La broma que se convirtió en Mr. President

hugo color 2016

Por #VíctoHugoOrnelas

Columna de Opinión

En agosto de 2015, los diarios estadounidenses que dedicaban espacio a la cobertura de la contienda interna del partido republicano, ofrecían un panorama sobre lo que ocurría en los debates entre los aspirantes a la candidatura para enfrentar a los demócratas, y entre estas crónicas se hacía referencia a un torpe personaje, alguien que no encajaba en el escenario político, un tanto vulgar para mezclarse con funcionarios de la clase alta, posiblemente en ese momento, nadie creería que esa broma de mal gusto se convertiría en el hombre más poderoso del mundo, en presidente de su País.

Donald John Trump era conocido por su riqueza, pero no pasaba de ahí, un egocéntrico y excéntrico magnate que buscaba crecer su imagen al lograr colar su nombre entre aquellos que aspiraban a gobernar los Estados Unidos, pero no más, pues claramente se trataba de un neófito de las políticas internacionales, de la diplomacia, de los discursos políticos, pues quién en su sano juicio maltrataría, ofendería y arremetería contra las mujeres, los migrantes, los árabes y otros grupos en pleno 2015 y desde la nación que presume la libertad como su más grande valor nacional.

Conforme transcurrió la contienda interna, Donald Trump se fue posicionando entre los republicanos al grado de arrasar en la elección republicana, entonces el monstruo había nacido, el discurso xenófobo, misógino, racista, clasista y violento, se convirtió en un atractivo para una nación que está llena de ellos, habló tantas idioteces como su boca se lo permitía, fue un hazme reír en los debates presidenciales y se ganó el repudio de gran parte de la población mundial una y otra vez.

Las encuestas lo ponían a la par de su contrincante Hillary Clinton, cuya única fuerza era el ser mujer, la primera mujer presidente de una nación poderosa pensaron los demócratas, pero no fue suficiente, los números lo decían, de pronto, los escándalos golpearon al güero, Trump era criticado por decenas de acciones y las encuestas se inclinaron a favor de Clinton, pero las encuestas nos engañaron, o al menos quienes las respondieron, pues únicamente ocultaron su simpatía por Donald debido a que les daba vergüenza aceptarlp y por ello dijeron una cosa en las encuestas y otra en las mesas de votación.

El triunfo de Trump no debe sorprender al mundo, hablamos de un candidato racista en un país donde uno de cada dos ciudadanos consideran que deberían de sacar a todos los árabes del territorio norteamericano, hablamos de un candidato violento en un país donde más de la mitad de sus ciudadanos con edad legal, tienen un arma de fuego en su casa, también decimos que es un misógino, pero lo es en una nación en la que el 70 por ciento de las mujeres han sufrido algún tipo de acoso en la calle, y finalmente, todos coincidimos en que Donald Trump es un ignorante, pero su país es la segunda nación más ignorante de entre los que conforman “el primer mundo”, es decir, Trump tiene muchos puntos de coincidencia con los ciudadanos norteamericanos, muchos más que los que pudo conectar Hillary, y en el caso de los latinos, que al menos tres de cada 10 votaron por el republicano, la explicación es simple, somos una raza envidiosa, con sectores que se preocupan por lograr con trampas y estrategias lo que se debe conseguir con trabajo, qué cómodo para los latinos ya residentes en el país del norte que ya no puedan entrar más migrantes y compitan por sus trabajos.

Ahora, como mexicanos hay mucho que podemos aprender de estas elecciones, para empezar no nos sorprendamos ni compadezcamos de los estadounidenses, porque así tal cual nosotros vemos su situación política, nos burlamos con “memes” de los resultados de sus elecciones, creemos que se los va a cargar el payaso y que tienen a un tirano y bruto como presidente electo, bueno, pues exactamente igual nos ven a nosotros cada seis años.

Los resultado en Estados Unidos tampoco deben de asustarnos, tenemos que entender, analizar y digerir la situación para poder hacerle frente y resolver incluso antes de que se convierta en un problema, lamentablemente nuestros gobiernos no se caracterizan por ser visionarios o por realizar acciones pensando en el largo plazo, pero si conseguimos hacerlo, sí planeamos, sí proyectamos y actuamos, la bronca va a ser de ellos, que han tomado una decisión que les cuestiona el mundo entero, un mundo que se ha creído la payasada esa del sueño americano, y que se ha olvidado que en esa nación, Trump no será el primer blanco en correr a un negro de su casa, lo que hay que esperar, es la cruda y el arrepentimiento de muchos de sus ciudadanos.

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