Una semana y ya hay quienes decepcionan

Por Víctor Hugo Ornelas

El inicio de las administraciones municipales en el Área Metropolitana de Guadalajara nos ha dado elementos de todo tipo que hasta el momento no ayudan a que el ciudadano tenga certeza de que como se les ha asegurado, estén frente a una nueva clase política, que llegó al poder con el firme propósito de gobernar única y exclusivamente para los ciudadanos.
Esto se ha vuelto evidente en la toma de decisiones que han tenido algunos servidores públicos y en las acciones que emprenden otros, en lo que dicen y en lo que no han dicho.
Si algo han presumido muchos actores políticos es la defensa de una ideología y de principios bajo los cuales aseguran conducirse, pero lo que hemos visto es algo muy diferente, tenemos el caso del ahora director de Atención Ciudadana y ex candidato independiente a la presidencia municipal de Tlajomulco, Carlos Bustamante.
Durante mucho tiempo, incluso antes de las campañas electorales, Bustamante se aferró a un ideal en el cual creyó mucha gente y que le sirvió para convertirse en candidato. Y si bien no logró tener representación en el Ayuntamiento, la realidad es que era posible que en una próxima contienda, bajo la misma bandera independentista lograra el protagonismo suficiente como para convertirse en una fuerza política a considerar en la demarcación.
Pero contrario a ello pasó una de dos cosas; o ya tiró la máscara o le llegaron al precio, porque aquellos a quienes criticó durante tanto tiempo se convirtieron en sus jefes, luego de aceptar la dirección de Atención Ciudadana que le ofrecieron, de tal manera que ahora forma parte, no de un partido político, pero sí de un grupo de poder al que le tiene que rendir cuentas, es decir, abandonó la marca que había construido a lo largo de algunos años para convertirse en uno más del montón.
Y bueno, si hablamos de regidores y otros directores, lo mostrado hasta el momento es de dar lástima, fácilmente nos podemos dar cuenta que son pocos los que han comenzado con mesura y responsabilidad del ejercicio de sus funciones, que son pocos los que apuntan a retribuir la confianza que les dio el alcalde con un desempeño acorde a la exigencia pública.
Los primeros mensajes que éstos funcionarios han entregado son suficientes para darnos cuenta de la situación real y que se trata de un problema, primero que nada, porque parecen tener mayor preocupación por estar publicando en redes sociales que por comprometerse con su trabajo.
Todos ellos tienen que considerar primero que si bien las redes son una herramienta, estas únicamente funcionan de manera complementaria, el verdadero trabajo está en la calle, con la gente; Primero, porque ni todo el municipio tiene acceso a internet, ni el éxito en la vida o el desempeño profesional se mide en “likes” y adulaciones efímeras en redes sociales.
Segundo, porque en sus inoportunas apariciones en internet nos podemos dar cuenta que su principal preocupación es la satisfacción personal que pueden sentir con sus chaquetas mentales y no el servir a la población, se la pasan publicando el logro personal que representa haber llegado a un cargo público, presumen “su” oficina, “su” trabajo “su” meta lograda y lo peor de todo es que ni siquiera preparan algo que comunicar por lo que exhiben que no saben hablar y no tienen idea de lo que tienen que hacer con el cargo.
El inicio no fue el mejor para muchos funcionarios y eso puede complicar a cualquier gobierno, las responsabilidades que tienen los servidores públicos no son cosa menor porque su ineficiencia termina por perjudicar al ciudadano, la expectativa es cada vez mayor y la decepción cada vez menos tolerable, se deben empezar a preocupar por construir y aportar, ya luego se fijan en cómo les quedó el peinado, y cuando lo hagan, que ni siquiera lo mencionen, porque eso no nos importa.

Tesorería-Tlajomulco

1 pensamiento sobre “Una semana y ya hay quienes decepcionan

  1. Victor, la política es como un cuento de enanos y gigantes. El gigante es el poder político que tiene el sarten por el mango y que en muchas ocasiones cuece en él todo lo que se le antoja no importando si es correcto o no poniendo en ocasiones el $$$ por delante para conseguir lo que quiere. Los enanos son todos o la gran mayoría del ciudadano que son arrastrados por un pedazo de pan o un evento festivo con música y tortas; o por qué no decirlo, algunos dirán me uno a la causa si estoy adentro para seguir chupando de la teta del presupuesto y no perder la chamba aunque no les guste la forma de gobernar pero si les gusta la forma de echarse su quincena a la bolsa. Ahora si que como dicen en la tele… «cada quien tiene su propia opinión»

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