el debate, pero quedan dudas. Aquí expongo tres.
La primera, qué nos garantiza, como sociedad, que la Refundación que promete el próximo Gobernador no es un mero reacomodo de élites. Es decir, qué garantiza, más allá de los buzones de sugerencias para que los ciudadanos expresen su opinión, que la Refundación vendrá desde la sociedad misma y que todos cabrán en el nuevo pacto social. Jalisco ha estado lleno por décadas de “grandes alianzas”, “pactos”, “supuestos consensos”. Y, al final, eran simples actos histriónicos de los gobernantes, en acuerdo con los poderes más influyentes del Estado –sindicatos, empresarios, universidades, etc,–, para instaurar el “gatopardismo” como apuesta velada, simula que quieres cambiar todo como coartada para proteger el estatus quo. Ejercicios de simulación que sólo buscaban representar los intereses de unos cuantos, excluyendo a la ciudadanía en su conjunto.
Cualquier apuesta de transformación institucional, sea refundación, redefinición o reestructuración –como le queramos llamar– sólo tiene sentido si es respaldada por amplias capas de la sociedad civil. No sólo de las organizaciones sociales más reconocidas, sino también de los vecinos, los pueblos, las comunidades, los indígenas, las minorías discriminadas, las mujeres, los jóvenes. No hay “Refundación” como tal, si el acuerdo no nace en la sociedad. El pacto entre élites se desmorona en un instante.
Segundo, qué mecanismo le dará legitimidad al proceso de refundación. Y es aquí donde percibo las ausencias más notables. Empero, el instrumento lo es todo. Si detrás de la propuesta de refundación existe la idea de un constituyente, ¿quiénes los integrarían? ¿cómo lo harán representativo? ¿habrá un referéndum posterior al constituyente para ratificar los acuerdos? El instrumento para validar el proceso de refundación no es una nimiedad, sino que determina la eficacia y la legitimidad presente y futura del cambio. Un ejercicio de reformismo –enviar iniciativas al Congreso– no tendría nada que ver con el concepto Refundación. El reformismo fue la estrategia de Peña Nieto, por ejemplo.
Y tercero, hay algo que podemos dar por un hecho: Enrique Alfaro ni MC podrá reformar la Constitución y Refundar Jalisco sin aliados. Tendrá que buscan consensos con las distintas fuerzas políticas y desde luego con la sociedad misma y algún otro compañero de viaje.
Bien lo decía el político y periodista español Santiago Carrillo: “Se tienen que pensar que hace falta una Refundación… porque los instrumentos que nos valieron entonces hoy están superados y hacen falta otros más abiertos, democráticos y diversos” -Santiago Carrillo-

Las consultas populares

Por Aarón Estrada

El 25 de septiembre de 2011 fue un día histórico en Tlajomulco, por primera ocasión en México, un funcionario de elección popular era sometido a una consulta de ratificación de mandato, a mitad de su periodo de gobierno. Enrique Alfaro Ramírez como alcalde tlajomulquense se sometía a ese proceso, el cual era vigilado por organismos de la sociedad civil, representantes de los poderes legislativos, cuyo marco jurídico para realizarlo, se dio en modificar el reglamento municipal, para que este contemplara dicho ejercicio.
Era domingo, estaban convocados a participar en esa consulta de ratificación de mandato más de 141 mil ciudadanos de Tlajomulco con credencial de elector vigente, en mesas receptoras instaladas en 30 puntos del municipio, donde al cierre de la jornada, participaron 17 mil 592 ciudadanos el equivalente a más del 10 por ciento de la lista nominal de elector vigente en ese año. De los cuales, el 95.18 por ciento dio su voto por aprobar el gobierno que encabezaba Alfaro Ramírez y sólo menos del 3 por ciento, dijo no a la aprobación de esa administración y 1.8 por ciento de los consultados anuló su boleta.
Con el 10 por ciento del padrón electoral, Enrique Alfaro amaneció el lunes 26 de septiembre de 2011 como el primer presidente municipal en México, ratificado en una consulta a mitad de su administración municipal. Sin aval de alguna institución electoral, pero si mediante una normativa local.
Antes, durante y después del proceso de ratificación de mandato de Enrique Alfaro en 2011, distintas voces de la opinión pública y de expertos en materia de democracia participativa, criticaron dicha consulta popular en Tlajomulco, hubo señalamientos sin sentido peyorativos hacía ese proceso “demagogos”, “sin criterio, “sin autoridad”, “sin legitimidad”, fueron las voces comunes ante esas críticas. Pocas opiniones vieron a bien, que se desarrollara un ejercicio de democracia participativa de esa magnitud, promovido por el propio alcalde, pocos celebramos el hecho de un proceso diferente, tenía sus detalles técnicos, pero la legitimidad se la otorgó los casi 18 mil electores que participamos.
Ahora siete años después, sucede un proceso de consulta pública nacional histórico en México, el equipo de transición del presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador -aún mes antes de iniciar su administración- con un consejo técnico de académicos e instituciones de educación superior como el Instituto Politécnico Nacional (IPN), somete a consulta, cual es la opción más adecuada para enfrentar la saturación que padece el actual Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, con dos respuestas, la primera es continuar el proyecto de un nuevo aeropuerto en Texcoco y la segunda opción es hacer dos nuevas pistas en la terminal área militar de Santa Lucía, ampliar la de Toluca y continuar usando el actual aeropuerto.
La consulta que comenzó ayer jueves 25 de octubre y continuará este viernes 26, mañana sábado 27 y domingo 28 de octubre, cuenta con la instalación de mil 275 mesas receptoras de votos, de las cuales ocho se instalaron en Tlajomulco, teniendo como finalidad escuchar a los ciudadanos sobre el destino de ese proyecto aeroportuario, donde la federación debe invertir más de 90 mil millones de pesos en un lapso de seis años, con el riesgo de que incremente dicha inversión pública, junto con inversión privada.
El principal argumento usado contra esta consulta es que carece de parcialidad, porque no es ejecutada por una institución electoral, en este caso no hay presencia del Instituto Nacional Electoral (INE), otras voces de expertos financieros, critica que se le pregunte a los ciudadanos -al pueblo- sobre los destinos de un proyecto específico de aeronáutica civil, inversión económica, al considerar que el pueblo no es experto de un tema que lleva consigo miles de millones de pesos en juego.
Otros critican de “populista” dicha consulta, la cual además ha comenzado a espantar el mercado internacional, con altas contundentes del peso frente al dólar en el tipo de cambio, la especulación de los mercados, sobre “el riesgo” que representa el que se eche abajo el proyecto sexenal del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, ha sido la principal crítica económica a esa consulta. A propósito de estos, Andrés Manuel López Obrador, en su visita a Jalisco el martes pasado, dejó en claro que no hay ningún riesgo, partiendo de que los inversionistas del actual proyecto, tendrá en el respaldo del Gobierno Federal próximo, en caso de que “el pueblo” decida sobre la cancelación de ese proyecto en dicha consulta, además invitó a todos los ciudadanos a participar en ese ejercicio de democracia participativa, sin menospreciar a ninguna de las dos opciones que se han puesto en la boleta.
Desde su campaña en 2006, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ha insistido en catar la voluntad popular, ha dicho en miles de ocasiones la frase “el pueblo es sabio”, en ese contexto es que se ha enfocado en desarrollar consultas públicas, para diversos temas que atañen a la población en general. Uno de ellos, e importante es este proyecto aeroportuario. Se podrá criticar de todo en esta consulta, la metodología, la técnica, quienes encabezan las mesas receptoras, que todos son afines a AMLO, al partido del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), pero lo que es inadmisible es que las voces de “expertos” consideren que la mayoría de los mexicanos son idiotas para opinar de esos temas y que lo del próximo presidente de México, demuestra un gobierno democrático, eliminando todo tipo de fantasmas de autoritarismo.
No se trata de estar en favor de AMLO, en esta consulta pública, se trata de estar en favor de estos ejercicios de democracia participativa, al igual que en septiembre de 2011 no se trataba de estar con Alfaro, sino de estar a favor de estos ejercicios, que por incipientes que sean deben ser bien recibidos en un País cuyos ciudadanos gritan una mejor democracia y ser escuchados siempre por su gobierno. Bien por Alfaro en comenzar con esto y bien por AMLO en llevarlo al escenario nacional, aunque no guste a muchos, son cambios favorables. ¡Sí a las consultas populares!

