Camino al inframundo

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Columna de opinión por Octavio Guevara

“La muerte es una vida vivida.

La vida es una muerte que viene”

(Jorge Luis Borges)

En todas las culturas el misterio de la muerte ha sido interpretado de muy distintas maneras, las antiguas culturas mexicanas daban gran importancia a la celebración y la memoria de los muertos plasmada en los ritos, expresiones y manifestaciones culturales.

En el calendario mexica se dedicaban dos meses a estos rituales: el primero de ellos era el noveno cuando se celebraba miccailhuitntli o fiesta de los muertitos, alrededor del 16 de julio, y en el décimo mes el ueymicailhuitl o fiesta de los muertos grandes, por el 5 de agosto.

En estas fiestas la gente acostumbraba a colocar ofrendas para recordar a sus muertos. Los ritos funerarios prehispánicos son el origen de los actuales “altares de muertos”.

El Mictlán era la última morada de quienes no morían en batalla, parto, sacrificados o por agua, era este un lugar subterráneo y sombrío al que llegaban los muertos después de nueve planos o dimensiones por un camino tortuoso y muy difícil, llegando al Mictlán para finalmente descansar, desaparecer o transformarse en colibrí.

Las ofrendas eran obligatorias a los ochenta días y cada año hasta cumplirse los cuatro que duraba el viaje.

Para las antiguas culturas la vida era un momento, un sueño, y la muerte el despertar, para ingresar a los diversos destinos de los muertos.

El Mictlán tenía nueve planos o dimensiones:

APANOHUAYA “DONDE SE PASA EL RIO”

Los muertos llegan a la orilla de un río caudaloso que deben atravesar, con la ayuda de su perro xolotzcuintli, los perros esperan a sus amos a la orilla del río.

TEPETL MONANAMICYAN “LUGAR DONDE LOS CERROS CHOCAN ENTRE SÍ”

Dos cerros se abren y cierran continuamente, los difuntos deben pasar rápidamente cuando están abiertos para no ser triturados.

ITZTEPETL “CERRO DE NAVAJAS”

El muerto pasa por un cerro cubierto de filosos pedernales que desgarran la carne a los viajeros.

ITZEHECAYAN “LUGAR DEL VIENTO DE OBSIDIANA”

En esta etapa pasan por un lugar de vientos helados que cortan como puntas de pedernal y el clima es muy extremo.

PANCUECUETLACAYAN “LUGAR DONDE HACEN MUCHO RUIDO LAS BANDERAS Y LOS CUERPOS FLOTAN”

Los muertos están a merced de los vientos y le cuesta mucho esfuerzo avanzar.

TEMIMINALOYA “LUGAR DONDE LA GENTE ES FLECHADA”

Aquí hay un dios que recoge las flechas perdidas por los guerreros y acosa a los difuntos con ellas, el muerto debe evitar ser flechado para no desangrarse.

TEOCOYLCUALOYA “LUGAR DONDE EL JAGUAR SE COME EL CORAZÓN DE LA GENTE”

El jaguar, animal identificado con Tezcatlipoca se dedica a devorar los corazones de los viajeros que para evitarlo, entregan una piedra de jade los personajes importantes, y cualquier piedra la gente común para simular el corazón.

ITZMICTLAN APOCHCALOCA “LUGAR DONDE SE ENCEGUECEN EN EL CAMINO DE LA NIEBLA”

Lugar sin chimenea, donde los viajeros no podían ver y perdían el camino.

MICTLAN “EN LA REGIÓN DE LOS MUERTOS”

Final del camino donde las almas encontraban el descanso eterno y se liberaba la“Tetonalli” (alma) después de cuatro años de viaje, aquí reinaban “Mictlantecutli” y “Mitecacihuatl”, señores de la muerte.

Los muertos llegaban a este sitio con ofrendas para ser aceptados por la pareja y los demás dioses del Inframundo.

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