Día: 5 octubre 2018

Disminuirán comisiones edilicias en el Ayuntamiento de Tlajomulco

Por Aarón Estrada

En su primer día de función como presidente de Tlajomulco, Salvador Zamora Zamora dio a conocer su gabinete, personajes que lo acompañaran en los tres años de su gobierno, el cual está encabezado en la Secretaría General por Omar Cervantes Rivera, en la Tesorería Irlanda Baumbach Valencia, en la Contraloría José Luis Ochoa González, quienes rindieron protesta en su cargo durante la primera sesión ordinaria del Ayuntamiento, la mañana del pasado lunes 01 de octubre.
La primera sesión ordinaria del Ayuntamiento de Tlajomulco lució con cupo lleno el salón del Pleno, debido a la gran cantidad de servidores públicos y funcionarios que acudieron a este acto.
El primero en rendir protesta como Secretario General fue Omar Cervantes Rivera, quien una vez aprobado su cargo, suplió a Julián Enrique Cerda, quien ocupó ese cargo en el último mes de la anterior administración. Posteriormente se le rindió protesta a Irlanda Baumbach, cuyo perfil profesional fue presentado por Zamora Zamora al pleno de los ediles del Ayuntamiento, en virtud de la crítica que emitió el regidor Miguel León Corrales, de la fracción de Morena, por no conocer previamente su currículum de quien tomaría protesta en ese cargo.
Baumbach Valencia se desempeñó hasta el 30 de septiembre pasado como Tesorera Municipal de Guadalajara, de 2015 a 2017 fue directora de finanzas de ese mismo gobierno municipal y de 2010 a 2015 se desempeñó en ese mismo cargo en el Gobierno de Tlajomulco, por lo que tiene experiencia en las finanzas públicas del municipio, quien ahora lo hará como tesorera.
Posteriormente, el Pleno del Ayuntamiento aprobó la designación de José Luis Ochoa González, propuesta de Salvador Zamora a ocupar el cargo de Contralor Municipal, quien se había desempeñado como sub contralor en la administración municipal anterior.

salvador

En menos de la mitad, se reducirán las comisiones edilicias del Ayuntamiento de Tlajomulco. De 45 existentes actualmente, sólo quedarán 20, las cuales están en proceso de ajustes y una vez que estén listas, se designarán, previo consenso a cada uno de los 14 regidores, síndico y presidente municipal, así lo anunció el alcalde Salvador Zamora Zamora en la primera sesión ordinaria de cabildo.
Se anunció que en la segunda sesión de Ayuntamiento, programada para el próximo lunes 15 de octubre, se darán a conocer las 20 comisiones edilicias generales y como serán distribuidas entre los 16 ediles.
Zamora aseguró que la disminución de comisiones edilicias obedece a una política de eficacia administrativa y favorecerá a mejor desempeño del Ayuntamiento, el cual se verá reflejado en la administración pública.

Tlatelolco del ‘68 y los crímenes de lesa humanidad que continúan hasta nuestros días

