“Desaprestigianza” factual

Blanca Bravo

¿Qué tal le fue en esta semana polvorienta y de harto canto de chicharra? ¿Descansó, trabajó? ¿Agarró re buena “aprestigiada” o bajó su “reitin”? Esto de lo meritorio es un cuento de nunca acabar. Jamás es suficiente el esfuerzo pa´ ser el mejor gallo, ni tan mínima la falta como pa´ no ser juzgado.
Hace ya rato que tengo servido en el plato analítico un temilla que hoy le invito, mi querido y querida Tlajomulcas, a remascar.
¿Qué opina usted de las redes sociales? ¿Y qué opina de lo que en las redes sociales se opina? Mire usted, quitemos otros medios y detengámonos en el menta’o “feis”; resulta que ahora éste es el sustituto de la educación médica, nos dice como la guanábana y una fruta compuesta de pulpa de aguacate y hueso de yema de huevo curan desde el cáncer hasta el abdomen entripado; es la alerta a la población sobre riesgos entomológigos identificando cómo un insecto puede dejarte la mano como queso gruyere frito. El “feis” dona 10 centavos de dólar por cada me gusta pa’ salvar a una niña fea como el demonio que ’sque “ocupa” una cirugía oncológica y no estética y Dios dona un milagro por cada 10 mil manitas arriba. Si copias y pegas ( no compartir), el mensaje de que no se nos pudran las chiches, es que a ti sí te importan las mujeres. Estas publicaciones nos “demuestran” como tragamos arroz de plástico y como con una simple silla lograremos la rutina de ejercicios pa’ lograr un derriere Kardassian y como con media tlapalería nos podemos dibujar unos ojos de Cleopatra. Pero, “todo juera comueso” diría mi prima tercera María Introspección de la Primera caída. Lo “más pior” es cuando las mentiras, exageraciones, omisiones, tergiversaciones y venganzas alcanzan a la persona. columna blanca
¿No le ha tocado a usted la publicación con la foto de un hombre – con nombre y apellido- que se dice violó a tres niñas y se tiene que publicar para que se haga justicia? ¿O la de la mujer joven que se asegura ronda las escuelas y es robachicos? ¿La del taxi con placas visibles en el que viajan tres ladrones profesionales? ¿El del señor que vende droga en los kinders? Respiremos… pensemos… otro resuello… un repienso. La lógica nos dice que estas publicaciones son falsas, son difamatorias, son venganzas personales. Y no es asunto menor. El impacto que estas publicaciones tiene ha llegado al grado de los linchamientos, de la quiebra de negocios, de la investigación policiaca a casos falsos y de su eficacia no dudemos; elecciones presidenciales y para gobernador se han perdido por alarmistas comunicados.
El ser “humano” (¿?) cual chango en rama, sigue reproduciendo comportamientos de supervivencia. Si un chango oye o ve algo que le parece atemorizante, grita alertando; entre rama y rama, entre chango y chango se va pasando la voz (gritos y gritos irreflexivos) como sistema de protección grupal, pero… ¿y nosotros los humanos? con nuestra cacaraqueada supremacía intelectual y nuestra ética y nuestra moral – tan humanas como escasas- ¿Cómo porqué somos monos? Y peor ¿Cómo por qué creamos el falso atemorizante inicial?
Al igual que los monos, deseamos ayudar al compartir. Quisiéremos aportar a la justicia nuestro grano de arena de forma prácticamente gratuita y simple, a un click de la civilidad metiche. Por otro lado, la perversidad y falta de respeto por las maneras correctas ensucian las honras. Despluman gallinas a las que ya no se les podrán reinsertar las plumas arrancadas por la mala lengua, en este caso, por los malos dedos tecleadores.
Amigo y amiga Tlajomulcas no se unte todo lo que le diga el internet que los harán bellos, no se tome todo lo que lo hará flaco, no se crea todo lo maravillosamente mágico de un “me gusta”, pero, mucho, mucho menos comparta todo lo que pueda destruir una honra ajena a menos que sea la de Peña Nieto, ese ya la tiene destruida. ¿O usted qué opina?

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