EL LATIR DE SAN LUCAS 3/3

Por Octavio Guevara

De “Los Rosales” a los “Amores de México”
El legado de los Rosales en el mariachi, ha cruzado las fronteras municipales e incluso estatales, pues algunos familiares de Don Cruz que fueron sus alumnos y compañeros buscaron en otras agrupaciones y en otras ciudades, un lugar para desarrollarse en la práctica de la música vernácula mexicana. Es el caso del Mariachi “Los Rosales”, quinteto de hermanos compuesto por Heriberto, Marcos, Isaac, Ramón y Genaro Rosales. Hijos del matrimonio de J. Jesús Rosales Navarro (hermano de Cruz Rosales) y María Navarro Beltrán, dedicados a labores del campo y al trabajo artesanal de la piedra de basalto.
Genaro era el hijo mayor y fue quien despertó en su hermanos menores el interés por salir adelante con el digno oficio de ser músico, pues el contaba con estudios académicos de música de la universidad. Así formó un mariachi, que hizo su primera aparición pública el 06 de enero de 1968, en el marco de las fiestas en honor a los Reyes Magos de Cajititlán, sin tener un nombre oficial.
Los hermanos Rosales hicieron una combinación entre la agricultura, la artesanía en basalto y la música. Cada uno de los hermanos tomó su propio rumbo, como en el caso de Marcos que se fue a tocar a los restaurantes de Chapala, recordado por su gran carisma y peculiar bigote. En 1976 Genaro los vuelve a juntar y fundando oficialmente el mariachi “Los Rosales”.
Su carrera artística inició en Guadalajara, principalmente en la Plaza de los Mariachis, pero el periodo de 1978 a 1998 el destino los haría dejar su San Lucas para probar suerte en nuevas tierras. En varias ocasiones fueron invitados a hacer una presentación fuera del país (Japón) al igual que del Estado de Jalisco, aceptaron únicamente las naciones y son los primeros en establecer este género musical en Cozumel, Quintana Roo, donde se establecieron por más de 20 años, volviendo a su tierra a finales del siglo XX. Cabe hacer mención que aun existe en esa ciudad el mariachi “Sol de mi tierra” que es representado por Heriberto Rosales y hoy en día su director es Eddie Rosales. Tras su regreso a Jalisco se establecieron en reconocidos restaurantes y hoteles de la ciudad capital del mismo.
Tras la muerte de Ramón, Marcos y Genaro en menos de un año, que va de diciembre de 2017 a la publicación de este libro, el director de la segunda época del Mariachi “Los Rosales” es Juan de Dios Cuitlahuac Rosales, hijo del antiguo director, Marcos Rosales.
Digno de mención es el papel de Don Isaac Rosales Navarro, quien fuera fundador del mariachi “Los Rosales” en su primera época y hoy en día, a sus 60 años, es el continuador y promotor de este gran legado musical en su pueblo natal. Del mismo modo, la trayectoria de su hijo J. Eulalio Rosales Hernández, que ha dejado un legado propio como maestro de música (armonía) y participe en varios Encuentros Internacionales del Mariachi, pues también formó parte de importantes mariachis como:
Nuevo Instrumental de Guadalajara (1991-1993), Los Tecolotes (1993-1994), Internacional Guadalajara (1995-1998), Sol de América (1998-2004), quien además trabajó y participó con varios mariachis en Estado Unidos como El Jalisco, Palmeros, Imperial México por mencionar algunos de 2004 a 2010. A su regreso a México entró al mariachi Huentitán (2010-2012), Corona (2013-2016) y actualmente dirige su propio mariachi Amores de México.
Otro de los casos destacados es el de Jacob Rosales (hijo de Genaro), estuvo un tiempo en el mariachi “Los Rosales” en la primera época, actualmente es un maestro con formación profesional en la música, por la Universidad de Chicago. Aplicando su conocimiento académico, en San Lucas reforzó la teoría a los jóvenes que ya tocaban, en caso concreto la técnica del violín, su especialidad. Hace aproximadamente 13 años se grabó un disco de “Los Rosales”, con arreglos del maestro Jacob; su gran capacidad de enseñanza y generosidad en compartir sus conocimientos, le han dado un lugar especial en la historia del mariachi en San Lucas.

