A 19 meses siguen sin aparecer

aaron

#Columna: Aarón Estrada

Siguen sin aparecer los 43 jóvenes estudiantes.

Han transcurrido 19 meses de las desaparición de los 43 normalistas de la Escuela Isidro Burgos en Ayotzinapa, Guerrero, y es fecha que los siguen buscando sus familiares, cuyos avances en la investigación dejan más dudas y revela poco a poco la complicidad de todas las fuerzas de seguridad en este crimen de lesa humanidad.

El Grupo Interdisciplinario de Expertos Internacionales conformado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, el famoso GIEI, por sus siglas, este 30 de abril, abandonó el País, al concluir su estadía en territorio y concluir con sus investigaciones respecto a la desaparición de los 43 Estudiantes.

Conclusiones que desmoronó la “verdad histórica” a la que llegó la Procuraduría General de la República, versión que señalaba la quema de los 43 cuerpos de los estudiantes desparecidos en un basurero municipal, cuyas cenizas fueron arrojadas al río Cocula, crimen cometido por un grupo delincuencial con ayuda de policías municipales y hasta ahí.

Pero de esta “verdad histórica”, la realidad que vinieron a descubrir los miembros GIEI, fue distinta, en sus conclusiones generales a que llegaron estos expertos fue en primer término que nunca hubo incendio en ese basurero con el cuerpo de los 43 desaparecidos, que  durante la tensión policiaca de los estudiantes en Iguala, la noche del 26 de septiembre de 2014, estuvieron atentos, incluso grabando esa arbitrariedad miembros del ejército mexicano, policías federales, elementos ministeriales y evidencias que fueron videograbadas por las cámaras de seguridad, es decir, todas las fuerzas federales, fueron cómplices de este crimen.

Otra de sus conclusiones del GIEI fue que elementos de la PGR ingresaron al basurero de Cocula, para alterar la zona, lo que refleja una construcción artificial de su verdad histórica, además de que las personas que se encuentran detenidas por este caso, confesaron haber participado en el crimen, pero mediante tortura.

Toda estas conclusiones, entre otras más, como la del mensaje de texto telefónico de uno de los desaparecidos que envió a su madre la madrugada del 27 de septiembre de 2014, describe que estuvieron en una zona, distinta a Iguala, en Guerrero. Exhibieron a  nivel internacional la falta de procuración de justicia que se tiene en nuestro País, la forma en que se labora al interior de las institución de seguridad, justicia, pero sobre todo la tremenda crisis de derechos humanos que arrastran las instituciones, gobiernos y políticos en nuestro País.

Pareciera que la presencia del GIEI sembró más dudas que conclusiones en el caso de Ayotzinapa, pero eso se debe a los obstáculos que este grupo internacional se topó para resolver la desaparición de los 43, incluso algunos de sus miembros, fueron víctimas de una campaña de linchamiento en distintos medios de comunicación por anteriores casos similares que habían investigado en otras partes del continente.

La salida de México del GIEI, podría generar una situación de vulnerabilidad para los padres de los estudiantes desaparecidos, así como a otros grupos defensores de los derechos humanos que buscan a estos jóvenes y esclarecer su desaparición.

Difícil de explicar al mundo y la humanidad entera lo que pasó la noche del 26 de septiembre de 2014, en Iguala, Guerrero. Fue el estado. Todos culpables, todos absueltos.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: