Golasinazo

blanca bravo 2015 color completa

Columna de opinión por #BlancaBravo

¿Cómo le anda yendo mi muy hidrocarbúrico Tlajomulca? ¿Fluye, no fluye? ¿Vale, no vale? ¿Le vale o no le vale? ¿Cómo ha pasado este calvario para algunos y circo para otros? ¿Le dejó varado la falta de transporte público? ¿Le costó un hue… so “acompletar” lo de la gasolina? ¿Anda usted muy MC pidiendo “recular” el gasolinazo o bien PRI justificándolo con discursos que la verdad ni entiende?

Mi muy estimado y estimada coterráneos, en esta semana hemos sido testigos, a la vez que víctimas y pue’ que victimarios, de una gran “pocamadrencia”. Fíjese usted, resúltase que nos dejaron caer un aumento a los combustibles marca chamuco; totalmente fuera de proporción en correspondencia con los aumentos salariales, con el salario en sí en nuestro País y con la inflación misma. Nos vinieron a aplicar la de “ahí te va, rapidito pa’ que ni respingues”.

Por supuesto que el temilla habría de analizarse desde infinidad de vertientes, pero como soy fiel creyente de que” menos es más” y de que “el que mucho abarca poco aprieta”, nos pondremos a mascullar sólo un par de puntos: la pertinencia del aumento y las protestas de la población.

En primer lugar, y hasta cierto punto, es verdad que el aumento a la gasolina viene a ser uno de los probables ungüentos “sana-sana” de la estabilidad económica de “México” (pero, no en México). La medida remienda, más no enmienda la jodidísima presencia económica de nuestra nación en el clima internacional y, lo poco que calma, es en un nivel macro que en nada se ve reflejado en la panza de farol del mexicano de a pie y… por sobre todo, es paliativo de las grandes gonorreas económicas que el mismo gobierno ha venido contrayendo con su “puteril” actuar. Lo que los gobernantes- aquellos que son imbéciles- andan parchando es el resultado de su mismo proceder corrupto y cortoplacista.  El banquete de formas y Reformas, de enmiendas y remiendos devino en este vómito que cura el cuerpo burócrata y lo deja, como estaba, ancho de gordo y listo pa’ seguir engullendo nuestros recursos y, que a nosotros los perros de la calle, los de la mano callosa ( y no por buenos procederes), los de la larga jornada, los paga impuestos, los hambrientos de materia e inmateria nos deja embarrados de los podridos deshechos de una clase que poco piensa en el pueblo al que dice servir.

En segundo término, las marchas, las protestas. Eso sí que me retuerce el triperío. Que ‘sque ya la gente anda despertando dicen los optimistas de en medio; que hay que cambiar por dentro y ver lo bonito de la vida, dicen los optimistas de “club”; que ya nos dejemos de enturbiar “La Paz” dicen los optimistas de ilusión. Los “como yo”, amargosos sin closet, ácidos de la realidad y crudos de corazón sabemos que sí, que la gente ha salido, pero… pero, … [ DEJE DE LEER. ROMPERÉ SU CORAZÓN DE MERENGUE ROSA] como en todas las grandísimas movilizaciones de este chinga’o País hay estructura detrás. En este caso, se trata de los autotransportistas y de partidos políticos de oposición. Claro, siempre hay una sección de manifestantes espontáneos, pero… ¿no le parece “gachín” que “no saquemos un perro de una milpa” por iniciativa propia?

No digo que el llamado gasolinazo sea justo, pues su única justificación es la ineptitud de administradores de nuestra nación que han valido pa’ puro fruto capsaicinoide. No digo- mucho menos eso- que las manifestaciones no sean legítimas; lo son desde el momento en que repudian un acto de infame sumisión de los mexicanos en la cada vez más grave pobreza. Lo que sí opino, si

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