Residentes de un hogar en el que no son bienvenidas

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Como si se tratara de una manifestación, las hormigas le roban tranquilidad a vecinos de Los Fresnos I

Por Noemí Figueroa

Una delgada línea oscura que atravesaba su casa desde el jardín hasta la cocina, fue lo que descubrió una mañana al levantarse Jessabel, quien habita en una diminuta casa de interés social en la zona valle y a quien las hormigas, se han convertido en su principal enemigo.

Su fastidio comenzó hace algunos meses, pues aunque Jessabel, lleva poco más de seis años viviendo en el fraccionamiento Los Fresnos I, las hormigas han dejado de rondar el parque de su colonia, para mudarse hasta su casa y la de sus vecinos, sin poder controlar la entrada y salida de estos pequeños pero demoledores animales.

En los jardines del circuito Las Yucas y entre los largos pastos, es donde parecieran ser volcanes de tierra los que hacen notar la presencia de hormigas, que escarban túneles por una y otra parte, acabando con la paciencia de los habitantes de Los Fresnos I, que mediante insecticidas, cloro, agua y cuanto remedio casero han encontrado, buscan controlar a las hormigas, que han hecho de la propiedad de Jessabel y sus vecinos, también su casa.

De día o de noche, las diminutas hormigas desfilan por las banquetas de Los Fresnos I, cargando pequeños trozos de hojas y otras veces, tal pareciera que aprovechan para escarbar y escarbar, hasta formar montículos de tierra en forma de volcán, en los que incluso cabe una varilla entera con una dimensión aproximada al metro y medio “ya nos da el cuarto con ellas, ya viven adentro de mi casa y han acabado con las plantas de mis vecinos (…) nuestro miedo más grande es que vayan a derrumbar la casa, trabajan rápido”, en tono de angustia dijo Jessabel, en conjunto con más vecinos de la zona, que en las últimas semanas han colocado veneno al que denominan Cruz Negra, en busca de erradicar a estas hormigas no deseadas.

La sensación de sentir cosquilleo en alguna parte del cuerpo, por la simple razón de ver reunidas a las hormigas, sentir la mordedura, comezón e hinchazón de un insecto de este tipo que a veces calman untando un poco de crema mentolada o alcohol, se suma a la intranquilidad de los vecinos, que desde la llegada de las hormigas como nuevos habitantes, deben cuidar de cada cosa de la que hagan uso, pues es especialmente en los sitios donde existe alimento, que como una manifestación de puntos rojos aparecen.

Una vez al interior de las casas habitación, las hormigas se apoderan de ellas y caminan por techos, paredes y suelo en general, muchas de las veces para acarrear comida y otra más para hacer nuevas excavaciones, sin embargo, la mayor preocupación de los habitantes de Los Fresnos, es cuando llegan hasta sus habitaciones, pues existe el temor de que muerdan a sus hijos o simplemente caminen por sus camas en las noches.

Ahora las decenas de remedios caseros de las que han hecho uso, se han convertido en un tema más para preocuparse, ya que al ser productos tóxicos, el riesgo de ser ingerido por alguno niño o mascota, está presente “he pensado en echarles metal fundido, pero no creo nos sirva de algo, ya denuncie el Ayuntamiento pero no hemos tenido respuesta, ya no sabemos qué hacer, porque este problema cada vez crece más”, añadieron los vecinos, que ahora han evitado en sus jardines colocar macetas o cualquier otra cosa que les pueda atraer más hormigas.

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