Es el rastro, un “elefante blanco” en San Miguel Cuyutlán

DSC_0770.JPG

En julio 2015 terminó la obra, 18 meses después sigue sin operar, falta equipamiento

Por Aarón Estrada

Sólo un vigilante resguarda uno de los edificios públicos más nuevos que hay en el territorio de Tlajomulco, desde hace 18 meses se concluyó su construcción, pero es fecha que no abre operaciónes el nuevo rastro municipal ubicada en San Miguel Cuyutlán, sobre Circuito Sur Metropolitano.

Son ardillas, ratas, insectos, los únicos animales que dan vida a los corrales y zona de resguardo de ganado que se tiene en este rastro, el cual fue construido a principios de 2015 con una inversión de nueve millones de pesos por parte de la Secretaría de Infraestructura y Obras Públicas del Estado (SIOP).

El rastro cuenta con estacionamiento, instalaciones de media tensión, vialidades internas para maniobras, carriles de desaceleración al exterior. Al interior del inmueble tiene una área de corrales para el resguardo de animales, carriles guía, patios de maniobras, andenes de cargas y descarga de los productos cárnicos, baños, área de lavandería, recepción y oficinas.

En julio de 2015 la SIOP terminó la obra de construcción de este espacio, a partir de ese entonces el resto del equipamiento correría a cargo del Gobierno de Tlajomulco, – inversión equivalente a cinco millones de pesos -, como lo informó en ese momento, Ismael Del Toro Castro, entonces presidente municipal.

Pero el cambio de administración municipal, trajo como consecuencia la no ejecución del equipamiento para su apertura, por lo que se mantuvo solo la obra concluida, sin servicio, bajo el resguardo de un vigilante.

Han transcurrido 18 meses y la obra sigue igual, en espera del equipamiento, salvo que ahora el Gobierno de Tlajomulco ha asegurado, que les corresponderá a la Secretaría de Desarrollo Rural (SEDER) la instalación del equipo y capacitación del personal que operará en ese nuevo matadero municipal.

A principios de 2016, el presidente de Tlajomulco, Alberto Uribe Camacho, admitió que los tres rastros municipales con los que cuenta Tlajomulco, no cumplen con los procesos de inocuidad necesarios que se requiere para la matanza de ganado y producción de cárnicos, reconoció el propio alcalde.

Además de que en estos espacios tiene una sobre producción de la demanda de cárnicos para cubrir todo el Municipio, no cuentan con los niveles de inocuidad que exige el mercado y la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ), por lo que estos deberán de cerrar, una vez que se habilite el nuevo rastro de San Miguel Cuyutlán, afirmó el presidente de Tlajomulco.

Uribe afirmó en ese entonces que en próximos días se asignará la partida de siete millones de pesos para que se ponga en funcionamiento el rastro de San Miguel Cuyutlán, cuya apertura y funcionamiento, será el cierre definitivo de los rastros ubicados en la Cabecera Municipal, Santa Cruz de las Flores y San Sebastián el Grande.

No obstante, ha transcurrido un año y dicha partida económica no se asignó, el rastro sigue sin abrirse y las condiciones de inocuidad en el procesamiento de los cárnicos en los tradicionales matadores municipales siguen saturados.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: