EL LATIR DE SAN LUCAS 2/3

Por Octavio Guevara

Entre “Los Pajarillos” hacia “El Oro Azteca”

Respecto a la creación de grupos de mariachi en San Lucas, el maestro Benigno Rosales, representante del mariachi Oro Azteca, hijo de Don Cruz Rosales, sostienen que la primera generación de músicos fue una agrupación de amigos de Don José Cruz Rosales Navarro, Apolinario Rosales Navarro, Domingo Cortez Ramírez, Crescencio Márquez, Guadalupe Barrera Mendoza, todos vecinos de San Lucas a excepción de este último que era de San Juan Evangelista.
Esta primera agrupación conocida popularmente, como el mariachi “Del Profe Cruz” iba a Guadalajara a trabajar a las cantinas y fiestas patronales de los pueblos vecinos. Conforme pasó el tiempo, el mariachi fue recibiendo a nuevos integrantes, que aun siendo niños o adolescentes, entraron a la agrupación, en el caso de Don Cruz sus hijos Diego, Luis y al final Benigno que era de los más jovenes, mientras que con Apolinario Rosales entraron Arnulfo y Francisco al ser de los más grandes. También fue notoria la presencia de 5 sobrinos, hijo de Jesús Navarro (hermano de Don Cruz) y de Martín Navarro, sobrino por el lado materno. Don Cruz, nos describe la cultura musical que se vivía en la juventud de la comunidad:
“Cuando crecieron mis hijos, todos estudiaron en la universidad por tres años y recibieron su título de maestro de música, pero solo tocaron en mariachis y en la actualidad trabajan tocando en los mejores grupos de Guadalajara; uno de ellos tocó en el Mariachi Juvenil Azteca y recorrió varios países del mundo”.
Los aires de juventud y conocimientos profesionales obtenidos en la academia, dieron un giro a la agrupación que originalmente sólo se juntaban para la “bohemia”, dando paso al nuevo mariachi “Los Pajarillos”, nombre que duró muchos años mientras estuvieron enseñando a la nueva generación.
Importante es el papel que jugó Diego Rosales, hijo de Cruz Rosales, en la configuración actual del mariachi en la localidad. Desde pequeño se fue a la Ciudad de México a estudiar para ser mariachi, aprendiendo en una tierra ajena, las técnicas para la ejecución de este género musical. Aun siendo un niño su padre lo mandó con una persona a que le enseñara, misma que lejos de cumplir con la intención de su padre, le limitaba el conocimiento y práctica. Sin embargo, eran tantas sus ganas de aprender, que en plena adolescencia con limitados recursos, pero una gran vocación musical, regresa a Guadalajara a profesionalizar sus estudios en la extinta escuela de música, que se encontraba donde está actualmente la rectoría de la Universidad de Guadalajara (Juárez y Enrique Díaz de León).
Su capacidad y vocación lo hicieron ser parte de los más importantes mariachis del momento, como ya lo decía don Cruz en su cita antes mencionada, Diego formó parte del mariachi Juvenil Azteca, quien fue el que acompañó a Vicente Fernández en su momento de fama. Es entonces cuando la combinación entre sus estudios profesionales y su experiencia en el campo, se van a cristalizar en San Lucas, pues dejando atrás el método lirico de enseñanza, introdujo las notas, solfeos y consejos para “profesionalizar” la enseñanza del mariachi en el poblado en mención.
El actual director del Mariachi Oro Azteca, agrupación con más de 14 años en su segunda época, Juan Carlos Rosales Barboza, afirma que la fundación del primer mariachi profesional en la localidad fue el Juvenil San Lucas, teniendo la dirección de su abuelo Cruz y su padre Benigno, compuesto por familiares directos; por motivos de salud de Benigno y la edad de Cruz, éste se desintegró dando lugar a una segunda época de un nuevo mariachi, que si bien llevaban el mismo nombre, ahora solo estaría compuesto por jóvenes, no necesariamente familiares, de nuevo encabezados por Benigno Rosales. Del mismo modo existió un mariachi Oro Azteca, que en su primera época duró alrededor de 6 años, por lo que estos no los cuentan como parte del actual mariachi Oro Azteca.
El legado de Benigno y Diego Rosales, ha generado no solo una fuente de empleo, sino toda una cultura de vida; la enseñanza de los nuevos pupilos estará acompañada de una serie de reglas que tienen que seguir si pretenden estar en la agrupación, como la seriedad y responsabilidad en los ensayos, evitar el consumo de alcohol y drogas, cuidar el aspecto físico manteniendo un cuerpo esbelto y atlético, por lo que la dieta y el ejercicio son parte importante de esta cultura del mariachi.

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