Por Aarón Estrada

El martes 02 de octubre pasado se conmemoraron los 50 años de la masacre estudiantil de Tlatelolco.
El crimen de lesa humanidad más atroz cometido por el Estado Mexicano, contra sus ciudadanos, sus jóvenes y estudiantes, que marcó un antes y un después en la sociedad mexicana. Durante esos 50 años se ha dicho en diversas ocasiones que jamás se debe repetir un verano del ‘68, se ha dicho en las décadas de los 70´s, en los 80´s, en los 90´s y en los primeros 10 años del siglo XXI y hasta nuestros tiempos.
Durante la conmemoración de este doloroso recuerdo de la masacre de Tlatelolco de 1968, se dieron diversas manifestaciones, otra vez el recuerdo de las víctimas masacradas por paramilitares y militares, la mano siempre del gobierno Norteamericano en este funesto paraje de la historia mexicana se han recordado a las víctimas, se ha hecho eco en el Estado Mexicano que por fortuna no se ha cometido otro suceso de esa magnitud. ¿Pero realmente ha sido así?
El nunca más de un México ‘68, se escuchó en los 80´s pero continuó la violencia, desaparición forzada y muerte contra luchadores sociales del campo y la ciudad en manos de grupos paramilitares apoyados por el poder federal.
Se dijo en los 90´s que nunca más un ‘68, pero se dio la masacre de Acteal en 1996, donde otra vez paramilitares apoyados por fuerzas federales masacrados, en su mayoría mujeres indígenas (algunas embarazadas) que rezaban al interior de una iglesia, pidiendo por la paz, cuando ese grupo irrumpió de manera violenta y las asesinó. Se encarcelaron algunos culpables confesos mediante tortura en su declaratoria, hasta la fecha no hay justicia para ese caso, el cual llegó hasta las puertas de una Corte Internacional de Derechos Humanos.
Pero también en nuestro nuevo siglo, sucede al caso de San Fernando, en Tamaulipas en 2011, un asesinato masivo de al menos 193 personas a manos del crimen organizado, algunos de ellos eran migrantes centroamericanos. De este caso, se generaron órdenes de aprehensión al menos de 84 personas, ninguna de estas ha pagado con justicia por esa masacre.
Se ha gritado: “¡Nunca más una noche de Tlatelolco!” y ocurrió lo peor, una noche de Iguala de 2014, cuando un grupo de jóvenes estudiantes rurales indígenas de Guerrero, desaparecieron 43 jóvenes o fueron desaparecidos. La versión de la “verdad histórica” describe que en este crimen de lesa humanidad, hay al menos 20 personas detenidas por esos hechos, ninguna han dado una explicación satisfactoria sobre el paradero de los estudiantes, se siguen buscando. El grito de “Nos Faltan 43”, parece borrar de la memoria colectiva el de ¡Nunca más un ‘68!, pero en ocasiones han ido de la mano.
Entre los sexenios de Calderón y Peña Nieto, es decir, de 2006 al 2018, se han registrado 300 mil muertes violentas, siendo la época más sangrienta en la historia de México. Tan sólo en 2017 fueron 24 mil muertes violentas, de las cuales 15 mil se le atribuyeron directamente al crimen organizado.
En esos 12 años, el número de desaparecidos es de 61 mil 112 personas en todo el territorio nacional. Lo que se traduce en igual número de familias buscando a sus víctimas.
En la noche de Tlatelolco y días posteriores al 02 de octubre de 1968, se reportaron centenares de desapariciones forzadas, hasta la fecha, medio siglo después, sigue sin conocerse el número de personas que fueron desaparecidas y que aún siguen sin aparecer con vida. Sin embargo, testigos de esos hechos hablan de mínimo dos mil personas.
Lo cierto, es que aunque se ha tratado de ocultar otros sucesos de lesa humanidad, en 50 años México ha venido arrastrando una severa crisis de derechos humanos, que ha generado imparables y detonantes cambios en los últimos años, Enrique Peña Nieto y Felipe Calderón Hinojosa, no están tan lejos de quedar en la memoria histórica como pasó con Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría Álvarez.
México sigue sin aprender la lección, hubo avances, cambios significativos del ‘68 para acá, pero aun así, se ha demostrado que el Estado Mexicano continua ejerciendo el poder autoritario y violatorio de derechos humanos contra sus ciudadanos.
En la conmemoración del 02 de octubre, el presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, ha dicho que nunca más se usará al Ejército para reprimir al pueblo. Su mensaje es de esperanza, pero esperemos, por el bien de todos, un País civilizado, y que esa promesa se cumpla en los hechos, no sólo en su sexenio, sino en los que vengan. Tlatelolco no se debe olvidar, como tampoco Acteal, San Fernando y Ayotzinapa.
Respecto a derechos humanos, en Tlajomulco el presidente municipal Salvador Zamora Zamora anunció en su primera sesión ordinaria de ayuntamiento la creación de una dirección de Derechos Humanos, la cual será encabezada por Giovanna Patricia Ríos Godínez, quien tiene experiencia en el cargo, con la finalidad de que se defiendan esos derechos se promueva una cultura de respeto y apoyar en algunos casos a familias de desaparecidos, así lo dijo el alcalde. Es sin duda una buena señal.

matanza-680x365

Una semana y ya hay quienes decepcionan

Por Víctor Hugo Ornelas

El inicio de las administraciones municipales en el Área Metropolitana de Guadalajara nos ha dado elementos de todo tipo que hasta el momento no ayudan a que el ciudadano tenga certeza de que como se les ha asegurado, estén frente a una nueva clase política, que llegó al poder con el firme propósito de gobernar única y exclusivamente para los ciudadanos.
Esto se ha vuelto evidente en la toma de decisiones que han tenido algunos servidores públicos y en las acciones que emprenden otros, en lo que dicen y en lo que no han dicho.
Si algo han presumido muchos actores políticos es la defensa de una ideología y de principios bajo los cuales aseguran conducirse, pero lo que hemos visto es algo muy diferente, tenemos el caso del ahora director de Atención Ciudadana y ex candidato independiente a la presidencia municipal de Tlajomulco, Carlos Bustamante.
Durante mucho tiempo, incluso antes de las campañas electorales, Bustamante se aferró a un ideal en el cual creyó mucha gente y que le sirvió para convertirse en candidato. Y si bien no logró tener representación en el Ayuntamiento, la realidad es que era posible que en una próxima contienda, bajo la misma bandera independentista lograra el protagonismo suficiente como para convertirse en una fuerza política a considerar en la demarcación.
Pero contrario a ello pasó una de dos cosas; o ya tiró la máscara o le llegaron al precio, porque aquellos a quienes criticó durante tanto tiempo se convirtieron en sus jefes, luego de aceptar la dirección de Atención Ciudadana que le ofrecieron, de tal manera que ahora forma parte, no de un partido político, pero sí de un grupo de poder al que le tiene que rendir cuentas, es decir, abandonó la marca que había construido a lo largo de algunos años para convertirse en uno más del montón.
Y bueno, si hablamos de regidores y otros directores, lo mostrado hasta el momento es de dar lástima, fácilmente nos podemos dar cuenta que son pocos los que han comenzado con mesura y responsabilidad del ejercicio de sus funciones, que son pocos los que apuntan a retribuir la confianza que les dio el alcalde con un desempeño acorde a la exigencia pública.
Los primeros mensajes que éstos funcionarios han entregado son suficientes para darnos cuenta de la situación real y que se trata de un problema, primero que nada, porque parecen tener mayor preocupación por estar publicando en redes sociales que por comprometerse con su trabajo.
Todos ellos tienen que considerar primero que si bien las redes son una herramienta, estas únicamente funcionan de manera complementaria, el verdadero trabajo está en la calle, con la gente; Primero, porque ni todo el municipio tiene acceso a internet, ni el éxito en la vida o el desempeño profesional se mide en “likes” y adulaciones efímeras en redes sociales.
Segundo, porque en sus inoportunas apariciones en internet nos podemos dar cuenta que su principal preocupación es la satisfacción personal que pueden sentir con sus chaquetas mentales y no el servir a la población, se la pasan publicando el logro personal que representa haber llegado a un cargo público, presumen “su” oficina, “su” trabajo “su” meta lograda y lo peor de todo es que ni siquiera preparan algo que comunicar por lo que exhiben que no saben hablar y no tienen idea de lo que tienen que hacer con el cargo.
El inicio no fue el mejor para muchos funcionarios y eso puede complicar a cualquier gobierno, las responsabilidades que tienen los servidores públicos no son cosa menor porque su ineficiencia termina por perjudicar al ciudadano, la expectativa es cada vez mayor y la decepción cada vez menos tolerable, se deben empezar a preocupar por construir y aportar, ya luego se fijan en cómo les quedó el peinado, y cuando lo hagan, que ni siquiera lo mencionen, porque eso no nos importa.

Tesorería-Tlajomulco

A %d blogueros les gusta esto: