“La historia de la gastronomía es la historia del hombre”

Por Blanca Bravo

¿Cómo le va mi bien comido Tlajomulca? ¿comió rico esta semana? Y es que el comer es una de las actividades que, primero, son imprescindibles para la sobrevivencia y, segundo, son un acto cultural de inconmensurable contacto con los sentidos.
El ser humano, desde antes de serlo; desde su ser primate básico, homínido incipiente ha dado un sentido cultural y por lo tanto trascendental a sus actividades; a todas ellas… De cópula a erotismo, de defecar como pulsión, a cuartos pulcros para hacerlo casi planificadamente; de vocalizaciones guturales a lenguajes complicados y representables gráficamente y de alimentarse para no morir y lograr reproducirse (fin último de todas las anteriores) a crear toda una ritualidad en torno a la comida.columna blanca
Como en todos los ámbitos, el ser humano convirtió la ingesta de nutrientes en acto cultural que inicia con la preparación de los alimentos y culmina en la comensalidad. Si corremos en la historia del hombre en sentido al pasado llegaremos a las hordas de seres humanos primigenios alimentándose de recolección y de carroña dejada por otros depredadores; luego empezaron a perfeccionar estrategias de caza, pero no distaban aún demasiado de las manadas de otras especies que cazaban y “comía más pinole el que tenía más saliva”. La comensalidad no se daba todavía como la conocemos en nuestros días.Ahora, podemos pensar en hábitos de un cercanísimo pariente genético actual, el chimpancé. Esta especie tiene ya ciertos rasgos culturales, conocimiento heredado, herramientas. Sin embargo, un simio de estos recortando una varita para que embone en los hoyos de un nido de termitas para poder atraparlas y comerlas no tiene parangón con un hombre o mujer ritualizando la preparación de la comida y la ingesta comunitaria de ella.
El hombre y la mujer han llegado a la comensalidad, cuya función primordial es estrechar las relaciones de los miembros del grupo o comunidad. La noción de comensalidad es compleja: “Quienes comen en la misma mesa”, los que toman ritualmente el pan en común, el cum panem compañero de pan.
Como denota Maffesoli, la comida en común constituye un medio universal para expresar sociabilidad e igualdad. El hecho de comer trasciende su aspecto nutritivo para revestir connotaciones sociales y ceremoniales, ya que la mesa es por excelencia el lugar del convival, y la comida una técnica simbólica, una metáfora de la socialidad intimista que establece esta comunión.
¿Se ha fijado usted como la comida iguala a los más iguales y discrimina a los diferentes? Se distingue por estatus; poder económico, jerarquía social, edad, sexo. Con un banquete, una comida, se busca demostrar un estatus o, talvez, simularlo.
El ser humano pasó de comer por sobrevivir a comer para “ser” ¿O usted qué opina?

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