Uribe en su Primer Informe

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Columna de opinión por Aarón Estrada

El presidente de Tlajomulco, Alberto Uribe, llegó a su primer corte de caja y evaluación. Al inicio de su administración el mismo se puso como plazo 12 meses, para dar un calificativo de los avances, errores, fallas, cambios, que ha realizado y deber de aplicar, si desea cumplir con los propósitos que suscribió en campaña con los ciudadanos del Municipio.

Insatisfecho con lo que ha dejado de hacer en este primer año, pero resaltando logros en distintas áreas de su administración, es como Uribe rindió su Primer Informe de Gobierno como alcalde de Tlajomulco.

Una rendición de cuentas, que fue diferente a las demás, en primer punto, porque no hicieron un gasto económico en acto protocolario, en segundo, fue en sesión de cabildo –donde deben de ser los informes- sin invitados especiales y en tercer lugar, dio la palabra a los regidores de oposición, al PRI, PAN y PRD. Un acto distinto, que por tales razones tuvo reacciones diferentes, a los tradicionales aplausómetros municipales de cada año.

Uribe dejó en claro que hay avances en las principales banderas que ha tomado su administración, medio ambiente, saneamiento de la Laguna de Cajititlán, participación ciudadana, apoyo a la educación, mayor eficiencia de la administración pública,  inversión pública en infraestructura urbana y sobre todo que sea vea en las calles, que existe Gobierno, es decir, mantenimiento de espacios públicos.

Sin duda las áreas que presume en su administración, es porque son donde mayor resultados les ha dado a las personas que ha puesto en el cargo.

Pero, dejó ver en su informe, que se sigue sintiendo insatisfecho, por el circulo vicio de la burocracia, el pago de favores políticos y demás artimañas de la política, en áreas donde no tiene nada que resaltar, ni mucho menos presumir, como es agua potable, seguridad pública, así como en dependencias donde se atiende a la ciudadanos de una mala manera o en otras direcciones, donde sólo han caminado, sin mostrar algo diferente a lo que ya se venía haciendo en años anteriores, donde sólo han estado de paso las cabezas de los funcionarios que nombró en esas instancias.

Lo más interesante de esta diferencia en la rendición de cuentas, fue lo que dijo –y también lo que dejaron de decir – los regidores de oposición. Luis Gómez del PRI, Salvador Gómez de Dios, del PAN y Gerardo Quirino Velásquez del PRD, coincidieron en los avances que ha tenido el Gobierno de Alberto Uribe en defensa del medio ambiente, el freno a más viviendas de interés social menores de 60 metros cuadrados y también en los apoyos que ha brindado a la educación básica, aunque en este rubro es de responsabilidad del Poder Ejecutivo del Estado.

Pero también, estos regidores contrarios al partido en el poder de Tlajomulco, criticaron la mala calidad de servicios públicos que prevalece en colonias del Municipio, el tema de la seguridad pública y principalmente, la constantes fallas en el subministro de agua potable.

En lo general, el PRI, PAN y PRD avalan el trabajo realizado por Uribe Camacho. Así lo hicieron saber y debe quedar asentado. Si querían decir algo más, desaprovecharon la oportunidad. Que esperen otro año.

El ejercicio de darle voz a la oposición en el discurso del informe de actividades del presidente municipal en turno, debe ser instaurado cada año, incluso en época electoral, donde suben de tono todos, por sus filias y fobias partidistas. Esperamos esa apertura democrática de Uribe, para septiembre de 2017 y septiembre de 2018. Eso dejaría un precedente.

 

 

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