Entre la realidad y la histeria colectiva

hugo color 2016

#Columna: Víctor Hugo Ornelas @Hugo_Ornelas

Si el día de mañana alguna persona publica en sus redes sociales que fue visto en un recóndito lugar del País el “Chupacabras”, – temible criatura que en la década de los noventas aterrorizó al País entero – estoy seguro que no pasarían tres días para que en las mismas redes comenzaran a surgir los testimonios de personas que juren y perjuren haberlo visto.

Entonces comenzarían a surgir algunos medios que en busca de ganar lectores harían caso a esos testimonios sin asegurarse antes que exista al menos una probabilidad de veracidad en ellos, publicarían noticias sobre el regreso del “Chupacabras” y acto seguido se generaría una histeria colectiva.

Una situación de esa magnitud es la que estamos enfrentando en Jalisco actualmente como sociedad, pues en los últimos días se han comenzado a difundir un sinfín de denuncias de desapariciones y supuestos intentos de secuestro, un tema que sin lugar a dudas despierta el miedo en los ciudadanos debido a las condiciones de inseguridad que atraviesa la nación, pero que de alguna manera se ha sobre dimensionado por el mal actuar de algunas personas que aun no logro comprender el propósito que persiguen al difundir datos falsos sobre desapariciones y raptos.

Por otro lado se encuentran otros ejemplos, en casos como el de Evelyn, quien fue reportada desaparecida el 14 de marzo por la mañana, sin embargo la joven de 17 años había decidido no llegar a su domicilio por decisión propia y sus familiares tuvieron que hacer la aclaración de que se encontraba sana y salva; por otra parte, también se registran hechos que han concluido de manera violenta, como la muerte de Paola Ruelas, reportada desaparecida a través de redes sociales el 12 de marzo pasado, y localizada muerta dentro de su domicilio, víctima de su propio hermano.

Y en un tercer panorama está el de las jovencitas que aseguran haber sido víctimas de personas que las intentaron secuestrar, o subir a un automóvil en la vía pública y que aunque no se haya perpetrado el acto, genera desconfianza y temor entre la gente y un desconcierto sobre lo que está ocurriendo en las calles, ya que entre toda esta información, no faltan aquellos que difunden la existencia de un grupo de secuestradores de mujeres.

Todo lo anterior en conjunto dificulta la intervención de las autoridades, por un lado, no pueden ser omisas al problema de violencia contra las mujeres, que es evidente y existe, pero también hay casos en los que se maneja información falsa y hacer caso de todo ello, puede llevar a sobre dimensionar las cosas y que estas salgan de control.

La autoridad debe mostrar posturas claras, posicionamientos firmes y olvidarse de los asuntos políticos al hablar de situaciones relacionadas con la seguridad, pero no solo eso, los gobiernos y entes de procuración de justicia cometerían un grave error si desestiman las denuncias, por más mínimas que sean, pues en el momento en que una de estas sea verídica, se cuestionará la omisión de las autoridades.

En todo el territorio mexicano no se ha podido resolver el problema de las desapariciones, pero sí se puede evitar que la línea de la cordura social se sobre pase, las autoridades tienen todas las herramientas necesarias a su alcance para abordar los problemas que sean, pero para ello se tienen que crear estrategias adecuadas, se deben explotar todos los recursos y se debe perseguir y sancionar la difusión de información falsa que confunde y daña el tejido social, pero sobre todo, que desarrolla una percepción equivocada de la realidad y llegar a grados de psicosis colectiva como la que se llegó a registrar en junio de 2013 cuando a través de redes sociales se viralizaron las denuncias de supuestos robos de niños, lo que derivó en que muchos padres decidieran no llevar a sus hijos a la escuela, incluso en algunos casos, algunos planteles suspendieron clases por lo que resultó ser una falsa amenaza supuestamente del crimen organizado para secuestrar y matar a niños al azar en escuelas públicas.

Las redes sociales son una gran herramienta en nuestros tiempos, y puede ser utilizada tanto para bien, como para mal, por ello, hay que aprender a utilizarlas, manejando la información de manera responsable.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: