Manos arriba, este es el 2017

hugo color 2016

Columna de opinión por #VíctorHugoOrnelas

El incremento al costo del combustible consiste en una ecuación que si nos metemos a temas económicos, puede resultar complicada de entender, pero se resumen en algo muy simple, al gobierno ya no le alcanzan los recursos que tiene, y quienes lo dirigen son tan incompetentes que la solución que han encontrado para obtener más ingresos, es sangrar a su mayor generador de estos, e incrementar los impuestos a sus ciudadanos.

El costo real del combustible por litro, en la gasolina Magna, es de alrededor de doce pesos y los casi seis que restan para alcanzar el cobro que nos hacen por litro desde el primer día del 2017, y que representa alrededor de un 44 por ciento de la suma total, corresponde al impuesto que pagamos por ese combustible y es el ingreso neto que obtiene el gobierno.

Para ser más claros de cada diez pesos que gastamos en gasolina, cuatro pesos con cuarenta centavos son impuesto que pagamos al gobierno, y si eso no se le hace suficiente como para levantar la voz, como para protestar, para reclamar, y para exigir al menos un mejor desempeño por parte de los tres niveles de gobierno, entonces hay una cosa que no está tomando en cuenta y que debe tener muy en claro para luego poder decidir sí simplemente acepta o no el incremento.

Lo antes mencionado quiere decir que nosotros, el ciudadano común, para tener al menos la misma calidad de vida (de porquería sí la comparamos con otros países) que teníamos en el 2016, debemos trabajar más, porque antes que nosotros mismos, tenemos que mantener el estilo de vida de nuestros gobernantes y los grandes empresarios de este país.

Si la nación atraviesa por una situación económica complicada, y hay que obtener recursos extraordinarios, las opciones son bastas, por ejemplo, podrían reducir los gastos a nivel federal, ya se preguntó usted por qué  antes de incrementar un impuesto al combustible, no se reducen primero los salarios los diputados, el presidente, los gobernadores, los alcaldes, los regidores, los funcionarios de primer nivel, los secretarios, los directores, los jefes de dependencias, y todos aquellos que ganan cantidades millonarias cada año por un trabajo que está basado en el servicio a los ciudadanos.

Si los gobernantes hicieran lo anterior, el nivel de ahorro sería importante y no habría necesidad de incrementar impuestos a lo bruto, además, podrían también por ejemplo, dejar de gastar miles de pesos en sus desayunos, en sus comidas y cenas con cargo al erario, dejar de despilfarrar recurso en sus gastos personales, en viajes y giras que no tienen ningún provecho para el país, en mega posadas, en bonos,

O sí el problema económico es tan grave, por qué entonces  no reducen el presupuesto a los partidos políticos, o por qué no reducen sus cajas chicas, por qué no dejan de adquirir vehículos blindados de lujo y pagar cuatro o cinco guardaespaldas para cada funcionario que ellos consideran importante.

Y bueno, no lo hacen porque resulta que el gobierno aquí tiene a sus babosos, que siempre los van a mantener, no lo hacen porque aquí estamos nosotros soportando todas sus ocurrencias, y porque aquí estamos nosotros y aquí vamos a seguir rompiendonos la espalda sí es necesario, para que ellos mantengan sus lujos, mantengan su calidad de vida, y su salarios millonarios no se vean afectados.

Esa es la realidad, con este gasolinazo, y ante cualquier crisis económica, los gobernantes y sus lacayos no ven mermado ni siquiera poquito sus ingresos, ninguno de ellos van a sufrir, sus mansiones no se van a encoger, sus cinco o seis automóviles van a seguir en sus cocheras, la marca de ropa que usan seguirá siendo de alta costura y desorbitantes costos, mientras uno tiene que buscar ofertas en el botadero, los descuentos de lo que los demás no quisieron o los mejores precios en el tianguis.

Ellos no se aprietan el cinturón porque aquí están sus mensos a quiénes se lo pueden apretar, a los que se pueden agarrar a cachetadas durante cinco años y medio para que cuando llegue el sexto año, pedirles perdón, regalarles unas despensas y solicitarles el voto, el cual por supuesto, como buenos borregotes, les vamos a dar.

El incremento en la canasta básica obedece también a que las empresas no van a absorber algún gasto, por el contrario, verán cómo distribuirlo en sus productos y quienes los necesiten, pues que sean ellos los que paguen los platos rotos, el transporte no dejará de ser un negocio pues lo van a subir de costo, el cual tendremos que absorber los usuarios, pero aun con todo esto, hay mexicanos que se burlan de los que marchan, de los que levantan la voz, gritan, defienden y cuestionan, lástima que la apatía, la ignorancia y la sumisión sean mayoría en este país, pues en sus manos está la elección del presidente.

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