Un hipócrita “feliz navidad” y propósito de año nuevo

hugo color 2016

Columna de opinión por #VíctorHugoOrnelas

Seguramente, cada uno de nosotros somos consientes de cómo acaba el año, pero le voy a recordar cómo inició el 2016, ahí nada más para que vaya teniendo una idea de lo que nos podría deparar este 2017, y es que seguramente después de atascarse de pavo, de pierna, romeritos o unos frijoles puercos, además de un digestivo, necesitará hacer conciencia de lo que se viene, como un gasolinazo por ejemplo.

En fin, antes de espantar a todo el mundo, primero viajemos a enero de 2016, en la televisión, el presidente de la nación, envió un mensaje a todos sus gobernados, y aseguró que “México es el motor económico de América Latina”, y que aunque el entorno financiero a nivel internacional era adverso, la economía nacional crecía y nos iba a ir mejor.

Nos pintó un panorama prometedor, pues se habían logrado romper las barreras que detenían el crecimiento del país, aunque lo que se vino después fueron incrementos en el precio de la gasolina,  inflación, devaluación del peso, incremento en la violencia, etc., etc., etc.

La preferida de la clase política en estas fechas es salir a mandar mensajes masivos mirando a los ojos a la gente a través de la pantalla, y mentir; tanto como lo permita la lengua, mentir, y volver a mentir, hablar con frases bonitas y luego al concluir la grabación del spot, regresar a su vida sin preocupaciones, mientras que los simples mortales, es decir, algo así como el 80 por ciento de la población, anda pensando en las payasadas esas de las cábalas para que nos vaya bien en el año, y que ya en algún momento deberíamos habernos dado cuenta que no funcionan.

Peña no hizo el ritual ese de salir y entrar de la casa a media noche del 31 de diciembre con maletas en mano para asegurar viajes a lo largo del año, tampoco creo que haya barrido su mansión con un coco para sacar las malas vibras, mucho menos que tenga la figura de un méndigo borrego colgado en su puerta para garantizar que habrá abundancia en su humilde hogar.

O por ejemplo, usted ¿Cree que el ex gobernador de Veracruz, Javier Duarte, hoy prófugo de la justicia, se ponía calzones amarillos la noche de cada 31 de diciembre para atraer el dinero en el año por iniciar? Pues claro que no, el tipo simplemente se hinchó de millones de pesos por corrupción, acuerdos bajo la mesa, sobornos, o simplemente robó cínica y vilmente las arcas municipales.

Ese tipo, cuando era gobernador, tuvo el descaro de decir el siguiente mensaje a sus gobernados: “en navidad todos compartimos los mismos anhelos, el progreso, la confianza, la esperanza y la paz; mirar a nuestros hijos a los ojos y ver un mañana mejor, eso, es progreso, disfrutar del futuro con quien se ama, eso es confianza, les deseo a todos una muy feliz navidad”.

Suena bonito sin duda, pero luego de decirlo, desfalcó al estado que juró gobernar respetando y haciendo valer la ley, y sí no, que los veracruzanos se lo demanden dijo al tomar protesta. Sí cómo no, esos tipos son capaces de engañar con facilidad, pero también hay que decirlo, los ciudadanos solemos ser tan brutos, que no se necesita más que unas flores en la boca para enamorarnos.

Y no solo eso, así nos quejamos de los políticos, pero nosotros somos iguales, sin duda los buenos deseos y los propósitos, son elementos indispensables para la época decembrina y el año nuevo, no imagino un 24 de diciembre sin mensajes de texto en el celular o algún abrazo acompañado de esos buenos deseos, tampoco imagino a alguien que de plano no tenga un solo propósito de año nuevo, y mucho menos imagino a alguien cumpliéndolos.

La mayoría aprovecha el año nuevo para iniciar “un nuevo ciclo” y hacer maravillas de su vida, bajar de peso, conseguir un buen trabajo, dejar de beber, ayudar el prójimo, ser un buen padre o madre, ser buen hijo, en fin, decenas de propósitos que se quedan en enero, y a lo largo del año se van olvidando.

Tenemos también a quienes les llega el espíritu navideño y abrazan a la esposa con cariño y respeto, pero al cabo de unas semanas le dará sus cachetadas solo porque no encuentra otra manera de sacar la frustración; o qué tal los hijos que se reúnen con la familia y aseguran que lo harán más seguido durante el año, hasta se avientan un discurso bonito de la familia, pero no se vuelven a parar en casa de sus padres hasta el siguiente diciembre.

Qué podemos criticar de los ladrones y corruptos que están en el poder sí somos similares en muchos sentidos, los buenos deseos nos duran una noche buena y lo que sigue es ver por uno mismo y nadie más, aventarle el carro al conductor que no nos deja pasar, no respetar a nuestros vecinos, no respetar los espacios para la recreación, ver cómo hacer quedar mal al compañero de trabajo para poder sobre salir.

¿Qué diferencia hay entre esa clase de gente y la que estando en el poder roba?, sí bien la época es propensa para el cambio, deberíamos entonces considerar realmente hacer los que creemos que aportarán a nuestras vidas, pues si seguimos permitiéndosenos ser unos hijos de la fregada durante todo el año, se los vamos a permitir a los demás, pero el día que seamos ejemplo como ciudadano, pediremos ejemplos de gobernantes.

 

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