Cuando la prensa se equivoca

Por Víctor Hugo Ornelas

El trabajo de los medios de comunicación en una sociedad es trascendental en diversos aspectos, en las páginas de los periódicos, estaciones de radio y canales de televisión existe una responsabilidad que va más allá de brindar información a los lectores, radioescuchas y televidentes.
Los medios de comunicación deben tener a la gente al tanto de lo que ocurre en el mundo, en el País, en sus Estados, Municipios y de ser posible en sus colonias y calles, pues en la medida que los medios se acerquen a la ciudadanía, estarán entonces cumpliendo ese principio básico de convertirse en el canal por medio del cual alguien puede levantar la voz.
Aunque los medios son un negocio privado, estos deben fungir como una herramienta para la ciudadanía, y por supuesto, la labor que ofrecen no deja de ser un servicio, servicio que debe tener como primer objetivo el ciudadano, y cuando no es así, es cuando entonces comienzan a equivocarse.
A lo que voy, es que en recientes fechas, las manifestaciones contra los Gobiernos no se quedan solamente en el repudio social hacia la clase política, sino que en ocasiones, y cada vez de manera más recurrente, existe un reclamo por parte de los ciudadanos hacia algunas televisoras o medios impresos, pues hay molestia por la postura que estos suelen tomar, y que diversos sectores consideran que se inclina a favor de quienes se encuentran en el poder.
El error que cometemos los reporteros, periodistas, jefes de información, directores y dueños de estos medios, es el mismo que cometen nuestros gobernantes ante potencias como Estados Unidos, pues generan una especie de respeto que los va convirtiendo en la servidumbre del poderoso.
En ocasiones, en el afán de quedar bien con quienes gobiernan, los medios suelen perder claridad y dejan de pensar como el sector que, en teoría, deben representar en una rueda de prensa, dejan de pensar como el ciudadano, y eso es entonces un error gravísimo, pues si uno no acude a un informe gubernamental con el conocimiento sobre lo que ocurre afuera de las oficinas, la información que pueda brindar quedará inconclusa y solamente estará reflejando lo que pasa desde uno solo de los lados de la historia, y por lo tanto, habrá parcialidad y eso es algo que a nadie conviene.
Y digo que a nadie conviene porque el ciudadano no tendrá en sus manos la información necesaria para emitir un juicio adecuado de lo que ocurre, por otro lado, el medio quedará mal posicionado con esos sectores críticos y que buscan la información más allá de un solo canal o las páginas de un periódico, y más aún, tampoco conviene al propio Gobierno a largo plazo, pues aunque de momento podría quedar mediáticamente bien visto, estaremos hablando solamente de algo así como el maquillaje que cubre las imperfecciones de un rostro que no siempre podrá estar maquillado y que el día que lo veamos tal cual es, entonces nos llevaremos una gran sorpresa.
En otras palabras, el Gobierno también necesita esa postura crítica por parte de alguien, alguien que les señale sus errores y no solamente les pinte el mundo color de rosa, cosa que hacen perfectamente los lambiscones de los cuales se rodean, esos grupos que le aseguran que todo está bien y todo lo que hacen es perfecto; cosa más alejada de la realidad, porque en la calle, en el mundo en el que vivimos, para los gobernados las cosas no son como las pintan en las oficinas gubernamentales, lo que ocurre en la calle suele ser ignorado por los gobiernos distantes, por los funcionarios desinteresados, carentes de compromiso, y de esa manera es muy complicado cambiar o arreglar las cosas.
En resumidas cuentas, el enojo de algún sector de la población hacia los medios de comunicación tiene toda razón de ser cuando llegan historias como la de Paulette, Florance Cassez o recientemente Frida, una niña que se convirtió en símbolo de esperanza y resultó que la jovencita ni siquiera existía, momentos que lo único que logran es que perdamos credibilidad porque hemos decidido buscar la noticia en declaraciones, oficinas de Gobierno y no en la calle.
Como ciudadanos, lo que se puede hacer es pedir espacio, denunciar y exigir ser escuchados para convertir a los medios en ese portavoz que debe ser, y sobre todo entender que todo esto se encuentra en nuestras manos, pero que nada va a cambiar si solamente nos quejamos desde nuestros sillones frente a la televisión o haciendo publicaciones en redes sociales.

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