Irrealidad virtual, gobernar desde las redes

aaron

#Columan: Por Aarón Estrada

Una pasarela de máscaras, para cubrir la verdad identidad y personalidad, se ha convertido en diversos perfiles de redes sociales de distintos actores políticos en nuestro Estado y Municipio.

 El mal uso de las redes sociales, sin estrategias informativas de por medio, entre los políticos de nuestro municipio, ha generado resultados adversos a los que esperan tener con la ciudadanía, desde ser flanco de críticas, parodias y burlas, mejor conocidas como memes, hasta exhibición de su estilo de vida que llevan distinto a lo que predican.

Pero el que se quemen solos, muestra una máscara que no son, es lo de menos. Lo que ha sucedido aquí, es que están creando una irrealidad virtual, para decir a un mundo poco creíble y físicamente inmóvil -como son las redes sociales en México- de un actuar en sociedad, donde ellos piensan que tener más «me gusta», vistas, compartidas y retuits, son similares a un aplauso y respaldo ciudadano.

El que directores, ediles con sus máscaras virtuales exhiban un trabajo, que por obligación salarial deben hacer, pensando que la gente les debe de aplaudir, es un concepto erróneo, muestran incluso un analfabetismo digital, grave, que muchos de ellos padecen, pero eso no es lo lamentable de fondo, sino lo que algunos gobiernos divulgan en estas redes.

A seis meses de haber iniciado las actuales administraciones municipales, principalmente las que tienen la bandera de Movimiento Ciudadano en Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque y Tlajomulco,  su mayoría de spots en redes sociales, se enfocan a acciones en común, con poco que presumir en obras públicas, avancen en mejoras reales en los servicios públicos y cambios circunstanciales en la administración pública.

Su atmósfera digital que han creado en redes sociales, a cuyas empresas han tenido contratos millonarios -lo que no le dan a las televisoras, ahora se los dan a empresas de sus cuates-, ha sido tan alta, que los mismos funcionarios, alcaldes y directores de dependencias, si creen que van avanzando en la agenda de compromisos que establecieron con los ciudadanos de la Metrópoli.

 Tres ejemplos recientes, presumen más que Alfaro fue a dar una cátedra a Harvard, que la agenda de seguridad y mejoramientos de espacios públicos que han emprendido. En Zapopan, abundan más sobre el ejercicio del Presupuesto Participativo, pero no hacen eco a las obras que han resuelto, que dejó tiradas la administración pasada.

En Tlajomulco, invitan a sembrar árboles en estiaje, cuando existen problemas de desabasto de agua en diversas colonias. Esa entre otras más, hay una aparente irrealidad entre lo que está haciendo y dejando de hacer el Gobierno, con el sentido de esas pautas que vemos en redes sociales.

Un hecho insólito fue lo que hizo el alcalde Alberto Uribe, el miércoles pasado, al bajarse de su automóvil con su equipo que lo acompaña en su agenda diaria y apoyar a un taxista accidentado.  La hizo desde socorrista hasta agente de tránsito, imagen que divulgó en redes sociales, la cual tuvo miles de compartidas, principalmente por empleados del Ayuntamiento, pero en realidad, pocos de los que compartieron han seguido el ejemplo, de su alcalde, aunque en su máscara del facebook, aparenten lo contrario, en el pie a tierra, muchos sabemos cómo se las gastan, con sus mismos vecinos.

 Además de irrealidad virtual, el analfabetismo digital de algunos funcionarios, ha venido a establecer otra atmósfera en los medios digitales, su falta de actitud, aptitud en el cargo que ocupan, que en general terminan por mostrar en la realidad física, una falta de entusiasmo para la labor que desempeñan.

No es posible que un veterinario sea el que expide Licencias de Giros Comerciales, o que funcionario de primer nivel con apenas estudios de secundarias o este por terminar una preparatoria abierta, sean quienes laboren en la Contraloría Municipal. Inspectores, que no tienen el mínimo conocimiento de la palabra Derecho Constitucional; contadores en espacios públicos; coordinadores sociales, sin conocimientos mínimos de administración pública, nutriólogos en atención ciudadana, radiólogos en áreas administrativas, agrónomos en áreas jurídicas y abogados en recuperación de espacios públicos, esos entre muchos casos más.

Pero su partido, sus padrinos políticos, y su propia esfera de irrealidad virtual, los respalda. No se necesita ser futurólogo para saber, que así con ese problema de actitud y aptitud, una administración que busca políticos no grillos, no va caminar por el tema de la excelencia. No hay entusiasmo. Ojo, aquí nadie habló de ineptitud.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: